Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

viernes, 16 de junio de 2017

Recordatorio: El próximo domingo, Fiesta del Corpus Christi, SOLEMNE TRASLADO DE LA VIRGEN INMACULADA DEL VOTO DESDE NUESTRA SEDE CANÓNICA HASTA EL ALTAR QUE SE UBICARÁ EN LA PLAZA DE LA ASUNCIÓN




Con motivo de la fiesta del Santísimo Corpus Christi, ante la acertada proliferación de altares que rinden homenaje a Jesús Sacramentado a su paso por las calles de Jerez, y cumpliéndose en este 2017 el IV centenario del Voto que el Cabildo Municipal hizo en nombre de nuestra Muy Noble y Muy Leal Ciudad, esta Junta de Señores Oficiales ha tenido a bien llevar a término el deseo de muchos de que esta Bendita Imagen Mariana de tan arraigada devoción en nuestra Historia local se haga presente como centro de un altar.

Todo aquel hermano que desee acompañar al breve pero devotísimo traslado que desde las 9,00 horas del día 18 de los corrientes y hasta las 9,45 –hora prevista de llegada a la Plaza de la Asunción- deberá ponerse en contacto con N. H. D. Raúl Pérez Carretero (tfno. 605026518), y estar en San Francisco media hora antes de la salida con traje oscuro y la medalla de la cofradía.

El itinerario será el siguiente: Plaza Esteve, Corredera, Plaza del Arenal, Plaza Monti, Pozuelo, Plaza Vargas, Letrados y Plaza de la Asunción.

Por la tarde, y una vez pasada media hora de la recogida de la Procesión del Corpus, se procederá al traslado de vuelta con idéntica compostura.



Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

Solemnidad del Corpus Christi (ciclo A)
El pan vivo bajado del cielo

Celebramos este domingo la solemnidad del Corpus Christi; una fiesta que nos invita a detenernos en torno al misterio eucarístico y a su significado para la vida de la Iglesia. Para comprender lo que implica el don de la Eucaristía, el Evangelio nos presenta la última parte del discurso de san Juan sobre el pan de vida. Comienza el pasaje con las palabras «yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre». En el Antiguo Testamento el pan es, ante todo, un don de Dios, esencial para la subsistencia del hombre. Por eso, en la oración que el Señor enseña a sus discípulos parece resumir en este alimento todo lo necesario para la vida del hombre, al mismo tiempo que anticipa el don eucarístico.

El maná y la Eucaristía
Cuando los judíos escuchaban «pan bajado del cielo» pensaban inevitablemente en el maná, el alimento que Dios dio a Israel durante la marcha por el desierto, conforme escuchamos este domingo en la primera lectura, del libro del Deuteronomio. El maná tenía un carácter misterioso. Pero a través de este medio de subsistencia Dios hace patente su presencia en medio de su pueblo, que recordará siempre este don poniendo en el arca, junto a las tablas de la ley, un vaso con maná.
La Palabra que nos propone hoy la liturgia busca subrayar la relación entre el maná y el verdadero pan que nos da Dios. Lo hemos escuchado también en la primera lectura: «no solo de pan vive el hombre, sino que vive de todo cuanto sale de la boca de Dios» (Dt 8,3). El Evangelio insiste en que el verdadero pan no es el maná —el cual no libraba al hombre de la muerte—, sino Jesús mismo, verdadero pan del cielo. La poesía cristiana nos lo ha transmitido a través de la secuencia Lauda Sion, que desde hace siglos se canta en este día. En una de sus estrofas se resaltan los precedentes o figuras del Pan verdadero: «Isaac fue sacrificado; el cordero pascual, inmolado; el maná nutrió a nuestros padres».
Del mismo modo que Dios se preocupó por alimentar a su pueblo cuando estaba en el desierto, Jesús ofrece a sus discípulos un don aún mayor: la Eucaristía, esencial para la vida. Jesús no se refiere a la vida física, sino a la vida verdadera, la que une a Dios con el hombre para siempre y a los hombres entre sí. Esta es la «vida eterna» de la que nos habla.

