BLOG OFICIAL DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LAS SAGRADAS CINCO LLAGAS DE CRISTO, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA VÍA-CRUCIS Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

miércoles, 29 de septiembre de 2021
Santa Misa de Hermandad y Triduo a San Francisco de Asís en nuestra Sede Canónica
La Santa Misa de Hermandad se aplicará a las 20,00
horas del próximo viernes día 1 de octubre, primer día del Triduo a San Francisco.
lunes, 27 de septiembre de 2021
Doctísima palabra la de nuestro querido obispo monseñor José Rico Pavés en la trigésima segunda Semana de Teología organizada por la Diócesis de Asidonia-Jerez. Esta Hermandad de las Cinco Llagas estuvo representada en la persona de nuestro hermano secretario Ernesto Romero. En la imagen, ambos, compañeros en el ISCRA, departiendo al término de la sesión
domingo, 26 de septiembre de 2021
sábado, 25 de septiembre de 2021
Evangelio y comentario
XXVI
Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)
Entrar
en el Reino de Dios
En el camino hacia Jerusalén iniciado en el
Evangelio dominical hace varios domingos, Jesús continúa su enseñanza acerca
del sentido de su Pasión y del significado del Reino de Dios. En el pasaje que
esta semana escuchamos, el Señor va a presentar también un modelo de vida,
tanto personal como comunitario, a través de instrucciones concretas en las que
se ocupa de distintos temas útiles para la vida del discípulo. En cuanto al
estilo del lenguaje adoptado, destacan el carácter directo y las expresiones
dramáticas, sobre todo en la descripción del futuro que aguarda a los que
escandalizan o se acomodan en el pecado. Lejos de pretender una automutilación,
el Señor quiere presentar de un modo claro las exigencias del seguimiento a su
persona, indicando, en este sentido, que para quien quiera ser su discípulo no
es posible diálogo alguno con el mal.
Milagros en su
nombre
En tiempos de Jesús no era infrecuente que aquel
que realizara alguna proeza lo hiciera en nombre de alguien. Esta es la
situación que explica Juan a Jesús al afirmar que «hemos visto a uno que echaba
demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no viene con
nosotros». La actitud de Juan refleja, en cierto modo, la misma comprensión de
poder y prestigio a la que aspiraban los discípulos en el pasaje del domingo
pasado, cuando discutían quién era el más importante. Juan siente ahora que
quienes utilizan el nombre de Jesús para realizar exorcismos están usurpando su
nombre y, por lo tanto, la condición de discípulo. Igualmente, la respuesta de
Jesús –«el que no está contra nosotros está a favor nuestro»– guarda
correspondencia con la afirmación: «Quien quiera ser el primero, que sea el
último de todos y el servidor de todos». Así pues, a través de esta discusión,
este episodio va a situar ante nosotros una manifiesta llamada a la unidad. La
principal misión del Señor, de la cual van a participar sus discípulos, es la
salvación del hombre, en la cual la expulsión de demonios representa el dominio
de Jesús sobre cualquier mal que aceche al hombre. Por consiguiente, todo aquel
que colabore en la eliminación de cualquier circunstancia que esclavice y oprima
al hombre está cooperando en la misión del Señor y no puede ser considerado
como competidor o contrincante. Fiel a este modo de proceder del Señor, también
hoy la Iglesia busca aunar esfuerzos con quienes buscan lo mejor para el
hombre; asimismo considera necesario establecer un diálogo sincero con quienes,
incluso no compartiendo muchas de nuestras creencias, trabajan por la
eliminación de cualquier mal en la sociedad. Por eso estamos llamados a evitar
cualquier rechazo a quien, aun no haciendo las cosas conforme a mi modo de
actuar, o no teniendo la misma sensibilidad o visión de la vida en todos los
aspectos, trabaja por el bien de los demás. De lo contrario, corremos el riesgo
de poner freno a la acción del Espíritu Santo, que es capaz de superar siempre
nuestros programas, cálculos o previsiones.
