Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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viernes, 14 de julio de 2017

La Hermandad de las Cinco Llagas felicita al cofrade don Antonio Gallardo Monje por su reciente nombramiento como pregonero de la Semana Santa de Jerez 2018, deseándole toda clase de éxitos en esta encomienda otorgada por el Consejo Local de la Unión de Hermandades





Fermín García Villaescusa será el autor del cartel de la Semana Santa de Jerez de 2018

Fuente: UNIÓN DE HERMANDADES DE JEREZ





El Consejo directivo de la Unión de Hermandades de Jerez ha decidido que el artista jerezano Fermín García Villaescusa, conocido artísticamente como Fermín Villaescusa, será el encargado de pintar el cartel de la Semana Santa 2018.

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

XV Domingo del tiempo ordinario (ciclo A)
Yo os aliviaré

San Mateo quiere, a través de este pasaje, mostrarnos dos cosas: en primer lugar, la fuerza de la Palabra de Dios; en segundo lugar, las buenas disposiciones requeridas por el hombre para acogerla. Se trata de la verdad de Dios, que se ha de recibir con la libertad del hombre. Ello nos muestra que la revelación de Dios es un acontecimiento que hace intervenir la libertad y la voluntad del hombre.

La eficacia de la Palabra de Dios
La Escritura no duda a la hora de plasmar el poder de la Palabra de Dios. Lo vemos en la primera lectura que la liturgia de este domingo nos presenta. Utilizando el símil de la lluvia y de la nieve, se afirma que la «palabra que sale de mi boca» empapa la tierra, la fecunda, la hace germinar y cumple el deseo de Dios. En el pasaje evangélico, Jesús adopta otra imagen que nos resulta muy familiar: compara la Palabra con una semilla; algo que a primera vista parece insignificante y pequeño, pero que encierra en sí el germen de la vida, la capacidad de producir algo grande, siempre que sea convenientemente acompañada en su crecimiento. En definitiva, la Palabra de Dios tiene gran eficacia, a pesar de que sean necesarios tiempo y paciencia para verla fructificar.

La acogida de la Palabra por el hombre
Huelga decir que el sembrador es Jesús, quien, al mismo tiempo, es la Palabra de Dios. Hasta aquí queda clara la eficacia y el origen de la Palabra. Ahora es necesario detenerse en las condiciones necesarias para que germine en nosotros. Estamos frente a algo decisivo, debido a que de nuestra disposición para escuchar la revelación de Dios dependerá, en gran medida, el alcance que la salvación de Dios tenga en nosotros. Con el fin de poner de manifiesto que la fuerza de Dios no obra sin nuestro consentimiento, el Señor describe cuatro tipos de tierra, que son en realidad, cuatro modelos de oyente de esta palabra. Por si no queda suficientemente claro, el mismo Señor explica más adelante lo que significa la parábola del sembrador. No hemos de pensar que los cuatro tipos de tierra —el borde del camino, el terreno pedregoso, el terreno lleno de abrojos y la tierra buena— corresponden a tipos de personalidad. Se trata, más bien, de cuatro modos reales de encajar la voluntad de Dios en nuestra vida, tras haber escuchado su voz. Por ello, el Señor nos está pidiendo abrir el oído hacia Él mismo, con el fin de convertirnos en la tierra buena que da fruto. El resto de tipos de tierra representan no solo las dificultades y tentaciones que podemos encontrar a lo largo de la vida: desinterés, cansancio, atractivos meramente mundanos, etc. Significan, ante todo, que para que la tierra sea fructífera es necesario cuidarla. Podemos decir, en efecto, que hay un jardinero, que es la Iglesia. Ella nos riega con el agua del Bautismo, forma nuestra mente a través de la explicación de la fe, de manera que podamos tener los oídos abiertos, limpia las malas hierbas con la penitencia y nos alimenta con la Palabra y la Eucaristía. Ciertamente, si la tierra no se cultiva, pasado un tiempo vuelve a estar infestada de hierba o se endurece.
Por ello, la parábola del sembrador nos advierte de los peligros que el hombre experimenta en su vida cristiana y de la necesidad de contar con la ayuda de la Iglesia para que nuestro seguimiento hacia el Señor sea real y dé el máximo fruto posible.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia Adjunto de Madrid




Evangelio

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó, y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas: «Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, 60; otra, 30. El que tenga oídos, que oiga».

Mateo 13, 1-9






lunes, 10 de julio de 2017

El pasado viernes 7 de julio celebramos Santa Misa de Hermandad en la Capilla del Voto






La Hermandad de las Cinco Llagas se une al pesar del Cardenal Carlos Amigo Vallejo por la reciente pérdida de su querida hermana Carmen






Nuestro Hermano Mayor, don Rafael Cordero Jaén, asiste al último Pleno de hermanos mayores representando a nuestra Hermandad

Fuente: jerezcofrade.tv





Los hermanos mayores de las 48 hermandades jerezanas aprobaron, en el Pleno Extraordinario celebrado el lunes día 3 de julio, el nuevo formato de reparto económico de los ingresos generados por la Unión de Hermandades, en base a la propuesta presentada por el Consejo Directivo.
La misma recoge un reparto del 90% de los ingresos entre las 38 hermandades que realizan Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral y la Hermandad de la Sagrada Resurrección. Y el 10% restante a repartir entre las hermandades de vísperas y las de gloria y sacramentales, que en total son 10, por lo que las primeras percibirán, aproximadamente, 7.125 euros y las segundas ingresarán unos 3.000 euros.

