BLOG OFICIAL DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LAS SAGRADAS CINCO LLAGAS DE CRISTO, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA VÍA-CRUCIS Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

sábado, 30 de julio de 2016
Toda la información sobre la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia

Página oficial: http://www.krakow2016.com/es/
Enlace de interés con conexión de canal católico de TV EWTN en directo: https://www.aciprensa.com/jmj2016/
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XVIII Domingo del
tiempo ordinario (ciclo C)
Atesorar
El Evangelio de este domingo nos advierte de una de las
actitudes que desfiguran la condición humana: la codicia o la avaricia. La
primera se define como el «afán excesivo de riquezas»; la segunda, como el
«afán desmedido de poseer y adquirir riquezas para atesorarlas». Ambas muestran
la misma actitud egoísta del ser humano, que pretende valorar su vida presente
y asegurar su vida futura, acumulando riquezas. Más todavía, algunos han
idolatrado las cosas, la fama, el cuerpo… y al final de la vida, después de
tantos esfuerzos por conseguir sus sueños, muchos se preguntan: ¿realmente ha
merecido la pena? Ante la experiencia de un mundo pasajero y de un futuro que
nadie puede asegurar, por más riquezas que posea, el hombre experimenta su
fragilidad y vacío.
La polémica herencia
En este capítulo del Evangelio de Lucas, Jesús aparece
ante una gran multitud de oyentes enseñando contra la hipocresía e invitando a
vivir con valentía los valores del Reino de Dios. Inesperadamente es
interrumpido por un hombre que reclama su autoridad para intervenir en una
disputa familiar y dirimir una polémica herencia con su hermano, como se hacía
con los rabinos y doctores de la ley. Este hombre ve a Jesús como maestro, pero
no le pide ninguna enseñanza; simplemente quiere aprovecharse de su autoridad
moral para ganar la disputa contra su hermano.
Es evidente que no estaba escuchando la palabra del Señor.
Solo le preocupaba su problema personal; y no le importó interrumpir la enseñanza
pública del Maestro con tal de resolver sus dificultades. Además expone una
queja contra su hermano.
Jesús se niega a hacer de juez para arbitrar tal disputa;
pero aprovecha el momento para advertir a todos sus oyentes, en especial a sus
discípulos, sobre el deseo inmoderado de acumular riquezas y poner en ellas su
confianza.
Jesús ve avaricia en su corazón; por eso, advierte:
«Guardaos de toda avaricia». E invita a este hombre anónimo a no fijar sus ojos
exclusivamente en los bienes, sino a distanciarse de ellos y contemplar otros
muchos aspectos de la vida, que no valora. Jesús es consciente de que el deseo
de poseer es ilimitado y que los sueños de felicidad nunca se basan en el
tener. Por eso, tras escuchar la petición sobre la herencia, pasa a exponer lo
que verdaderamente necesita su interlocutor: luchar contra la tentación de la
codicia y hacerse rico ante Dios.
La abundante cosecha
Es en este momento, cuando Jesús ilustra su enseñanza con
la parábola del rico insensato. Habla de un hombre rico que aumenta sus bienes
por medio una inesperada y abundante cosecha. La abundancia cosechada sobrepasa
lo que invirtió y excede sus expectativas. Viendo tales resultados, solo piensa
en él y en emplear sus bienes para sí mismo. Tiene más de lo que necesita.
Considera su futuro asegurado. Solo tiene que disfrutar de su riqueza.
Jesús quiere advertir sobre la ceguera de este hombre al
juzgar sus prioridades. Y los «muchos años» que él pensaba disfrutar de sus
ganancias contrastan con las «pocas horas» que le quedan de vida. A pesar de su
fortuna, aquel hombre no ha podido impedir la muerte repentina. Por eso, es
denominado «necio» y no sabio. Ha puesto su confianza en los bienes acumulados
y piensa que el dinero asegura su futuro. Sin embargo, la riqueza no ha podido
evitar que muera y que a los ojos de Dios su vida aparezca vacía.
La verdadera riqueza «ante Dios»
El Señor nos advierte ante la tentación de la avaricia, de
hacer que la acumulación de riquezas sea nuestra única prioridad, de encontrar
nuestra única seguridad en el tener y de pensar exclusivamente en nosotros
mismos. Todos podemos ser tentados por la codicia. Tampoco los pobres son
inmunes a esta tentación. El gran peligro es, no ser dueño de las posesiones,
sino que las posesiones sean dueñas de ti. Como dice san Pablo a Timoteo, el
problema no es el dinero, sino el amor al dinero, «raíz de todos los males»,
que aparta de la fe y hunde en el sufrimiento (1 Tm 6,10). Y es comprensible
que la fe en las riquezas disminuya la fe en Dios.