La lucha
contra cualquier mal
Si es necesario trabajar a una para buscar la
salvación del hombre, la otra cara de la moneda es el completo rechazo o
intolerancia del Señor ante el pecado, ya sea propio o inducido a otros. Jesús
utiliza palabras especialmente duras contra quienes pueden ser ocasión de
pecado para los demás, buscando proteger de modo particular a los pequeñuelos,
personas más débiles en la fe y más vulnerables ante el mal, ya sea por corta edad,
debilidad o sencillez. Con respecto al pecado personal el Señor toma imágenes
corporales, ya presentes en otros pasajes bíblicos conocidos anteriores, que
representan la capacidad de movimiento, de acción o de deseo. En resumen, Jesús
quiere mostrarnos que seguirle a Él no admite dudas, sino una firme decisión y
radicalidad, reflejadas en las difíciles palabras que nos permiten ver el
profundo daño que causa cuanto nos separa de Dios.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, Juan dijo a Jesús: «Maestro,
hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido
impedir, porque no viene con nosotros». Jesús respondió: «No se lo impidáis,
porque quien hace un milagro en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El
que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y el que os dé a beber un
vaso de agua porque sois de Cristo, en verdad os digo que no se quedará sin
recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le
valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.
Si tu mano te induce a pecar, córtatela: más te vale entrar manco en la vida,
que ir con las dos manos a la gehenna, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie
te hace pecar, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado
con los dos pies a la gehenna. Y, si tu ojo te induce a pecar, sácatelo: más te
vale entrar tuerto en el Reino de Dios, que ser echado con los dos ojos a la
gehenna, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga».
Marcos 9, 38-43. 45. 47-48
jueves, 23 de septiembre de 2021
martes, 21 de septiembre de 2021
Rogad a Dios en caridad por el alma de Dª Mª Consolación Escudero Torres, hermana de hermanos de nuestra Santa Hermandad
Ha fallecido en el día de ayer lunes 20 de
septiembre a la edad de 63 años. Las exequias por el eterno descanso de su alma
tendrán lugar a las 9,30 horas de hoy martes día 21 en el Tanatorio de Jerez,
donde permanece desde ayer.
lunes, 20 de septiembre de 2021
domingo, 19 de septiembre de 2021
Asistencia a la Novena de nuestra Patrona, la Virgen de la Merced, así como a su procesión
El próximo martes día 21 se nos invita a acudir a las 20,00 horas a
Asímismo, el próximo viernes 24 de septiembre, fiesta de
Nuestra Excelsa Patrona, Nuestra Señora de la Merced, nuestra Hermandad
participará como de costumbre en su procesión.
La hora de salida prevista es las 18,30, pero si recomienda estar desde una
hora antes en el claustro de la Basílica para la organización del cortejo.
sábado, 18 de septiembre de 2021
Evangelio y comentario
XXV
Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)
El
último y el servidor de todos
El libro de la Sabiduría, del cual son tomados los
versículos que este domingo se leen como primera lectura, aborda como tema
central la condena a muerte del justo. Sin duda, todo el Antiguo Testamento va
a hacer referencia a Jesucristo, con innumerables pasajes que se pueden
comprender sin velo alguno como profecía de la suerte del Hijo de Dios, ya sea
sobre su misión evangelizadora como, ante todo, sobre su destino último: su
Pasión, Muerte y Resurrección. En efecto, las palabras que Jesús dirige a sus
discípulos en el Evangelio: «El Hijo del hombre va a ser entregado […] lo matarán;
y después de muerto, a los tres días resucitará», han de ser hoy interpretadas
a partir de los ultrajes, la tortura, la condena a muerte ignominiosa, pero
también de la salvación final llevada a cabo por Dios, que es el destino que el
libro de la Sabiduría contempla para el «justo». Al igual que la figura del
«justo» que nos presenta la Escritura, también la presencia y gestos del Señor
resultaban molestos para muchos de quienes conocieron a Jesús y se sentían
interpelados o denunciados por el mensaje y la vida del Maestro. Así pues,
estamos en la sección central de los anuncios que el propio Jesús realiza de su
Pasión, y el Evangelio de este día nos va a permitir introducirnos en el
significado de entregar la vida y de hacerlo desde el servicio, sin buscar nada
a cambio.
