BLOG OFICIAL DE LA HERMANDAD Y COFRADÍA DE NAZARENOS DE LAS SAGRADAS CINCO LLAGAS DE CRISTO, NUESTRO PADRE JESÚS DE LA VÍA-CRUCIS Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA ESPERANZA
Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

miércoles, 29 de julio de 2020
Rogad a Dios en caridad por el alma del Rvdo. P. Fray Emilio Alonso de Prado y Peñarrubia, O.F.M.
Con hondo pesar transmitimos a todos los
hermanos que en la madrugada de hoy ha fallecido Fray Emilio Alonso de Prado,
O.F.M., quien fuese ejemplar Director Espiritual de nuestra Hermandad en la
segunda mitad de la década de los 90. Tenía 95 años de edad, 68 como religioso
profeso y 65 como sacerdote.
domingo, 26 de julio de 2020
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XVII
Domingo del tiempo ordinario (ciclo A)
Vender
todo lo que uno tiene
Concluimos este domingo el tercero de los grandes
discursos del Señor, según san Mateo. Con las parábolas del tesoro escondido,
la perla preciosa y la red, cerramos este ciclo de enseñanzas en las que,
comenzando con el sembrador, hemos ido concretando algunos de los aspectos del
Reino de los cielos, tal y como los presenta Jesús en su predicación. Si en los
domingos pasados destacaba el valor de lo pequeño y lo humilde, ahora se pone
en primer plano la alegría que produce en el hombre encontrarse con lo que
merece realmente la pena. Y es esta la intención del Señor: mostrarnos que
estamos ante una realidad de gran valor y que, cuando encontramos algo así,
cualquier sacrificio y esfuerzo pasan a un segundo plano, en comparación con lo
que obtenemos.
El tesoro y la perla
De un modo casi gemelo, como un duplicado para reforzar la
verdad que se nos quiere transmitir, Jesús compara el Reino de los cielos a dos
realidades: un tesoro y una perla fina de gran valor. Hay un elemento objetivo:
se trata de algo que es valioso, que en sí atrae y provoca en quien lo descubre
centrarse en ello y olvidarse de lo demás. Asimismo, se produce un cambio
subjetivo: la alegría y entusiasmo que impulsan al que descubre algo así a
aspirar a ello. Con esto no nos dice poco la parábola, ya que el Señor
garantiza que el Reino de los cielos no es una ilusión, una utopía o algo que
sería deseable pero inalcanzable. Sabemos que en los últimos siglos han sido
muchos quienes han tachado al cristianismo o a las religiones de intentos de
crear una atracción hacia algo inexistente con la finalidad de tener controlada
a la sociedad. Sin embargo, la revelación del Evangelio es clara. Mediante la
sencilla imagen de lo escondido se nos habla de una verdad ni ficticia ni
imaginaria. Ahora bien, sí que hay una condición necesaria para poder
beneficiarse de algo de tan gran valor como es el tesoro, la perla o, en el
mundo real, el Reino de los cielos. Es preciso descubrirlo. Obviamente, quien
no halla un tesoro pensará que no existe, que es una quimera o una fantasía.
La primera lectura de la Misa de este domingo nos ofrece alguna pista para
poder encontrar aquello que merece la pena. Cuando el Señor le ofrece al rey
Salomón escoger lo que desee, la
Escritura da cuenta de que podría haber pedido aquello que
hubiera querido, como, por ejemplo, una vida larga o riquezas. Sin embargo,
Salomón busca del Señor obtener un corazón atento y el discernimiento entre el
bien y el mal. Esta atrevida elección es una de las causas de que este rey haya
pasado a la historia como el paradigma de sabiduría del Antiguo Testamento.
Para el cristiano de hoy, el ejemplo de Salomón enseña que descubrir algo que
merezca la pena nos exige una cierta sintonía con aquello valioso. Esto no
significa, ni mucho menos, que solo los sabios, los entendidos o los más
refinados según el mundo sean capaces de descubrir lo verdaderamente
importante. No es una sabiduría humanamente elitista la que adquirió Salomón,
ni mucho menos la que pide el Evangelio. Al contrario, conocemos las duras
palabras de Jesús hacia quienes se consideran importantes conforme a los
valores del mundo, puesto que el Señor detesta al soberbio.