Los discípulos de Jesús deben buscar la riqueza que vale
ante Dios. ¿En que consiste? Jesús mismo lo aclarará un poco más adelante (Lc
12,33-34). En primer lugar, siendo agradecidos por todas las bendiciones
recibidas de Dios; y, en segundo lugar, siendo generosos con los demás, a
quienes hemos de amar como hermanos. El verdadero tesoro de un discípulo de
Cristo son sus obras de caridad. ¡Qué bien lo expresó san Juan de la Cruz : «A la tarde de la vida
te examinarán en el amor»! Exclusivamente, «en el amor».
El Evangelio nos recuerda que la vida del hombre no
depende de sus bienes; que todo proyecto humano está abocado al fracaso, al
margen de Dios; y que la vida será pura vaciedad si nos ahogamos en nuestro
tacaño egoísmo.
Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino yla Disciplina
de los Sacramentos
Congregación para el Culto Divino y
Evangelio
En aquel tiempo, dijo uno de entre la gente a Jesús:
«Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia». Él le dijo:
«Hombre, ¿quién me ha constituido juez o árbitro entre vosotros?». Y les dijo:
«Mirad: guardaos de toda clase de codicia. Pues, aunque uno ande sobrado, su
vida no depende de sus bienes».
Y les propuso una parábola: «Las tierras de un hombre rico
produjeron una gran cosecha. Y empezó a echar cálculos, diciéndose: “¿Qué haré?
No tengo donde almacenar la cosecha”. Y se dijo: “Haré lo siguiente: derribaré
los graneros y construiré otros más grandes, y almacenaré allí todo el trigo y
mis bienes. Y entonces me diré a mí mismo: alma mía, tienes bienes almacenados
para muchos años; descansa, come, bebe, banquetea alegremente”. Pero Dios le
dijo: “Necio, esta noche te van a reclamar el alma, y ¿de quién será lo que has
preparado?”. Así es el que atesora para sí y no es rico ante Dios».
Lucas 12, 13-21
domingo, 24 de julio de 2016
El nuevo equipo de gobierno de la Hermandad de las Cinco Llagas tomó posesión en una solemne ceremonia celebrada en la Capilla del Voto de la Iglesia de San Francisco
Hermano Mayor: D. Rafael Cordero Jaén
Teniente Hno. Mayor: D. José Barrera Jiménez
Mayordomo: D. Alfonso Ramírez Franco
Secretario: D. Ernesto Romero del Castillo
Tesorero: D. José Soto Rodríguez
Asesores Adjuntos Hermano Mayor
D. Marco A. Velo García (Relaciones Internas y Externas)
D. José María Simón Granados Cordero (Caridad)
D. Juan Lupión Villar
Diputación de Mayordomía y Cultos
D. Cristóbal Barrera Chichón
D. Manuel Hurtado Corona
D. Eduardo Valderas Otero
D. Juan M. Rincón Ortega
D. José Andrades Borrego
Diputación de Secretaría y Tesorería
Dña. Rosana Villena Bernal
Dña. María José Sánchez Setó
Dña. Rosario Macarena Lupión Villar
D. José Valderas Domínguez
D. Francisco Molina Santiago
Diputación de Juventud y Formación
D. Raúl Pérez Carretero
D. Ángel Cordero Peña
Consultores
D. Antonio Ballesteros Marra-López
D. Antonio Márquez Abadía
D. José Manuel Pacheco Millán
D. Miguel Ángel Camas Soto
D. Ramón Emilio Mejías Mateos
D. Jorge Jesús Pérez Ponce
D. Juan José Pérez González
Monseñor Mazuelos consagra el altar de la iglesia de Santiago que es devuelto al culto tras doce años cerrado y una delicada restauración
Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA JEREZ
Acoge reliquias de San Lorenzo y Santa María de la
Purísima y, tras la unión e incensación, ha sido revestido por religiosas
Esclavas del Santísimo Sacramento
La iglesia
de Santiago del Real y del Refugio ha sido devuelta al culto este sábado con
una primera celebración de la Eucaristía que, a cargo de monseñor José Mazuelos
Pérez, el obispo de Asidonia-Jerez, ha contemplado la consagración del altar.
Llega tras doce años cerrada al culto y una delicada restauración que ha
resuelto los graves problemas estructurales que arrastraba.
El nuevo
altar acoge reliquias de San Lorenzo y de Madre María de la Purísima que han
sido colocadas durante la celebración. Tras ello ha sido ungido e incensado y
posteriormente revestido por dos religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento
ante una asamblea de fieles que llenaron el interior de este templo
acondicionado con pantallas incluso en el exterior del mismo.
