Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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domingo, 10 de mayo de 2020

Juan Pablo II vuelve a escena






Anticipándose al centenario del Papa polaco, nacido en Wadowice el 18 de mayo de 1920, José María Zavala estrenaonline este viernes Wojtyla. La investigación, una película-documental que «va a llevar esperanza a muchas personas y va a suscitar conversiones», asegura el director

Fuente: ALFA Y OMEGA

 

Desde el punto de vista económico hubiera sido mucho más rentable para José María Zavala estrenar en cines su última película, Wojtyla. La investigación, cuando lo hubiera permitido la pandemia. «Pero tanto a Paloma [Fernández, la productora ejecutiva] como a mí, lo que nos mueve no es el dinero, sino que esta película, que está llena de esperanza, se pueda ver ahora, en un momento en el que la gente que está sufriendo lo necesita», asegura el director en conversación conAlfa y Omega.

De esta forma, la cinta se estrenará online en la página web edreamsfactory.es este viernes, 8 de mayo, diez días antes de que la Iglesia celebre el centenario del nacimiento de Karol Wojtyla. «Tenemos un aluvión de solicitudes», asegura Zavala, que achaca el éxito de la promoción a que «san Juan Pablo II sigue teniendo ese carisma irrefrenable para los católicos».

En su tercer largometraje, Zavala se remonta a los orígenes de la historia de Karol Wojtyla para conocer a la persona que hay detrás del Pontífice. Sin embargo, la película recorre con detenimiento, sobre todo, «lo que ha sido y es la espiritualidad de san Juan Pablo II: ese sentido de la cruz y no bajarse jamás de ella, ese ser testigo de Cristo siempre, hasta el último momento».

Además, el director de Wojtyla. La investigación, ha publicado «los archivos secretos comunistas de Polonia, que dan fe de la persecución que sufrió el Papa santo desde 1946 y, prácticamente, hasta poco antes de su muerte».


El cardenal Dziwisz, secretario de Juan Pablo II, en un momento del rodaje. Foto: Paloma Fernández Gasset


Con nombres y apellidos

Más allá de las primicias, la cinta tiene una extraordinaria carga testimonial y cuenta con la participación destacada, entro otros, del cardenal Stanislaw Dziwisz, secretario personal de Juan Pablo II durante casi 40 años; del postulador de la causa de canonización de Wojtyla, Slawomir Oder; de Valentina Alazraki, corresponsal de Televisa en el Vaticano durante más de 30 años, o de Shawn Carney, el presidente de 40 días por la vida.

Por otro lado, el filme ofrece los testimonios de personas, con nombres y apellidos, a quienes Juan Pablo II les ha cambiado la vida. Es el caso de Gloria María Wrona, tan desahuciada por los médicos que hicieron firmar a su madre los papeles en los que indicaba qué quería que hicieran con el cuerpo de su hija. El bebé tenía 28 semanas de gestación. «No tenía riñones ni vejiga, el corazón estaba muy afectado y era imposible que pudiese sobrevivir fuera de mi organismo. Recé a Juan Pablo II para que salvase la vida de nuestro bebé», asegura en la película Joanna Wrona, su madre, justo antes de que la propia Gloria María afirme, mirando a cámara, que está «muy agradecida al Papa por haberme curado».

En la película-documental aparece también la historia del hijo del redactor que firma estas líneas, al que los médicos plantearon el aborto por una «posible patología grave». Como no podía ser de otro modo, decidimos seguir adelante y nos aferramos a la estampa de san Juan Pablo II. Después de mucha oración –tengo constancia de que rezaron miles de personas por Juan Pablo–, el niño nació perfectamente sano y feliz a falta, tan solo, de un riñón.

Wojtyla. La investigación recoge también el testimonio de su propia director, que perdió a su padre con 19 años. «Después de su muerte nos enteramos por su director espiritual que había ofrecido su vida por el Papa polaco», explica José María Zavala. «Eso siempre me ha marcado mucho, incluso durante los años que pasé alejado de Dios y sin pisar un confesionario».


