sábado, 28 de febrero de 2015

“Siempre me he sentido muy identificado con el espíritu de la Hermandad de las Cinco Llagas”

Ciclo ‘Diálogos en Bodegas Álvaro Domecq’
Entrevista con Juan Lupión Villar, Hermano Mayor de las Cinco Llagas

Juan Lupión representa a los cofrades denominados “de toda la vida” de su Hermandad. Qué mejor definitoria, qué mejor galardón público y notorio, qué mejor acepción y aceptación interna y externa. Al pie del cañón del trabajo oculto, callado, perseverante. Hombre enemigo de fastos y protagonismos de primera fila. Sin embargo su alto sentido del servicio institucional lo ha catapultado al cargo de Hermano Mayor en dos épocas diferentes, así como a pertenecer a diferentes sucesivas Juntas de Gobierno desempeñando labores tan diversas como consiliario, secretario, mayordomo y diputado de cultos. El actual Hermano Mayor de la Hermandad de las Cinco Llagas –de las tácitamente apellidadas como de las “serias” al tenor de su espíritu eclesial y de su idiosincrásico sentido penitencial- protagoniza hoy una nueva sesión del ciclo ‘Diálogos en Bodegas Álvaro Domecq’ enmarcada en la programación cultural Cultusema. Tras un amenísimo paseo por las instalaciones de la bodega, de la mano y la guía de su gerente, José Manuel Anelo, comenzamos nuestra conversación –siempre enriquecedora- con este cofrade gran amante de la Semana Santa y de su rico acervo histórico-artístico-religioso.

-         Defínase como cofrade.
-         Soy un cofrade del día a día en el anonimato del trabajo permanente a favor de la Hermandad. Poco después de ingresar en mi cofradía de las Cinco Llagas, hace ya casi cuarenta años, siempre he estado implicado en labores dirigentes como consiliario y secretario, mayordomo, diputado de Cultos y Hermano Mayor en dos épocas diferentes –a principio de los noventa y en la actualidad-. He pertenecido, por tanto, a Juntas de Gobierno presididas como Hermano Mayor por José Pérez Raposo –que en paz descanse-, Marco A. Velo y Francisco Barra. Mi manera de concebir la espiritualidad se ajusta, sin duda, a la que mantiene y ofrece las Cinco Llagas. Me siento muy identificado con el espíritu de esta señera corporación nazarena. Huimos de los fastos y las fanfarrias. De los titulares rimbombantes. Solemos afirmar que formamos parte de un todo. Somos enemigos de polémicas. Y de enfrentamientos. Siempre afirmo que somos una Hermandad muy ascética, muy eclesial. Todos semejantes en la comunión de una misma Fe.

-         Las dos últimas estaciones penitenciales se han visto envueltas en imponderables bien diferentes  (y no menos ejemplarizantes).
-         En ambos casos la cofradía, nuestro concienciado cuerpo de nazarenos, de costaleros, de monaguillos supieron comportarse ejemplarmente ante la titubeante amenaza de lluvia y, la pasada Madrugada Santa, tras la explosión ocurrida en el Restaurante San Francisco y la consiguiente incertidumbre que la avalancha de la muchedumbre de público, la estampida presa del pánico, produjo sobre el cortejo nazareno, que se mantuvo enteramente intacto. Hemos de felicitarnos por la reacción unánime de la comitiva nazarena y por la cohesión de los miembros que integran la dirección de cofradía o diputación mayor de gobierno.

-         Cuéntenos cómo ha planificado la Hermandad la actual conmemoración del LXXV Aniversario de la Reorganización con la propuesta de un brillantísimo programa de actos.
-         Habría que partir de dos premisas. Somos una Hermandad modesta de recursos humanos y sobre todo de recursos económicos. Sin embargo la planificación de equipo, la formación y la imaginación de buena parte de los dirigentes, han derivado en un programa que -sinceramente- yo definiría de brillante. Hay que constatar que, en un inicio, la Junta de Gobierno u Oficiales abrió al principio de curso un periodo de quince días para que todos y cada uno de los hermanos de esta Hermandad pudieran aportar libremente cuantas sugerencias, propuestas y proyectos entendieron idóneos o convenientes de cara a la programación de actos de dicha efeméride. Es decir: se ha democratizado al cien por cien la posibilidad de participación. La Junta de Gobierno u Oficiales depositó posteriormente dichas propuestas en el dictamen y la experiencia y la sabiduría de una comisión de hermanos veteranos y experimentados a fin de que espigaran dicha propuestas y presentasen tanto al Cabildo de Gobierno como, ulteriormente, al General aquellas convocatorias y actos más propicios acordes con el estilo y tradición de esta Hermandad de las Cinco Llagas y asimismo con sus posibilidades económicas, logísticas, etcétera.