Tras las celebración del Pleno Extraordinario se desarrolló, a continuación, el Pleno Ordinario de cierre de curso en el que se aprobaron las cuentas del ejercicio, se dio lectura a la memoria y al informe de la pasada Semana Santa y, posteriormente, al informe del Presidente. En este último se presentó los actos que se van a desarrollar con motivo del cuarto centenario del Voto Inmaculista de la Ciudad de Jerez, donde destaca la celebración en el mes de octubre de un besamanos magno, para el que se ha pedido la colaboración de todas las hermandades jerezanas.


COMUNICADO DE LA UNIÓN DE HERMANDADES del pasado día 6 de julio





La Unión de Hermandades de Jerez informa, que ante la noticia aparecida en el día de hoy en Diario de Jerez, hemos de señalar que no hay ninguna propuesta de nueva Carrera Oficial, que se esté estudiando actualmente.

Tal y como el Presidente de esta entidad Dionisio Díaz informó en el Pleno de Hermanos Mayores celebrado el pasado lunes día 3 de julio, que el consejo trabajará durante este verano, para al inicio del próximo curso convocar un pleno para tratar sobre posibles cambios en la Carrera Oficial.


La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Fernando Barrera Romero por su reciente toma de posesión del cargo de Hermano Mayor de la Hermandad de la Defensión





Jornadas Bíblicas para jóvenes


La Delegación de Pastoral Familiar y Defensa de la Vida de la Diócesis de Asidonia Jerez nos hace llegar información de una actividad interesantísima para nuestros jóvenes, que organiza la Delegación de Pastoral Juvenil y la Escuela Diocesana Virgen de Nazaret.


Más información en  www.familiayvidajerez.org




domingo, 9 de julio de 2017

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

XIV Domingo del tiempo ordinario (ciclo A)
Yo os aliviaré

Las palabras con las que comienza el pasaje del Evangelio de hoy nos muestran de un modo singular el vínculo entre Jesús y el Padre, al mismo tiempo que reflejan la intimidad de esta relación. El hecho de comenzar con una fórmula de acción de gracias es prueba de que el sentimiento más profundo de Jesucristo es el del agradecimiento a Dios, una gratitud absoluta. Para entender bien la oración del Señor es oportuno conocer que esta plegaria no nace de un éxito rotundo en su ministerio: Jesús ha predicado y su enseñanza no ha sido recibida con entusiasmo por unos destinatarios que, de antemano, deberían estar especialmente interesados en su discurso. En efecto, los sabios y las personas con una trayectoria religiosa más arraigada son los primeros en mostrar desinterés y rechazo frente a la enseñanza del Señor. Así, conforme pasan los días, Jesús va descubriendo que, a pesar de su afán por anunciar el Reino de Dios, precisamente los que deberían estar más capacitados para comprender la profundidad de sus enseñanzas —los fariseos, los escribas o los sumos sacerdotes— se resisten a recibir esta predicación.
Sin embargo, lo que a primera vista aparenta ser un fracaso en el ministerio de Jesús es ocasión para descubrir quiénes son los verdaderos destinatarios de la revelación de Dios, o, más bien, qué actitud ha de tomar el hombre si quiere recibir la salvación de Dios. Desde luego, si el Evangelio dice que «has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños», queda patente que para que el hombre pueda conocer y, desde ahí, amar a Dios, es imprescindible que se sitúe en una posición de humildad y sencillez como la de un niño.

El conocimiento mutuo del Padre y del Hijo
A continuación, escuchamos que entre el Padre y el Hijo se da una relación personal e íntima, no comparable a ningún caso de los que conocemos entre nosotros. Es difícil expresar lo que aquí sucede con mayor claridad y transparencia que las palabras de Jesús. Pero lo significativo para nosotros es que la estrecha unión entre el Padre y el Hijo tiene consecuencias en nuestra vida de cristianos. Del mismo modo que por el Bautismo somos introducidos en el misterio de la muerte y resurrección de Cristo, también nos hacemos partícipes de esa íntima relación de Jesucristo con su Padre. Esto es lo que significa que seamos «hijos en el Hijo». Ser cristiano no significa simplemente ser miembro de una asociación religiosa o compartir con otras personas unas creencias sobre Dios, el mundo y el hombre, o verse impulsado a actuar de tal o cual manera. La condición de bautizados afecta a los más profundo de nuestra vida, que es participar de la unión de Cristo con u Padre, de su alabanza y de su oración. No alabamos ni damos gracias a Dios por nuestra cuenta, sino a través de Jesucristo.

El yugo de Jesús
Llama la atención la paradoja de Jesús al ofrecer a sus seguidores su yugo: «tomad mi yugo sobre vosotros». Ciertamente, a continuación aclara: «mi yugo es llevadero y mi carga ligera». La intención del Señor es ofrecernos su ayuda para sobrellevar las dificultades de la vida. El cristiano no puede pensar que se encuentra solo para afrontar sus problemas. Nuevamente nos unimos al Señor: en primer lugar, compartiendo las dificultades con Él, es decir, pudiendo mirar su yugo y su cruz; en segundo lugar, haciéndonos solidarios con las personas que sufren especialmente. En definitiva, frente a la tentación de sentirnos solos, el Señor quiere ofrecernos realizar un camino juntos: primero participando de su profunda relación con el Padre; segundo, andando a nuestro lado para aliviar este recorrido. Para que esta ayuda sea real, poco se requiere de nuestra parte: ser sencillos y pequeños ante Dios, huyendo del orgullo de considerarnos autosuficientes.

  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia Adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Mateo 11, 25-30