Una ecuación infalible

Sin embargo, este homenaje a su padre no ha estado exento de dificultades. De hecho, «para mí ha sido un auténtico vía crucis. Hemos tenido que superar muchos obstáculos». Como ejemplo, el montaje del filme. «Lo acabamos en la víspera del Estado de alarma y, entonces, no estaba claro que se pudiera estrenar la película en la fecha prevista». El demonio «ha enredado desde el primer día para que no saliera el proyecto, lo cual es una señal clara de que no es una película mía, sino que es un instrumento de Wojtyla que va a dar mucho fruto», confía el director.

«Es una ecuación infalible: a mayor sufrimiento, mayor fruto. Va a llevar esperanza a muchas personas y va a suscitar conversiones», asegura. Wojtyla. La investigación ha sido «un calvario», pero también «un enriquecimiento» para su director. «He podido comprender el sentido purificador del sufrimiento para mi alma y, sobre todo, para las almas de los demás». Y esto es precisamente lo que le gustaría conseguir a Zavala con el estreno: «Acercar a las personas a Dios, porque sin Dios es imposible ser feliz».

 

José Calderero de Aldecoa @jcalderero


Grabación de la entrevista a la periodista mexicana Valentina Alazraki. Foto: Paloma Fernández Gasset



sábado, 9 de mayo de 2020

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA


V Domingo de Pascua (ciclo A)
«Nadie va al Padre sino por mí»

Tras varias semanas en las que en la Eucaristía se han proclamado los relatos de las apariciones del Señor a sus discípulos y el episodio del domingo del Buen Pastor, donde Jesús es el Pastor y la Puerta, este domingo y el próximo nos acercamos al discurso de despedida que nos refiere san Juan. En el contexto de la Última Cena, el evangelista condensa un conjunto de palabras pronunciadas por el Maestro con la finalidad de instruirles sobre cómo vivir y actuar cuando Él ya no estuviera presente visiblemente con ellos. Por eso, comienza advirtiéndoles de que, con la nueva situación que vendrá de inmediato a través del consejo, «no se turbe vuestro corazón». Debemos pensar que esta escena tiene lugar poco antes de padecer y morir. Los acontecimientos se precipitan y la presencia del Señor será distinta a partir de ese momento. De ordinario ya no habrá tiempo para discursos, parábolas o acciones de Jesús. En efecto, no podemos pensar en la Resurrección del Señor a modo de vuelta a la vida como si nada hubiera pasado, como si hubiera sido liberado de un secuestro de varios días. El mismo encuentro de Jesús con Tomás, que leíamos hace tres domingos, incidía en la permanencia de las llagas en las manos y en el costado, enseñándonos, por una parte, que la Pasión y la Muerte no quedan anuladas, sino vencidas y, por otra parte, que no están viendo a un fantasma, sino al mismo que padeció y murió. Sin embargo, la presencia de Jesucristo en ese momento es accesible de un modo nuevo, y con la nota común de que es posible solo para quien está vinculado con la Iglesia naciente. Por ejemplo, el Señor no vuelve a Pilato, o a Anás y Caifás, para mostrarles que su ejecución no ha acabado definitivamente con Él.

«Os llevaré conmigo»
Estamos ante una de las frases que más sosiego tienen que causar en quien cree en Dios. El camino que nosotros tenemos que andar, Jesucristo lo ha recorrido antes. Él nos precede. Por eso, si hay un tema central que aglutina las distintas enseñanzas del pasaje evangélico de este domingo es la confianza en Dios, manifestado en Jesucristo, a pesar de que no lo veamos físicamente. El Evangelio establece claramente que quien nos muestra a Dios, quien nos lo revela, es Jesucristo. Por eso, al principio se pone en paralelo al Padre y al Hijo con la frase «creed en Dios y creed también en mí». Poco más abajo, Jesús responde al deseo de Felipe –«muéstranos al Padre»–, con un nítido «quien me ha visto a mí ha visto al Padre». La visibilidad de Dios a través de Jesucristo constituye una novedad radical para los oyentes, puesto que sabemos que, hasta la revelación de Cristo, Dios no solamente era invisible, sino que era imposible de conocer en un sentido pleno. Es cierto que Dios se había revelado al hombre antes de la Encarnación de Jesucristo, pero de un modo incompleto.
Si hay una frase representativa en el pasaje evangélico del domingo es: «Yo soy el Camino y la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí». Se trata de una afirmación que no deja lugar a dudas. En primer lugar, se plantea algo que es evidente por el sentido del enunciado: la posibilidad de conocimiento de Dios no nace de nuestro propio interés, fuerza o reflexión interior, sino del conocimiento y participación en la vida de Cristo; en segundo lugar, esa inserción en el Señor es no solo una condición necesaria, sino también la garantía de que tenemos acceso al Padre.