Al pastor
lo ha acompañado una significativa representación del presbiterio diocesano y
entre los asistentes a esta primera misa diversas autoridades religiosas,
políticas, civiles, militares, judiciales, sociales y culturales. Ha
participado también en la celebración la Capilla Musical Catedralicia, dirigida
por Ángel Hortas.
Y el domingo, la Misa Flamenca
Todo está
preparado para la celebración este domingo 24 de julio, víspera del Día del
Santiago, de la Misa Flamenca que nació hace unos años como celebración de
campaña que, en plena plaza y junto a la iglesia, sirvió para rogar por la
reapertura que ahora se disfruta con un programa conmemorativo que ya ha dejado
atrás la conferencia del arquitecto Emilio Yanes y la inauguración de la
iluminación aportada por Endesa.
Participaran
artistas de los barrios de Santiago y San Miguel bajo la dirección de José
Gallardo. Serán estrenadas plegarias dedicadas al Señor del Prendimiento, al
Cristo de la Buena Muerte y a La Virgen del Dulce Nombre y se rescatará una
dedicada a la Virgen del Desamparo obra del recordado Antonio Gallardo Molina.
Actuarán, al
cante, La Macanita, Antonio Agujetas, Eva Rubichi, Anabel Rosado, Gema la
Cantarota, Paqui Méndez, Marimar Barea, Manuel de la Fragua y Pedro de la
Fragua, al piano José Zarzana, Charo Gallardo y Manuel González, al violín
Sophia Quarengui. Y a la guitarra Pascual de Lorca, Luis Rincones, José Carlos
Pozo y Curro Romero.
Dionisio Díaz, elegido nuevo presidente del Consejo
Fuente: COFRADEMANIA
Dionisio Díaz será el presidente del Consejo
Eran poco menos de las diez
de la noche del miércoles 20 de julio de 2016, cuando el secretario del
Consejo, Joaquín Bernal, daba cuenta del resultado del Pleno Extraordinario de
Elecciones, un Pleno que finalmente otorgaba la victoria, con un muy
estrecho margen, a la candidatura de Dionisio Díaz, quien así se convierte en
nuevo presidente electo de la
Unión de Hermandades de Jerez.
Y poco más hay que añadir.
Tal y como se vaticinó en los días previos, la igualdad tenía toda la pinta de
ser la nota dominante, y así ocurrió, ya que el resultado final deparó un
ajustado 25 - 22 - 1, esto es, 25 votos para Dionisio, 22 para José Luis, y 1
en blanco. Hacía falta que en primera votación, alguien alcanzase los 25 votos
-mayoría absoluta- así que caso cerrado: Dionisio será el próximo presidente.
Luego, se anunció que ambos
candidatos acudirían a la sede del Consejo, donde primero se produjo el
encuentro cordial entre los dos, y posteriormente tenía lugar una breve rueda
de prensa en la que el ganador comentaba sus primeras impresiones tras la
victoria, así como el deseo de que la semana que viene tenga lugar una Toma de
Posesión, que se quiere realizar en el 'nuevo' templo de Santiago, previo
nombramiento del nuevo asistente eclesiástico de la Unión de Hermandades de
Jerez, por parte del obispo diocesano.
Ya tenemos nuevo
presidente, tras una campaña de guante blanco y formas exquisitas por parte de
ambos contendientes, así que sólo resta dar las gracias a Pedro Pérez y su
grupo, por el trabajo desempeñado, felicitar a José Luis Sánchez, quien también
hubiese sido un magnífico dirigente de nuestras cofradías, y animar a Dionisio
Díaz a que no desfallezca en el durísimo trabajo que tiene por delante.
Enhorabuena.
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XVII Domingo del
tiempo ordinario (ciclo C)
Orad
Tras la visita a las hermanas Marta y María, Lucas
presenta a Jesús orando, otra vez, en un lugar indeterminado. Es el evangelista
que más énfasis pone en la oración de Jesús y así le presenta frecuentemente,
sobre todo antes de las grandes decisiones y enseñanzas de su ministerio
público. Con este texto, Lucas inicia una sección sobre la oración y,
ciertamente, concentra muchas enseñanzas en estos trece versículos.
