BLOG OFICIAL DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LAS SAGRADAS CINCO LLAGAS DE CRISTO, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA VÍA-CRUCIS Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera
sábado, 15 de octubre de 2016
Rogad a Dios en caridad por el alma de don Javier Lebrero Contreras, hermano mayor que fue de esta Santa Hermandad entre los años 2004 y 2006
Fallecido esta
misma mañana, su sepelio tendrá lugar mañana domingo día 16 de octubre a las
9,30 horas en la Parroquia
de Santiago.
Desde nuestra
Hermandad nos unimos a su familia en tan duros momentos y rogamos a Nuestro
Padre Jesús de la
Vía-Crucis y María Santísima de la Esperanza acojan en el
Reino Celestial a quien tantas madrugadas les acompañó con el santo hábito
blanco.
viernes, 7 de octubre de 2016
Recordatorio: Ya está disponible la Lotería de Navidad
Ya está disponible LA LOTERIA DE NAVIDAD. Esta Santa Hermandad participa con los siguientes
números: 15567 y 12619. Todo aquel que esté interesado puede retirarla el
día del Cabildo en la casa de Hermandad o bien poniéndose en contacto con el Sr. Tesorero, N. H. D. José Soto Rodríguez en el teléfono 649102003.
Varios miembros de la Junta de Gobierno representan a nuestra Hermandad, junto a nuestro Hermano Mayor, Rafael Cordero, en la misa de inicio de curso y posterior presentación oficial del pregonero de la Semana Santa de 2017
Fuente: Francis
Castell (jerezcofrade.tv)
La sede canónica dela Hermandad
de la Amargura
acogió, el sábado día 1 de octubre, la Eucaristía de apertura de curso de la Unión de Hermandades de
Jerez, concelebrada por el Asistente Eclesiástico, Rvdo. Padre D. José Manuel
Sánchez-Romero Martín-Arroyo, y por el párroco de la de San Juan Bautista de
los Descalzos, Rvdo. Padre D. Luis Salado de la Riva.
A la conclusión de la misma, tuvo lugar la presentación
oficial del Pregonero de la
Semana Santa de Jerez 2017, D. José Blas Moreno González, al
que se le entregó la patente que recoge su acreditación como tal. La misma,
realizada por D. Lorenzo Otero Castillo, fue entregada por el Presidente de la Unión de Hermandades de
Jerez, D. Dionisio Díaz Fernández, que estuvo acompañado por el Hermano Mayor
de la Defensión ,
D. Antonio García-Figueras Romero.Además de la
presencia de los miembros del Consejo Directivo de la Unión de Hermandades,
acompañaron al Pregonero un buen número de Hermanos Mayores de las cofradías jerezanas,
así como antiguos pregoneros, familiares, su presentador y hermano D. Juan
Carlos Moreno González, el Teniente de Alcaldesa D. Francisco Camas Sánchez o
la diputada nacional Dña. María José García-Pelayo Jurado, junto a varios
concejales del grupo popular.Tras la entrega
de la patente, el Presidente de la
Unión de Hermandades y el Pregonero de la Semana Santa ,
acompañados por el Hermano Mayor de la Amargura , D. Miguel González Ramírez, firmaron en
el Libro de Oro de la cofradía del Miércoles Santo.
La sede canónica de
.
Mensaje de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española con motivo de la canonización de don Manuel González García
Fuente: José Calderero (ALFA Y OMEGA)
Apóstol
de la Eucaristía
al servicio de los pobres
Cuando Manuel González fue nombrado
obispo de Málaga lo celebró con una comida junto a los niños pobres, a quienes
autoridades, sacerdotes y seminaristas sirvieron en una mesa, «verdadera
prolongación de la mesa eucarística». Así lo recoge el mensaje que la Comisión Permanente
de la
Conferencia Episcopal (CEE) ha publicado con motivo de la
canonización del obispo de los sagrarios abandonados que tendrá lugar en Roma
el domingo 16 de octubre.
«Él nunca separó la Eucaristía del servicio
a los excluidos, ya que siempre la orientó hacia el descubrimiento del rostro
de Cristo pobre y abandonado en las múltiples marginaciones de cada día»,
prosiguen los obispos españoles, para quienes su antecesor es «un modelo para la Iglesia y para nuestro
tiempo, tan necesitados de espíritu contemplativo, de entregada actividad
caritativa y de volver a la mesa eucarística donde Cristo se hace presencia
cercana y Pan vivo que alimenta y fortalece».
El más abandonado de todos
El próximo santo, nacido en Sevilla en
1877, invitó a sus coetáneos a llevar una vida eucarística. En concreto, «animó
siempre a los fieles a participar en la Santa Misa y a vivir lo que ella significa en el
servicio a los pobres y excluidos», recuerda la Permanente , que también
resalta la invitación a todos del nuevo santo «a relacionarse frecuentemente
con el Señor, realmente presente en el sagrario». Una presencia de amor, según la CEE , «no siempre
correspondida» y a la que se debe acudir «para abrazar» y de la que se debía
salir «para servir».