«El que cree en mí hará las obras que yo hago»
«Y aun mayores», continúa el texto del Evangelio. Parece pretencioso pensar que los discípulos del Señor pueden superar la obra del Maestro. Sin embargo, el modo adecuado de pensar esta capacidad es conociendo algo que se nos va a ir presentando paulatinamente en las siguientes semanas: se nos dará el Espíritu Santo. La misión de Jesucristo tiene continuidad en la Iglesia, asistida por la fuerza del Espíritu, que guía y extiende la acción del Señor mientras el mundo existe. Los propios discípulos comprobaron esta realidad, alcanzando con su predicación, pocos años tras la culminación del Misterio Pascual, territorios cada vez más alejados de las fronteras en las que Jesús predicó y actuó.

  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice: «Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?». Jesús le responde: «Yo soy el Camino y la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto». Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta». Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, Él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».

  
Juan 14, 1-12







viernes, 8 de mayo de 2020

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jueves, 7 de mayo de 2020

REAPERTURA DE SAN FRANCISCO


Nuestro Director Espiritual y Rector del templo nos envía este cartel con el horario de apertura y misas de San Francisco desde el próximo día 13 de los corrientes.






DISPOSICIONES DEL SR. OBISPO DE ASIDONIA-JEREZ PARA LA DESESCALADA EN LA DIÓCESIS





¡¡¡ Que alegría cuando me dijeron: vamos a la casa del Señor¡¡¡ ( Salmo 121). Hoy más que nunca me gustaría que este fuera el sentimiento de todos los fieles de la Diócesis, ahora que volvemos todos, pastores y fieles, a retomar sin miedo pero con prudencia, la presencia en nuestros Templos a partir del próximo 11 de Mayo. Deseo que este tiempo de confinamiento esté siendo una oportunidad para fortalecer la Iglesia doméstica, la vida interior, valorar lo esencial y que a imitación de la Virgen María hayan sido momentos para meditar y conservar muchas experiencias en nuestro corazón delante del Señor. La Conferencia Episcopal Española, a través de su Comisión Ejecutiva, ha hecho una propuesta de medidas para las etapas de desescalada, y que cada Obispo tiene que concretar a la realidad de su Diócesis. Teniendo como base dicho documento, y haciendo nuestras las medidas sanitarias que en cada momento la autoridad competente ordene, en uso de mi jurisdicción ordinaria vengo en disponer y dispongo por medio de este Decreto las siguientes disposiciones:

1. Disposiciones de carácter general

1.      Ante esta circunstancia, prorrogo la dispensa del precepto dominical, invitando a la lectura de la Palabra de Dios y a la oración en las casas, pudiendo beneficiarse de la retransmisión a través de los medios de comunicación para quien no pueda acudir al templo. También, se invita las personas mayores, enfermas o en situación de riesgo a que valoren la conveniencia de no salir de sus domicilios.

2.       Se establece el aforo máximo de los Templos que la autoridad competente determine para cada fase (1/3 en la primera fase y 1/2 en la segunda) y respetar la distancia de seguridad.

3.      En las Eucaristías dominicales, allí donde sea necesario y posible, procurar aumentar el número de celebraciones cuando haya mayor afluencia de fieles, a fin de descongestionar los Templos.

4.       Se recomienda que los fieles hagan uso de mascarilla con carácter general, y que lleven consigo su propio gel hidroalcohólico.

5.       Las pilas de agua bendita continuarán vacías.

6.       Las puertas de las iglesias se mantendrán abiertas a la entrada y salida de las celebraciones para no tener que tocar manillas o pomos.

7.      El Templo de la Santa Iglesia Catedral estará a disposición para aquellas comunidades que necesiten un aforo adecuado a las celebraciones que necesiten

8.      El Vicario de Pastoral, estará a plena disposición con las facultades necesarias para interpretar estas disposiciones, solventar las incidencias y casos particulares que puedan producirse.

