El Ángel del Señor anunció a María.
Y Ella concibió por obra del Espíritu Santo.
He aquí la esclava del Señor.
Hágase en mí, según su palabra.
El Verbo se hizo carne.
Y habitó entre nosotros.
La que concibió, la que se hizo esclava del Señor, en la que habitó el mismo Jesucristo, aquella Virgen de Nazaret que esperó y lo dio todo por la Iglesia, aquella, fue la Virgen de la Esperanza…
Nuestra amantísima titular, María Santísima de la Esperanza ha sido homenajeada y glorificada en el Solemne Triduo que nuestra Hermandad de las Cinco Llagas ha celebrado días atrás en la Iglesia Conventual de San Francisco. Días de gozo en que María es un ejemplo para todos: la primera creyente, manantial de fe y esperanza…
Nuestra corporación ha tenido el honor de contar con el Rvdo. P. don Manuel Barrera Rodríguez, Vicario Parroquial de los Cuatro Evangelistas el cual ha predicado de forma brillante durante los tres días del solemne Triduo.
En la predicación del Triduo, el Rvdo. P. don Manuel Barrera Rodríguez nos recordó que somos los mensajeros que necesita la Iglesia para anunciar lo que va a venir. En este sentido continuó diciendo “Parece que se ha querido matar a Dios en nuestra sociedad y quitarlo de la esfera privada. Nuestras hermandades muchas veces no llevan a Dios a la gente porque nos dejamos llevar por la procesiones en la calle”.
“Yo doy razón de mi esperanza en mi trabajo, en mi casa, en mi familia. Ser cristiano es salir a la calle y llevar un mensaje de esperanza, un mensaje que haga que la gente se pregunte el sentido de la existencia humana y abrace el evangelio”.
“Estamos en un momento de la Iglesia donde el tiempo nos apremia y, por tanto, el que quiera acoger a Jesús en su corazón debe estar dispuesto a complicarse la vida. No podemos ser cómplices de que Jesús no esté presente en nuestra sociedad, no podemos ser cómplices de lo que nos quieran imponer unos cuantos cuando la historia está escrita y no queremos aceptarla. ¿Tenemos el coraje suficiente de ser cristianos en la sociedad de hoy?”
Como viene siendo tradicional en nuestra Hermandad, el tercer día de triduo, en la festividad de la Esperanza, los nuevos hermanos se dispusieron a jurar las Reglas y a tomar la medalla de nuestra corporación, sin duda, un momento sublime, importante y de una gran responsabilidad por lo que ello conlleva.
La Junta de Gobierno aprovecha la ocasión para agradecer a todos los hermanos su asistencia y participación en estos solemnes cultos. Asimismo, agradece de forma especial al Rvdo. P. don Manuel Barrera Rodríguez su brillante predicación en este solemne Triduo así como le insta a que tenga a este instituto cofradiero entre sus oraciones.
Rogativa a María Santísima de la Esperanza
María Purísima, Esperanza nuestra, sálvanos.
Escogida del Eterno Padre, para su Hija, Esperanza nuestra, sálvanos.
Amada del Hijo, para Madre suya, Esperanza nuestra, sálvanos.
Adorada del Espíritu Divino por su Esposa, Esperanza nuestra, sálvanos.
Retrato que engrandece el ser Divino, Esperanza nuestra, sálvanos.
Abismo de purezas, Esperanza nuestra, sálvanos.
Madre divina del amor hermoso, Esperanza nuestra, sálvanos.
Árbol fecundo cuyo fruto es Cristo, Esperanza nuestra, sálvanos.
Arca de los tesoros celestiales, Esperanza nuestra, sálvanos.
Arcaduz que nos lleva a Jesucristo, Esperanza nuestra, sálvanos.
Aurora que nos diste al Sol Divino, Esperanza nuestra, sálvanos.
Alegría de los Predestinados, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por tu Concepción pura y divina, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por tu Natividad tan deseada, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por la embajada feliz que te dio el Ángel, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por los deseos de ver a tu hijo, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por la alegría de verle ya adorado, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por el dolor de verle ya escarnecido, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por la pena de verlo muerto, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por el regocijo de verlo ya resucitado, Esperanza nuestra, sálvanos.
Por la gran caridad con que nos amas, Esperanza nuestra, sálvanos.