BLOG OFICIAL DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LAS SAGRADAS CINCO LLAGAS DE CRISTO, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA VÍA-CRUCIS Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

viernes, 29 de junio de 2018
N. H. D. Genaro Benítez Gil recibe hoy la Medalla de Oro del Santo Ángel
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XIII Domingo del tiempo ordinario (ciclo B)
«Hija, tu fe te ha salvado»
Con el objetivo de mostrarnos que el Reino de Dios está
presente entre nosotros, Marcos nos sitúa ante dos episodios concretos que
revelan cómo actúa el Señor: la curación de una mujer que padecía hemorragias y
la resurrección de la hija de Jairo, jefe de una sinagoga. Se trata de dos
acciones entrelazadas en las que el evangelista quiere destacar el poder de
Jesús sobre la enfermedad y sobre la muerte. Y poder implica señorío o dominio:
Jesucristo es Señor de la Vida ;
y de una vida plena en la que la enfermedad y el sufrimiento no tienen la
última palabra.
El texto está en línea con la primera lectura de la Misa de este domingo, tomada
del libro de la
Sabiduría. De entre las afirmaciones que ahí aparecen
destacan que «Dios no ha hecho la muerte», sino que esta entró en el mundo por
envidia del demonio. Un poco más abajo, subraya que Dios ha hecho al hombre a
imagen de su propio ser. Este relato nos recuerda al Génesis, cuando señala al
crear los distintos seres de la tierra que «vio Dios que era bueno». Al mismo
tiempo, anticipa la gloria definitiva de Cristo, que ha triunfado sobre el mal
y la muerte. El hombre, al ser imagen de Dios, está también llamado a la vida
definitiva y verdadera.
«Para que se cure y viva»
Conforme va pasando por los distintos lugares de Galilea,
Jesús aparece especialmente atento a las necesidades concretas de las personas
que se acercan a Él. El pasaje refleja con claridad los dos planos a los que
afecta la salvación traída por Jesucristo: la salud física y la espiritual,
algo que en la historia del cristianismo ha estado durante mucho tiempo unido
por la utilización del término latino salus, entendido unas veces
como salud física y otras como salvación espiritual. Con ello se nos muestra
que la acción de Jesucristo en nuestra vida no se restringe a aspectos
parciales de la existencia, sino que busca el bien completo del hombre.
Una fuerza ha salido de Él
A la vez que se muestra el alcance de la salvación de Dios
a través de Cristo, el evangelista se detiene en el modo a través del cual el
Señor concreta esta salvación. En varios detalles, tales como la imposición de
manos, el contacto con el manto de Jesús o el hecho de coger de la mano a la
niña, se manifiesta que Jesucristo realiza un acercamiento total hacia las
personas beneficiarias de sus milagros. El episodio de la hemorroísa ha tenido
gran influencia en el modo en que la
Iglesia ha comprendido y administra esta salvación,
especialmente a través de los sacramentos. Por ello, el Catecismo presenta los
sacramentos como fuerzas que brotan del Cuerpo de Cristo siempre vivo y
vivificante. Y también a lo largo de los siglos, la imagen de la hemorroísa ha
servido en la iconografía para explicar la fuerza de los sacramentos que manan
del poder de Cristo. No obstante, el pasaje insiste en que no basta con ver o
tener contacto físico con Jesús. De hecho, junto a esta mujer había mucha gente
que lo seguía y apretujaba, pero la diferencia entre ella y el resto es la fe
que manifiesta, ya que ni se atreve a dirigirle la palabra, puesto que esa
enfermedad implicaba impureza legal y, por lo tanto, gran vergüenza. Del mismo
modo, Jairo se postra ante el Señor convencido de que puede curar a su hija.
Cuando Marcos escribe este Evangelio pretende que sus
lectores crezcan en fe y se acerquen a Cristo, dado que tiene el poder de curar
y de resucitar. «Levántate» es la orden que da Jesús a la hija de Jairo, tras
lo cual la niña echó a andar. Por ello, a nosotros también se nos pide confiar
en el poder absoluto de Dios para sanar cualquier circunstancia de nuestra vida
y saber que por muy profunda que sea nuestra situación, con fe es posible
escuchar de Jesús las mismas palabras que escuchó la hija de Jairo.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la
otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor y se quedó junto al mar.
Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo y, al verlo, se echó a
sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, impón
las manos sobre ella, para que se cure y viva». Se fue con él y lo seguía mucha
gente que lo apretujaba.