9.      En relación a las Primeras Comuniones, Bodas, Bautizos y otras celebraciones que hayan sido imposible celebrar durante el tiempo de pandemia, se ruega que se retome su celebración en cuanto sea posible bajo la organización de cada Párroco. Pido a sacerdotes, fieles y catequistas que todo se afronte en un clima de diálogo, sentido común, comprensión, flexibilidad y caridad pastoral.

10. Todas estas disposiciones, repito, siempre estarán a expensas de poder ser realizadas si la autoridad competente las permite.

2. A la entrada de las celebraciónes en el lugar de Culto

1.       Es recomendable un servicio de orden para la apertura y cierre de las puertas de entrada al templo, la distribución los fieles, el acceso a la hora de comulgar y la salida de la iglesia al finalizar, respetando la distancia de seguridad

2.      Ofrecer gel hidroalcohólico o algún desinfectante similar, a la entrada y salida de la Iglesia.

·         A tener en cuenta durante la celebración de la Eucaristía

1.      El cestillo de la colecta se pasará durante el ofertorio como es habitual. La persona que preste este servicio usará de mascarilla y las medidas de seguridad oportunas. 

2.      El sacerdote celebrante en el lavatorio de la manos, junto al rito litúrgico, también desinfectará sus manos con gel hidroalcohólico.

3.      El saludo de la paz, que es facultativo, se podrá sustituir por un gesto evitando el contacto directo.

4.      La distribución de la comunión se hará de la manera acostumbrada, usando el sacerdote en la medida de lo posible mascarilla o pantalla protectora. Se ruega a los fieles que reciban la comunión en la mano, y que se limpien las manos con su gel hidroalcohólico justo antes de comulgar. El sacerdote que durante la comunión lo estime oportuno por causa concreta, se limpiará sus manos con gel hidroalcohólico, y siempre y en todo caso al finalizar la distribución de la comunión. 

·         Medidas sanitarias y de higiene de los lugares de Culto

1.      La limpieza e higiene de los lugares de Culto, así como las medidas sanitarias oportunas al lugar, se realizarán siguiendo las indicaciones y recomendaciones de la autoridad sanitaria competente

·         Otras celebraciones litúrgicas

1.      La celebración del Sacramento de la reconciliación y los momentos de escucha de los fieles: además de las medidas generales, se ha de escoger un espacio amplio, mantener la distancia social asegurando la confidencialidad y es recomendable el uso de la mascarilla.

2.      Bautismo: Rito breve. En la administración del agua bautismal, hágase desde un recipiente al que no retorne el agua utilizada. En las unciones límpiese la zona de la unción con gel hidroalcohólico antes y después de realizarla. Observese la higiene de manos del ministro entre cada contacto cuando haya varios bautizandos.

3.      Confirmación: En la Crismación síganse las mismas indicaciones que en el apartado anterior.

4.       Matrimonio: Síganse las mismas disposiciones que para la celebración Eucarística.

5.      Unción de enfermos: Rito breve. En la administración de los óleos síganse las disposiciones que en los apartados anteriores se han dado para las unciones.

6.       Exequias y Funerales: Los funerales y las exequias seguirán los mismos criterios de la celebración Eucarística y siguiendo las disposiciones que la autoridad competente determine.

·         Visitas a la Iglesia para la oración o adoración del Santísimo

1.      Seguir las pautas generales ofrecidas, evitando la concentración y señalando los lugares para la oración y la adoración.

2.      No permitir visitas turísticas en la fases 1 y 2 de la desescalada.

·         Utilización del lugar de Culto para reuniones o sesiones formativas

1.      Dichos encuentros en el lugar de culto se regirán siguiendo las disposiciones que en materia de aforo y distancia social hayan sido indicadas por la autoridad competente.

Exhorto a todos los fieles a vivir estos momentos con esperanza, confianza gozosa en el Señor, y responsabilidad dando ejemplo en todo momento de buenos ciudadanos. Ahora que muchas personas van a sufrir grandes necesidades no olvidemos poner todo nuestro empeño en que nuestras comunidades se conviertan en el rostro concreto de Cristo Buen Samaritano que no se desentiende de las personas que se encuentren en dificultad por los caminos de la vida.