-         Las propuestas dimanan de seguro del espíritu y letra de la idiosincrasia eclesial, formativa, ascética de la Hermandad.
-         En este sentido se ha pretendido y que las razones axiomáticas que conforman la programación del LXXV aniversario respondan siempre a fundamentaciones pastorales, formativas e históricas enmarcadas en la justificación de una conmemoración de la idiosincrasia eclesial y cofradiera como de hecho así se trata. No quiero dejar en olvido -porque no responde a una cuestión banal- que la Junta de Gobierno u Oficiales, muy a pesar de las dificultades de tesorería por las que atraviesa la corporación nazarena, ha optado por declinar su facultad estatutaria de instar a los hermanos al pago de una cuota extraordinaria –al margen de la ordinaria anual- que afrontara los gastos que conllevará el afronte contable de las actividades finalmente seleccionadas.

-         Un gesto que honra a la Hermandad.
-         Consideramos que las estrecheces económicas por las que –nos constan- actualmente atraviesan no pocos de nuestros cofrades colocaría en un aprieto sin paliativos a buena parte del cuerpo de hermanos. Por ende organizaremos una programación digna -muy digna- atendiendo siempre al desecho de cualquier derroche económico y ateniéndonos en cualquier caso a la calidad doctrinal, pastoral y fraternal por encima de otros aparentes fastos de elevados gastos ahora quizá desproporcionados a tenor de la crisis económica que a todos nos asola.

-         ¿Satisfecho, por ende, con el resultado del programa de actos, Juan?
-         No únicamente yo. El contento es generalizado, como no podía ser de otra manera, en el seno de la cofradía. Nuestra querida Hermandad de las Cinco Llagas encara ahora un periodo pletórico de felicidad, de satisfacción interior. Un gozo que nos viene dado por el alto nivel -altísimo nivel-, en categoría y variedad de contenidos, de la fecunda programación del LXXV aniversario. Una programación de mucho caché, repleta de muy destacadas personalidades a nivel regional y nacional e incluso internacional. Quiero agradecer especialmente el magnífico trabajo realizado por los miembros de la Junta de Gobierno que tan dignamente rige los designios de esta Hermandad y asimismo la labor de los hermanos veteranos que integran la Coordinadora asesora de tan señalada efeméride.

-         Una efeméride desprovista de salida extraordinaria.
-         Así es. La Junta de Gobierno u Oficiales muestra su satisfacción al comprobar que ninguno de los hermanos propuso una salida extraordinaria de Nuestros Sagrados Titulares como acto culmen –ni siquiera de menor entidad- entre las actividades aportadas. Por consiguiente ya de antemano se descartó dicha opción de entre las posibles.

-         Entre la densa y fecunda cantidad de actos propuestos será labor harto complicada destacar algunos principalísimos.
-         Sería difícil -sumamente difícil - destacar unos actos sobre otros, si bien existen cuatro o cinco platos fuertes. Actos que han precisado de al menos un mes y medio de trámites burocráticos cuya autorización y respuesta no dependía ya de la diligencia en la acción y gestión de la Hermandad. Pero puedo asegurar que la espera ha merecido la pena. O, por mejor decir, la alegría. Porque, entre otras razones, hemos logrado -por ejemplo- que los hermanos de las Cinco Llagas puedan conocer in situ y rendirle culto -concretamente un triduo solemne- a nuestro Primitivo Titular: el Santísimo Cristo de las Cinco Llagas. Nada hay más hermoso y emocionante que poder rezarle -cara a cara- al Santísimo Cristo de las Cinco Llagas que da primacía histórica al propio título de la Hermandad. Una imagen desconocida durante décadas para el cuerpo de hermanos.