Había una mujer que padecía flujos de sangre
desde hacía doce años. Había sufrido mucho a manos de los médicos y se había
gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor.
Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el
manto, pensando: «Con solo tocarle el manto curaré». Inmediatamente se secó la
fuente de sus hemorragias y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando
que había salido fuerza de él, se volvió enseguida, en medio de la gente y
preguntaba: «¿Quién me ha tocado el manto?». Los discípulos le contestaban:
«Ves cómo te apretuja la gente y preguntas: «¿Quién me ha tocado?». Él seguía
mirando alrededor, para ver a la que había hecho esto. La mujer se acercó
asustada y temblorosa, al comprender lo que le había ocurrido, se le echó a los
pies y le confesó toda la verdad. Él le dice: «Hija, tu fe te ha salvado. Vete
en paz y queda curada de tu enfermedad».
Todavía estaba hablando, cuando llegaron de
casa del jefe de la sinagoga para decirle: «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué
molestar más al maestro?». Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al
jefe de la sinagoga: «No temas; basta que tengas fe». No permitió que le
acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
Llegan a casa del jefe de la sinagoga, y encuentra el alboroto de los que
lloraban y se lamentaban a gritos y después de entrar les dijo: «¿Qué estrépito
y qué lloros son estos? La niña no está muerta; está dormida». Se reían de él.
Pero él los echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes,
entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo: Talitha
qumi (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»). La niña se
levantó y echó a andar; tenía 12 años. Y quedaron fuera de sí llenos de
estupor. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer
a la niña.
Marcos
5, 21-43
viernes, 22 de junio de 2018
Campaña de recogida de alimentos
Durante todo el mes de junio y hasta el 7 de julio la Diputación de Caridad
de la Hermandad de
las Cinco Llagas está recogiendo alimentos no perecederos para paliar las
necesidades de los más pobres. La entrega se puede realizar los martes y jueves
entre las 19 y las 21 horas en la
Casa de Hermandad o durante las mañanas en la iglesia
conventual de San Francisco dirigiéndose a los hermanos don José Andrade y don
Francisco Bernal.
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
Natividad de san Juan Bautista, solemnidad
«Se va a llamar Juan»
Sabemos que el domingo es el día del Señor y que raramente
se sustituye la liturgia de este día por la celebración de un santo. La
celebración de la Natividad
de san Juan Bautista no constituye una excepción, sino la ocasión para explicar
por qué cambiamos esta semana los textos del domingo por los de san Juan.
Cuando se celebra cualquier santo, de ordinario se conmemora la fecha de su
muerte. Sin embargo, el martirio de san Juan, el 29 de agosto, se recuerda con
menor intensidad litúrgica. La razón de esta aparente anomalía es la
vinculación entre el nacimiento del Bautista y el del Salvador. De hecho,
acercándonos al calendario nos percatamos enseguida de que esta fiesta coincide
con un acontecimiento astronómico, el solsticio de verano, y con los seis meses
antes de la Natividad
del Señor. A partir de este solsticio los días empiezan a acortarse, preparando
la oscuridad en medio de la cual seis meses después surgirá el Salvador.
El vínculo con el nacimiento del Salvador
Por lo tanto, estamos ante una fiesta que constituye ya
una preparación de la Navidad ,
como si se tratara del comienzo de un Adviento. El Bautista constituye el punto
final del Antiguo Testamento, abriéndonos el camino hacia el Nuevo. No hay que
hacer grandes esfuerzos para descubrir los paralelismos entre el modo de venir
al mundo de Jesús y de Juan. En ambos casos estamos ante una situación que
parecía imposible. Dice el pasaje que este domingo escuchamos, refiriéndose a Isabel,
la madre del Bautista, que: «el Señor le había hecho una gran misericordia, y
se alegraban con ella». Parecía imposible que Isabel estuviera embarazada,
puesto que era de edad avanzada. También el ángel había predicho a Zacarías, su
padre, que con el nacimiento de este niño muchos habrían de alegrarse.