Poniendo nuestra Diócesis en las manos del Señor, y confiando en la protección maternal de la Virgen María, firmo este Decreto con validez de aplicación a partir del próximo lunes 11 de Mayo, con el refrendo del Vice-Canciller del Obispado, en Jerez de la Frontera a 5 de Mayo de 2020.

 

+ José Mazuelos Pérez

Obispo de Asidonia-Jerez

 


Miguel Ángel Montero Jordi, pbro.
Vice-Canciller



martes, 5 de mayo de 2020

Sobre la devoción de las Sagradas Cinco Llagas


Fuente: ADELANTE LA FE





La devoción a las Sagradas Cinco Llagas de Cristo se remonta a la reflexión de san Pedro ante las heridas de Cristo crucificado: “el mismo que, sobre el madero, llevó nuestros pecados en su cuerpo, a fin de que, muertos a nuestros pecados, viviéramos para la justicia; con cuyas heridas habéis sido curados”. (I Pe, 2:24). Más aún, los Padres de la Iglesia entendieron que fue intención de Cristo que nos acercáramos a Él a través de sus sagradas llagas. San Agustín describió las heridas de Cristo resucitado como “el resultado de su poder, no de ninguna necesidad” (Carta 95, 7). San Ambrosio también escribe que Nuestro Señor eligió conservar sus heridas en su cuerpo glorificado:

“Escogió llevar al Cielo esas heridas que sufrió por nosotros, declinó quitárselas, para poder mostrar a Dios Padre el precio de nuestra libertad. El Padre le coloca en este estado a su derecha, abrazando el trofeo de nuestra salvación: tales son los testimonios que la corona de cicatrices nos enseña ahí” (San Ambrosio).

¿Por qué quiere Cristo que nos acerquemos a Él a través de sus santas llagas? De esta herida fluyeron sangre y agua de su Sagrado Corazón, lo que tradicionalmente se ha entendido como la apertura de la gracia santificante a través de los sacramentos. San Agustín escribió: “Ahí se abrió de par en par la puerta de la vida, por la cual han fluido los sacramentos de la Iglesia, sin los cuales no se puede entrar en la vida que es la vida verdadera” (Homilías de san Juan Evangelista, 120, 2). Al comentar las prácticas devocionales medievales, el profesor Duffy escribe que la santa llaga del costado de Cristo “tenía una fascinación particular y un poder devocional, pues daba acceso a su corazón y, por lo tanto, se convirtió en un símbolo de refugio en su amor” (Desnudar los altares, p.244).

La devoción a las llagas de Cristo como refugios, o lugares donde esconderse, era una importante expresión y símbolo de esperanza del pecador penitente al enfrentarse a la lucha contra la arremetida de tentaciones del demonio, así como ante la perspectiva de ser un pecador ante el Juicio de Dios. Podemos escondernos en las heridas de Cristo para buscar protección ante el demonio y podemos buscar a través de las cinco Sagradas Llagas curación misericordiosa de las heridas que nos infligimos a nosotros mismos por el pecado.

La antigua oración cristológica, el Anima Christi, expresa esta idea de las llagas de Cristo como un refugio protector contra el demonio:

Oh buen Jesús, óyeme
Entre tus heridas escóndeme
No permitas que me separe de Ti
Del maligno enemigo, defiéndeme

La famosa oración a las cinco llagas de santa Matilde (1240-1298) se acerca a cada herida de forma individual como fuentes de medicina sanadora en las que sumergir los pecados y los deseos pecaminosos, como en este extracto:

“Os doy las gracias, oh Señor Jesucristo, por la dolorosa herida de vuestro pie izquierdo, del que manó la Preciosa Sangre que lava nuestros pecados. En ella me hundo y escondo todos los pecados que he cometido”.

Julián de Norwich (1342-1416) describe la herida del costado de Cristo con el mismo sentido de infinita capacidad de traer alivio al hombre que vimos en la apreciación de una sola gota de la Preciosísima Sangre de Cristo como capaz de borrar todos los pecados de la humanidad:

“Con amable semblante, nuestro buen Señor miró a su lado y vio con alegría y, con su dulce mirada, acercó el entendimiento de su criatura a su costado por la misma herida. Y ahí reveló un lugar justo y delectable, lo bastante grande para que toda la humanidad sea salvada y descanse en paz y amor.” (Texto Largo, visión diez).

