Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

miércoles, 30 de mayo de 2018

Recordatorio: mañana jueves, último día del Solemne Triduo de Exaltación a la Eucaristía y el próximo viernes, 1 de junio, a las 20,30 horas en la Capilla del Voto de San Francisco celebraremos Santa Misa de Hermandad






Destacados del sermón del P. Jesús Castro Simancas en el segundo día de Triduo Eucarístico




Hoy hemos leído las lecturas del día del Corpus Christi. Y es el día de la realeza. Real en el sentido real. El Señor Dios está aquí presente en el Altar realmente. Cuando el sacerdote pronuncia las palabras correspondientes ese pan y ese vino se transforman. Por dentro ya no es lo que vemos, realmente es el Cuerpo del Señor. 

Los católicos tenemos la gran suerte de que cuando celebramos la Eucaristía, las formas que "sobran" las podemos guardar. Y ¡qué gram suerte! Lo tenemos presente siempre en esa cajita llamada sagrario.
No es verdad que no veamos milagros. Vemos milagros todos los días cuando vamos a misa: un trozo de pan se convierte en el Cuerpo del Señor y una copa de vino se transforma en su Sangre.

La segunda forma "real" es en el sentido de realeza.
Más allá de las connotaciones políticas, no tenemos que perder nunca de vista que el Señor es nuestro Rey. El cristiano de por sí es monárquico.
San Francisco de Borja, cuando entró en la Compañía de Jesús, y conoció la muerte de la Reina Isabel de Portugal, se prometió a sí mismo que jamás serviría a un Rey que pudiera morir.

Por otra parte, en el bautismo nos dicen las palabras: "ya eres sacerdote, profeta y rey".
El Señor nos hace participar de su realeza. Realmente somos reyes y tenemos hermanos reyes.
Y nos ponemos de rodillas porque aquí está el Rey, que es Dios.
El que se arrodilla ante Dios no se arrodilla ante ningún hombre, y el que se arrodilla ante un hombre se arrodilla ante cualquiera.

El domingo saldremos a la calle dando un testimonio de fe de los que ya no se dan: Dios va a recorrer nuestras calles y nos va a bendecir a cada uno de nosotros.
Adoremos al Santísimo Sacramento del Altar y que sea adorado siempre.


Destacados del sermón del P. Jesús Castro Simancas en el primer día de Triduo Eucarístico



Foto: N.H.D. José Soto Rodríguez



No soy yo el que habla, sino el que está aquí presidiendo, el Santísimo Sacramento, es el que nos va a hablar.
Hemos escuchado las lecturas del Jueves Santo.
El Señor salvó a los judíos de Egipto. A nosotros nos salva nuestra alma.
Nosotros nos seguimos alimentando de ese cordero, de ese Señor.
Quien entregue su vida por los demás, ése estamos seguros que se salvará.
La Eucaristía no debe ser para nosotros un mero cumplimiento. No es una excusa para salir de casa. La Eucaristía debe ser el centro de nuestra vida. Nuestra vida semanal debe estar marcada por la Eucaristía
Venimos a la Eucaristía con la carga de la semana, venimos muy dolidos.
Pero el Señor se arrodilla y nos lava los pies. Jesús nos pide que seamos servidores de los demás como él nos sirvió.
Pidamos al Señor que nos llene nuestro corazón de amor. Pidamos al Señor que nos ame, y que amemos como Él nos amó.
El Señor nos da su amor, pero si nuestra copa está rota, no sólo no nos llenamos, sino que todo se derrama.
Tenemos que pedir por las vocaciones. Porque es necesario que haya sacerdotes para que el Señor se haga presente de manera real.


jueves, 24 de mayo de 2018

Recordatorio: el próximo martes 29 de mayo comienza el SOLEMNE TRIDUO DE EXALTACIÓN A LA EUCARISTÍA en la Capilla del Voto




Presentado EL CORPUS CHRISTI 2018




Fuente: UNIÓN DE HERMANDADES DE JEREZ

Este miércoles día 23 de mayo, el Consejo Directivo de la Unión de Hermandades ha presentado el Corpus Christi de 2018, en el altar del Cristo de la Viga de la Santa Iglesia Catedral de San Salvador,  conduciendo el acto D. Jaime Betanzos, cofrade de la Sacramental de la Exaltación, y en cuyo acto ha participado D. Ángel Hortas Rodríguez-Pascual, como organista titular de dicha Seo.