Pan de comunión
Durante estos días muchos niños han recibido por primera vez al Señor en la Eucaristía. Han hecho la comunión. San Pablo nos dice en la carta a los Corintios que el cáliz que bendecimos y el pan que partimos son comunión. ¿Qué significa esto? Unión íntima y profunda. El Señor quiere ofrecernos el vínculo más hondo que puede existir con él mismo. Pero recibir al Señor crea al mismo tiempo un lazo estrecho entre los cristianos, tal y como afirma Pablo: «el pan es uno, nosotros, siendo muchos formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan». Por lo tanto, la Eucaristía no puede ser considerada nunca como un hecho privado. Su celebración nunca ha sido un acontecimiento reservado para unos pocos, de manera exclusiva. Cuando acudimos a Misa no elegimos quién nos acompañará, y, probablemente, en el mismo lugar haya personas completamente desconocidas para nosotros, de distintas profesiones, condición o, incluso, nacionalidad. Por eso, la Eucaristía ha sido siempre un antídoto frente a cualquier tentación de particularismo. De hecho, durante muchos años la única celebración eucarística que había en cada ciudad era la presidida por el obispo, donde en torno a la Eucaristía y al obispo se visibilizaba la única comunidad, expresión de la unidad de la Iglesia. El caminar en procesión junto al Señor sacramentado permite hoy día seguir reflejando la unión de quienes, como miembros de la Iglesia, dirigimos la mirada hacia el Señor resucitado.

  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia Adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». Disputaban los judíos entre sí: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». Entonces Jesús les dijo: «En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».

Juan 6, 51-58





Destacados del P. Jorge Ambel del tercer día del Triduo Eucarístico




La Fiesta del Corpus: ¿Cuál es el porqué de esta fiesta? Recordamos la última cena que el Señor hizo con sus apóstoles el Jueves Santo, donde el Pan es la Nueva Alianza. Por eso un jueves más adoramos al Señor, para escuchar su mandato.
Es la llamada a la Misión. Una festividad el Corpus donde se manifiesta al mundo el amor que Dios nos da, y ese mundo contempla un milagro en la Eucaristía.
El Santo no solo se ha quedado en la Custodia, sino en un trocito de pan que se queda para nosotros en la fragilidad y en el camino de sencillez.
Todo esto nace de la necesidad de aprender la verdadera vida de sencillez, pero entregándose para todos. Nos encontramos con la sorpresa de un Dios que se hace pequeño, siendo grande.
Y se exalta a Cristo no sólo alabándolo con magnitud sino se hace en Espíritu y Verdad. Adorar es postrarse ante Cristo y ante todos los necesitados. Cristo habita en todos y lo llevamos a nuestras calles como camino de salvación.
 Rendimos un culto humilde, un culto de amor y misericordia. Somos custodios de Cristo.
Hoy especialmente lo recibimos para que el mundo lo reconozca, pero nos hacemos varias preguntas: ¿Como lo recibimos?  ¿estoy preparado?
Estamos llamados, elegidos a llevar a Cristo a todos, sabiendo que el mundo lo rechazará. Aun así se recibirá el mensaje porque necesitamos de Cristo, con esperanza en este nuestro mundo.
Es un regalo porque somos testigos y custodios de su amor.

Que donde estemos nosotros se reconozca a Cristo, Verdad y Vida.