-         Un logro importantísimo  sin duda de ninguna clase. Pero no ha sido el único.
-         Efectivamente. Celebraremos muchísimos actos. Entre los ponentes contamos con el cardenal Carlos Amigo Vallejo, con Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, con ilustrísimos señores académicos de la ciudad y de la provincia, con pregoneros de la Semana Santa de Sevilla y Jerez, con expertos en Iconografía o el acto lírico poético ‘Estampas de una vida’: el pregón del LXXV aniversario protagonizado en la Sala Compañía por José Luis Zarzana Palma y Enrique Víctor de Mora Quirós (repleto de grandes sorpresas). Además solicitaremos una calle in memoriam don Manuel Martínez Arce, colocaremos un altar cerámico de Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis en la fachada del Convento de San Francisco, editaremos un boletín especial y celebraremos actos de fraternidad, en tres fechas diferentes y siempre desplazándonos a sus respectivas sedes sevillanas, con las destacadísimas Hermandades de la Macarena, Pasión y la Amargura –cuya conjugación y espejo sirvieron de inspiración en diferentes sentidos y elementos para la configuración estética de nuestra reorganizada Hermandad de las Cinco Llagas.

-         Pues reciba nuestra más sincera y honesta enhorabuena.



Evangelio y comentario

Segundo Domingo de Cuaresma

El lenguaje de la luz

 

Los cristianos llevamos en el alma una alegría espiritual que no es producto de nada de este mundo. Es una alegría que puede con el sufrimiento, con el fracaso, con la traición y hasta con nuestras propias miserias y pecados, e incluso con la perspectiva de la muerte. Es aquello de santa Teresa: «El gozar de mucha paz, aunque haya guerra». ¡Don magnífico y por excelencia del Espíritu Santo!

Pero la vida es efectivamente eso: guerra, lucha, milicia. Lo es también y especialmente la vida cristiana. La liturgia de la Cuaresma habla con particular frecuencia de la esa milicia y de esa lucha. Y sucede que nos cansamos, porque somos débiles y, sin embargo, estamos hambrientos de fortaleza; porque ce demos al impulso ciego de las pasiones del yo solitario, aunque estemos sedientos de libertad y de comunión; porque el horizonte se oscurece, a veces, ante nosotros, siendo así que somos buscadores permanentes de la luz.

En el camino hacia Jerusalén, Jesús observa el cansancio y las resistencias de sus discípulos. Sí, van con Él, no lo han abandonado, lo siguen. Pero Pedro acababa de rebelarse abiertamente increpando a Jesús por causa del futuro que éste trataba de explicarle. No comprendía el sentido del aparente fracaso del Maestro y de la cruz que se avecinaba. No entendía el sentido de aquella lucha que Jesús estaba librando y en la que quería enrolarles también a ellos. Jesús lo reprende con severidad. Pero la reprensión no es el lenguaje principal de la Sabiduría divina. El lenguaje propio de Dios es el de la luz. Entonces los lleva a Pedro, a Santiago y a Juan a “la montaña alta” de la revelación divina para mostrarles la luz de su rostro y el blanco deslumbrador de su vestido. Fue, como escribe Guardini, un «chispazo luminoso de la Resurrección que iba a venir».

El Espíritu Santo nos visita, cuando Él quiere, con transfiguraciones como aquélla, tiempos o momentos en los que se no da a gustar especialmente qué bueno es el Señor. Sucede más a menudo de lo que pensamos. Porque ése de la luz es el verdadero lenguaje del Espíritu. Nosotros, con frecuencia, de puro cansancio, o, peor, por habernos habituado demasiado a las tinieblas, no abrimos las puertas de nuestra alma a su v i sit a luminosa. La oración, la penitencia, las obras de la caridad son indispensables parair acostumbrándonos a ver la luz divina de la Resurrección.

Los apóstoles quisieron hacer tres tiendas para apoderarse de la fuente dela luz. Quisieron quedarse allí. Es el otro problema que tenemos con la luz div i na mientras vamos de camino c on Je s ús. Pero la luz se nos da para el c a mino, para acompañar al Maestro a Jerusalén y al Calvario, para entregarnos con Él en la ofrenda desinteresada de la vida, compartiendo la obra divina de la Redención. No es el momento de levantar tiendas. Es el tiempo de ir, con el Señor, por la cruz, hacia la luz.