En el transcurso de la misma ha sido presentado el cartel anunciador del Corpus, obra del jerezano José Luis Romeral, en el que destaca la custodia procesional jerezana bajo una lluvia de pétalos, y precedida por el lábaro sacramental catedralicio.

Así mismo, el presidente de la Unión de Hermandades, D. Dionisio Díaz ha hecho entrega de la patente como Exaltador Eucarístico a D. Jacinto Gutiérrez, conjuntamente con el Hermano Mayor de la Hermandad Sacramental de Santiago. La Exaltación Eucaristía se realizará el jueves 31 de mayo a las 21:00 horas en la parroquia de Santiago el Real y de Refugio siendo presentado por D. Antonio Gallardo Monje.

El viernes 1 de junio, organizado por Cabildo Catedral, se realizará el tercer ciclo de conciertos de órgano en torno a la Solemnidad del Corpus Christi a cargo de la Orquesta Capilla-musical Catedralicia Diocesana de Jerez dirigida por D. Ángel Hortas Rodríguez-Pascual que actuará como órgano solista. Dicho concierto se realizará en la Santa Iglesia Catedral comenzando a las 20:30 horas, teniendo entrada libre hasta completar aforo. En el mismo se interpretarán obras de Bach y Händel.

Una vez finalizado el plazo de inscripción al concurso de altares de Corpus, se ha cerrado con un total de 14, cifra record en la historia, de los cuales cinco serán llevados en traslado hasta dichos altares. El plazo para el concurso de escaparates finalizará el miércoles 30 de mayo.

El sábado previo al Corpus se realizará un pasacalles desde el Gallo Azul, hasta la plaza de la Yerba a cargo de la banda de cornetas y tambores Amor y Sacrificio de Lebrija, gracias a la colaboración de la Hermandad del Consuelo del Pelirón. Una vez más volverán a realizarse las alfombras en plaza del Arenal y calle Lancería a cargo de las Hermandades. Así mismo, gracias a la colaboración de la Hermandad de Pasión, se llenará de romero la calle Algarve.


Desde la Unión Hermandades, hemos elaborado conjuntamente con el Cabildo Catedralicio, en torno a la festividad del Corpus, un folleto en el que se quiere concienciar al cofrade a asistir a la misa de Pontifical, a la procesión y a la posterior bendición solemne con Su Divina Majestad, además de arrodillarse al paso de la Custodia y de adornar los balcones.

A continuación damos constancia del horario e itinerario de la Solemnidad del Corpus Christi 2018:

La misa de Pontifical del Corpus Christi comenzará a las 18:30 horas en la Santa Iglesia Catedral. La hora estimada de salida del cortejo será sobre las 19:30 horas y tendrá el siguiente recorrido: Reducto Alto, plaza de la Encarnación, calle de la Rosa, calle Manuel María González, plaza Monti, plaza del Arenal, calle Lancería, calle Algarve, plaza de la Yerba, plaza de la Asunción, calle José Luis Díez, plaza del Arroyo, calle Cruces, Reducto Bueno Monreal, plaza de la Encarnación y Reducto Alto.

La hora estimada para la recogida será las 21:00 horas, y posteriormente se realizará la bendición Solemne con Su Divina Majestad. Una vez concluida la celebración saldrán los traslados de vuelta a sus templos desde los diferentes altares.

Desde aquí queremos invitar a todos los cofrades a participar en todos los actos que se avecinan en torno a la Solemnidad del Corpus Christi, y agradecer a todos los que están colaborando de forma desinteresada en los mismos, especialmente al Cabildo Catedral, al Ayuntamiento de Jerez y a todas las cofradías Jerezanas.




Crónica de nuestra Ofrenda Floral en El Mira



Fuente: elmira.es

Dejad que los niños se acerquen a la Virgen

La ofrenda floral a la Virgen de la Esperanza congregó a numerosos niños en San Francisco.  

Mayo es -por excelencia- el mes de María Santísima, el mes -por antonomasia- de la Virgen María. Mes de homenaje y honor a la Madre de Dios. Mes de Reina y Madre. Mes de “llena eres de Gracia y el Señor es contigo”. Mes de tradiciones a pie de altares y mes de “bendita tú eres entre todas las mujeres”. Mes de azul inmaculado y de verde esperanza. De rostros cuya encarnadura parecen esbozar una maternal sonrisa.