Fue en la localidad sevillana de
Palomares del Río donde Manuel desarrolló su primera labor pastoral, todavía
recordada por los lugareños, y donde «robusteció y forjó su espiritualidad
eucarística y su amor por los pobres». Al entrar al pueblo se dirigió a la
iglesia, la cual encontró sucia y abandonada. Pensó entonces en todos los
sagrarios abandonados que habría a lo largo del mundo. «Allí de rodillas […] mi
fe veía a un Jesús tan callado, tan paciente, tan bueno, que me miraba, […] que
me decía mucho y me pedía más». Esta experiencia interior sobrenatural marcaría
toda su vida y mensaje, y desde entonces se convertiría en apóstol de la Eucaristía.
Casi diez años después de aquella
primera experiencia eucarística, tal y como rememoran los obispos españoles en
su mensaje, manifestó ante un grupo de colaboradoras el gran anhelo de su
corazón: «Permitidme que yo, que invoco muchas veces la solicitud de vuestra
caridad en favor de los niños pobres y de todos los abandonados, invoque hoy
vuestra atención y cooperación en favor del más abandonado de todos los pobres:
el Santísimo Sacramento. Os pido una limosna de cariño para Jesucristo sacramentado…».
De este anhelo nació la Obra para los
Sagrarios-Calvarios «para dar una respuesta de amor reparador al amor de Cristo
resucitado, real y verdaderamente presente en la Eucaristía », explican
los obispos. Después, el obispo González fundaría la Unión Eucarística
Reparadora o la congregación de las Misioneras Eucarísticas de Nazaret.
A los pies del sagrario
Manuel murió en 1940 y fue enterrado,
cumpliendo su voluntad, en la capilla del sagrario de la catedral de Palencia:
«Pido ser enterrado junto a un sagrario, para que mis huesos, después de
muerto, como mi lengua y mi pluma en vida, estén siempre diciendo a los que
pasen: “¡Ahí está Jesús! ¡Ahí está! ¡No lo dejéis abandonado!”».
Los obispos concluyen su mensaje con el
deseo de que «anime a los fieles a una verdadera y frecuente adoración al
Señor, así como a una mayor vivencia del Domingo y a cuidar con esmero la
reserva del Santísimo». Esto ayudará, según la Comisión , «a avanzar en
el camino de la santidad y de la misericordia, y a generar una verdadera
cultura del encuentro».
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros». Al verlos, les dijo: «ld a presentaros a los sacerdotes». Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias. Este era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?». Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado».
XXVIII Domingo del
tiempo ordinario (ciclo C)
Leproso y extranjero
Hoy no podemos calibrar lo que
suponía la enfermedad de la lepra en tiempos de Jesús. El leproso experimentaba
visiblemente la corrupción de la muerte en su propio cuerpo. Se le consideraba
ya muerto, condenado a vivir en los márgenes de aquella sociedad, tan celosa de
su pureza, que no podía consentir la presencia de impuros en medio de ella. El
leproso y todo enfermo y extranjero eran impuros. Jesús reacciona enérgicamente
contra estas leyes inhumanas que tratan a hombres y mujeres por igual como no
personas.
Con este pasaje comienza la
etapa final del viaje de Jesús a Jerusalén. La indicación geográfica sitúa a
Jesús en los límites entre Galilea y Samaria, y justifica la presencia de un samaritano
entre los protagonistas del relato. Jesús se dispone a entrar en una ciudad y,
antes de llegar a ella, se encuentra con un grupo de diez leprosos, expulsados
del ámbito urbano.
La lepra se manifestaba por
medio de una erupción rugosa en la piel. Era la marca maldita de la muerte que
le impedía participar en la vida social y religiosa del pueblo judío. Además
del dolor físico de la enfermedad, el leproso tenía que padecer la exclusión
social, hasta de los más queridos –no podía aproximarse ni tocar a nadie–, y
ser considerado impuro y maldito de Dios. Despreciado por todos, ya nada tenía
sentido para él. Su única meta era malvivir y esperar la muerte.
«Ten compasión»
Es hermoso advertir la cantidad
de detalles que registra Lucas y que ayudan a imaginar el dramatismo de la
escena. Los leprosos se paran a lo lejos ante Jesús y le gritan con fuerza:
«Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros». ¿Por qué se dirigen así a Jesús?
Porque, conocedores de su buena fama, le consideran ya un hombre especial, un
profeta acreditado, alguien diferente… Es curioso que se dirigen a él como
«Maestro», expresión que siempre aparece en labios de los discípulos, excepto
en esta ocasión. La súplica no es individual, sino colectiva. No pide cada uno
compasión para sí mismo, sino para todos.
Jesús no permanece insensible
ante el grito de los necesitados. Y ofrece su salvación por medio de un
sencillo gesto: «Id a presentaros a los sacerdotes». Esto suponía ir al templo
de Jerusalén, porque eran los sacerdotes, según la ley judía (Lev13-14) quienes
tenían que verificar la curación y dar el certificado de pureza (Lev 14, 1-32)
para reincorporarse a la vida social y religiosa con normalidad. Jesús los
envía a los sacerdotes antes de ser sanados; y el texto dice que los leprosos «iban
de camino», es decir, obedecieron las indicaciones del Maestro y manifestaron
su fe en Él. Podían haber desconfiado de sus palabras; sin embargo, confiaron
en Él. Precisamente, por eso, les sorprendió la curación en medio del camino.
