lunes, 15 de septiembre de 2014

Impresionante nueva túnica morada azulada de damasco para el Señor de la Vía-Crucis

En el desarrollo de la celebración de una Eucaristía muy nutrida de hermanos de las Cinco Llagas se celebró este pasado viernes noche la mensual Misa de Hermandad presidida por el director espiritual de esta corporación nazarena fray José Luis Salido, quien dictó un hermoso canto del amor entre los hermanos y los cofrades de las Hermandades de Jerez. En el transcurso de esta convocatoria cultual se bendijo una nueva impresionante túnica morada azulada de damasco para Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis donación de nuestra querida hermana Chari González Leal. Túnica que por cierto ya luce en su altar de la Capilla del Voto el Bendito Nazareno de San Francisco.




domingo, 14 de septiembre de 2014

Evangelio y comentario

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz:
Historia del hombre y de Dios


El encuentro de Nicodemo con Jesús se produce de noche. La noche expresa, para san Juan, mucho más que un momento en el día. De algún modo, Nicodemo nos representa a nosotros, creyentes del tercer milenio, que nos acercamos como él a Jesús con cierto respeto. Respeto a lo que los demás puedan decir de nosotros por el hecho de ser y vivir como cristianos. Nuestro corazón, como el de Nicodemo, anhela ese diálogo con Cristo, pero la sociedad que nos rodea nos lo hace percibir como algo obsoleto e irritante; por eso nos acercamos ocultos y sigilosos.

Pero la noche del encuentro nos habla también de la oscuridad que anega nuestro corazón y nuestra vida. La oscuridad sólo se disipa con la luz. Y Cristo es la luz. Su mensaje ilumina nuestra historia, y en un diálogo sincero entrega a Nicodemo las claves de su propuesta. En aquel judío temeroso, pero inquieto, las recibimos también nosotros. La revelación y el anuncio del misterio de la Cruz aparece envuelto en el amor desbordado del Padre por toda la Humanidad: Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único para salvar a los hombres. Por su Cruz, hemos sido salvados.

En esta fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, la Iglesia nos invita a levantar con orgullo la Cruz gloriosa, para que el mundo vea hasta dónde ha llegado el amor del Crucificado por los hombres, por todos los hombres. Nos invita a dar gracias a Dios porque, de un árbol portador de muerte, ha surgido de nuevo la vida. Es tanto el amor que Dios nos tiene, que se desvive por mostrarnos los caminos imposibles que nos acercan a Él. La historia de Dios y la historia de los hombres se entrecruzan en la Cruz... Cuántas veces lo hemos visto a lo largo de los siglos, y con cuánto dolor contemplamos hoy a tantos hermanos nuestros que siguen portando cruces, pesadísimas e injustas, que se nos antojan insoportables. Pero Dios asume nuestra historia. Quiere caminar con nosotros, se hace uno de nosotros, asumiendo la condición de esclavo y abrazándose a la Cruz: «¡Dios -decía el Papa Francisco, en esta misma fiesta, el año pasado- hace este recorrido por amor! No hay otra explicación: sólo el amor hace estas cosas. Hoy miramos la Cruz, historia del hombre e historia de Dios. Miramos esta Cruz, donde se puede probar esa miel de áloe, esa miel amarga, esa dulzura amarga del sacrificio de Jesús. Pero este misterio es tan grande..., y nosotros solos no podemos ver bien este misterio, no tanto para comprender, sí, comprender..., sino sentir profundamente la salvación de este misterio. Ante todo, el misterio de la Cruz. Sólo se puede comprender un poquito de rodillas, en la oración, pero también a través de las lágrimas: son las lágrimas las que nos acercan a este misterio».
La cruz de Cristo es el distintivo de nuestro discipulado. Sólo podemos seguir al Señor si tomamos de verdad nuestra cruz. ¡Pero de verdad! No podemos seguirle sin comprender y abrazar la cruz, como nos decía el Papa Francisco en la primera homilía de su pontificado, en la misma Capilla Sixtina, a los cardenales, tras su elección: «Te sigo, pero no hablemos de cruz. Esto no tiene nada que ver. Te sigo de otra manera, sin la cruz. Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, Papas, pero no discípulos del Señor».
¡Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo!

+ Carlos Escribano Subías
obispo de Teruel y Albarracín

Evangelio

En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo:
«Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna».
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna.
Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.

Juan 3, 13-17

viernes, 12 de septiembre de 2014

Misa de Hermandad y bendición de una nueva túnica para Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis

Mañana viernes día 12 de los corrientes esta Hermandad de las Cinco Llagas celebrará, a las 20.30 horas y en la Capilla del Voto (delante de sus Sagrados Titulares) Santa Misa de Hermandad oficiada por el director espiritual de esta corporación nazarena fray José Luis Salido. Durante el transcurso de la misma será bendecida una nueva túnica morada azulada de damasco para Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis (generosa donación de nuestra muy querida hermana Chari González Leal).


sábado, 6 de septiembre de 2014

Este pasado viernes día 5 se reiniciaron los cultos semanales ante Nuestros Sagrados Titulares

Con una más que aceptable asistencia de hermanos se retomaron este pasado viernes día 5 de los corrientes los tradicionales cultos semanales ante Nuestros Sagrados Titulares en la Capilla del Voto. Recordamos que la próxima semana –concretamente el viernes 12- celebraremos la Misa de Hermandad enmarcada desde el pasado curso en cada segundo viernes de mes. ¡Os esperamos!