Las Hermandades y Cofradías bien saben y sienten la devoción que profesan a sus Amantísimas Titulares. Por esta noble razón de siempre mayo posee para los cofrades la fragancia de las más bellas flores. Porque no existe mejor obsequio para una Madre que el significante de una flor. Porque la flor es estética de los sentidos. Porque la flor es ética de los sentimientos. Porque la flor es también rezo multicolor.

Existe en las Hermandades un hábito hecho costumbre, una costumbre hecha tradición, a lo largo y ancho del mes de mayo: las ofrendas florales. Y las ofrendas florales a la Virgen. De todos los hermanos pero muy singular y especialmente de los niños de la corporación. Los niños también han de acercarse a María. Los niños, en su generosa inocencia, también saben -¡quiénes mejor que ellos!- del amor incondicional y protector del ser que los trajo al mundo.


Durante todo el mes de mayo las Hermandades convocan sus ofrendas florales. Así la Hermandad de las Sagradas Cinco Llagas días atrás, concretamente el pasado sábado. En la Capilla del Voto de la céntrica iglesia de San Francisco. Capilla donde a diario reciben las visitas de centenares de devotos Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis y María Santísima de la Esperanza. Y es precisamente a la Esperanza Soberana a la que sus cofrades, sus hermanos, rindieron homenaje con motivo del mes de mayo. Más de setenta personas se congregaron ante los pies de la Virgen, en un acto organizado y coordinado por la Diputación de Cultos de la señera cofradía de la Madrugada Santa. Muchísimos niños respondieron a la llamada. Y se vivió un encuentro muy ameno y edificante. La participación fue activa. Y la satisfacción de los dirigentes de la Hermandad unánime. Posteriormente se celebró en la Casa de Hermandad una animada caracolá en entrañable acto de confraternización.


Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

Domingo de la Santísima Trinidad (ciclo B)
«En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo»

Al llegar el domingo de la Santísima Trinidad podemos pensar que estamos ante un gran misterio indescifrable y oculto; un ámbito en el que solo tras muchos esfuerzos pocos han podido acceder, y solo parcialmente, tras realizar elevados razonamientos doctrinales y filosóficos. Se corre el riesgo de imaginar a Dios uno y trino como una verdad difícil de conocer y que, por otra parte, es prácticamente indiferente para la relación del hombre con Dios e insignificante para la vida corriente. La clave para comprender el significado de esta fiesta está en no detenernos exclusivamente en el plano doctrinal, sino en acudir al mismo tiempo a dos facetas de la vida de la Iglesia: la celebrativa y la vivencial.
Y es precisamente en la dimensión celebrativa donde encaja el pasaje del Evangelio de hoy. El núcleo de este texto lo conforma el mandato del Señor en el que se incluye el deseo de que todos los hombres sean bautizados «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo». El contexto de esta exhortación es el final del Evangelio de Mateo, donde se anuncia la misión que el Señor encomienda a la Iglesia con motivo de su despedida. Estamos ante la única ocasión en el Nuevo Testamento en la que se nos presenta juntos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

La celebración, obra de la Trinidad
El pasaje de Mateo alude explícitamente a la celebración en virtud de la cual una persona es incorporada a la vida de la Iglesia. A partir de esta fórmula no es arduo reconocer las menciones a las tres personas en el resto de las acciones litúrgicas de la Iglesia. En efecto, iniciamos ordinariamente las celebraciones santiguándonos y las concluimos recibiendo una bendición trinitaria. Asimismo, los domingos confesamos explícitamente la fe trinitaria en el credo y cantamos la alabanza trinitaria con dos himnos que nacen durante los primeros siglos de la Iglesia: el gloria en la Misa y el Te Deum en la liturgia de las horas.
Así pues, el modo de celebrar la fe ha estado impregnado de la dimensión trinitaria desde los comienzos de la Iglesia hasta nuestros días. Si a través de la celebración descubrimos que la Trinidad no es algo accidental, sino esencial a la misma, en las lecturas de este domingo se manifiesta especialmente el obrar trinitario de Dios.