Los discípulos de Jesús están acostumbrados a ver orar a
su Maestro. Jesús es un hombre de oración, que se retira frecuentemente a orar
solo. Los discípulos sienten la curiosidad y la necesidad de saber qué ora,
porque han descubierto que la oración es la fuente de la comunión e intimidad
con Dios Padre. Por eso, imitando lo que hizo Juan el Bautista con sus
discípulos, piden a Jesús que les enseñe a orar. Si la oración está presente en
la vida de Jesús, presienten que forma parte también del ejercicio de su
discipulado. No preguntan por el cómo. No se trata de aprender técnicas o
formas estéticas, al estilo de los judíos y de los paganos. Quieren que el
Señor les instruya sobre la oración; quieren orar como ora Jesús.
Padrenuestro, la
oración de los discípulos
Jesús responde a la petición de sus discípulos no con un
discurso sobre la oración, sino invitándoles a rezar con su misma plegaria. En
primer lugar, invita a dirigirse a Yahvé llamándole Padre. Lucas
emplea el término griego pater, pero Jesús utilizó el término
arameo abba, que podríamos traducir como papá. Esta
familiaridad de Jesús con Dios tuvo que sorprender a sus discípulos y resultar
incómoda para la mayoría de los judíos, quienes no se atrevían ni siquiera a
pronunciar el nombre hebreo de Yahvé. Jesús se dirige a Dios como a un padre cariñoso
en quien se puede confiar.
En segundo lugar, siguen cinco peticiones (la versión del
evangelista Mateo presenta siete). Las dos primeras se refieren directamente a
Dios: santificado sea tu nombre, venga tu reino; las tres últimas se refieren a
las necesidades de los hombres y están en plural, porque no oramos
individualmente, sino como miembros de la comunidad de los creyentes en Cristo:
danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque
también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en
la tentación.
Muchos han sido los comentarios a la oración del
padrenuestro a lo largo de la historia, considerado, como decían algunos padres
de la Iglesia ,
«la síntesis de todo el Evangelio».
Parábola del amigo
inoportuno
Jesús prosigue su enseñanza sobre la oración con el
ejemplo de una parábola, que solo aparece en el Evangelio de Lucas. En medio de
la noche, alguien llega inesperadamente a una casa donde se le da hospitalidad,
pero no hay nada para ofrecerle. Obtener algo durante la noche es difícil. Por
eso, el anfitrión va a casa de un amigo a solicitar ayuda; pero este duerme y
no quiere levantarse. La insistencia del que llama logra convencer al vecino
fastidioso y le provee de cuanto necesita. Jesús emplea este ejemplo para
indicar que también Dios Padre escucha la solicitud de los que se dirigen
confiadamente a Él y provee lo que necesitamos, que no siempre coincide con lo
que pedimos. Es interesante advertir que un padre cariñoso no acepta ciegamente
lo que le piden sus hijos. Los puede complacer inmediatamente con lo que piden,
pero recuerda también que, en muchos casos, lo que piden puede perjudicarles a
la larga. En la parábola, Jesús no subraya tanto el valor de la insistencia en
la oración, cuanto la audacia, el atrevimiento, la osadía en dirigirse al
vecino en medio de la noche, confiando en que obtendrá lo que solicita. Así lo
indica la monición previa a la proclamación del padrenuestro durante la Misa : «Fieles a la
recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a
decir…».
Dichos sobre la
oración
El texto concluye con una invitación a la oración y una
promesa para los que oran. Los tres imperativos usados, «pedid, buscad,
llamad», son una llamada a la confianza en Dios –que escucha–, porque la
promesa de Jesús dice que se recibirá, se encontrará, se abrirá. Las palabras
de la oración no son utilizadas para presionar a un Dios resistente, sino que
revelan la interioridad, el interés y la preocupación del orante y su dependencia
de Dios.
Este pasaje evangélico no pone el acento en las palabras,
peticiones y cosas que se reciben de Dios, sino en la relación que tiene el
orante con Dios por medio de su plegaria, como Jesús. En la oración no solo
manifestamos nuestras necesidades a Dios, sino también nuestra confianza y
familiaridad con Él, sabiendo que es un Padre bueno y cariñoso, misericordioso
y santo, que escucha y ama a todos sus hijos, y los provee de todo cuanto les
conviene.
Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino yla Disciplina
de los Sacramentos
Congregación para el Culto Divino y
Evangelio
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando
terminó, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan
enseñó a sus discípulos». Él les dijo: «Cuando oréis, decid: “Padre,
santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan
cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a
todo el que nos debe, y no nos dejes caer en la tentación”».
Y les dijo: «Suponed que alguno de vosotros tiene un
amigo, y viene durante la medianoche y le dice: “Amigo, préstame tres panes,
pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle”; y,
desde dentro, aquel le responde: “No me molestes; la puerta ya está cerrada;
mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos”; os digo
que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por su
importunidad se levantará y le dará cuanto necesite. Pues yo os digo a
vosotros: pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque
todo el que pide recibe, y el que busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué
padre entre vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará una serpiente en lugar
del pez? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que
sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más el Padre del
cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?».