La misericordia de nuestro Dios
El punto central del Evangelio lo constituye la elección
del nombre de Juan. Quienes rodean a la familia del precursor piensan que es
natural llamar al niño Zacarías, como su padre. Sin embargo, para los judíos,
el nombre define también la misión de una persona, y tanto su madre como su
padre deciden ponerle el nombre de Juan, que significa en hebreo «Dios es
misericordioso» o «Dios se ha apiadado». A primera vista podemos pensar que
tiene sentido el nombre escogido, dado que Isabel y Zacarías experimentan como
una acción de piedad de Dios el ser padres a pesar de su vejez. Pero hay algo
más: lo que está indicando este nombre es también una profecía; profecía de lo
que va a ser de la vida de Juan y profecía de lo que está por venir. La alegría
del nacimiento de Juan es expresada todos los días mediante el canto del Benedictus,
perteneciente al oficio de laudes. Uno de los versículos de este canto dice:
«Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el Sol que nace
de lo alto para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte».
Ese «Sol que nace de lo alto» no es otro que el mismo Cristo a quien el
nacimiento de Juan anuncia. Por lo tanto, la venida de Juan al mundo supone la
mejor de las profecías que el hombre puede oír: se han acabado las tinieblas y
se ha acabado la muerte.
Del mismo modo que con Jesús, poco se dice de la infancia
y de la vida oculta de Juan Bautista. El Evangelio relata que «el niño crecía y
se fortalecía en el espíritu». Asimismo, se nos insiste en que «vivía en
lugares desiertos hasta los días de la manifestación a Israel». Juan ha pasado
a la historia como un asceta. Esta condición permite comprender que recibir al
Señor, prepararle el camino, implica una renuncia doble: morir a uno mismo, al
protagonismo y al afán por sobresalir, viviendo en humildad plena; al mismo
tiempo una renuncia a ciertas comodidades y bienes que nos pueden obnubilar y
no apreciar la luz del sol que tenemos ante nosotros.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Evangelio
A Isabel se le cumplió el tiempo del parto y
dio a luz un hijo. Se enteraron sus vecinos y parientes de que el Señor le
había hecho una gran misericordia y se alegraban con ella. A los ocho días
vinieron a circuncidar al niño y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero
la madre intervino diciendo: «¡No! Se va a llamar Juan». Y le dijeron: «Ninguno
de tus parientes se llama así». Entonces preguntaban por señas al padre cómo
quería que se llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre». Y
todos se quedaron maravillados. Inmediatamente se le soltó la boca y la lengua,
y empezó a hablar bendiciendo a Dios. Los vecinos quedaron sobrecogidos, y se
comentaban todos estos hechos por toda la montaña de Judea. Y todos los que los
oían reflexionaban diciendo: «Pues ¿qué será este niño?». Porque la mano del
Señor estaba con él. El niño crecía y se fortalecía en el espíritu, y vivía en
lugares desiertos hasta los días de su manifestación a Israel.
Lucas
1, 57-66.80
viernes, 15 de junio de 2018
Aprobadas por unanimidad tanto las cuentas del curso 2017-2018 como la restauración de la Bendita Imagen de María Santísima de la Esperanza
Ayer jueves fueron aprobadas por
unanimidad en un cabildo general ordinario bastante concurrido las cuentas del
ejercicio 2017-2018 de la
Hermandad de las Cinco Llagas.
Tras el mismo tuvo lugar también en la Casa de Hermandad un cabildo
general extraordinario en el que se aprobó (todo por unanimidad) tanto la restauración de la
imagen de nuestra Titular Mariana como que fuera la empresa S&S
Restauraciones (Cristina Espejo y Pepa Segura) la
encargada de realizar el proyecto.
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XI Domingo del tiempo ordinario (ciclo B)
«El dinamismo del reino de Dios»
No destaca el Evangelio según san Marcos por centrarse en
las palabras o discursos del Señor, sino que generalmente describe las acciones
concretas a través de las cuales Jesucristo muestra la cercanía del reino de
Dios. Si a esto unimos que estamos ante un Evangelio breve, presumimos que los
pocos pasajes en los que el Señor se dirige a sus discípulos han sido
cuidadosamente escogidos por Marcos. Este domingo tenemos ante nosotros dos
parábolas en las que se compara el Reino de Dios, en primer lugar, con la
semilla que se echa en la tierra y, en segundo lugar, con un grano de mostaza,
que también es sembrado. Pero, ¿por qué dos parábolas que insisten en el valor
de unas semillas que crecen? Ya hemos comprobado, al hilo de otros relatos, que
Jesús elige escenas y elementos de la vida corriente de los judíos. Por eso,
Marcos remarca expresamente que Jesús «con muchas parábolas parecidas les
exponía la Palabra ,
acomodándose a su entender». La agricultura y la ganadería no son extrañas a
quien escucha a Jesús e incluso nosotros, tras 2.000 años, estamos
familiarizados con estas imágenes. Sin embargo, el acierto en la utilización de
estas parábolas está en que, a pesar de que nos hallemos ante imágenes de la
vida corriente, contienen un fondo de gran importancia.