+ Juan Antonio Martínez Camino
obispo auxiliar de Madrid





Evangelio

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés conversando con Jesús.
Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús:
«Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:
«Éste es mi Hijo amado; escuchadlo».
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó:
«No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos».
Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de resucitar de entre los muertos.

Marcos 9, 2-10



Nuestra Hermandad en Diario de Jerez con motivo de los actos programados para la celebración del LXXV Aniversario de la reorganización


martes, 24 de febrero de 2015

Galería del besamanos del Señor de la Vía-Crucis

Por gentileza de N. H. D. José Soto Rodríguez, compartimos algunas instantáneas del pasado Miércoles de Ceniza










lunes, 23 de febrero de 2015

Allí donde nació Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis

“… el número 8 de la Plaza Mirabal, la casa de donde vivieron mis abuelos y donde naciera mi madre en los difíciles años de la guerra,  la casa de una maltratada fachada con rasgos más que interesantes y la casa del imaginero Chaveli, donde salieron tallas de tanto calado popular como el Señor de las Tres caídas o Jesús de la Vía-Crucis. Regueros inmensos de devotos,  millones de rezos cada lunes por San Lucas, visitas incesantes en San Francisco, superaciones y una fe inquebrantable en la cercana capilla del Amor, espiritualidad yacente en el antiguo humilladero de los siete cuchillos, todo ello tuvo su punto de partida en ese taller de la plaza Mirabal 8, donde la gubia y la madera fue dando forma a esas imágenes que hoy son parte incuestionable de la fe del pueblo jerezano”.  


Del blog ‘Jerez Intramuros’ de Eduardo Velo García





sábado, 21 de febrero de 2015

Recordatorio: Mañana domingo, solemne besamanos a María Santísima de la Esperanza


“Un buen equipo de la Diputación Mayor de Gobierno es el que permite que el resto de la cofradía procesione con la tranquilidad y el sosiego que se necesita para ello”

El Diputado Mayor de Gobierno de la sevillana Hermandad de las Penas de San Vicente inaugura brillantemente los actos formativos del programa de actos del LXXV Aniversario de la Reorganización de la jerezana Hermandad de las Cinco Llagas

José Luis Nieto Martín, Diputado Mayor de Gobierno de la señera Hermandad sevillana de las Penas de San Vicente, inauguró en la Capilla del Voto, de la Iglesia de San Francisco, el notabilísimo programa de actos organizado por la Hermandad de las Cinco Llagas con motivo del LXXV Aniversario de su Reorganización. Ante un muy nutrido auditorio, y tras la presentación de dicho programa de actos a cargo del Hermano Mayor Juan Lupión Villar, hizo uso de la palabra Ernesto Romero del Castillo -miembro de Junta de Gobierno de esta corporación nazarena de la Madrugada Santa y asimismo cofrade de la sevillana de las Penas de San Vicente- para glosar brillantemente -combinando datos biográficos y cofradieros del ponente- en una oratoria amenísima que subrayó cómo  “José Luis Nieto Martín, nació en 1955 en la trianera calle San Jacinto de la capital hispalense.  Fue criado en el seno de una familia muy, muy muy cofrade, cuyo padre no fue otro que el recordadísimo don Francisco Justo Nieto Pérez, Nazareno de plata en 1982 -año precisamente en el que dejó este mundo un día después de la onomástica de su Virgen de la Esperanza de Triana-. Esta distinción (Nazareno de Plata) fue creada por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla en 1979 para distinguir a aquellas personas u organismos que destacaron por su labor en pro de la Semana Santa en Sevilla y de sus cofradías (…) Hombre de familia -su otra gran pasión aparte de las cofradías- es padre de tres hijos a los que también ha transmitido su cariño y entrega por las Hermandades, además de unos valores humanos y cristianos prueba de los cuales es el compromiso de uno de ellos con la Hermandad de las Penas: su hijo Rafael en concreto, que ostenta el cargo de presidente del Grupo Joven de las Hermandad”.