El Reino y la
Palabra
Por otra parte, es indudable la conexión que las parábolas
de estos domingos establecen entre el Reino de los cielos y la Palabra de Dios. Por eso,
algunos versículos del salmo responsorial ayudan a identificar ese tesoro o esa
perla de gran valor con la
Palabra del Señor, o con lo que llama la «ley del Señor», de
la cual se afirma que vale más que miles de monedas de oro y plata, o que tiene
más valor que el oro purísimo. Comprender la enseñanza del Señor es tener las
armas para poder toparse con cuanto merece la pena en la vida del hombre y
desechar todo lo que la entorpece.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El Reino de los
cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra, lo
vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que tiene y compra
el campo.
El Reino de los cielos se parece también a un
comerciante de perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a
vender todo lo que tiene y la compra.
El Reino de los cielos se parece también a la
red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la
arrastran a la orilla, se sientan y reúnen los buenos en cestos y los malos los
tiran. Lo mismo sucederá al final de los tiempos: saldrán los ángeles,
separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno de fuego. Allí será
el llanto y el rechinar de dientes.
¿Habéis entendido todo esto?». Ellos le
responden: «Sí». Él les dijo: «Pues bien, un escriba que se ha hecho discípulo
del Reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando de su tesoro
lo nuevo y lo antiguo».
Mateo 13, 44-52
sábado, 25 de julio de 2020
viernes, 24 de julio de 2020
Once instituciones diocesanas reciben la medalla 'Pro Ecclesia Asidonense'
Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ
Once instituciones han recibido hoy viernes en la
celebración eucarística celebrada a las 20:30 horas en la Santa Iglesia
Catedral la medalla ‘Pro Ecclesia Asidonense’ como reconocimiento a la labor
realizada durante la pandemia y confinamiento.
El Hogar San Juan por la acogida y
asistencia a los inmigrantes y personas sin hogar; Religiosas Agustinas en
representación de todas las comunidades religiosas que elaboraron y
distribuyeron mascarillas; Religiosas del Rebaño de María de Ubrique en
representación de aquellas religiosas que acogen y asisten a ancianos; Cáritas
Diocesana de Asidonia-Jerez por su gestión de coordinación, recaudación de
fondos y distribución de alimentos y material básico; Scout Católicos por
su presencia y trabajo; Cocina autogestionada de la Hermandad de la Yedra ; Cocina solidaria
de la Parroquia
del Carmen de Bonanza de Sanlúcar y Costaleros por los Mayores por
la elaboración de comidas y distribución a mayores y personas necesitadas.
También, Cocineros de la Esperanza , por su colaboración
en la preparación de alimentos y distribución en coordinación, el Equipo
de Diáconos Permanentes del Tanatorio de Jerez y el Gabinete de
Asuntos Jurídicos del Obispado.
jueves, 23 de julio de 2020
Formación cofrade: ¿Sabes qué es un APAGAVELAS?
El Diccionario
cofradiero de Juan Carrero Rodríguez lo define como una “caña alta de poco
peso, en la que al final de la misma lleva una caperuza de metal, llamada
matacandelas, y sirve para poder ahogar la mecha encendida de la vela y
apagarla. Asimismo esta caña sirve para encender la cera de las partes elevadas
de un altar o paso, colocándose un pabilo alrededor de su extremo superior.
Cuando es difícil apagar por el moco que se produce en la cera del paso de
palio o guardabrisas, se coloca, en vez de la caperuza, una flor de dichas
andas”.