El crecimiento de la semilla
Al igual que nosotros, es posible que muchos de los
cristianos de los primeros tiempos se encontraran desanimados ante el aparente
poco éxito y arraigo de la misión. No cabe duda de que el punto de arranque de
la vida de la Iglesia
fue todo lo contrario a lo aparente, visible o triunfalista. Marcos trata de
explicarnos, a través de estas palabras del Señor, la fuerza interior de la fe
cristiana, aunque parezca casi imperceptible. La fe ha convivido siempre con la
persecución y el evangelizador tiene ante sí una doble tarea: mantenerse fiel y
generar esperanza. Actualmente vivimos con una perspectiva de 2.000 años, en
los que de distintos modos la evangelización ha calado, si bien con diferentes
matices, en los diversos pueblos de la tierra. Así pues, ha habido tiempos y
lugares donde la fe se ha extendido con mayor facilidad y donde se le han
ofrecido mayores resistencias. Sin embargo, para los primeros oyentes de
Marcos, que no poseían nuestra visión histórica, era fundamental subrayar la
fuerza intrínseca del Reino de Dios. Y qué mejor imagen que la semilla, máxime
si el Señor se había referido a ella: algo que no se ve y que encierra en sí un
enorme potencial; algo que no depende de nosotros, puesto que va creciendo sin
que se sepa cómo. Es consolador oír al Señor decir que el Reino de Dios no
depende de nuestras propias fuerzas sino, ante todo, de la acción de Dios. La
parábola de la semilla hace referencia a algo que está ante nosotros, que lo
vemos y lo tocamos, pero que nos supera por completo.
Enaltece a los humildes
Por su parte, la parábola del grano de mostaza está unida
con la tradición bíblica de colmar de bienes al humilde y despedir vacío al soberbio.
Así lo encontramos, por ejemplo, al final de la primera lectura de este
domingo, de la profecía de Ezequiel: «humillo al árbol elevado y exalto al
humilde, hago secarse el árbol verde y florecer el árbol seco». El grano de
mostaza encierra en sí una paradoja: siendo la semilla más pequeña se
convertirá en un gran árbol. Existe, por lo tanto, una desproporción entre lo
que se ve al principio y el resultado final. Sin duda, ambas parábolas insisten
en la confianza en la acción de Dios a través de la vida de la Iglesia , así como en
cultivar la paciencia ante la ausencia de éxitos inmediatos. Con todo, estas
parábolas no deben entenderse como una llamada a la pasividad o al conformismo,
sino a tener en cuenta que a pesar de nuestro esfuerzo, es Dios es que dirige
los destinos de su Iglesia.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo Jesús decía al gentío: «El
Reino de Dios se parece a un hombre que echa semilla en la tierra. Él duerme de
noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él
sepa cómo. La tierra va produciendo fruto sola: primero los tallos, luego la
espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque
ha llegado la siega».
Dijo también: «¿Con qué podemos comparar el
Reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en
la tierra es la semilla más pequeña, pero después de sembrada crece, se hace
más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros del
cielo pueden anidar a su sombra».
Con muchas parábolas parecidas les exponía la
palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a
sus discípulos se lo explicaba todo en privado.
Marcos
4, 26-34
domingo, 10 de junio de 2018
Recepción del mitón de San Pío de Pietrelcina el martes 12 de junio en el Santuario de Regla.
San Pío de Pietrelcina
(1887-1968), conocido en todo el mundo por la veneración popular como Padre
Pío, tuvo los estigmas visibles de la
Pasión durante cincuenta años, desde 1918 hasta 1968, cuando
el día antes de su muerte cayó, sobre el altar donde celebró su última misa,
apenas mantenido en pie por sus ayudantes, la última costra de la última llaga.
Para ocultar sus heridas
utilizaba unos mitones que le cubrían el anverso y el reverso de la mano,
dejándole libres los dedos, entre otras cosas para celebrar el santo sacrificio.
