Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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domingo, 15 de julio de 2018

Reciente entrevista al P. Francisco González Ferrera, O.F.M.


Fray Francisco, en el templo del que ha sido guardián en los últimos meses. - A. VÁZQUEZ


Fray Francisco: «Algunos dicen que Cádiz me ha echado pero es ridículo y mediocre»

El máximo responsable del convento se va después de tres intensos años en los que reconoce que ha vivido buenos momentos y otros más complejos

Fuente: LA VOZ DE CÁDIZ / ANA MENDOZA


Francisco González Ferreras se despide este lunes de la que ha sido su casa en los últimos tres años. Ahora tiene nuevo destino. Será en Santa Cruz de Tenerife donde continuará con su labor pastoral como sacerdote en una tierra que ya conoce. De Cádiz este franciscano se lleva muy buenos recuerdos, gratas sensaciones, aunque también admite que ha vivido momentos complicados. Fray Francisco ha impulsado distintos proyectos en el templo y también ha estado muy presente en las hermandades franciscanas. Justo antes de marcharse a las Islas Canarias el padre Francisco reflexiona sobre este trienio que ha transcurrido para él en una ciudad de la que ha quedado prendido.

–¿Qué balance hace de estos años?

–Es un balance positivo en el sentido de haber experimentado lo que ha significado la fusión de siete provincias franciscanas en una sola, la actual de la Inmaculada Concepción. Es una experiencia enriquecedora. Vienes a ocupar el cargo de vicario y luego el de guardián. Es positiva no solo por la necesidad que hoy tenemos los religiosos de tender a la unificación, a sumar y multiplicar sino porque son momentos de crisis vocacionales aunque me gusta hablar de un tiempo de purificación del espíritu.

–Con respecto a la ciudad, ¿cómo se ha sentido en Cádiz?

–Cádiz me ha acogido bien. Cuando llegué me sorprendió porque es una ciudad que no conocía y me sigue enamorando y uno se va con un cariño muy especial por la manera del gaditano y la gaditana, el humor, la forma abierta con que me han acogido... Me llevo esa experiencia de conocer una tierra para mí maravillosa por la belleza de su arquitectura y la riqueza y belleza de sus gentes... esa manera de cercanía, de simpatía y aprecio y valoración hacia mi trabajo y mi persona.

–En cuanto a la labor pastoral, ¿qué análisis hace?

–Sin menoscabar ninguna labor anterior, me voy con la satisfacción de haber puesto el listón muy alto. He procurado trabajar muchísimo por el culto conventual. Cualquier feligrés que va a una iglesia y el confesionario está atendido eso hace que los fieles sepan que a tal hora están los sacerdotes en el confesionario. Me he esforzado por revitalizar el sacramento de la penitencia. También unido a este me ha llevado mucho trabajo el matrimonial. San Francisco es una iglesia de muchas bodas y ahí yo también he trabajado muchísimo de lo que es una pastoral matrimonial de cercanía, de atención pastoral de los contrayentes... es un acompañamiento en las cuestiones de los papeles, y también en la parte celebrativa, litúrgica, qué es, qué significa... un acompañamiento muy personal hacia los cónyuges.

–También ha impulsado algunas mejoras en la iglesia...

–Unida a esa pastoral está mi gratitud por todas las actividades culturales de la iglesia, viendo cómo he podido mejorarlo, enriquecerlo... He trabajado muy a gusto en el cuidado del convento que tiene su bella historia, maravillosa... La labor ha sido mejorar las instalaciones, las dependencias pastorales, el patio, y he iniciado dos fases, la instalación de la luz led para el crucero, el retablo mayor y el lugar del presbiterio y después las primeras fases de restauración del órgano, también una labor muy buena porque estaba en un estado deprimente y por lo menos una serie de fases he podido realizar con la labor de donativos, conciertos de donde se han podido sacar fondos para sufragar el coste esas fases fundamentales y espero que los siguientes hermanos que se hacen cargo del convento si quieren ya tienen un avance muy importante. La feligresía ha colaborado en esa labor y también en arreglar el patio. También preparamos las noches blancas donde la gente vino, hubo una gran participación.

–Se ha involucrado además con las hermandades franciscanas...