El ejemplo del
Señor
La novedad de Jesucristo, con respecto a los
distintos personajes anteriores a Él que aparecen en las Escrituras, estriba en
que su vida misma es el gran testimonio y el modelo para los demás. Si bien a
lo largo de las páginas de la Biblia hallamos ejemplos intachables de conducta
y de vida entregada al anuncio de la salvación, a menudo se ponen de manifiesto
la fragilidad moral y los graves errores de estas personas. Lo mismo sucede en
la vida de la Iglesia. Nadie, salvo el Señor, puede ser considerado en sentido
estricto como «justo», debido a que incluso el itinerario personal de algunos
de los santos más célebres de la historia ha visto a menudo, antes de su
conversión, momentos de especial alejamiento de la voluntad de Dios. Con todo,
el hecho de mirar hacia el Señor es lo que también hoy en día sigue animando a
tantos a levantar la mirada ante las dificultades o persecuciones por anunciar
y vivir en la verdad. Si el actuar del Señor fomentaba el malestar de sus contemporáneos,
conducirse conforme a Cristo genera con no poca frecuencia un rechazo por parte
de quienes están dominados por la mundanidad. Desde esta óptica se debe
comprender el martirio no como el fracaso de quienes sufren la injusticia o la
intolerancia de una sociedad determinada en un momento dado, sino como una
llamada del Señor que lleva a algunas personas a configurarse radicalmente con
Él, compartiendo un mismo fin y suerte, llevando hasta el extremo la entrega e
identificación con Cristo. A pesar de que el anuncio del Señor no deja lugar a
duda sobre su destino, la reacción de los discípulos refleja una marcada visión
mundana sobre lo que implicaba ser un verdadero seguidor de Jesús. La polémica
sobre quién era el más importante constata de modo nítido la diferencia entre
pensar como los hombres y pensar según Dios. En nuestro día a día, también a
nosotros se nos pide permanecer atentos frente a la tentación de creer que
somos más importantes cuando gozamos de mayor reconocimiento o aplauso, incluso
aunque sea motivado por haber realizado un servicio a los demás. Con demasiada
facilidad se nos puede introducir la tentación del aparentar o vivir de la
apariencia. Este pasaje evangélico nos propone, por el contrario, una vida
desde un verdadero servicio que no busca jamás ningún reconocimiento, y una
entrega total hacia aquellos de quienes, por su debilidad y pobreza, nunca recibiremos
elogio público alguno.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos
atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a
sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de
los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará».
Pero no entendían lo que decía, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a
Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?».
Ellos callaban, pues por el camino habían discutido quién era el más
importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser el
primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Y tomando un niño,
lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como
este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí,
sino al que me ha enviado».
Marcos 9, 30-37
viernes, 17 de septiembre de 2021
La Diócesis celebra la ordenación de dos nuevos sacerdotes
Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ
El primer templo de la Diócesis
de Asidonia-Jerez acogerá mañana sábado 18 de septiembre a las 11,00 horas la
ordenación de Jorge Luis Pérez Toledo y Daniel Cárdenas Prieto como presbíteros
diocesanos. Esta celebración, presidida por Mons. José Rico Pavés, Obispo de la
Diócesis de Asidonia-Jerez, serán las primeras ordenaciones del prelado tras su
toma de posesión el pasado 31 de julio.
miércoles, 15 de septiembre de 2021
martes, 14 de septiembre de 2021
XXXII SEMANA DE TEOLOGÍA: “LA VERDAD DEL AMOR Y LA VIDA”
Fuente: DIÓCESIS DE
ASIDONIA-JEREZ
La Diócesis de Asidonia-Jerez organiza un año más, siendo ya la trigésima segunda edición, la Semana Diocesana de Teología, llevando por título “La Verdad del Amor y la Vida“. Esta semana será del 20 al 23 de septiembre, en turno de mañana de 10:30 horas a 13:15 horas solamente para sacerdotes y religiosos en el Auditorio Juan Pablo II y de tarde para los seglares de 20:00 horas a 21:30 horas. Debido a la situación de pandemia que vivimos, la celebración de esta Semana Diocesana de Teología, al igual que el pasado año seguirá estrictamente las correspondientes medidas higiénico-sanitarias.
Invitación de Monseñor Rico
Pavés a participar en la XXXII Semana de Teología
El programa de esta semana dedicada a la importancia del amor y la vida
es el siguiente:
20 de septiembre : “El amor todo lo espera: Hacer vida la enseñanza de la Iglesia”, por D. Juan José Pérez-Soba Díez del Corral, Profesor en P. I. Juan Pablo II y Dr. en Teología Moral.