Tomás de Kempis (1380-1471) también vio las heridas de Cristo como un refugio de consuelo:

“Descansa en la Pasión de Cristo y vive voluntariamente en sus sagradas llagas. Ganarás una fortaleza maravillosa y consuelo en las adversidades” (La imitación de Cristo).

Dicho esto, las llagas de Cristo también expresan las dos polaridades de la escatología, la ira divina y la divina misericordia. Escribe el profesor Duffy:

“… se creía que, cuando Cristo viniera como juez, mostraría sus heridas a los elegidos como promesa de su amor por ellos; a los pecadores como un reproche amargo, “mirarán al que traspasaron”. De este modo, la misma imagen que hablaba de la ternura de Cristo y de su compasión por el pecador se volvería una terrible imputación contra el impenitente” (Desnudar los altares, p.246).

Hacer de la devoción a las Cinco Santas Llagas parte de nuestra vida de oración es muy útil. Primero, para alcanzar la disposición idónea para recibir las gracias del arrepentimiento y la salvación que brota de sus heridas en esta vida y, en segundo lugar, para que sean prendas de amor en nuestro juicio después de la muerte.



Artículo completo en el siguiente enlace:

https://adelantelafe.com/guia-de-supervivencia-catolica-3-devociones-que-nos-preparan-para-los-novisimos-muerte-juicio-cielo-infierno/




lunes, 4 de mayo de 2020

DECRETO PARA LA SUSPENSIÓN DE LOS PLAZOS DE ELECCIÓN DE NUEVAS JUNTAS DE GOBIERNO DE LAS HERMANDADES Y COFRADÍAS






Que debido a las circunstancias especiales, acaecidas por causa del COVID-19, y según la potestad que me otorga el Derecho.

Decreto que quedan suspendidos los plazos de elección de nuevas Juntas de Gobierno de las Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Asidonia-Jerez, empezando desde el pasado 14 de marzo y hasta nueva indicación.

Y para que así conste, lo sello y firmo en jerez de la Frontera, a 27 de abril de 2020, dando fe el Secretario General Canciller.


+ José Mazuelos Pérez
Obispo de Asidonia-Jerez

Miguel Ángel Montero Jordi, pbro.
Vice-Canciller





domingo, 3 de mayo de 2020

Documento histórico: 1989; menú de Comida de Hermandad del Cincuentenario


N.H.D. Marco A. Velo comparte con nosotros un curioso documento histórico del año 1989. Se trata del menú impreso del almuerzo de Hermandad con motivo del Cincuentenario de la Reorgnización.






sábado, 2 de mayo de 2020

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

IV Domingo de Pascua (ciclo A)
Pastor y Puerta

Conocemos múltiples imágenes a través de las que comprendemos cómo es Jesús. Son figuras tomadas del ámbito corriente, que buscan, sobre todo, ayudarnos a palpar la acción del Señor en nuestra vida. Camino, Verdad, Vida, Luz, Piedra angular, Hijo del hombre, Rey o Cordero engloban realidades de todo tipo, permitiéndonos pensar en Jesucristo como alguien que tiene que ver con nuestra vida. En este domingo del Buen Pastor, san Juan se referirá a Jesucristo de dos modos: como Pastor y como Puerta. Tras varios domingos del tiempo pascual, donde el Evangelio se ha focalizado en las narraciones de las apariciones, con la finalidad –entre otras– de mostrar que Jesucristo está vivo en medio de su Iglesia, en esta cuarta semana la liturgia destacará que Jesucristo no solo vive, sino que cuida de su pueblo, que es alguien cercano y familiar.