Lucas 11, 1-13
domingo, 17 de julio de 2016
El próximo viernes día 22, a las 20,30, en San Francisco y en el transcurso de la Santa Misa, tomará posesión el nuevo Equipo de Gobierno de nuestra Hermandad de las Cinco Llagas
El equipo de gobierno que ha sido ya
aprobado por la Autoridad Eclesiástica queda configurado del siguiente modo:
Hermano Mayor: D. Rafael Cordero Jaén
Teniente Hno. Mayor: D. José Barrera Jiménez
Mayordomo: D.
Alfonso Ramírez Franco
Secretario: D.
Ernesto Romero del Castillo
Tesorero: D.
José Soto Rodríguez
Vocales: D. Eduardo Valderas Otero
Dña. Rosana Villena Bernal
Dña. María José Sánchez Setó
D. Cristóbal Barrera Chichón
D. Raúl Pérez Carretero
D. Marco Antonio Velo García
D. José Andrades Borrego
D. José Mª Simón Granados Cordero
D. José Valderas Domínguez
Auxiliares de la Junta
de Gobierno:
D. Juan Lupión Villar
D. Manuel Hurtado Corona
D. Juan Manuel Rincón Ortega
Dña. Rosario Macarena Lupión Villar
D. Francisco Molina Santiago
D. Ángel Cordero Peña
D. Antonio Márquez Abadía
D. José Manuel Pacheco Millán
D. Antonio Ballesteros Marra-López
D. Miguel Ángel Camas Soto
D. Ramón Emilio Mejías Mateo
D. Jorge Jesús Pérez Ponce
D. Juan José Pérez González
La distribución de los equipos de trabajo queda como sigue:
Asesores
Adjuntos Hermano Mayor
D. Marco A. Velo
García (Relaciones Internas y Externas)
D. José María
Simón Granados Cordero (Caridad)
D. Juan Lupión
Villar
Diputación de Mayordomía y Cultos
D. Cristóbal
Barrera Chichón
D. Manuel
Hurtado Corona
D. Eduardo
Valderas Otero
D. Juan M.
Rincón Ortega
D. José Andrades
Borrego
Diputación de Secretaría
y Tesorería
Dña. Rosana
Villena Bernal
Dña. María José
Sánchez Seto
Dña. Rosario
Macarena Lupión Villar
D. José Valderas
Domínguez
D. Francisco
Molina Santigo
Diputación de Juventud y Formación
D. Raúl Pérez
Carretero
D. Ángel Cordero
Peña
Consultores
D. Antonio
Ballesteros Marra-López
D. Antonio
Márquez Abadía
D. José Manuel
Pacheco Millán
D. Miguel Ángel
Camas Soto
D. Ramón Emilio
Mejías Mateos
D. Jorge Jesús
Pérez Ponce
D. Juan José
Pérez González
Tres días de puertas abiertas aguardan a Santiago desde el lunes tras la interesante conferencia de reapertura del arquitecto Yanes
Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ
El responsable de la rehabilitación de la iglesia expuso
gráficamente las debilidades estructurales, los daños abordados y las técnicas
aplicadas y, ahora, todo ello, puede ser comprobado in situ los días 18, 19 y
20 de julio
Una brillante conferencia del arquitecto que ha
dirigido los trabajos de rehabilitación recién concluidos en Santiago del Real
y del Refugio, Emilio Yanes, ha abierto felizmente este templo tras doce años
cerrado al culto y expuesto ya a la contemplación de cuantos lo deseen. El
responsable de estos trabajos realizados por Tragsa expuso gráficamente las
debilidades estructurales, los daños abordados y las técnicas aplicadas.
El carácter didáctico de la ponencia ha acercado a las personas
que llenaron la iglesia a la microcementación de los pilares, la aplicación de
contrafuertes invisibles y otras actuaciones que han devuelto la estabilidad a
este ejemplo de gótico “más estético que real” al carecer del equilibrio que
caracteriza a este estilo arquitectónico. Yanes fue presentado por monseñor
José Mazuelos Pérez, quien recordó el detalle de los restantes actos que
celebran la reapertura. Estos son los siguientes:
18, 19 y 20 de julio, 11 a 13 horas y 19 a 21 horas: Jornada
de puertas abiertas del templo de Santiago dirigido especialmente para
curiosos del resultado de los trabajos realizados en el espacio celebrativo
atendida por feligreses.