Quedaron limpios.
Solo un samaritano
Al experimentar la curación,
solo uno, un extranjero, se vuelve para agradecer a Jesús el milagro. Era un
samaritano; es decir, una persona detestable para los compatriotas judíos de
Jesús, que escuchaban esta historia. Dice el texto que «viendo que estaba
curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de
Jesús, rostro en tierra, dándole gracias». La descripción de estos gestos es
conmovedora, porque el samaritano, en primer lugar, alaba a Dios por su misericordia
y, en segundo lugar, muestra su gratitud a Jesús por la sanación; con humildad
y mucho agradecimiento. Reconoce que ha sido Jesús el instrumento de Dios para
obrar su sanación y salvación. Y Jesús responde a estos gestos de fe y humildad
con una de esas sentencias que manifiesta su compasión por los últimos y
pequeños: «Levántate», una actitud que dignifica al que se humilla; «tu fe te
ha salvado».
No se dice más del resto de los
leprosos curados. Posiblemente fueron al templo, serían purificados y reintegrados
a la vida social y religiosa. Se limitaron a cumplir la ley judía, lo que
estaba mandado para estos casos; pero ninguno se acordó más de Jesús. El relato
elogia la actitud ejemplar del samaritano agradecido frente a la reacción del
resto. Todos fueron sanados por su fe en Jesús; pero a los judíos les faltó el
agradecimiento a Dios.
Jesús manifiesta de este modo su
desaprobación a los prejuicios de los judíos contra los samaritanos. La
salvación que ofrece no se dirige solo al pueblo de Israel, sino también a los
demás pueblos; y es acogida por medio de la fe, no la pertenencia a la raza
judía. Con este gesto milagroso Jesús reitera que ha venido al mundo a buscar
lo perdido, sanar a los enfermos y reintegrar a leprosos y samaritanos en la
salvación de Dios.
Podríamos decir que el centro
del relato no es realmente la curación milagrosa, sino la actitud de fe y
agradecimiento con que el hombre debe suplicar y acoger el don de Dios. Jesús
presenta como modelo de fe a un leproso samaritano, a un enfermo y extranjero,
para enseñar que la salvación de Dios es universal, está abierta a todos,
especialmente a los últimos, pequeños y necesitados. ¡Qué hermoso ejemplo para
nosotros! El leproso samaritano suplica a Jesús con fe y humildad, y él
responde con misericordia y compasión.
Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino yla Disciplina
de los Sacramentos
Congregación para el Culto Divino y
Evangelio
Una vez, yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en una ciudad, vinieron a su encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros». Al verlos, les dijo: «ld a presentaros a los sacerdotes». Y sucedió que, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se postró a los pies de Jesús, rostro en tierra, dándole gracias. Este era un samaritano. Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha habido quien volviera a dar gloria a Dios más que este extranjero?». Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado».
Lucas 17, 11-19
Rogad a Dios en caridad por el alma de don Federico Rozadillas Pérez, suegro de nuestro hermano Secretario, y padre y abuelo de hermanos de nuestra Hermandad
La misa por su eterno descanso
-organizada y convocada por la propia familia y de la que nos hacemos eco-
tendrá lugar el próximo lunes día 10 de octubre a las 20,00 horas en la iglesia
de San Mateo.
miércoles, 5 de octubre de 2016
Nombramientos de capataces, vestidores y camareras para el curso 2016-2017
Hermandad y Cofradía de Nazarenos de las Sagradas Cinco Llagas de Cristo,
Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis
y María Santísima dela Esperanza
y María Santísima de
Establecida canónicamente en el Real Convento
de San Francisco
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera
Sala Capitular: C/ Diego Fernández Herrera 6 y
8, 11401 Jerez de la Fra.
Blog oficial: http://cincollagasjerez.blogspot.com
Estimados
hermanos, devotos y profesionales de los medios de comunicación:
A través del
presente comunicado informamos que la
Junta de Gobierno de esta Hermandad, reunida en Cabildo
Ordinario de Oficiales, aprobó por unanimidad los siguientes nombramientos –de
carácter anual- de cara al curso cofrade 2016-2017:
Vestidores de Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis :
N.H.D. José
Andrade Borrego
N.H.D. José
Barrera Jiménez
N.H.D. Francisco
Bernal Suárez
Vestidor de María Santísima de la Esperanza :
D. Jesús Tamayo
Martínez
Camareras de Nuestro Padre Jesús de la Vía Crucis :
NªHªDª
Inmaculada Pérez García
NªHªDª Antonia
Lozano Pérez
Camareras de María Santísima de la Esperanza :
NªHªDª María
Ruiz-Henestrosa Mateos
NªHªDª Rosario
Lupión Villar
Capataz paso Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis :
D. Manuel Campos
Sánchez
Capataz paso palio María Santísima de la Esperanza :
D. Jaime Racero
Vallés
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera , a cinco días
del mes de octubre del año de Gracia del Señor de dos mil dieciséis.
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