Dios nos ha creado y salvado
A lo largo de la historia, el pueblo de Dios toma conciencia de quién es Dios a partir del modo concreto a través del cual ha sido beneficiario de su acción salvadora y de su poder, unos acontecimientos determinados, grabados en la memoria de la comunidad.
Así lo expresa con claridad la primera lectura de hoy, tomada del libro del Deuteronomio. Moisés no parte de la esencia de Dios para pedir a los judíos confianza y fe en el Señor, sino que los invita a que observen con qué fuerza han sido liberados de la esclavitud, para que, consecuentemente, reconozcan al artífice de esa proeza. Ese será el camino por el que Israel reconocerá en ese salvador al creador del mundo. Y, en esta progresiva revelación de Dios, puesto que Dios ha querido hacerse, si cabe, más cercano con el hombre, envía a su Hijo, quien en su propia carne llevará a cumplimiento la salvación del hombre del pecado y de la muerte.

Entrar en la intimidad de Dios
El objetivo último de la manifestación de Dios es que podamos acceder a su intimidad y participar de su propia vida. Y esta labor se realiza gracias a la acción del Espíritu Santo. La presencia del Espíritu Santo en la Iglesia y en nuestra vida posibilita que podamos llamar a Dios «Abba, Padre», porque somos «hijos en el Hijo», no esclavos, sino coherederos. El Espíritu Santo es, por último, la concreción personal del «yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos». Es él quien garantiza que nuestra fe sea verdadera, que nuestras celebraciones sean eficaces y que nuestra vida sea un camino hacia el Padre.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos».



Mateo 28, 16-21






domingo, 20 de mayo de 2018

Misiva para todos los hermanos


Hermandad y Cofradía de Nazarenos de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo, Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis
y María Santísima de la Esperanza
Establecida canónicamente en el Real Convento de San Francisco
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera
Sala Capitular: C/ Diego Fernández Herrera 6 y 8, 11401 - Jerez de la Fra.
Blog oficial: http://cincollagasjerez.blogspot.com
Correo electrónico: cincollagasjerez@gmail.com

“El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia”.
                                                                                           (S. Juan Pablo II)


Estimado hermano en el Señor de la Vía-Crucis: Dios le bendiga.

Mediante la presente misiva, y por acuerdo unánime de la Junta de Señores Oficiales, le participamos las siguientes consideraciones y convocatorias:

1.- SOLEMNE TRIDUO DE EXALTACIÓN A LA EUCARISTÍA

Durante los días 29 martes, 30 miércoles y 31 jueves de mayo a las 20,30 horas en la Capilla del Voto tendremos de nuevo la oportunidad de postrarnos ante S.D.M. para vivir uno de los más inolvidables momentos del año. El Señor estará ahí para atendernos, para que Le escuchemos y para recibir nuestra adoración.

2.- SOLEMNE TRASLADO DE LA BENDITA IMAGEN DE SAN ANTONIO DE PADUA DESDE NUESTRA SEDE CANÓNICA HASTA EL ALTAR QUE SE UBICARÁ EN EL GALLO AZUL

Con motivo de la fiesta del Santísimo Corpus Christi, ante la acertada proliferación de altares que rinden homenaje a Jesús Sacramentado a su paso por las calles de Jerez, esta Junta de Señores Oficiales ha tenido a bien llevar a término el deseo de muchos de que esta Bendita Imagen que preside un altar en la nave de la epístola de nuestra sede canónica se haga presente como centro de un altar.

Todo aquel hermano que desee acompañar al breve pero devotísimo traslado que desde las 10,00 horas del día 3 de junio y hasta las 10,45 –hora prevista de llegada al lugar que indique el Consejo de HH y CC - deberá ponerse en contacto con N. H. D. Raúl Pérez Carretero (tfno. 605026518), y estar en San Francisco media hora antes de la salida con traje oscuro y la medalla de la cofradía.

Por la tarde, pasada media hora de la recogida de la Procesión del Corpus, se procederá al traslado de vuelta con idéntica compostura.

3.- SOLEMNE PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI ORGANIZADA POR EL CABILDO DE LA S. I. CATEDRAL

Como viene siendo tradicional y obligado por nuestras Reglas desde nuestra reorganización allá por 1939, acompañaremos al Dios Vivo y Verdadero por las calles de nuestra ciudad desde la S.I. Catedral provistos de traje oscuro y la medalla de nuestra Corporación en la procesión más importante del año.