21 de septiembre : “Si conocieras el don de Dios: La Eucaristía revela la verdad del amor ”, por Mons. José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez y Dr. en Teología.
22 de septiembre : “Elige la vida: Acogerla, cuidarla, defenderla siempre” , por D. Manuel Martínez-Sélles D´Oliveira-Soares, Cardiólgo y Presidente del Colegio de Médicos de
Madrid.
23 de septiembre : “Seréis como Dios: De la ideología de género al transhumanismo”, por D. José Manuel Martínez Guisasola, Profesor de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, Dr. en
Teología Moral.
Por último, se anima a todos a participar en estas jornadas formativas. Aquellos
que quieran ayudar a la celebración de esta semana lo puede hacer con el pago
de inscripción 15 euros.
lunes, 13 de septiembre de 2021
El ISCRA incorpora a Monseñor Rico Pavés a su Claustro de profesores
El Instituto Superior de Ciencias Religiosas Asidonense, con
titulación de la Pontificia de Salamanca, prepara un nuevo curso con claustro
encabezado por el propio obispo de Jerez
Fuente: Cope Jerez
Es una novedad en el claustro del
Instituto Superior de Ciencias Religiosas Asidonense (ISCRA) para el nuevo
curso. Y, desde luego, un 'fichaje' de gran nivel para esta entidad formativa
que, con titulaciones de la Universidad Pontificia de Salamanca, contempla
ya promociones y promociones, especialmente de laicos interesados en ser
instrumento más útil para la Iglesia por la vía de un crecimiento que, primero,
lo es personal.
Monseñor José Rico Pavés es nuevo
obispo de Asidonia-Jerez desde hace apenas mes y medio y, tras un verano
intenso de primeros contactos con las realidades diocesanas, el conocimiento
del ISCRA le ha llevado a comprometerse cada lunes del primer cuatrimestre,
incorporándose a su claustro, de hacerse cargo de impartir las clases de
'Sacramentos de Iniciación Cristiana: Bautismo' y 'Confirmación e Iniciación
Cristiana 2ª parte: Eucaristía'.
EN LA COMISIÓN DE CATEQUESIS Y AUTOR DE
MANUALES
"Hay que darle las gracias e
insistir y animar", dice el director del Instituto, el sacerdote Alejandro
Holgado, quien ya avanza que, en el segundo cuatrimestre ofrecerá la asignatura
'Catequética y Teología Pastoral' y recuerda la pertenencia de Rico Pavés a
la Comisión Episcopal de Catequesis, dentro de la Conferencia Episcopal
Española. Es un lujo avalado además por las publicaciones firmadas por monseñor
Rico como sus manuales de Iniciación Cristiana y de Cristología.
Para el director, la oferta formativa
del ISCRA es una magnífica oportunidad de atender a "la necesidad de la
formación, avanzar en el camino del conocimiento del misterio de Cristo y,
desde ahí, poder plantearnos con su luz y su fuerza todas las realidades de la
vida humana". Se trata de formación tendente a satisfacer a quienes
quieren obtener el Grado en Ciencias Religiosas "que puede servir
para distintos servicios a la Iglesia".
Pero también está indicado "para
quien quiera formarse y profundizar en los contenidos de la fe, desde seglares
que están en movimientos, parroquias, hermandades... es un servicio a la
comunión eclesial", señala Holgado. Del mismo modo, son matriculados
habituales las personas que están estudiando Magisterio y quieren obtener
la Declaración Eclesiástica de Capacitación Académica (DECA) que les
permitirá en un futuro dar clases de Religión.
CÓMO ES LA MATRICULACIÓN A TRAVÉS DE LA
RED
El sitio web www.iscra.es es el lugar adecuado para
matricularnos en el ISCRA. Alejandro Holgado, explica en El Espejo de este
viernes cómo hacerlo: "hay que entrar en la pestaña 'Plan de Estudios
Grado en Ciencias Religiosas', luego importa ir a los horarios, porque ahí van
a aparecer las asignaturas de este curso, bajamos al tercer recuadro 'Curso
2021-2022' y ahí encontraremos el archivo, a qué hora empieza y termina cada
clase, que asignatura es y quien el profesor".