–Tanto con las hermandades de la casa, como bien se sabe Vera-Cruz y la del Nazareno del Amor, y también acogemos a nuestro padre Jesús Caído y me he sentido muy identificado con ellos. Han participado muy activamente y las dos franciscanas han estado a la altura en la celebración del 450 aniversario y la fundación de la Vera-Cruz. Ha sido de mucho trabajo, de mucha cercanía, mucha inquietud e ilusión...

–Ha pasado también malos momentos en su relación con las cofradías...

–He tenido momentos difíciles con las hermandades, por ejemplo con la hermandad del Nazareno del Amor que tuvo que intervenir un comisario y eso que produjo disgusto. Sufrí desgaste por las acusaciones, el mal trato de algunos hermanos y personas por las redes sociales, que el papa dice que están para comunicarnos y acercarnos y no para insultar... Sí es verdad que ahí sufrí un poco de disgusto pero hoy me voy muy satisfecho de ver que la hermandad del Nazareno del Amor esta en muy buenas manos.

–¿Y con la hermandad decana?

–Disfruté muchísimo los 450 años y pusimos el listón muy alto de lo que era un año jubilar. Lo trabajamos muy bien y los frutos ahí han quedado y están siempre... aunque en la convivencia surgen momentos difíciles o raros y te ves calumniado en redes sociales porque hay hermanos que no entienden que la hermandad debe ser un grupo de hermanos. Incluso he recibido una agresión pero me voy con la satisfacción de haber trabajado bien. He vivido grandes ilusiones y momentos pero también me ha costado saber que tienes que sufrir y la vida sacerdotal y religiosa no se entiende sin la cruz. El itinerario sacerdotal conlleva momentos en los cuales como nuestro Señor fue negado, vendido, maltratado... mi vida también tiene que tener cruz.

–¿Ha sido quizá muy estricto?

–San Francisco en las últimas décadas estaba un poco dejado, cada uno hacía lo que quería y como quería y comprendo que he tenido que poner un poco firme todo. Me quedo contento por la labor aunque puede ser que algunas personas no la entiendan pero es una minoría. Pido disculpas si alguien se ha sentido ofendido o disgustado porque no ha sido mi intención. Me voy con la satisfacción de haber realizado una labor y sentar las bases de unos valores catequéticos en la feligresía de San Francisco. Como persona y como sacerdote y religioso no soy persona de rencores y me voy sin ninguna espina. Algunos dicen que Cádiz me ha echado pero Cádiz tiene más altura, más nobleza... eso es ridículo y muy mediocre. Me voy muy contento de mi labor y de haber estado junto a los gaditanos. También sé que me van a echar de menos.

–¿Le gustaría volver?

–Sé que mi labor estará en las Islas Canarias, pero sí me gustaría volver porque quedan aquí muchos amigos y gente a la que quieres y te quieren y seguro que en algún momento me llamarán y si el provincial me necesitara de nuevo en Cádiz no pondré reparos.



La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Manuel Hurtado Macías por su reciente toma de posesión del cargo de Hermano Mayor de la Hermandad de la Yedra



Foto: ELMIRA.ES



Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

XV Domingo del tiempo ordinario (ciclo B)
Enviados de dos en dos

Iniciamos una nueva etapa en la misión de Jesús, en la cual envía a los Doce a su primera tarea. En el nombre de Jesucristo anunciarán el Reino de Dios a través de la predicación, la expulsión de demonios y la curación de enfermos. En este punto se pone de manifiesto una novedad: se trata de una iniciativa sin paralelo en el Antiguo Testamento, puesto que los profetas eran llamados por el Señor, pero, a su vez, ellos no elegían discípulos para enviarlos a predicar. ¿Cuál es, entonces, el sentido de esta novedad? Desde luego, sería erróneo afirmar que Jesús busca colaboradores por necesidad. Más bien, ha querido implicar a personas concretas en esta tarea, para así hacerlas partícipes no solamente de una misión, sino también de su misma existencia. En efecto, no se trata de conocidos de Jesús, a los cuales un determinado día encarga una tarea precisa; la misión nace desde un hondo conocimiento mutuo previo entre Jesús y sus discípulos más allegados. De este modo surge el mandato apostólico. De hecho, apóstol significa enviado.