«El Señor es mi Pastor»
Más allá de la metáfora del pastor y la puerta, san Juan va a mostrarnos ante todo la posibilidad de una relación de máxima profundidad con el Señor. Sabemos que algo que los niños reconocen desde una etapa muy temprana es la voz de su madre. El bebé sabe que una madre proporciona seguridad, ayuda y protección. Al mismo tiempo, no es extraño que el recién nacido reaccione llorando ante quien no conoce, debido a la sorpresa o confusión producida por una novedad en su corta vida.
De modo parecido, el Evangelio de este domingo asume expresiones unidas a la confianza y al acceso a la vida: atender, llamar, seguir, conocer la voz. No hay duda de que las ovejas que no escuchan y siguen al pastor corren el peligro de perecer, quedando a merced de ladrones y bandidos que las pueden confundir y engañar. Para facilitar la comprensión, las parábolas del Señor adoptan esquemas sencillos, a menudo con antagonismos. Por ejemplo, en el texto leemos que la voz del pastor se contrapone a la de los ladrones y bandidos. Sin embargo, en la vida corriente no es sencillo distinguir simplemente entre buenos y malos. Y no es esto lo que trata de enseñarnos Jesucristo. Cuando Jesús está refiriéndose a los ladrones y bandidos, sus oyentes entendían sin dificultad que con ellos se refería a los líderes político-religiosos de Israel. De hecho, el pasaje del Buen Pastor es continuación del relato de la curación del ciego de nacimiento, donde aparece la polémica con los jefes de los judíos, que se niegan a reconocer a Jesús como el Mesías. Así pues, como tantos otros pasajes del Evangelio, la Palabra de Dios que la liturgia nos ofrece para este domingo, más que el consejo de acercarnos a los buenos pastores y huir de los malos, es una clara llamada a centrar nuestra vida en el único verdadero Pastor en quien podemos confiar. No necesitamos ya adivinar de quién fiarnos. Dios, a través de su Palabra (en el doble sentido de Escritura y de Palabra encarnada) nos está revelando quién es el Pastor al que debemos escuchar y seguir. En definitiva, con esta bella imagen se nos indica que la salvación pasa inexorablemente por la mediación de Jesucristo, y que fuera de Él vivimos confundidos. Incluso cuando la vida terrena se desvanece, los funerales cristianos prevén el célebre salmo: «El Señor es mi Pastor, nada me falta» que, naturalmente, este domingo escuchamos.

Jesucristo, Puerta de acceso a la salvación
La fuerza del icono del Buen Pastor no puede llevarnos a olvidar la referencia a Cristo como Puerta. Con sus palabras, el Señor nos indica que Él mismo es esa entrada en la vida divina, en esa salvación y seguridad. Para los cristianos existe una relación estrecha entre Jesucristo como puerta y el sacramento del Bautismo como modo de acceso a Jesucristo y a su comunidad. Precisamente, la primera lectura de este domingo se refiere a la necesidad de convertirnos y bautizarnos. El tiempo pascual es un periodo especialmente bautismal puesto que, junto con la proclamación de la Resurrección del Señor, se narra el crecimiento de la Iglesia, cuerpo de Cristo, a la cual nos incorporamos mediante el Bautismo. De este modo, escuchar y seguir al Señor, en nuestros días se sigue concretando en la atención a la Palabra de Dios y en la incorporación a la vida de Jesucristo a través del Bautismo y del resto de los sacramentos.

  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños». Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús: «En verdad, en verdad os digo: yo soy la Puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la Puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».

  

Juan 10, 1-10






viernes, 1 de mayo de 2020

Rezos semanales de los viernes a las 20,30


A fin de que podamos continuar, aunque sea en la distancia, los Rezos semanales que
 llevamos haciendo ininterrumpidamente desde la década de los 90 los viernes a las 20,30
 en la Capilla del Voto, los compartimos mediante nuestro blog oficial.











Lectura de la primera carta del apóstol San Pedro 2, 20-25

Queridos hermanos:
Que aguantéis cuando sufrís por hacer el bien,
eso es una gracia de parte de Dios.
Pues para esto habéis sido llamados,
porque también Cristo padeció por vosotros,
dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.
Él no cometió pecado
ni encontraron engaño en su boca.
Él no devolvía el insulto cuando lo insultaban;
sufriendo no profería amenazas;
sino que se entregaba al que juzga rectamente.
Él llevó nuestros pecados en su cuerpo hasta el leño,
para que, muertos a los pecados, vivamos para la justicia.
Con sus heridas fuisteis curados.
Pues andabais errantes como ovejas,
pero ahora os habéis convertido
al pastor y guardián de vuestras almas.

Palabra de Dios