martes, 21 de julio de 2020
sábado, 18 de julio de 2020
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XVI
Domingo del tiempo ordinario (ciclo A)
La
buena semilla, el grano de mostaza y la levadura
Tres son las parábolas que, continuando en la línea del
Evangelio del domingo pasado, concretan aún más detalles sobre el Reino de los
cielos. Lo primero que llama la atención son los puntos en común entre la
semilla, el grano de mostaza y la levadura. Estamos ante algo pequeño e incluso
invisible, pero con una gran fuerza interior. Como se ha visto en varias
ocasiones, el modo escogido por Dios para llevar a cabo su manifestación a los
hombres ha puesto en primer plano lo pequeño, lo escondido y lo humilde. Es
cierto que a lo largo de la
Biblia hallamos también episodios en los que Dios se presenta
con gran ímpetu y fuerza, tal y como observamos de modo paradigmático en la
narración de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. Pero pensar la acción
de Dios únicamente bajo la perspectiva de lo llamativo nos abocaría a
considerar que Dios solo actúa cuando es capaz de desencadenar grandes portentos
de la naturaleza o llevar a cabo espectaculares milagros. Y esto implicaría por
nuestra parte vivir siempre con la expectativa de ser testigos de alguna de
estas poco frecuentes acciones; pero, en el caso de que nuestra vida fuera
normal y corriente, sin acontecimientos grandiosos, correríamos el riesgo de
pensar que Dios se olvida de nosotros o, lo que es peor, que está ausente.
Lo no aparente
El pasaje evangélico de este domingo nos coloca con gran
realismo ante nuestra vida. La realidad de la vida y de la acción de Dios pasa
casi siempre por algo que no es aparente ni destaca especialmente. La propia
vida de Jesús nos lo muestra, aunque conozcamos algunos milagros o signos de su
paso por Galilea, la mayor parte de sus días transcurrieron con total tranquilidad,
pero tocando con intensidad el corazón de las personas que lo conocían. Esto
mismo ocurrió con la primera misión en la Iglesia. La
propagación del Evangelio se desarrolló muy paulatinamente y, salvo casos
excepcionales por una transmisión oral en la que también se reconoció una
fuerza que no procedía de los propios hombres, sino de la presencia y acción
del Espíritu Santo.
Por eso, aunque la historia haya visto distintos modos de
propagar la fe y se conozcan casos de conversiones en masa, nunca debemos
olvidar la perspectiva de estas parábolas.
La paciencia y la esperanza
El texto del Evangelio juega con dos recursos. En primer
lugar, el contraste: hay una gran desproporción entre los comienzos modestos
(semilla) del Reino y el resultado final de la acción de Dios. En segundo
lugar, el tiempo: no somos capaces de controlar el tiempo ni los ritmos de las
personas. Este segundo punto tiene gran relevancia, puesto que constituye el
núcleo de la parábola del trigo y la cizaña, enseñándonos que no podemos ser
impacientes. Sabemos que en la vida nos encontramos con problemas que, a ser
posible, deben ser cortados de raíz cuanto antes. Sin embargo, con las personas
no ocurre así. No existen buenos o malos en sentido absoluto, sino que,
mientras estamos en la Tierra ,
todo aparece mezclado, tanto en la sociedad como en nuestra propia vida. Esto
lleva consigo que no podemos querer controlar los tiempos de la historia. La
«cosecha» y el discernimiento se harán al final de los tiempos. Tampoco se
puede buscar la eliminación del adversario ni la búsqueda artificial de
enemigos, que tanto daño ha generado durante siglos. Cuando con gran ímpetu los
criados de la parábola preguntan al amo: «¿Quieres que vayamos a arrancarla [la
cizaña]?», reciben la indicación de dejar crecer junto al trigo hasta la siega.
En las personas esto significa también reconocer la posibilidad del cambio, de
la conversión. La propia Escritura afirma :«Yo no me complazco en la muerte del
malvado, sino en que el malvado se convierta y viva» (Ez 33, 11).
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente
diciendo: «El Reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena
semilla en su campo pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró
cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba
la espiga, apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al
amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la
cizaña?”. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntan:
“¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que al
recoger la cizaña podéis arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta
la siega, y cuando llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la
cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi
granero”».
Les propuso otra parábola: «El Reino de los
cielos se parece a un grano de mostaza que uno toma y siembra en su campo;
aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las
hortalizas; se hace un árbol hasta el punto de que vienen los pájaros del cielo
a anidar en sus ramas».
Les dijo otra parábola: «El Reino de los
cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina,
hasta que todo fermenta». Jesús dijo todo esto a la gente en parábolas y sin
parábolas no les hablaba nada, para que se cumpliera lo dicho por medio del
profeta: «Abriré mi boca diciendo parábolas; anunciaré lo secreto desde la
fundación del mundo».
Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los
discípulos se le acercaron a decirle: «Explícanos la parábola de la cizaña en
el campo». Él les contestó: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del
hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del Reino; la
cizaña son los partidarios del maligno; el enemigo que la siembra es el diablo;
la cosecha es el final de los tiempos y los segadores los ángeles. Lo mismo que
se arranca la cizaña y se echa al fuego, así será al final de los tiempos: el
Hijo del hombre enviará a sus ángeles y arrancarán de su Reino todos los
escándalos y a todos los que obran iniquidad, y los arrojarán al horno de
fuego; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos
brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga».
Mateo 13, 24-43
viernes, 17 de julio de 2020
La Hermandad de las Cinco Llagas expresa su más hondo pesar por el fallecimiento a los 81 años de edad de don José Montoro García, quien fuese Hermano Mayor, fundador y medalla de oro de la de la Buena Muerte, y padre asimismo de los conocidos cofrades don José Vicente y don Antonio Montoro Mayén (consejero actual y exconsejero de la Unión de Hermandades)
miércoles, 15 de julio de 2020
Recomendación libresca: EL SANTO
El Padre Pío de Pietrelcina nació en 1887 y murió en 1968 en
el convento capuchino de San Giovanni Rotondo. Allí dedicó medio siglo, casi
exclusivamente, a confesar a decenas de miles de personas que acudían a verle,
atraídas por su fama de santidad y por los numerosos milagros y hechos
extraordinarios que rodearon su vida. Sobre todo, los estigmas, que recibió
siendo muy joven y le hicieron vivir en su propia carne la Pasión de Cristo.
Juan Pablo II lo elevó a los altares en 2002, ante la mayor asistencia jamás registrada en una canonización. Y desde entonces su nombre, que ya era venerado masivamente en Italia, se ha extendido por toda la tierra.
José María Zavala, con ocasión del 50º aniversario de su muerte, escribe su libro más personal sobre un personaje que dará aún mucho que hablar.
Juan Pablo II lo elevó a los altares en 2002, ante la mayor asistencia jamás registrada en una canonización. Y desde entonces su nombre, que ya era venerado masivamente en Italia, se ha extendido por toda la tierra.
José María Zavala, con ocasión del 50º aniversario de su muerte, escribe su libro más personal sobre un personaje que dará aún mucho que hablar.
José María Zavala (Madrid,
1962) es licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra
y autor de referencia de la divulgación histórica en España. José
María ha sido jefe de información del suplemento económico de El Mundo,
redactor de Expansión y subdirector de la revista Capital.
Resultado de sus investigaciones en los archivos y la
documentación de la Casa de Borbón, ha publicado libros
tan importantes como Dos infantes...
lunes, 13 de julio de 2020
Formación cofrade: ¿Sabes qué es el AMBÓN?
Del griego anabainein,
“subir”. El ambón es un podio o lugar elevado, reservado para proclamar la Palabra de Dios, predicar
y recitar la oración de los fieles.
Forma un tríptico importante con el altar y la sede.
A veces es un simple atril. Y no debe
confundirse con el púlpito.
sábado, 11 de julio de 2020
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XV
Domingo del tiempo ordinario (ciclo A)
La
semilla cayó en tierra buena
Tras haber escuchado parte de los dos primeros discursos
de Jesús, los conocidos como el Sermón de la Montaña y el Discurso de la Misión , entramos en el
tercero, que recoge una serie de parábolas ambientadas, como es habitual en el
modo de explicar Jesús el Reino de los cielos, en imágenes sacadas del ámbito
rural y familiar. La siembra constituye para el hombre una tarea
imprescindible, puesto que de ella depende la alimentación y, en último
término, la vida misma. Pero hay algo que no depende de quien siembra, sino de
una serie de factores, tales como la meteorología, la riqueza del terreno o la
preparación del mismo, que sirven a Jesús para explicarnos que en la revelación
del Reino de los cielos él es el sembrador, el hombre es la tierra y la semilla
es la Palabra
de Dios.