La identidad de la misión
Marcos incide en que los Doce salieron «a predicar la conversión». Esta concreción del contenido del anuncio apostólico no sirve únicamente para conocer sin más que los discípulos invitaban a los pecadores a un cambio radical de vida. El evangelista trata, sin duda, de subrayar también el estrecho vínculo entre el inicio del ministerio apostólico y el comienzo del anuncio del Reino de Dios por parte de Jesús, que había tenido lugar con las palabras «convertíos y creed en el Evangelio» (Cf. Mc 1, 15). Con ello, se pone de relieve no solo una continuidad en la misión, sino además la idéntica misión. Junto con la predicación, Marcos afirma que «echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban». No basta, por tanto, con anunciar el Evangelio. El cometido apostólico requiere realizar determinadas acciones que pongan de manifiesto que el Reino de Dios ha llegado. Uno de los aspectos que hoy destaca es que Jesús «los fue enviando de dos en dos», conforme a la costumbre habitual entre los judíos. El anuncio en grupos de dos concuerda con una tradición anterior, pero también es un estímulo y ayuda para la evangelización. Pocas cosas materiales son necesarias para comenzar: un bastón, sandalias y ni siquiera túnica de repuesto. El desprendimiento caracteriza la disposición de quien se encamina a la misión. Los apóstoles no deben estar apegados a los bienes materiales ni a las comodidades. Por eso, este pasaje del Evangelio es claro en la presentación de un panorama bastante austero para quien es llamado a esta tarea en la Iglesia. El Señor quiere fomentar en sus discípulos el desapego no solo de los bienes materiales, sino de los propios intereses, ya que quien vive preocupado por sí mismo se incapacita para transmitir el amor de Dios a los demás. La llamada a vivir de esta manera es, en definitiva, una concreción del «bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Cf. Mt 5, 3).

Dispuestos a sufrir contrariedades
El relato que escuchamos refleja ilusión, optimismo y éxito, dado que se insiste en la gran cantidad de exorcismos y curaciones que los apóstoles realizan. No obstante, Jesús no garantiza la aceptación incondicional hacia quienes hablen y actúen en su nombre. La primera lectura de este domingo manifiesta, en el caso del profeta Amós, que los enviados de Dios no reciben a menudo una buena acogida; el mismo Señor fue rechazado en múltiples ocasiones, y la vida de la Iglesia testimonia las incontables muestras de rechazo que a lo largo de los siglos han sufrido quienes han hablado y actuado en nombre de Dios. El Evangelio nos ayuda, naturalmente, a ser conscientes de la posibilidad del rechazo pero, ante todo, trata de ofrecernos ánimo y esperanza en una encomienda que, por su misma naturaleza, transmite la salvación de Dios a los hombres, más allá de las circunstancias específicas de tiempo o de lugar con las que a lo largo de la historia se encuentren quienes son enviados por la Iglesia en el nombre del Señor.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y decía: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.




Marcos 6, 7-13





viernes, 6 de julio de 2018

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

XIV Domingo del tiempo ordinario (ciclo B)
«No pudo hacer allí ningún milagro»


Concluimos este domingo un conjunto de pasajes que contienen la presentación que Marcos hace de los discursos y acciones de Jesús, así como de las reacciones que estos provocan. Lejos de mostrar la aceptación inicial que observamos en los días anteriores, parece que ahora las obras y palabras de Jesús provocan la incredulidad de sus paisanos. ¿Cuál es la causa de la negativa a asumir lo que Jesús hace o dice?