22 de julio, 20:30 horas: Inauguración de la
iluminación del templo presidida por el obispo diocesano, monseñor
José Mazuelos Pérez, y los respectivos presidentes de la Fundación Endesa ,
Borja Prado, y la
Fundación Sevillana Endesa, Antonio Pascual Acosta, junto a
representantes de la Junta
y del Ayuntamiento. La entrada será libre hasta completar el aforo.
23 de julio, 11 horas: Eucaristía de
consagración del templo presidida por monseñor Mazuelos. Participará la Capilla Musical
Catedralicia bajo la dirección de Ángel Hortas. La entrada será por rigurosa
invitación que podrá ser retirada en el archivo parroquial del 18 al 20 de
julio en horario de 19 a
20 horas a razón de dos por persona que acuda a recogerla. Serán instaladas
pantallas que permitirán disfrutar mejor de la celebración. Esa misma tarde
tendrá lugar la primera boda que acogerá Santiago tras su reapertura.
24 de julio, 20:30 horas: Misa Flamenca también
presidida por el obispo diocesano, monseñor José Mazuelos Pérez.
Participaran artistas flamencos de los barrios de
Santiago y San Miguel bajo la dirección de José Gallardo. Serán estrenadas
plegarias dedicadas al Señor del Prendimiento, al Cristo de la Buena Muerte y a La Virgen del Dulce Nombre y
se rescatará una dedicada a la
Virgen del Desamparo obra del recordado Antonio Gallardo
Molina.
Actuarán, al cante, La Macanita , Antonio
Agujetas, Eva Rubichi, Anabel Rosado, Gema la Cantarota , Paqui Méndez,
Marimar Barea, Manuel de la
Fragua y Pedro de la Fragua , al piano José Zarzana, Charo Gallardo y
Manuel González, al violín Sophia Quarengui. Y a la guitarra Pascual de Lorca,
Luis Rincones, José Carlos Pozo y Curro Romero.
25 de julio: Eucaristía con motivo de la festividad
de Santiago Apóstol presidida por Diego Moreno, párroco de Santiago
del Real y del Refugio.
De otro lado, completarán estos acontecimientos
conmemorativos los respectivos trastados de las imágenes de la Hermandad de la Buena Muerte (el 10
de septiembre) y las de la
Hermandad del Prendimiento (el 15 de octubre).
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XVI Domingo del tiempo
ordinario ( ciclo C)
Marta y María
n el camino de Jesús hacia Jerusalén, se detiene en una
aldea para visitar a unos amigos. Lucas no menciona el nombre de la aldea; el
evangelista Juan nos dice que es Betania (Jn 11,1-2), donde vivían Marta y
María, hermanas de Lázaro y amigas de Jesús. Las dos hermanas acogen al insigne
huésped en su casa y Lucas nos relata una interesante escena doméstica.
La solicitud de Marta
Marta es la primera en ser mencionada. Parece que ejercía
cierto liderazgo en la familia y se presenta como el anfitrión que recibe y
acoge en casa al invitado. Lucas la presenta como una mujer preocupada por
acoger, agradar y servir a Jesús. Manifiesta su amor hacia Él en su esmerado y
solícito servicio, hasta el punto que se afana de tal modo en las tareas
domésticas y en la concentración de sus quehaceres que no puede atender a
Jesús. Tal vez sea ella la que esté acostumbrada a hacer las muchas tareas de
la casa y se siente responsable de la acogida del Señor.
Sin embargo, se altera con tanta actividad, siente la
carga de hacer más de lo que la corresponde y no entiende la falta de
cooperación de su hermana que, desde su perspectiva, la ha dejado sola con el
trabajo y ha descuidado su responsabilidad en un momento crítico. Marta es una
persona responsable y se molesta con la irresponsabilidad de su hermana. Entra
en tensión, juzga negativamente a María y acude a Jesús para resolver el
asunto: ¡Dile que me ayude! No se dirige directamente a su hermana María, sino
que se queja a Jesús y le dice lo que tiene que decir y lo que tiene que hacer.
Marta, ocupada en sus quehaceres, ha olvidado vivir lo
esencial de ese encuentro con Jesús. Debería vivir su servicio como algo
positivo; y, sin embargo, sufre por tanta actividad. Se siente sola y
abandonada por su hermana, y lo vive con angustia. La ocupación ha provocado
preocupación.
La atención de María
María, sin embargo, es descrita por el evangelista, en
breves pinceladas, sentada a los pies de Jesús. Es la postura habitual del discípulo
escuchando la palabra del Maestro y aprendiendo su enseñanza. No habla en todo
el relato. Su silencio es muestra de su atenta y amorosa escucha de la Palabra divina, su
concentración en el Maestro, su opción por lo esencial.