Estamos acostumbrados a escuchar a Jesús recordarnos el
valor de lo pequeño, lo humilde, lo insignificante, lo que pasa desapercibido.
Y así lo aclara a menudo, tanto cuando quiere buscar el cambio de vida de los
arrogantes o los seguros de sí mismos, como cuando pronuncia algunas de sus
parábolas, como, por ejemplo, la del grano de mostaza. Si hay algo que destaca
en particular en la semilla es el contraste entre el diminuto tamaño de un
grano y la enorme fuerza interior que contiene en sí. De un modo explícito lo
explica Isaías en la primera lectura de este domingo, al comparar la Palabra de Dios con la
lluvia y la nieve que fecundan y hacen germinar la tierra. Pero hay una frase
especialmente interesante: «Así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá
a mí vacía». Es esperanzador escuchar que estas palabras, que significan lo
mismo que decir que las acciones del Señor, o la salvación alcanzada por
Jesucristo, o la fuerza del Espíritu Santo son eficaces. Aquí entra en juego el
otro factor necesario, la disposición de la tierra, del hombre que acoge la Palabra. Sin embargo,
siempre lo que cae del cielo queda en la tierra. Inmediatamente pueden venirnos
a la cabeza los aparentes fracasos tantas veces en la tarea misionera y
evangelizadora, es decir, personas en las que se ha tratado de sembrar, pero en
las que no vemos resultados. Por eso, poner la confianza en la eficacia de la Palabra y de la acción de
Dios puede ayudarnos a poner en las manos de Dios cualquier misión catequética
o evangelizadora que llevemos a cabo, ya que, de la misma manera que el campo
tiene sus tiempos para que germine la semilla, también personas que durante
años parecen haber sido indiferentes o incluso contrarias a la acogida de la Palabra de Dios, pueden en
un preciso momento o mediante un proceso paulatino, a través de circunstancias
determinadas, pero nunca casuales, cambiar de vida. Todos conocemos a quienes a
través de un acontecimiento intenso de su vida, de un retiro espiritual, de una
conversación con un amigo o de un contacto comprometido y no superficial con
quienes más sufren (pobres, enfermos, ancianos solos), han percibido de un modo
nuevo y han hecho suyas tantas enseñanzas y hechos que hasta ahora parecían
dirigidos a otras personas, pero no a ellas. Por eso, la parábola del sembrador
contiene no solo una explicación sobre los distintos tipos de tierra en los que
puede caer la semilla, sino también un mensaje de ánimo hacia los misioneros,
predicadores, catequistas, padres, que pueden verse invadidos por un desánimo o
por un sentimiento de culpabilidad o de fracaso al ver que tras años de siembra
no parece recogerse fruto alguno.
Con todo, no podemos olvidar la otra cara de la moneda:
ciertamente la Palabra
de Dios es eficaz y la salvación del hombre ha sido llevada a cabo. Pero el
Maligno sigue actuando, tratando de distraernos de nuestra verdadera finalidad
en la vida y ofreciendo alternativas muy atractivas y con el peligro de
desviarnos del verdadero sentido de nuestra vida.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó
junto al mar. Y acudió a Él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se
sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló de muchas cosas
en parábolas:
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una
parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra
parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no
era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por
falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron.
Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, 60; otra, 30. El que
tenga oídos, que oiga».
Se le acercaron los discípulos y le
preguntaron: «¿Por qué les hablas en parábolas?». Él les contestó: «A vosotros
se os han dado a conocer los secretos del Reino de los cielos y a ellos no.
Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le
quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin
ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de
Isaías: “Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado
los ojos; para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el
corazón, ni convertirse para que yo los cure”. Pero bienaventurados vuestros
ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos
profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y
no lo oyeron. Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador:
si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo
sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino. Lo
sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta
enseguida con alegría, pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene
una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe. Lo sembrado
entre abrojos significa el que escucha la palabra, pero los afanes de la vida y
la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril. Lo sembrado
en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto
y produce ciento o 60 o 30 por uno».