Evangelio y comentario

XXIII Domingo del Tiempo ordinario
Mediación de amor


El texto del Evangelio que se proclama este próximo domingo, viene antecedido de unos versículos que, a modo de prólogo, nos ayudan a conocer mejor cual es la intención de Jesús al hacer su propuesta a los discípulos. El Señor les dirá: «No es voluntad de vuestro Padre, que está en el cielo, que se pierda ni uno de estos pequeños» (Mt 18, 14).
El Señor urge a la comunidad cristiana a actuar con especial diligencia y solicitud ante el pecado de uno de sus miembros. El corazón misericordioso de Dios mira con especial unción a los que se alejan de Él, buscando siempre la reconciliación y el perdón. El corazón de Dios se conmueve y nos propone caminos para dejar atrás nuestro pecado y debilidad. En ese contexto, el evangelista quiere poner el acento en la preocupación que, dentro de la Iglesia, todos debemos tener de todos, acogiendo la enseñanza y la actitud de Dios mismo. En el fondo, es lo que ya descubrimos en la primera lectura, cuando el profeta es llamado a velar responsablemente por todo el pueblo de Israel.
Lo que siempre impresiona es el modo de mirar y atender el Señor al pecador: le llama pequeño, débil, y cuando haya que ayudarle y corregirle, nos anima a no olvidar que nos estamos dirigiendo a un hermano en la fe. Por eso, Jesús nos propone un camino nuevo: entrar en diálogo con el hermano para que descubra el mal que pueda estar haciendo, con la intención de que lo deje atrás. Estamos ante una verdadera mediación de amor
Dios quiere no es la muerte del pecador, sino que se convierta y viva. Se busca por todos los medios salvar al otro, no condenarlo.
Es verdad que hay casos especialmente difíciles. Los sabios pasos que propone Jesús nos muestran un camino constructivo para ejercer la corrección fraterna. En primer lugar, llamar la atención a solas, llenos de caridad. Si nuestro hermano permanece en su mal comportamiento, es bueno que algún testigo intervenga con el fin de evitar planteamientos subjetivos que puedan hacer presuponer que exista algún tipo de mala intención. En un tercer momento, habría que llamar la atención formalmente en nombre de la Iglesia o de la comunidad. Si la respuesta es nula por parte del sujeto, éste debería comenzar de nuevo el camino, pues se pone en el mismo plano que alguien que viene de la gentilidad y que no ha convertido su corazón al Señor.
El interés por el hombre, por parte de Dios, queda reforzado en los últimos versículos del Evangelio de este domingo. Él está en medio de nosotros cuando unimos nuestro corazón y elevamos nuestra plegaria a favor de los demás. Si lo hacemos con el fin de que nuestro hermano se reencuentre con Dios, con más motivo el Señor nos ayudará a que éste se convierta y viva.
Todos somos responsables de todos. En el fondo, porque estamos llamados a vivir amando y a ser testigos del amor de Dios. El desamor, el pecado, no deben tener cabida en la vida del creyente y de la Iglesia, pues, como nos recuerda san Pablo, estamos llamados a «ser santos e inmaculados ante el Señor por el amor» (Ef 1, 4).
+ Carlos Escribano Subías
obispo de Teruel y Albarracín
Evangelio
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
«Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro, además, que, si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos».
Mateo 18, 15-20

De nuevo unidos por el legado del padre Guerrero

Una amplia representación de las Hermandades de las Cinco Llagas y Amor y Sacrificio asistió a la multitudinaria misa que, con motivo del 41 aniversario de su fallecimiento, se celebró este pasado miércoles día 3 en la Iglesia Parroquial de San Francisco de El Puerto de Santa María en memoria del sacerdote jesuita y destacado cofrade Pedro Guerrero González. Y es que el legado del padre Pedro Guerrero González sigue concentrando oleadas de seguidores. Muchas personas de El Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera, Sanlúcar de Barrameda y Sevilla. Como no podía ser de otra manera una amplia representación de las Hermandades del Amor y Sacrificio y de las Cinco Llagas, de Jerez, -de la que Pedro Guerrero fue fundador y primer Hermano Mayor- tampoco faltaron a tan importante convocatoria. Del Amor y Sacrificio asistió una comisión encabezada por su Hermano Mayor Juan José Fontán del Junco y de Hermandad de las Cinco Llagas otra nutrida comisión presidida por su Hermano Mayor Juan Lupión Villar. Naturalmente no faltaron los miembros de la Asociación del Apostolado de la Oración (institución que indudablemente se desvive por todo cuanto concierna al legado personal y espiritual del Siervo de Dios Pedro Guerrero González).  Don Fernando García Gutiérrez, S.I., no ahorró elogios a la fidelidad mostrada en la asistencia a cada aniversario por las Hermandades jerezanas del Amor y sacrificio y las Cinco Llagas, de las que el P. Guerrero fue activísimo fundador y reorganizador, respectivamente. A tenor del éxito cosechado en su primera edición, este año también se organizará la Peregrinación Meditada Pedro Guerrero por los caminos rurales entre Jerez y el Puerto de Santa María, que tendrá lugar el sábado 27 del presente mes de septiembre (y de cuyos detalles daremos cumplida cuenta en los próximos días).