4.- CABILDO GENERAL ORDINARIO DE CUENTAS Y CIERRE DE CURSO: JUEVES 14 DE JUNIO

En virtud de lo tipificado en la Normativa Diocesana de Hermandades y Cofradías, esta Santa Hermandad celebrará Cabildo General Ordinario de Cuentas y Cierre de Curso el jueves día 14 de junio a las 21,00 horas en primera convocatoria y media hora después en segunda con arreglo al siguiente:

O R D E N  D E L  D Í A

1.- Invocación al Espíritu Santo.
2.- Lectura del borrador del acta del Cabildo General Ordinario anteriormente   celebrado y su aprobación si procediese.
3.- Aprobación de las Cuentas del Curso 2017-2018.
4.- Ruegos y preguntas.
Lo que comunicamos a efectos de citación y máxima puntualidad posible.

5.- CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO: JUEVES 14 DE JUNIO

Una vez finalizado el Cabildo General Ordinario se procederá a celebrar uno extraordinario con el siguiente punto en el orden del día:

“Restauración de la Bendita Imagen de María Santísima de la Esperanza”.

6.-PEREGRINACIÓN A TRIANA (CAPILLA DE LOS MARINEROS): VISITA A LOS MUSEOS DE LAS HERMANDADES DE LA ESPERANZA, LA ESTRELLA, LA O Y EL CACHORRO

Desde el pasado 2 de diciembre de 2017 y hasta el 18 de diciembre del presente año 2018 está teniendo lugar el Año Jubilar de la Esperanza, concedido por la Penitenciaría Apostólica de la Santa Sede, por el sexto centenario fundacional de la tan querida Hermandad de la Esperanza de Triana. A partir de que el Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Sevilla procediera a abrir la Puerta Santa de la Capilla de los Marineros, todos aquellos que acudan en peregrinación ante la Santísima Virgen podrán ganar la indulgencia plenaria.

Según indica la Penitencia Apostólica en el documento ‘Indicaciones Generales sobre las Indulgencias’, dado en San Pedro del Vaticano el 29 de enero de 2000, “la indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal de los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos”.

Por este motivo, y continuando con la exitosa iniciativa de visitas cofradieras y culturales que ya se realizaran al respecto de la programación del LXXV aniversario de la reorganización, esta nuestra Hermandad de las Cinco Llagas realizará peregrinación a la Capilla de los Marineros el domingo día 23 de septiembre. Aprovecharemos para completar así una excursión jornada completa a Triana que inicialmente -y si todos los horarios cuadrasen- incluirá además la visita a las Casas de Hermandad y a los museos de las Hermandades de la O, el Cachorro, la Estrella y, naturalmente, la mencionada Esperanza con sede en la calle Pureza. Precisamente en su sede canónica asistiremos a la misa preparada al efecto por la diputación de Cultos de esta cofradía señera de la Madrugada sevillana.

En las próximas semanas, y a través del blog oficial de noticias de la Hermandad -y mediante reenvío de los correspondientes enlaces a través del correo electrónico también oficial de la Hermandad y el difundido asimismo que permite la herramienta del whatsapp- nuestra corporación de las Cinco Llagas irá informando a propósito del precio total de la peregrinación/excursión a Triana -que incluirá viaje en autobús, almuerzo, diploma de la indulgencia plenaria y el suplemento de la entrada en algún museo concreto (de darse este caso)-. La salida será a las 9.00 de la mañana desde la misma puerta de nuestra Casa de Hermandad -repetimos- el domingo 23 de septiembre (fecha que además cuenta con la ventaja del día siguiente festivo en nuestra ciudad). Animamos a todos los hermanos a participar en tan ilusionante excursión de claros beneficios espirituales, formativos y vivenciales.

 Sin otro particular, reciba un fortísimo abrazo en el Señor.


VºBº Rafael Cordero Jaén                 Fdo.: Ernesto Romero del Castillo
Hermano Mayor                               Secretario


Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera, mes de mayo del año de Gracia del Señor de dos mil dieciocho. 