Triduo a San Antonio de Padua
Organizado por la
Pía Unión de San Antonio, tendrá lugar en
nuestra Sede Canónica el lunes 11, martes 12 y miércoles 13 de junio a las
10,00 de la mañana.
jueves, 7 de junio de 2018
Recordatorio: CABILDO GENERAL ORDINARIO DE CUENTAS Y CIERRE DE CURSO Y CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO pro-restauración de la Bendita Imagen de María Santísima de la Esperanza: JUEVES 14 DE JUNIO
En virtud de lo tipificado en la Normativa Diocesana de
Hermandades y Cofradías, esta Santa Hermandad celebrará Cabildo General Ordinario de Cuentas y Cierre
de Curso el jueves día 14 de junio a las 21,00 horas en primera
convocatoria y media hora después en segunda con arreglo al siguiente:
O R D E N D E L D Í A
1.- Invocación al Espíritu Santo.
2.- Lectura del borrador del acta del Cabildo General
Ordinario anteriormente celebrado y su aprobación si procediese.
3.- Aprobación de las Cuentas del Curso 2017-2018.
4.- Ruegos y preguntas.
Lo que comunicamos a efectos de citación y máxima
puntualidad posible.
Una vez finalizado el Cabildo General Ordinario se procederá
a celebrar uno extraordinario con el siguiente punto en el orden del día:
“Restauración de la Bendita Imagen de María
Santísima de la Esperanza ”.
Por ello rogamos a todos los hermanos su asistencia dada la importancia de los asuntos a tratar y en vistas a obtener el necesario quorum.
Recomendación libresca: EL DUELO DEL PERDÓN
El perdón es un ejercicio necesario para la saludable
relación cotidiana que puede convertirse en algo complicado y hasta sufriente.
El Padre Mateo Bautista, a través de anécdotas históricas y ejemplos reales,
nos invita a reflexionar sobre la necesidad de perdonar y nos anima a
empeñarnos en conseguirlo, gracias a 84 relatos entresacados de la historia de
la humanidad. Porque, como él nos recuerda, «sin perdón no hay futuro». Un
libro dedicado a esbozar los diversos y complejos aspectos relacionados con el
difícil arte del perdón y de la reconciliación. Pedir perdón, dejarse perdonar,
dejar pedir perdón, perdonar, perdonarse y reconciliarse es una ardua tarea,
pues exige querer, saber y poder hacerlo. No es solo cuestión de deseo o
voluntad, es necesario ejercitar la inteligencia emocional con los recursos
psicológicos disponibles para desentrañar los entresijos anímicos,
sentimentales, de autoestima y amorosos de la persona. El libro va acompañado
de un cuaderno de anotaciones.
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
X Domingo del tiempo ordinario (ciclo B)
La autoridad de Jesús
Para comprender el pasaje del Evangelio que este domingo
tenemos ante nosotros, debemos tener en cuenta, en primer término, quiénes eran
los destinatarios primeros del mismo. La intención de Marcos no era únicamente
describir hechos y / o palabras del Señor, sino también animar a los cristianos
a imitar a Jesucristo, tomando como modelo a los primeros cristianos. Para la
época en que se escribe el Evangelio ya se había consumado la ruptura entre la
sinagoga y la comunidad cristiana. En consecuencia, no resultaba sencillo
confesarse seguidor de Jesucristo en un ambiente hostil y, por ello, Marcos
trata de mirar a Jesús durante los años de su predicación con el objetivo de
presentarlo como modelo de afrontar dificultades y persecuciones de todo tipo.
Por eso vemos que si otros pasajes anteriores de Marcos no plantean conflicto
alguno entre Jesús y los judíos, sino que sus palabras y acciones son
reconocidas y aplaudidas, a medida que avanza el texto crece la oposición de
los judíos, especialmente por parte de los fariseos y los escribas. Incluso se
da a entender que su propia familia consideraba excesiva su actividad. Para
quienes vivimos 2.000 años después de estos acontecimientos, no resulta difícil
sentirnos identificados e interpelados por las circunstancias que describe este
pasaje, pues en la vida de la
Iglesia de hoy podemos hallar dificultades e incomprensiones
similares a las que se encuentran en el Evangelio.