«No desprecian a un profeta más que en su tierra»
El pensamiento popular ha reflejado lo que aquí sucedió con la expresión «nadie es profeta en su tierra». En efecto, el conocimiento prolongado de una persona en el tiempo, ya sea por motivo de parentesco, de trabajo o de vecindad, supone también acceder a sus orígenes y trayectoria personal. De este modo, también se tienen todo tipo de datos sobre la familia, los estudios y, por lo tanto, las limitaciones de esa persona; algo que no poseen los que se han acercado a él a partir de ser una persona conocida y, en cierto modo, mitificada. Esto es, en parte, lo que describe el pasaje que nos encontramos. No hemos de pasar por alto un detalle: si estamos acostumbrados a que los críticos con Jesús sean los escribas o fariseos u otro tipo de autoridades religiosas, esta vez quien censura la presencia del Señor es «la multitud que lo oía». Por lo tanto, la falta de fe o cerrazón que el Señor reprocha no está aquí asociada, como en otros lugares, a una posición política, económica o religiosa de rango elevado. Afecta a cualquier persona y está vinculada a una distorsión en el modo de percibir la realidad, que se llama prejuicio.

La tentación de delimitar el poder de Dios
Fijémonos en que el primer movimiento de los testigos de Jesús en su pueblo es el asombro. Están escuchando a alguien que se expresa con sabiduría y que realiza milagros con sus manos; por otra parte, ellos mismos se benefician de estos gestos y palabras del Señor. ¿Cuál es el prejuicio que domina la escena? En primer lugar, creen conocer a Jesús y piensan que pueden delimitar de antemano el alcance de sus acciones: «¿No es este el carpintero, el hijo de María…?». Pero, en segundo lugar, también están marcando un límite al modo que Dios ha escogido para revelarse a los hombres. Son incapaces de abrir la mente ante la realidad tal como es. Se cumple así lo que Juan afirma en el prólogo de su Evangelio: «Vino a su casa, y los suyos no le recibieron» (Jn 1, 11).

La perseverancia en la misión y la apertura a la realidad
Si nos situamos ahora desde el punto de vista de lo que se encuentra el Señor al anunciar el Reino de Dios, vemos que lo que le sucede no es una novedad. La profecía de Ezequiel, leída como primera lectura, insistía ya, siglos antes de Jesucristo, en la necesidad del anuncio de la salvación de Dios «te hagan caso o no te hagan caso». Años después, el panorama que se encontraron los apóstoles y sus colaboradores tampoco fue más alentador. Pablo da cuenta de ello en la segunda lectura, refiriéndonos las persecuciones y dificultades sufridas por Cristo. En la misión de la Iglesia existe a menudo la tentación del desánimo, pensando que poco o nada se puede hacer ante la tibieza o negativa con la que se acepta el anuncio de la Buena Noticia. Por ello, es oportuno ver en la conclusión del pasaje evangélico de este domingo la constatación de que Jesús jamás se detuvo ante su misión. Por otra parte, igual que hubiera sido deseable que la multitud de los paisanos de Jesús abriera la mente y el corazón, del mismo modo es imprescindible que la Iglesia nunca tenga el prejuicio de que el Evangelio está limitado. Para ello, debemos ser los cristianos los primeros en acoger sin límites la obra que Dios quiere realizar en nuestra vida.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo Jesús se dirigió a su ciudad y lo seguían sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada: «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada? ¿Y esos milagros que realizan sus manos? ¿No es este el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y Joset y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?». Y se escandalizaban a cuenta de Él. Les decía: «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa». No pudo hacer allí ningún milagro, solo curó algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se admiraba de su falta de fe. Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.




Marcos 6, 1-6





Crónica de la emotiva entrega de las Medallas de Oro del Santo Ángel


La gala de la asociación Santo Ángel, entre el orgullo policial y la más profunda emoción
Fuente: DIARIO DE JEREZ / Manuel Moure

Fotos: N.H.D. Manuel Piñero


Emotiva, sin duda, resultó la entrega de distinciones que ayer tarde organizó la asociación policial Santo Ángel. Fue en el patio de armas del Alcázar de Jerez, que se vistió de gala para acoger este tradicional acto. Una de las grandes protagonistas de esta gala fue Irene Villa, periodista, escritora y psicóloga, quien lógicamente recordó a las víctimas del terrorismo etarra.

El acto contó con la presencia de unidades del Escuadrón de Caballería de la Policía Nacional de Sevilla, así como con los músicos de la Banda Sinfónica de la Policía Nacional de Madrid, que interpretaron, entre otras, pasodobles como 'El Niño de Jerez y 'Suspiros de España'.