"Una vez que se han cotejado los
horarios según las posibilidades de cada cual según las necesidades familiares,
lo que te dejan los niños, lo que te deja el trabajo, se toma la decisión y se
pulsa 'Formulario matrícula', se descarga, se rellena y se envía a
secretaria@iscra.es, jefedeestudios@iscra.es o director@iscra.es.
El curso pasado 2020-2021, aún con gran
presencialidad pese a la pandemia, enseñó al Instituto el camino de la
formación telemática. ¿Qué ocurrirá llegados a este curso? Holgado lo
tiene claro: en los casos extremos en que sea preciso puede mantenerse
puntualmente pero la apuesta por la cercanía y el trato personal impone que se
acreciente aún más la presencialidad en las clases.
![]() |
Alejandro Holgado, director del ISCRA
domingo, 12 de septiembre de 2021
NOMBRAMIENTOS PARA EL PRÓXIMO CURSO PASTORAL
Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ
El Sr. Obispo de Asidonia-Jerez dio a
conocer recientemente los siguientes nombramientos que constituirán algunos de
los nuevos destinos pastorales para el próximo curso:
Rvdo. Sr. D. DANIEL CÁRDENAS PRIETO, Párroco de Santa María Magdalena de
Puerto Serrano.
Rvdo. Sr. D. FRANCISCO PÁRRAGA GARCÍA, Párroco de San Rafael y San
Gabriel de Jerez de la Frontera. Sigue Adscrito a San Juan Bautista de la Salle
de Jerez de la Frontera.
Rvdo. Sr. D. GREGORIO MATEOS BORREGO, Párroco de San Nicolás y Capellán
de las Calasancias de Sanlúcar de Barrameda.
Rvdo. Sr. D. JUAN AZCÁRATE CASANOVA, Párroco del Santísimo Cristo de la
Sed de Jerez de la Frontera.
Rvdo. Sr. D. MARCO ANTONIO ROMERO TEMBLADOR, Administrador Parroquial de
Santa Ángela de la Cruz y San Antonio Abad y Capellán de Monjas Dominicas de la
Orden de Predicadores de Sanlúcar de Barrameda.
Rvdo. Sr. D. MANUEL QUERO ROMERA, Vicario Parroquial de Ntra. Sra. de
Guadalupe de El Bosque, Ntra. Sra. de El Carmen de Prado del Rey y San Antonio
de Benamahoma.
Rvdo. Sr. D. IVÁN CARRERA ORELLANA, Vicario Parroquial de San Francisco
de Arcos de la Frontera.
Rvdo. Sr. D. FRANCISCO M. MORALES VARONI, Vicario Parroquial de San
Sebastián de El Puerto de Santa María y Adscrito a San Juan Bautista de los
Descalzos de Jerez de la Frontera.
Rvdo. Sr. D. LAURENT AKOMI, Vicario Parroquial de San Juan de Dios de
Jerez de la Frontera.
Rvdo. Sr. D. SALVADOR MARÍN VADILLO, Adscrito a Ntra. Sra. de la Medalla
Milagrosa de El Puerto de Santa María.
sábado, 11 de septiembre de 2021
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XXIV
Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)
«Si
alguno quiere venir en pos de mí…»
Nos encontramos ante un episodio que constituye el
centro del evangelio de san Marcos, conformando el punto de inflexión entre dos
etapas de la actividad de Jesús. En primer plano se sitúa la pregunta de Jesús
a sus discípulos, que con el paso de los años resonaría en los primeros que
escucharon la predicación de los apóstoles, en quienes a lo largo de los siglos
han leído este pasaje, y que se convierte en una de las preguntas centrales que
la Iglesia nos lanza a todos nosotros: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
Junto con la pregunta sobre la identidad del Señor, el texto va a plantear la
consecuencia de la misma: en qué consiste ser discípulo de Jesús, en
consonancia con el significado del Reino de Dios. En la lectura del Evangelio
dominical de este año hemos ido comprendiendo lo que significa seguir al Señor.