Mateo 13, 1-23
viernes, 10 de julio de 2020
NOMBRAMIENTOS DE SACERDOTES Y DIÁCONOS PARA EL PRÓXIMO CURSO PASTORAL

Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ
El Sr. Obispo de Asidonia-Jerez dio a conocer recientemente
los siguientes nombramientos que constituirán algunos de los nuevos destinos pastorales
para el próximo curso:
M. I. SR.
D. Luis López-Cuervo Del Rosal – Canónigo Archivero Bibliotecario del Excmo.
Cabildo Catedral de Nuestro Señor San Salvador
Rvdo. Sr.
D. Antonio Luis Sánchez Álvarez – Delegado de Pastoral Universitaria
y de Cultura
Rvdo. Sr.
D. Miguel Ángel Montero Jordi – Párroco de San Juan de Dios de Jerez de la Frontera
Rvdo. Sr.
D. José Benítez Valle – Adscrito a la Parroquia de San Juan de Dios de Jerez de la Frontera
Rvdo. Sr.
D. José Luís Jiménez López – Adscrito a la Parroquia de San Juan de Dios de Jerez de la Frontera
Rvdo. Sr.
D. Francisco José Párraga García – Adscrito a la Parroquia de San Juan Bautista
de la Salle y
San Juan de Dios de Jerez de la
Frontera
Rvdo. Sr.
D. José María Rodríguez González – Adscrito a la Parroquia de San Juan
Bautista de la Salle
y San Juan de Dios de Jerez de la
Frontera
Rvdo. Sr.
D. Ignacio Onésimo Gaztelu Pastor – Párroco de San Ándres de Jerez de la Frontera
Rvdo. Sr.
D. Pedro Yedra Contreras – Párroco de Nuestra Señora del Carmen-Bonanza de
Sanlúcar de Barrameda
Rvdo. Sr.
D. Manuel Martín Carrasco – Párroco de Santa María Magdalena de Puerto Serrano
Rvdo. Sr.
D. Laurent Akomien Namouah – Vicario Parroquial de Nuestra Señora del Carmen de
Prado del Rey
jueves, 9 de julio de 2020
Recomendación fílmica: `Unplanned´ ya está en nuestros cines
Que el aborto es matar al ser humano más indefenso
es un hecho sobre el que ya ni se discute. Ahora se habla de los derechos de la
mujer, que deben prevalecer sobre los de «esa parte de su cuerpo». Pero de lo
que no interesa hablar es de esta tremenda realidad: ¿y si todo este
pensamiento progresista sobre el aborto, los derechos de la mujer sobre su
cuerpo y demás, no fueran más que una ideología difundida por todo el planeta
con muchos medios por las multinacionales que han hecho de sus clínicas de
abortos uno de los negocios más rentables del mundo? ¿En qué lugar quedarían
los radicales de izquierda que se declaran abortistas si todo el mundo supiera
que su pensamiento social está al servicio del ultracapitalismo más antisocial
que se conoce? Estas paradojas no son ciencia ficción. Lo que ocurre es están
silenciadas, porque los grandes grupos de comunicación están todos subidos en
el mismo barco que dichas multinacionales. Forman parte del mismo poder. Por
ello tiene que venir una película pequeña, independiente, sin el apoyo de los
grandes, y salir a la palestra contracorriente, dispuesta a llevarse todas las
tortas del mundo, para contarnos estas cosas.
Estamos hablando de Unplanned, sobrecogedora
película dirigida y escrita por Chuck Konzelman y Cary Solomon, y que recrea la
historia real de Abby Johnson a partir de su propio libro. Esta mujer,
interpretada con convicción por Ashley Bratcher, creció y se educó en un
ambiente familiar cristiano. Pero debido a su ingenuidad y a los azares de la
vida, acabó trabajando como directora de una clínica abortista de Texas,
clínica de la cadena Planned Parenthood, extendida por todos los Estados
Unidos. Durante su gestión se llegaron a realizar más de 22.000 abortos. Pero
un día sucede algo imprevisto que le va a quitar la venda de los ojos que la
tuvo engañada ocho años.