Ernesto Romero acentuó que sin embargo “la historia de José Luis con la Hermandad de las Penas viene de uno de los modos de los cuales el Señor muchas veces se vale para llevarnos por los caminos que Él quiere, y cuyos designios son, en tantas ocasiones inescrutables. En su caso fue -cómo no- a través de María Luisa, su esposa, su costilla, como cariñosamente se refiere a la madre de sus hijos. Y es que ella es en la actualidad camarera de María Santísima de los Dolores, y a la postre, la responsable de la inclusión de José Luis en la nómina de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Penas y María Santísima de los Dolores. José Luis es un cristiano de hondas convicciones, amante hasta el extremo del Santísimo Sacramento, cuyo culto ha sido y es siempre referente para su vida. Defensor, como buen católico, de la vida, en especial de la del más indefenso, del no nacido. Y promotor de todo aquello que signifique la dignidad de la persona como ser humano, desde su nacimiento hasta su muerte, siendo estandarte de su hacer diario la caridad, tanto en lo material como en lo espiritual. Amigo de todos, José Luis es compañero sobre el que apoyar la carga sin escuchar jamás una actitud esquiva, con su sonrisa siempre por bandera, porque también sabe mandar, pero es desde la sonrisa y la amabilidad como logra poner las cosas en orden sin necesidad siquiera, de alzar la voz”.

Destacamos a continuación algunas de las afirmaciones de tan destacado conferenciante. Son las siguientes:

- El Concilio de Trento, Convocado bajo el pontificado del Papa Pablo II y que duró desde 1545 a 1563,  recomienda la Estación Pública de Fieles y el Culto a las Imágenes. Nosotros,  los Cofrades, atendiendo a aquella recomendación del Concilio a través de los siglos… e incluso como nos pide actualmente el Papa Francisco… tenemos que sacar la Iglesia a la calle… y a fe de ello que así lo hacemos y la sacamos.

- Los cofrades evangelizamos a través de la contemplación popular nuestros pasos, del pasaje evangélico que reflejan,  pasajes de la Vida de Jesucristo. Y nuestras dos hermandades, la de Las Cinco Llagas y la de Las Penas, en nuestras respectivas Estaciones de Penitencia,  damos un discurso Teologal de Fe, Esperanza y Caridad… en un absoluto silencio. Silencio ejemplar,  que derrama por las calles el grito fuerte y rotundo,  de nuestro amor por Cristo,  por su Bendita Madre y por nuestros semejantes.

Es crucial que como Hermandad  y Cofradía nos vayamos adaptando a cada nueva situación y evolucionemos hacia fórmulas en las que, sin perder el sello de identidad que nos ha caracterizado durante años, nos conduzcan hacia una mejor y más segura  Estación de Penitencia.

- El puesto de Diputado Mayor de Gobierno no es fácil, pues uno es el máximo responsable por Delegación del Hermano Mayor de la organización del culto externo más importante de la Hermandad y desde que empezamos con el Cuestionario del Consejo General de Cofradías en enero y hasta que leemos el Informe del desarrollo de la Cofradía al Cabildo de Oficiales,  han pasado al menos dos o tres meses en los que un piensa y vive cofradieramente sólo para ello.

- Para que todo ello llegue a buen Puerto,  se requiere un buen Equipo de Gobierno…. Un buen Equipo de Gobierno son los hermanos en los que recae especialmente esta importante responsabilidad  y que con su trabajo y dedicación  se sacrifican el Lunes Santo (en el caso de esta Hermandad de las Cinco Llagas, en la madrugada del Viernes Santo) y permiten que el resto de la cofradía procesione con la tranquilidad y el sosiego que se necesita para ello.

- Debiendo además mantener la idiosincrasia que durante años nos enseñaron  y seguir el estilo marcado de nuestra hermandad, que es identificada a la vez que admirada,  por aquellos cofrades que nos aguardan año tras año, para vernos pasar por las calles y plazas de nuestro recorrido. 

- Un Diputado Mayor de Gobierno debe  confiar en su equipo plenamente y debe de nombrarlo con  total y absoluta libertad. Sí es verdad que para conformar este grupo humano,  puede y hasta debe pedir consejo a su antecesor, sí. Pero sin recibir presiones de ningún tipo, evaluando a los mejores, valorando en cada uno su disposición y su entrega,  estudiando siempre al hombre y no al nombre y sólo pensando que los elegidos, serán los mejores hermanos que formen parte su Cuerpo de Celadores  y que les resultarán de máxima ayuda en su próximo y difícil quehacer.