Tal vez María es consciente del peligro que corre ya
Jesús, de las dificultades de su misión y, quizás presiente ya que puede ser
una de sus últimas visitas. Por eso, atender a Jesús es lo prioritario para
ella en ese momento. Busca como prioridad a Jesús y, por eso, escoge la parte
mejor.
La enseñanza de Jesús
Jesús es acogido por ambas hermanas, a las que amaba, como
nos dice el evangelista Juan (Jn 11,15). Pero ante la actitud de ambas amigas,
aprovecha el momento para hacer una cordial corrección a Marta y dar una
lección a todos sus discípulos. El Señor tiene a bien corregir con serenidad y
afecto a Marta por su comportamiento, en cierto sentido inapropiado. No la
descalifica, sino que la reprende con misericordia porque está desperdiciando
una importante oportunidad en su vida: el encuentro y la escucha de Cristo.
Jesús nota que su alteración por el servicio la distrae de lo esencial, y pasa
su tiempo sin dedicarse a la verdadera hospitalidad del invitado. ¡Claro que
Jesús agradeció los cuidados preparados por Marta, pero apreció más la escucha
atenta de María!
Este relato evangélico está lleno de enseñanzas para todos
los discípulos de Jesucristo. Es verdad que la lectura tradicional de este
pasaje ha subrayado en demasía la contraposición entre la vida activa y la vida
contemplativa de la misión cristiana; entre la acción y la oración, para
defender que una es más valiosa y excelente que la otra.
Creo sinceramente que ambas son convenientes y necesarias
para todo discípulo; y que una conduce a la otra, y viceversa. Sin embargo,
este relato nos advierte de que en la vida cristiana podemos estar ocupados en
muchas cosas y no tener tiempo para buscar y escuchar al Señor. Más aún, hay
quehaceres que pueden bloquear la perspectiva de uno mismo y juzgar
erróneamente, –no maliciosamente–, las tareas de los demás, como Marta.
Este Evangelio es una lección magistral acerca de las
prioridades de todo discípulo de Cristo. Nos enseña a discernir y plantear
prioridades en todo momento, a buscar la mejor parte en las diversas
situaciones de la vida y a tener en cuenta siempre los criterios del Señor. La
prioridad de todo discípulo es buscar a Jesús, escuchar y aprender de Él, para
servirle, sirviendo a los demás.
Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino yla Disciplina
de los Sacramentos
Congregación para el Culto Divino y
Evangelio
En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer
llamada Marta lo recibió en su casa. Esta tenía una hermana llamada María, que,
sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra. Marta, en cambio,
andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo:
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que
me eche una mano». Pero el Señor le contestó: «Marta, Marta, andas inquieta y
preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la
parte mejor, y no le será quitada».
Lucas 10, 38-42
viernes, 8 de julio de 2016
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XV Domingo del tiempo
ordinario ( ciclo C)
Samaritano
Para algunos autores la denominada parábola del buen
samaritano es una de las más grandes historias jamás contadas. La encontramos
en el Evangelio de Lucas, precisamente en el contexto de una discusión entre un
maestro de la ley y Jesús. El primero, experto en la Torá y buen conocedor de las
leyes judías, no tiene intenciones muy honestas hacia Jesús y le quiere poner a
prueba delante de la gente. Aunque es un maestro de la ley, pregunta con cierta
ironía a modo de discípulo al nuevo rabí: «¿Qué tengo que hacer para heredar la
vida eterna?». Era y es una pregunta fundamental para todo judío y para todo
cristiano. Y Jesús responde con otra pregunta al experto de la ley: ¿Qué lees
en la Escritura ?
¿Qué dice la ley de la que eres experto? A lo cual respondió con lo que
podríamos denominar la síntesis de la
Torá : Ama a Dios… y ama al prójimo «como a ti mismo».
El Señor valora su respuesta y le invita a continuar este
camino para tener «vida eterna». Pero el maestro de la ley, acostumbrado a la
diatriba verbal, plantea una pregunta evasiva en la discusión: «Y, ¿quién es mi
prójimo?».
¿Quién es mi prójimo?
Jesús responde con una hermosa parábola. El camino de
Jerusalén a Jericó era uno de los más transitados. Habitualmente se viajaba en
grandes caravanas para protegerse de los peligros del camino. Jesús habla de un
hombre que caminaba solo y fue asaltado por los bandidos, que lo atacaron y lo
dejaron medio muerto. Es evidente que necesitaba ayuda urgentemente.