Fue muy pasadas las ocho de la tarde cuando comenzó la entrega de distinciones, las cuales consistieron en un corbatín (a título colectivo), otra medalla de oro a título colectivo, así como otras once medallas de oro a título individual. Por el estrado, y entre los cerrados aplausos del público, pasaron conocidas personalidades locales y provinciales y nacionales.

Así, el corbatín fue a parar a manos de la Unidad Central de Intervención Policial de Madrid; la medalla de oro a título colectivo se entregó a la Unidad de Caballería de la Jefatura Superior de Policía de Sevilla, la cual además se llevó un gallardete (banderín) que podrá lucir en todos sus actos, mientras que las medallas de oro individuales, además de a Irene Villa, depararon distinción para la Fundación Jaime González Gordon, Felipe Morenés Giles (experto ecuestre); la presidenta de la Guardería La Blanca Paloma de Jerez, María Domecq López de Carrizosa; el religioso fraile capuchino Fray Antonio Ruiz de Castroviejo Alba; el empresario Antonio Espinosa de los Monteros Ramos, el sanitario José Rubio Marín; el ejecutivo hotelero Juan Sañudo Márquez; el escritor José Genaro Benítez Gil; el teniente de la Guardia Civil de Jerez, Fernando Javier Comesaña Trinidad, así como al policía nacional José Manuel Barba Linares.

Entre los asistentes estuvo una amplia representación de la sociedad jerezana. No en vano el Ayuntamiento estuvo representado por el teniente de alcaldesa Francisco Camas, la Policía Nacional por el comisario jefe de Jerez, Francisco J. García, la Guardia Civil por el teniente Comesaña, así como el Ejército por el coronel Antonio Rodríguez Pascual. La judicatura también contó con representación, como fue el caso de la magistrada del TSJA Ana María Orellana y el fiscal jefe de Jerez, Francisco García Cantero. Igualmente acudió el primer teniente de alcalde de Rota, Daniel Manrique, así como la diputada nacional y el parlamentario andaluz del Partido Popular, María José García-Pelayo y Antonio Saldaña.

N.H.D. Genaro Benítez Gil

Irene Villa: "Muchos no tuvieron mi suerte y la de mi madre"
La periodista, escritora y psicóloga Irene Villa acudió al acto de la asociación Santo Ángel con sus dos hijos. Fue la encargada de ofrecer un discurso en nombre de todos los premiados. No se excedió en el tiempo. Como buena periodista fue clara, concisa, directa y, sobre todo, emotiva. Comenzó dando las gracias, como era lugar, por el premio recibido. "Es un honor estar en un grupo de personas a las que premiáis por el compromiso". Acto seguido hizo alusión a la vinculación que le une a los agentes del Cuerpo nacional de Policía como víctima del terrorismo. Fue directa al señalar que "no tantos tuvieron la suerte que tuvimos mi madre y yo de salir vivas" y compartió con los asistentes el testimonio de una asistente que le recordó la forma en la que una persona muy querida fue asesinada cuando llevaba el coche lleno de regalos de Reyes.

Dña. Irene Villa con D. Antonio Padillo, presidente del Santo Ángel



La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Rafael Jorge Racero por su reciente elección como Hermano Mayor de la Hermandad del Santo Crucifijo de la Salud






La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a doña Eva Mª Castañeda Pérez por su reciente reelección como Hermana Mayor de la Hermandad del Perdón




La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Jesús Huerta Gómez por su reciente elección como Hermano Mayor de la Hermandad de San Rafael


Foto: jerezcofrade.tv


La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Agustín Llamas Galera por su reciente reelección como Hermano Mayor de la Hermandad de La Redención


Foto: Masjerez


miércoles, 4 de julio de 2018

Rogad a Dios en caridad por el alma de doña Rosario Setó Moscoso, madre y abuela de hermanos de la Hermandad




Ayer falleció a la edad de 94 años la Sra. Dña Rosario Setó Moscoso, madre de Nª Hª Dª Manuela Setó Setó y abuela de de la oficial de Junta Nª Hª Dª María José Sánchez Setó y N. H. D. Mariano Sánchez Setó. Las exequias por su eterno descanso se celebrarán en la localidad de Alcoy, su lugar de residencia.