Destacados del P. Jorge Ambel del segundo día del Triduo Eucarístico





La Santísima Sangre de Cristo está muy vinculada a esta Hermandad de las Cinco Llagas.
Dios, que nos podía haber salvado cómodamente, no quiso ahorrarse nada.
Su amor supera los sacrificios sde la Antigua Alianza. Ahora es Él el que se sacrifica por nuestra salvación.
El Señor nos muestra un amor imposible de comprender.
Nos renovamos en cada eucaristía, porque la entrega del Señor se renueva en cada eucaristía.
Como la de Cristo, la sangre de los mártires nos llama y nos pregunta qué estamos cada uno dispuesto a entregar por Cristo. Qué estoy dispuesto a sacrificar por el Señor.
Por el bautismo hemos sido llamados a asociarnos a la Pasión de Cristo, con un martirio diario, gota a gota.
Esto hay que vivirlo en las cosas cotidianas. Cuando hablamos del amor todo es precioso, pero cuando nos toca amar ya es más difícil.
El Señor nos llama a amar a nuestros enemigos. El Señor nos pide que seamos capaces de perdonar incluso cuando el otro no lleva razón, aunque nos haga parecer tontos -por buenos-.
Siempre nos referimos al mal que nos hacen, pero no nos acordamos del mal que hacemos.
Estamos llamados a sacrificar el pecado, morir a todo lo que no es de Cristo.
El Señor nos ha regalado el don de su Cuerpo y de su Sangre. Para que nos conviertan, nos transformen.
El Señor nos pide mucho: nos pide ser santos.  
La adoración a la Eucaristía esta en la base de nuestra fe; es el cimiento de la vida cristiana.
Amar de manera sobrehumana sólo lo podremos hacer en Cristo.


Destacados del P. Jorge Ambel del primer día del Triduo Eucarístico




Hoy la Liturgia del Jueves Santo nos presenta dos lecturas muy relacionadas.
El rito que los judíos repiten anualmente, en donde comen el cordero pascual... de esa antigua liturgia sale nuestra liturgia eucarística.
Venimos aquí, como el Pueblo de Israel, cargados de muchas esclavitudes. Pero venimos no sólo a pedir al Señor, también para darle gracias por venir en auxilio de nuestra debilidad.
La real presencia de Dios en la Eucaristía nos reconforta. Como decía San Alfonso, venimos a estar con un amigo. Para ser discípulos de Cristo.
Hoy el Señor esta tarde ha venido para que seas un sagrario viviente.

Que el Señor nos llene de fuerza y santidad para llevar su Palabra ante el mundo.


viernes, 9 de junio de 2017

Los próximos martes, miércoles y jueves, Solemne Triduo Eucarístico






Misiva para todos los hermanos



Hermandad y Cofradía de Nazarenos de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo, Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis y María Santísima de la Esperanza

Establecida canónicamente en el Real Convento de San Francisco
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera
Sala Capitular: C/ Diego Fernández Herrera 6 y 8, 11401 - Jerez de la Fra.
Blog oficial: http://cincollagasjerez.blogspot.com
Correo electrónico: cincollagasjerez@gmail.com


“De la adoración eucarística nace la compasión por todos los hombres
 y de esta compasión nace la sed de evangelizar”
(S.S. Benedicto XVI)


Estimado hermano en el Señor de la Vía-Crucis: Dios le bendiga

Mediante la presente misiva, y por acuerdo unánime de la Junta de Señores Oficiales, tenemos a bien participarle las siguientes consideraciones y convocatorias:

1.- SOLEMNE TRIDUO DE EXALTACIÓN A LA EUCARISTÍA

Durante los días 13 martes, 14 miércoles y 15 jueves de junio a las 20,30 horas en la Capilla del Voto tendremos de nuevo la oportunidad de postrarnos ante S.D.M. para vivir uno de los más inolvidables momentos del año. El Señor estará ahí para atendernos, para que Le escuchemos y para recibir nuestra adoración.