- Para este cometido, se requiere de un grupo de Celadores y Diputados que estén dispuestos  a aceptar las exigencias de ir con la máxima seriedad, elegancia y decoro que nosotros mismos nos auto-imponemos,  las que nos demandan  el resto de hermanos de la cofradía y en recuerdo sobre todo, de  todos aquellos que nos precedieron y que se entregaron en cuerpo y alma a la Hermandad.
            
- Nuestra responsabilidad es evidentemente mucho mayor que la del resto de la Cofradía, por lo tanto se nos exigirá más y debemos dar lo mejor de nosotros para cumplir con nuestra obligación.

Se debe tener especial atención a cualquier circunstancia,  porque  con toda seguridad, durante  la procesión,  siempre tendremos algún  que otro tipo de problema… que pondrá en peligro el cumplimiento  exacto, del horario  recibido en el Cabildo de Toma Horas. Debiendo por ello, tanto en la Organización de la Cofradía como en  nuestro posterior Procesionar,  extremar todas las precauciones,  agudizar nuestros sentidos,  redoblar nuestros esfuerzos, sabernos  adaptar a las dificultadas que se nos puedan plantear y anticiparnos a todo aquello que por imprevisible,  pueda comprometer en cualquier momento el buen fin de nuestra Estación de Penitencia.

- Otro tema distinto son los elementos que externamente nos puedan venir encima y que nada tengan que ver con la propia cofradía (llámese lluvia, ramas de árboles, cables, letreros, etc, etc.) y es entonces cuando tendrán que saber tomar decisiones sobre la marcha  y actuar bajo su leal saber y entender y desde luego, continuar procesionando bajo las premisas ya habladas con anterioridad.             

- Todos los años les repito lo mismo a los celadores en nuestras reuniones: que estamos al servicio de los hermanos  y que en cualquier circunstancia, debemos de tratarles con los más estrictos valores del respeto y la educación,  que siempre ha sido la norma de obligado cumplimiento en nuestra hermandad.

- Tenemos que tener en cuenta que ante una conducta impropia,  o un incumplimiento flagrante de las Reglas de la Hermandad, no por decir las cosas con buenas maneras perdemos autoridad, al contrario,  la manera de dirigirnos a los hermanos, con seriedad y rigor,  pero sin voces ni aspavientos,  es la mejor forma para poder llamar la atención sin que el nazareno se sienta menospreciado y debe ser lo más discreto posible  porque entre otras cosas,  en ese momento estamos reprendiendo a un Hermano nuestro y cuando digo a un HERMANO lo digo con mayúsculas.

- También debemos decirles a los celadores, que nadie piense nunca que somos más que los demás, que aquí estamos para auxiliar a los nazarenos y para atenderles en todo lo que necesiten en cualquier momento.

- Por lo tanto realicemos nuestra estación de Penitencia ayudando a nuestros hermanos, identificándonos a su vez con aquellos valores que están relacionados con el servicio y la dedicación a los demás, con verdadero espíritu de sacrificio y sin esperar ninguna recompensa a cambio.

- Somos la herramienta imprescindible para el engranaje de la cofradía, y por ende, para el buen funcionamiento y la marcha de ésta.
De nosotros depende que todo salga bien, y si cada uno cumple con su cometido en particular, el éxito estará asegurado.

- Trabajar en equipo suele ser duro y costoso, pero superando egoísmos impropios de una Cofradía, y colaborando todos al unísono, os aseguro que encontraremos la satisfacción personal del Deber Cumplido y la gratitud y el reconocimiento de la Hermandad.    


Al término de su aplaudida intervención, el Hermano Mayor de las Cinco Llagas, Juan Lupión Villar, entregó al ponente una original pieza realizada por el también cofrade de esta Hermandad y destacado orfebre jerezano Miguel Ángel Camas que reproduce sobre peana y placa dedicada el logos de la efeméride del LXXV Aniversario de la Reorganización de esta señera corporación nazarena jerezana.



                                                                                                                                                                             Fotos: Domingo Pozo Morón