La compañía de un grupo de personas a Jesús va configurando paulatinamente una
comunidad que acompaña al Maestro, escucha sus enseñanzas y contempla sus
gestos. Con frecuencia, esas palabras son más concretas y piden un mayor
desapego de todo lo que impide un seguimiento radical hacia su persona. Algunos
incluso se escandalizan y no serán pocos los que, ante tales planteamientos del
Señor, prefieran abandonar ese camino y continuar con el modo de vida que
llevaban antes de conocer a Jesús.
Compartir el
mismo destino
Sin
embargo, ahora llega un momento clave. No se trata ya de compartir un estilo de
vida o ser fieles a un conjunto de enseñanzas morales, tantas veces no muy
diferentes a las que proponían otros maestros de vida de la época. Jesús da un
paso más, plantea de manera nítida una identificación del discípulo con Él
mismo. No solo sugiere hacer a sus seguidores partícipes de un modo de vida
austero y entregado a los demás, sino que establece como objetivo primero para
ellos compartir su mismo destino. No quiere que quienes lo siguen piensen y
elaboren un proyecto de vida excelente basado en sus enseñanzas; pide
claramente que hagan suya la vida de su Maestro. Esta podría definirse como la
gran novedad que este domingo nos presenta Marcos. La gran aportación de estos
versículos consiste, en definitiva, en que Jesús pide una implicación completa
con su persona, misión y destino. Ciertamente, aparece una confesión muy clara
por parte de Pedro, como primero entre los discípulos: «Tú eres el Mesías».
Pero esta respuesta estaba implícita ya cuando quienes acompañaban a Jesús se
cuestionaban acerca de la autoridad con la que hablaba o el poder con el que
realizaba sus acciones. No debemos olvidar que la bondad, fuerza y éxito de su
ministerio, sobre todo en los comienzos, había suscitado la pregunta que ahora,
en nombre de todos responderá Pedro. Con todo, será al Señor a quien le
corresponde tomar la iniciativa en la vida del discípulo y señalar lo que busca
de cada uno de nosotros.
Las exigencias
del discipulado
La pregunta con la que comienza el Evangelio pone
sobre la mesa las diferentes visiones que, tanto en tiempos de Jesús como en
nuestros días, muchos se han realizado. Durante siglos se ha buscado comprender
y dar respuesta a quién es Jesús, como podría reflejarse en la primera reacción
de los discípulos a la pregunta del Señor: «unos, Juan el Bautista; otros,
Elías, y otros, uno de los profetas». En esta línea podemos colocar, no solo el
pensamiento de quienes rodeaban a Jesús, sino también englobar a quienes a lo
largo de la historia han mirado al Señor como a un personaje relevante, de vida
y enseñanza moral intachable, pero sin ir al fondo de la cuestión, sin verlo
como salvador y sin pensar que nos pide una implicación y decisión que afecta
profundamente a nuestra vida. Para ello no tenemos que acudir únicamente a
planteamientos de corte agnóstico o ateo. La última parte de este pasaje
manifiesta una visión reduccionista de la persona de Jesús o de las exigencias
del discipulado cuando Pedro increpa al Señor por anunciar su Pasión, Muerte y
Resurrección. En realidad, solo el hecho de negarse a sí mismo, tomar la cruz
del Señor y seguirlo será lo que haga comprender al discípulo la identidad del
Señor y las exigencias del discipulado.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se
dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus
discípulos: «¿Quién dice la gente que soy yo?». Ellos le contestaron: «Unos,
Juan el Bautista; otros, Elías, y otros, uno de los profetas». Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy?». Pedro le contestó: «Tú eres el Mesías». Y
les conminó a que no hablaran a nadie acerca de esto. Y empezó a instruirlos:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser reprobado por los ancianos,
sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días». Se lo
explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a
increparlo. Pero Él se volvió y, mirando a los discípulos, increpó a Pedro:
«¡Ponte detrás de mí, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!». Y
llamando a la gente y a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en
pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz y me siga. Porque, quien
quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el
Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y
perder su alma».
Marcos 8, 27-35
martes, 7 de septiembre de 2021
domingo, 5 de septiembre de 2021
Nuestra Hermandad estuvo bien representada, como cada año, en la Misa conmemorativa del XLVIII aniversario del fallecimiento del P. Pedro Guerrero González, S.I.
La concelebración eucarística estuvo presidida por el nuevo párroco P.