2.- SOLEMNE TRASLADO DE LA VIRGEN INMACULADA DEL VOTO DESDE NUESTRA SEDE CANÓNICA HASTA EL ALTAR QUE SE UBICARÁ EN LA PLAZA DE LA ASUNCIÓN

Con motivo de la fiesta del Santísimo Corpus Christi, ante la acertada proliferación de altares que rinden homenaje a Jesús Sacramentado a su paso por las calles de Jerez, y cumpliéndose en este 2017 el IV centenario del Voto que el Cabildo Municipal hizo en nombre de nuestra Muy Noble y Muy Leal Ciudad, esta Junta de Señores Oficiales ha tenido a bien llevar a término el deseo de muchos de que esta Bendita Imagen Mariana de tan arraigada devoción en nuestra Historia local se haga presente como centro de un altar.

Todo aquel hermano que desee acompañar al breve pero devotísimo traslado que desde las 9,00 horas del día 18 de los corrientes y hasta las 9,45 –hora prevista de llegada a la Plaza de la Asunción- deberá ponerse en contacto con N. H. D. Raúl Pérez Carretero (tfno. 605026518), y estar en San Francisco media hora antes de la salida con traje oscuro y la medalla de la cofradía.

El itinerario será el siguiente: Plaza Esteve, Corredera, Plaza del Arenal, Plaza Monti, Pozuelo, Plaza Vargas, Letrados y Plaza de la Asunción.

Por la tarde, y una vez pasada media hora de la recogida de la Procesión del Corpus, se procederá al traslado de vuelta con idéntica compostura.

3.- SOLEMNE PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI ORGANIZADA POR EL CABILDO DE LA S. I. CATEDRAL

Como viene siendo tradicional y obligado por nuestras Reglas desde nuestra reorganización allá por 1939, acompañaremos al Dios Vivo y Verdadero por las calles de nuestra ciudad desde la S.I. Catedral provistos de traje oscuro y la medalla de nuestra Corporación en la procesión más importante del año.

 4.- CABILDO GENERAL ORDINARIO DE CUENTAS Y CIERRE DE CURSO: JUEVES 22 DE JUNIO

En virtud de lo tipificado en la Normativa Diocesana de Hermandades y Cofradías, esta Santa Hermandad celebrará Cabildo General Ordinario de Cuentas y Cierre de Curso el jueves día 22 de los corrientes a las 21,00 horas en primera convocatoria y media hora después en segunda con arreglo al siguiente:

O R D E N  D E L  D Í A

1.- Invocación al Espíritu Santo.
2.- Lectura del borrador del acta del Cabildo General Ordinario anteriormente   celebrado y su aprobación si procediese.
3.- Aprobación de las Cuentas del Curso 2016-2017.
4.- Ruegos y preguntas.
Lo que comunicamos a efectos de citación y máxima puntualidad posible.

5.- CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO: JUEVES 22 DE JUNIO

Una vez finalizado el Cabildo General Ordinario se procederá a celebrar uno extraordinario con el siguiente punto en el orden del día:

“Establecimiento de una cuota única para el cuerpo de hermanos de esta Hermandad y Cofradía”.

Sin otro particular, animándole a la máxima participación en las citaciones expuestas e indicándole que adjuntamos la convocatoria del Solemne Triduo Eucarístico, reciba un fortísimo abrazo en el Señor.



VºBº Rafael Cordero Jaén              Fdo.: Ernesto Romero del Castillo
Hermano Mayor                             Secretario



Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera, mes de junio del año de Gracia del Señor de dos mil diecisiete. 


El pasado martes día 6 cambiaron de atuendo Nuestros Amantísimos Titulares



Foto: N.H.D. Alfonso Ramírez 


Foto: D. Jesús Tamayo



El pasado viernes día 2 de junio celebramos Santa Misa de Hermandad en la Capilla del Voto






Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

Solemnidad de la Santísima Trinidad (ciclo A)
Tanto amó Dios al mundo

En esta solemnidad la liturgia nos anima a alabar a Dios por sus obras en favor nuestro y, ante todo, por cómo es Él. Se nos invita a contemplar lo más íntimo de Dios, que es la unidad en la trinidad, máxima comunión de vida y de amor.