Pasó por allí un sacerdote, por tanto, alguien
perteneciente a las autoridades del templo de Jerusalén, representante del
mundo religioso judío. Pero «dio un rodeo y pasó de largo». Según las leyes
judías todo aquel que tocaba un muerto o enfermo quedaba impuro y no podía
purificarse antes de los siete días (Nm 19,11). El sacerdote, justificado por
las prescripciones rituales, se excusa en su egoísmo individualista y se
desentiende de todo sufrimiento.
Posteriormente es un levita, es decir, un clérigo de tercer
rango, después del sumo sacerdote y de los sacerdotes, que se encargaba de
ayudar a estos en el templo, el que pasa por el mismo camino, observa la misma
escena y repite el mismo comportamiento. Para ambos, el trabajo precede a la
necesidad del prójimo. No se acercan a él para no implicarse ni complicarse la
vida.
Finalmente pasa un samaritano, que representa la raza
enemiga de los judíos y, por tanto, un ser odioso y despreciable para los
oyentes de Jesús. Es precisamente él quien se acercó al herido, curó sus
heridas con aceite y vino, las vendó, lo montó en su propia cabalgadura y lo
llevó a la posada… El samaritano deja sus justificados compromisos porque para
él tiene precedencia la necesidad del prójimo. Es más, dio de lo suyo generosa
y gratuitamente sin esperar nada a cambio: «Cuida de él, y lo que gastes de más
yo te lo pagaré cuando vuelva», le dijo al posadero. ¿Por qué hizo todo esto el
samaritano? Porque se compadeció de aquel herido abandonado y necesitado;
porque vio en él un ser humano y no un enemigo; porque estaba dispuesto a
servir incluso en perjuicio propio. Este ejemplo tuvo que resultar
revolucionario a aquel auditorio, porque criticaba a las intocables autoridades
religiosas judías y consideraba modélico el comportamiento de un samaritano.
El que practicó la misericordia
Por eso, es comprensible la pregunta final que hace Jesús,
como verdadero Maestro que ha expuesto una enseñanza, a aquel maestro de la ley
convertido en alumno del Cristo: «¿Cuál de estos tres te parece que ha sido prójimo…?».
El astuto maestro de la ley no dudó en la sabia respuesta: «El que practicó la
misericordia con él». Esta es la gran enseñanza de la parábola de Jesús. Es un
canto y una llamada a la misericordia, que, como dice el Papa Francisco, es
palabra central del mensaje evangélico. Si hay una palabra que define el actual
pontificado del Papa Francisco no cabe duda que esta es misericordia. Como él
nos recuerda: «Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la
misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para
nuestra salvación… Misericordia: es el acto último y supremo con el cual Dios
viene a nuestro encuentro. Misericordia: es la ley fundamental que habita en el
corazón de cada persona cuando mira con ojos sinceros al hermano que encuentra
en el camino de la vida…» (Misericordiae vultus n.1).
Después de exponer el ejemplo y asegurarse de que aquel
insigne alumno había aprendido la lección, el Maestro Jesús le dijo: «Anda y
haz tú lo mismo». Esto es lo que nos dice a cada uno de nosotros: «Haz tú lo
mismo», es decir, ¡practica la misericordia!
Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino yla Disciplina
de los Sacramentos
Congregación para el Culto Divino y
Evangelio
En aquel tiempo se levantó un maestro de la ley y le
preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: «Maestro, ¿qué tengo que hacer para
heredar la vida eterna?». Él le dijo: «¿Qué está escrito en la ley? ¿Qué lees
en ella?». Él respondió: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con
toda tu alma y con toda tu fuerza y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti
mismo». Él le dijo: «Has respondido correctamente. Haz esto y tendrás la vida».
Pero el maestro de la ley, queriendo justificarse, dijo a Jesús: «¿Y quién es
mi prójimo?». Respondió Jesús diciendo: «Un hombre bajaba de Jerusalén a
Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos
y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por
aquel camino y al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un
levita que llegó a aquel sitio: al verlo dio un rodeo y pasó de largo. Pero un
samaritano que iba de viaje llegó adonde estaba él y, al verlo, se compadeció,
y acercándose, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino, y, montándolo en
su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y lo cuidó. Al día siguiente,
sacando dos denarios, se los dio al posadero y le dijo: “Cuida de él, y lo que
gastes de más yo te lo pagaré cuando vuelva”. ¿Cuál de estos tres te parece que
ha sido prójimo del que cayó en manos de los bandidos?». Él dijo: «El que
practicó la misericordia con él». Jesús le dijo: «Anda y haz tú lo mismo».
Lucas 10, 25-37
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