Con la fuerza del Espíritu Santo
Los escribas acusan a Jesús de tener dentro a Belzebú y
expulsar a los demonios con el poder del jefe de los demonios. Se trata de una
maniobra poco original en la historia del hombre: acusar de ser instrumento o
cómplice del mal a quien no piensa como nosotros, sin detenerse en considerar
si lo que se ha hecho o dicho es justo y verdadero. En el libro del Génesis
encontramos otra táctica utilizada por los escribas y que se revela tan vieja
como el hombre: echar la culpa a los demás de nuestros propios errores o
pecados. Ante el pecado cometido, Adán denuncia a la mujer y la mujer atribuye
el pecado a la serpiente. En el otro polo nos encontramos a Jesús, quien, a
diferencia de los que lo acusan, no solo no ha sido nunca cómplice del mal,
sino su aniquilador. Ya el mismo libro del Génesis nos lo presenta
proféticamente como antagonista del pecado, con la sentencia de Dios hacia la
serpiente: «Pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su
descendencia». La superioridad de Jesús en el Evangelio no es solo dialéctica,
haciendo ver a todos la inconsistencia y contradicción de la acusación contra
Él. Su propia vida y, como punto culminante, su muerte y resurrección han
puesto en evidencia que nadie como él ha luchado para derrotar el mal radical
del hombre: el pecado y su consecuencia, que es la muerte. Jesús los acusa de
blasfemar contra el Espíritu Santo. Pero, ¿en qué consiste esta blasfemia? No
estamos ante un pecado más grave que otros, sino frente a la cerrazón y la
negación de la verdad y de la luz. Por eso asegura el Señor que ante ese pecado
no existe perdón, ya que es el hombre mismo el que se cierra radicalmente a
este.
Nuestra postura ante Jesús
Ante la controversia de Jesús con los escribas o la
incomprensión de sus mismos familiares debemos preguntarnos cuál es nuestra
postura ante Él. Pero no se trata de un juicio o valoración externa, que
normalmente será positivo, sino de preguntarnos si estamos dispuestos como Él a
aceptar cualquier tipo de críticas si nuestro pensamiento o modo de actuar no
se adecúan completamente al de la mentalidad dominante del lugar o época en el
que nos encontremos. Conformar nuestra vida con la de Jesucristo supone,
asimismo, entrar a formar parte de los íntimos de Jesús: «El que haga la
voluntad de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús llegó a casa y de nuevo se junta
tanta gente que no los dejaban ni comer.
Al enterarse su familia, vinieron a
llevárselo, porque se decía que estaba fuera de sí. Y los escribas que habían
bajado de Jerusalén decían: «Tiene dentro a Belzebú y expulsa a los demonios
con el poder del jefe de los demonios». Él los invitó a acercarse y les hablaba
en parábolas: «¿Cómo va a echar Satanás a Satanás? Un reino dividido
internamente no puede subsistir; una familia dividida no puede subsistir. Si
Satanás se rebela contra sí mismo, para hacerse la guerra, no puede subsistir,
está perdido. Nadie puede meterse en casa de un hombre forzudo para arramblar
con su ajuar, si primero no lo ata; entonces podrá arramblar con la casa.
En vedad os digo, todo se les podrá perdonar a
los hombres: los pecados y cualquier blasfemia que digan; pero el que blasfeme
contra el Espíritu Santo no tendrá perdón jamás, cargará con su pecado para
siempre». Se refería a los que decían que tenía dentro un espíritu inmundo.
Llegan su madre y sus hermanos y, desde fuera,
lo mandaron llamar. La gente que tenía sentada alrededor le dice: «Mira, tu
madre y tus hermanos y tus hermanas están fuera y te buscan». Él les pregunta:
«¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?». Y mirando a los que estaban sentados
alrededor, dice: «Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad
de Dios, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».
Marcos
3, 20-35
miércoles, 6 de junio de 2018
Rogad a Dios en caridad por el alma de N.H.D. Manuel Bernal Ruiz, fallecido en el día de hoy
N.H.D. Manuel Bernal Ruiz ha partido a la
casa de Dios a los 93 años de edad. Es
padre de Nª Hª Dª Juana Bernal Merino y abuelo de Nª Hª Dª Esperanza Villena
Bernal y de la oficial de Junta Nª Hª Dª Rosana Villena Bernal y bisabuelo de
N.H.D. Marco A. Velo Villena. Se encuentra en la sala nº 1 del Tanatorio de
Jerez. Las exequias por su eterno descanso se celebrarán mañana jueves a las
13,00 horas en la capilla del Tanatorio.
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