Rotundo éxito de la ofrenda floral a María Santísima de la Esperanza y la posterior caracolá










Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

Domingo de Pentecostés (ciclo B)
“Recibid el Espíritu Santo”

Puede llamar la atención que el pasaje del Evangelio que tenemos ante nosotros lo hemos escuchado hace pocas semanas, en concreto, el domingo de la octava de Pascua. Ese día el texto era más extenso, ya que hablaba de otra aparición al octavo día. Este domingo, en cambio, el relato concluye con «el anochecer de aquel día, el primero de la semana». De hecho, san Juan considera el Espíritu Santo como un fruto de la Resurrección, como el gran don del Resucitado, ya que Jesús, al presentarse por primera vez tras su vuelta a la vida «sopló sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu Santo». Sin embargo, Lucas, cuya primera lectura escuchamos también, alude a la venida del Espíritu Santo 50 días después de resucitar, «al cumplirse el día de Pentecostés». Hemos de tener en cuenta que Pentecostés significa precisamente 50 días. El motivo de la insistencia en esa cifra está en que el número 50 indica plenitud para los judíos. Es como una semana de semanas más un día. Para ellos, tras la Pascua se celebraba la fiesta de la recolección agrícola y se conmemoraba la Alianza del Sinaí. De hecho, el episodio de Pentecostés es descrito por la primera lectura retomando elementos de la manifestación de Dios en el Sinaí, donde aparece viento, ruido y fuego. Por eso nosotros celebramos este día no como una fiesta independiente de la Pascua del Señor, sino como su culminación. Por lo tanto Pascua y Pentecostés conforman una unidad inseparable. Dicho de otra manera: la glorificación del Señor está unida al envío del Espíritu Santo.

Sopló sobre ellos
Estamos habituados a celebrar Pentecostés como el origen de la Iglesia. Sin embargo, esta fiesta nos remite al mismo tiempo a otra realidad previa en el tiempo. El célebre himno Veni, Creator Spiritus (Ven, Espíritu Creador) se refiere a los primeros versículos de la Biblia, que, mediante imágenes, presentan la creación del mundo. En concreto se afirma que por encima del caos y del abismo «aleteaba del Espíritu de Dios». Además, la propia liturgia nos recuerda en la Vigilia Pascual esta realidad, cuando, tras la lectura del libro del Génesis que nos narra la Creación, respondemos cantando «envía, Señor, tu Espíritu». Por eso, Pentecostés es también una fiesta de la creación. La presencia del Espíritu en el inicio de la historia significa que el mundo no existe por sí mismo, sino que proviene del Espíritu Creador de Dios. Y ese mismo Espíritu que asistía al nacimiento del mundo acude ahora al nacimiento de la Iglesia.

Jesús envía el Espíritu Santo
El significado profundo del envío del Espíritu Santo es la consecuencia última de que Jesús, y a través de Él el Padre, viene hacia nosotros y nos atrae hacia sí. El mismo evangelista, Juan, considera como fruto de esta venida la vida y la libertad. En primer lugar, afirma en otro pasaje «yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10, 10). Así pues, no debemos olvidar quién es el que nos da la verdadera vida. Cuando solo se quiere ser dueño de la vida, esta se queda cada vez más vacía y más pobre. Jesús, en cambio, nos permite ver que solo se halla la vida dándola, y no se la encuentra apoderándose de ella. El Espíritu Santo no es sino el puro don, el donarse por completo de Dios. De este modo, cuanto más entrega uno su vida por los demás, tanto más hay vida en esa persona. En cuanto a la libertad, la Sagrada Escritura une este concepto a la filiación. Los hijos son libres, frente a los esclavos que no pueden decidir. Nosotros hemos recibido un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: «¡Abbá, Padre!» (Cf. Rm 8, 15). Ahora bien, ser hijo significa también ser heredero y, por consiguiente, debían preocuparse de la buena administración de sus propiedades. Es decir, ser libre significa también ser responsable, y ser hijos de Dios nos compromete en la administración de los dones de Dios hacia el mundo. No es poco afirmar que el Espíritu nos da la vida y nos hace hijos. Pero también entraña una enorme responsabilidad para la que, por otra parte, no estamos desasistidos.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros». Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo». Y, dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».



Juan 20, 19-23





viernes, 11 de mayo de 2018

Diario de Jerez se hace eco de la convivencia ferial de los hermanos mayores de las cofradías de Jerez




Nuestra Hermandad estuvo representada por el Sr. Hermano Mayor, don Rafael Cordero Jaén.


Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

VII Domingo de Pascua (ciclo B). Solemnidad de la Ascensión del Señor
“Jesús fue llevado al cielo”

No es posible comprender el significado de la Ascensión del Señor sin referirnos a su Resurrección, pues ambos acontecimientos están estrechamente unidos. La Ascensión es como si fuera el desarrollo de la Pascua, que se completará con el envío del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Por lo tanto, Pascua, Ascensión y Pentecostés no son hechos aislados y sucesivos, que conmemoramos con la oportuna fiesta anual. Son más bien un único movimiento de salvación que ha sucedido en Cristo y que se nos comunica paulatinamente a lo largo de las celebraciones pascuales de cada año. En concreto, el relato evangélico de hoy se nos presenta a modo de punto final de un período, en el cual el Señor se aparecía a los once, tras haber resucitado. Pero, al mismo tiempo, es el punto de arranque de la misión de la Iglesia, como lo evidencia el comienzo de la narración: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación».

Asciende como rey de la gloria
Al igual que sucede con otros relatos evangélicos, la fiesta que hoy celebramos no se reduce al recuerdo de que un día Jesús se alzó ante los discípulos y al que, tras ocultarlo una nube, ya no vieron más. No se trata de una aparición más. El Catecismo afirma que Jesús participa en su humanidad del poder y de la autoridad del mismo Dios, y que se ha convertido en Señor del mundo, de la historia y de la Iglesia. Subir o ascender supone una concepción no histórico-geográfica del cielo, sino un signo de que el Señor resucitado ha recibido la glorificación plena, tal y como, por otra parte confesamos en el credo: «Subió a los cielos y está sentado a la derecha del Padre». También la plegaria eucarística señala hoy en su prefacio: «Porque Jesús el Señor, el rey de la gloria, vencedor del pecado y de la muerte, ha ascendido hoy ante el asombro de los ángeles a lo más alto del cielo». El escuchar la expresión «rey de la gloria» nos remite inevitablemente a la Pasión del Señor. De hecho, Jesús fue aclamado como rey a su entrada en Jerusalén y así quedó reconocido en la cruz, ante la burla de los que presenciaron la escena. Hoy comprobamos que realmente era rey. Si antes había sido reconocido como tal por una turba fácilmente manipulable o por unos verdugos que parodiaban una coronación, ahora es aclamado y reconocido «ante el asombro de los ángeles» en lo más alto del cielo, confirmando que verdaderamente es rey.

El Señor nos precede y nos anima a la misión
Para quien contempla este acontecimiento, la Ascensión no constituye únicamente una revelación sobre la realidad de Cristo como rey, juez y Señor, sino una motivación para nuestra vida de seguimiento de Jesucristo, ya que también nosotros estamos llamados a participar de ese triunfo, puesto que «nos precede el primero como cabeza nuestra». Al hacer coincidir la Ascensión con el inicio de la misión de la Iglesia, el Señor nos muestra que «no se ha ido para desentenderse de nuestra pobreza», como afirma el prefacio de la plegaria eucarística, sino para implicarse por completo en la vida de la primitiva comunidad. Y esto se realizará de dos maneras: en primer lugar, «confirmando la palabra con las señales que los acompañaban», cumpliendo con ello la promesa de que estaría con ellos todos los días hasta el fin del mundo. Entre otros signos se mencionan la expulsión de demonios, el hablar lenguas nuevas o la sanación de enfermos. En segundo lugar, la Ascensión no es el anuncio de una ausencia, sino de la presencia de Cristo en su Iglesia. De nuevo podemos observar el paralelismo entre el anuncio del «Dios-con-nosotros», el Emmanuel, con el que comenzaba el Evangelio, y la promesa del Señor de estar junto a quienes crean en Él. Esta doble garantía nos interpela con fuerza, ya que nos impulsa a predicar por todas partes. No cabe, pues, en el cristiano la actitud de estar «plantados mirando al cielo», que censura el libro de los Hechos de los Apóstoles.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo se apareció Jesús a los doce y les dijo: «Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda la creación. El que crea y sea bautizado se salvará; el que no crea será condenado. A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos».
Después de hablarles, el Señor Jesús fue llevado al cielo y se sentó a la derecha de Dios. Ellos se fueron a predicar por todas partes y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.