El acceso a Dios a través de su Palabra y de su obra
Lo primero que viene a la cabeza a muchos cuando llega el momento de pensar en la Trinidad es que estamos ante una realidad que parece fundamental en la fe cristiana, pero que, al mismo tiempo, es uno de los elementos más complicados de comprender racionalmente. Sin embargo, un acercamiento a lo que la Palabra de Dios nos presenta hoy puede resultar iluminador, no solo para saber algo sobre Dios, sino también para comprender con mayor hondura al hombre, creado a imagen y semejanza de ese Dios trino.
Toda la Sagrada Escritura nos habla de Dios. Él mismo se nos revela a través de su Palabra y se manifiesta como creador del universo y salvador de los hombres. En la primera lectura de hoy, tomada del libro del Éxodo, escuchamos algo fundamental acerca de la esencia de Dios. En ese pasaje ocurre algo excepcional: Dios pronuncia su propio nombre en presencia de Moisés: «Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad» (Ex 34, 6). A través de estas palabras descubrimos que el nombre de Dios es compasión, misericordia, clemencia y lealtad.
Pero para comprender a Dios es oportuno acudir también a su modo de obrar en la historia. Dice el primer versículo del Evangelio que «tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna». La primera afirmación es, por lo tanto, referente al inmenso amor de Dios con el hombre. El mismo san Juan se refiere a Dios como Amor (1Jn 4, 8). Sabemos que, para que exista el amor, ha de haber una relación con alguien. Y para que exista esa relación, ha de haber una apertura. Por consiguiente, si Dios ama con tanta fuerza, su búsqueda por el hombre y su apertura hacia él es máxima. Así nos lo revela la historia de la salvación. Frente a la imagen de un Dios tremendamente distante con el hombre, encerrado en sí mismo y autosuficiente, la Escritura pone ante nosotros a un Dios que es ante todo vida que tiende a comunicarse y busca constantemente establecer el máximo vínculo con el hombre, sin menoscabar por ello su naturaleza divina. Así lo muestran las palabras como compasivo, misericordioso o rico en clemencia, del libro del Éxodo. El que da el amor no pierde nada, sino todo lo contrario. Y Dios ha mostrado su amor en modo máximo entregando a su Hijo único para que nosotros tengamos vida eterna. En esta entrega de Dios por medio de su Hijo interviene toda la Trinidad: el Padre, que nos da lo que más ama; el Hijo, que se abaja entregándose por nosotros; el Espíritu Santo, que es precisamente el vínculo firme y duradero de amor entre el Padre y el Hijo, y que se nos da en plenitud.

Conocer a Dios y al hombre
Ciertamente, estamos ante imágenes y conceptos de una gran belleza. Sin embargo, llegados a este punto, corremos el riesgo de pensar que estos razonamientos, pensados y elaborados a lo largo de siglos en la Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, poco tienen que ver con nuestras situaciones y problemas reales cotidianos. Sin embargo, acceder algo al conocimiento de Dios implica desvelar también el misterio del hombre. Así pues, si afirmamos que Dios es unidad en relación, la persona humana, creada a su imagen y semejanza, es un espejo de esa manera de ser. Esto quiere decir que estamos llamados a entrar en relación con otras personas y a amar a los demás. Y en concreto a vivir la misericordia, la clemencia y la lealtad. Asimismo, observamos que si Jesús es Hijo, en constante relación con el Padre, también nosotros necesitamos tener al Dios Padre como referencia y orientación última de nuestro ser y actuar. La comprensión cristiana de Dios uno y trino tiene consecuencias igualmente para la dimensión social del hombre. Frente al individualismo y la autosuficiencia, el saber que Dios es relación y que ha inscrito en nosotros un deseo de apertura hacia los demás nos permite entender que solo viviremos en plenitud si permanecemos en comunión con los demás.

  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia Adjunto de Madrid




Evangelio

Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Unigénito, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Unigénito de Dios.

Juan 3, 16-18