Juan Miguel Arregui, S.I., y concelebrada por el nuevo vicario P. Fernando
Arjona, S.I., por el P. Leonardo Molina, S.I. y el diácono Juan Luis Izquierdo.
Tras la finalización de la Eucaristía nos dirigimos a orar ante el
sepulcro de nuestro primer Hermano Mayor e intercambiamos impresiones con los
familiares allí presentes y los miembros de la Hermandad de Amor y Sacrificio
que también se habían desplazado para la celebración.
![]() |
El Venerable Pedro Guerrero en la época en que presidió nuestra Santa Hermandad |
sábado, 4 de septiembre de 2021
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XXIII
Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)
Todo
bien
«¿Todo bien?» Son dos palabras que empleamos a
veces a modo de saludo. Sobre todo, cuando hace algún tiempo que no vemos a
alguien. Por ejemplo, al regresar de un viaje o después de las vacaciones. Con
esa forma coloquial de hablar esperamos que nuestro interlocutor sienta que nos
interesamos por su vida y que nos cuente al menos lo más importante que le ha
sucedido desde la última vez que nos vimos. La pregunta no es una pura demanda
de información. Quiere ser, al mismo tiempo, un mensaje positivo que transmite
el deseo de que la vida haya transcurrido para la persona a la que hablamos sin
especiales sobresaltos o percances. Que todo haya ido bien será una alegría
para los que se encuentran y se saludan de ese modo. Los contemporáneos de
Jesús empleaban esas dos palabras para resumir lo que conocían de su vida:
«Todo lo ha hecho bien». Era un modo de expresar su máxima satisfacción por
haberse encontrado con él. Era también un modo de decir que no conocían a nadie
como Jesús. ¿Quién puede haberlo hecho todo bien? ¿A quién le puede haber ido
siempre bien? La experiencia humana dice que no es posible hacerlo todo bien y
que más de una vez las cosas no nos van del todo bien. Lo que pasaba con Jesús
era distinto. Era tan distinto que nadie podía poner freno al entusiasmo de
aquellos galileos, que contaban por todas partes cómo Jesús se acercaba a los
paralíticos, a los sordos, a los enfermos y los curaba. Incluso había devuelto
la vida a algún muerto. Los males que afectan con más dureza a la existencia
humana eran cambiados en bienes por la presencia y la palabra de aquel hombre
extraordinario, que todo lo hacía bien. El Evangelio del próximo domingo cuenta
el caso de un sordo a quien Jesús le abre el oído y le otorga el uso pleno de
la palabra. ¡Qué bendición tan grande oír y hablar bien! Quienes han perdido
alguna de esas facultades nos exhortan a valorar esos bienes que consideramos
como funciones normales y ni siquiera percibimos como bienes. Pero Jesús no le
da mucha importancia a lo que hace. E insiste en que se guarde silencio y no se
difunda la noticia de sus obras maravillosas. La gente no le hace caso. ¡Cuánto
nos cuesta entender dónde está el bien de los bienes, al que Jesús estaba
apuntando con aquellos bienes importantes, pero parciales! A Él le importan los
pequeños bienes de la vida cotidiana. Pero le importa sobre todo el bien del
que procede todo bien: la fuerza del Amor y de la Misericordia de Dios. Sin
este bien, tampoco los bienes parciales son verdaderos bienes. ¿Qué oímos, al
fin y al cabo, cuando tenemos cerrado el oído para la Palabra de Dios? ¿Qué
decimos, si nuestras palabras no salen de un corazón pacificado por la Gracia?
«¿Todo bien?» Sí, porque en su Cruz y en su Gloria Jesús nos ha revelado el
Bien de los bienes.
+ Juan Antonio Martínez Camino
Obispo auxiliar de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de
Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y
le presentaron un sordo, que apenas podía hablar; y le piden que le imponga las
manos. Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos
y, con la saliva, le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá» (esto es, Ábrete). Y, al momento, se le abrieron los oídos, se le
soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad. Él les mandó que no lo
dijeran a nadie, pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo
proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien.
Hace oír a los sordos y hablar a los mudos».
Marcos 7, 31-37
viernes, 3 de septiembre de 2021
En el día de ayer tomó posesión la Permanente del Consejo de la Unión de Hermandades