Marcos 16, 15-20





lunes, 7 de mayo de 2018

Ofrenda floral a María Santísima de la Esperanza con motivo del mes de la Virgen el próximo sábado 19 de mayo y posterior caracolá






La Hermandad de las Cinco Llagas convoca a sus hermanos y a cuantos devotos así lo deseen a una ofrenda floral a nuestra Amantísima Titular María Santísima de la Esperanza el próximo sábado día 19 de los corrientes a las 19,30 en la capilla del Voto de la iglesia de San Francisco, rogando que los niños lleven, al menos, una flor. 


Acto seguido, podremos compartir un agradable rato de convivencia en la Casa de Hermandad disfrutando de unos exquisitos caracoles.

El pasado viernes 4 de mayo celebramos Santa Misa de Hermandad




domingo, 6 de mayo de 2018

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

VI Domingo de Pascua (ciclo B)
“Como el Padre me ha amado”

Si durante las primeras semanas del tiempo pascual el Evangelio se centraba en las apariciones del Señor a los discípulos, desde hace dos domingos (el domingo del Buen Pastor), el ritmo ha cambiado. En concreto, el pasaje que escuchamos esta semana continúa el discurso del Señor a los discípulos que comenzamos el domingo pasado, en el que el Jesús nos invitaba a permanecer unidos a Él, como los sarmientos a la vid. Aunque se mantiene la misma línea temática (el vínculo entre el Padre, el Hijo y los cristianos), Jesús no se sirve de imágenes (las ovejas, el pastor, los sarmientos, la vid), sino que explica con la máxima claridad su relación con el Padre y con los hombres. Por otro lado, a medida que nos hemos adentrado en la Pascua vamos ahondando en la comprensión última del misterio de la entrega de Jesucristo por los hombres. En efecto, en las primeras semanas nos situábamos ante unos pasajes más descriptivos, en los que, a través de las llagas de las manos y de los pies, o del comer con los discípulos, se enfatizaba la identidad del Resucitado con quien había muerto. Al mismo tiempo, se subrayaba la realidad de un acontecimiento frente a la tentación de creer que estaban ante un fantasma. En las últimas semanas, en cambio, se trata de comprender el significado último de lo que ha ocurrido.

El Padre como origen del amor
El Evangelio, y también el resto de lecturas de este día, aparecen dominados por un tema central: el amor de Dios a los hombres. En primer lugar, se establece que Dios Padre es la fuente del amor: «como el Padre me ha amado, así os he amado yo». Ni siquiera Jesucristo es el origen del amor, sino que será el modelo de la realización y de la transmisión de ese amor. Conviene subrayar esta idea, que está unida con la definición más inmediata de Dios: «Dios es amor», que san Juan nos presenta en la segunda lectura. Ciertamente, determinados pasajes bíblicos sugieren rasgos aparentemente contradictorios con esta idea de Dios. Y a lo largo de la historia no han sido pocos los que han defendido el Dios del amor del Nuevo Testamento, frente a un Dios tiránico, frío y condenador del Antiguo Testamento. Esta simplificación es del todo falsa y no hay contraposición entre ambos Testamentos, pues en los dos se anuncia que Dios por amor nos ha creado y por amor nos ha salvado.

Por Jesucristo participamos del amor del Padre
Uno de los conceptos sobre los que más se ha hablado en los últimos cien años de la vida de la Iglesia es el de «participación». Por citar algunos ejemplos, se estudia cómo fomentar la participación de los laicos o la participación activa en la liturgia. Estamos ante un término positivo, cuyo significado es «tomar parte en algo». Pues bien, el Evangelio de este domingo nos introduce en lo más profundo de esa participación: el amor de Dios. Gracias a Jesucristo podemos tomar parte en el amor de Dios. Al mismo tiempo que, solo desde la acción de Cristo se comprende la participación en la vida de la Iglesia, puesto que si no es a través de él, lo que designamos como «participación» se puede confundir con una mera intervención externa o con un desmedido afán por sobresalir ante otros. La ubicación de este discurso en el contexto de la última cena implica además que es a través de la Eucaristía como se nos introduce íntimamente en el amor de Dios. Además, al poner en relación el Evangelio con el resto de las lecturas descubrimos que el amor de Dios no tiene límites. Dado que, como nos dice la lectura de los Hechos de los Apóstoles, «Dios no hace acepción de personas», la Iglesia no puede concebirse nunca como un grupo cerrado, sino dispuesto siempre a acoger en su seno a todos los hombres, llamados a recibir el amor de Dios.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud. Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer. No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».



Juan 15, 9-17