Unplanned cuenta por un lado el proceso personal
de Abby Johnson, que va desde su ingenua incorporación al voluntariado de la
clínica hasta la contundente ducha de realidad que le va a hacer madurar y
comprender la verdad de lo que ocurre en su centro de trabajo. Por otro lado,
el filme, paralelamente al recorrido de Abby, va desvelando la realidad del
aborto como un negocio que arroja espectaculares beneficios a las
multinacionales tapaderas que venden las bondades de la planificación familiar. Unplanned es
como un puñetazo en la cara que nos despierta, como le sucedió a Abby, y nos
hacer ver lo que no sabíamos u olvidamos fácilmente. Va directamente al grano,
de espaldas a lo políticamente correcto. Pero que nadie piense que estamos ante
un panfleto ideológico y adoctrinador, que abusa del sensacionalismo y el mal
gusto para hacer terrorismo pro-vida. Muy al contrario, Unplanned es
una película llena de matices, que nos lleva a una reflexión profunda y
desprejuiciada. El propio proceso de la protagonista ya exorciza maniqueísmos
fáciles. Eso sí, no es apta para menores.
Por Juan Orellana en ALFA Y OMEGA
![]() |
Ashley Bratcher recrea la historia real de Abby Johnson en un fotograma de ‘Unplanned’. Foto: European Dreams Factory |
miércoles, 8 de julio de 2020
La Caridad de nuestras Hermandades
Artículo de N.H.D. Ernesto Romero del Castillo publicado en Diario de Jerez el
pasado domingo 5 de julio.
La pandemia que estamos padeciendo y el confinamiento al que nos hemos
visto sometidos ha sacado lo mejor de muchas personas e instituciones,
destacando entre las mismas la
Iglesia católica, y desde ella Cáritas como ONG
dedicada a la caridad (que a nivel nacional ha triplicado su ayuda) y muy
especialmente y -para los que las conocemos bien- no tan sorprendentemente, las
Hermandades.
En un momento en que los servicios sociales públicos a nivel de
Ayuntamiento o Junta de Andalucía han permanecido cerrados, la Iglesia y sus
instituciones han estado al pie del cañón con los más -y los nuevos-
necesitados. Muchos voluntarios jóvenes de la Iglesia , entre los que los
cofrades han desempeñado un papel fundamental.
En la página web de enraizados.org se puede constatar cuanto la Iglesia española ha
realizado ejemplarizando en 449 acciones, y en la de la Unión de Hermandades
de Jerez la nada desdeñable labor de las Hermandades en el ámbito local.
Comprobando esta última larga lista de colaboraciones solidarias sería injusto
que la ciudad de Jerez no devolviese tanta generosidad a estas instituciones
centenarias.
Y viene esto a colación por el acierto –también gracias al del Consejo de
la Unión de
Hermandades- en las propuestas de devolución del abono de los palcos: partiendo
de la premisa de que en Jerez es bastante barato en comparación con otras
capitales andaluzas y que ese dinero supone una gran inyección económica en los
proyectos de las cofradías, la opción de donación del importe
sería no sólo la más justa, sino también la más beneficiosa para las
hermandades.
Todas estas circunstancias fueron ampliamente analizadas en el último
programa `Luna de Nisán´, que a través de las redes sociales se ha
convertido en pocos meses en una de las máximas referencias
periodístico-cofradieras de nuestra ciudad. En el mismo intervinieron, además
del presidente del Consejo Dionisio Díaz, buenos amigos cofrades jerezanos como
Mateo López, Pedro Larraondo y su director Jesús Lucena. Ellos dejaron claras
algunas cuestiones en las que a veces no caemos los propios cofrades y que me
parecen interesantísimas. A saber: sin ser las hermandades ONGs, ni tener como
fin principal la caridad –recordemos que hay otras instituciones, también
dentro de la Iglesia ,
como la misma Cáritas, dedicadas a tal fin- no escatiman esfuerzos
en ponerse a trabajar por los ciudadanos de Jerez, como ha quedado ahora más
que demostrado durante la pandemia. En este sentido es importante aclarar que
el fin principal de estas instituciones es el culto, tanto interno como
externo, sean de penitencia, gloria o sacramentales. Y que no nos tenemos que
hacer perdonar por dicho testimonio, faltaría más, porque la calle es tan
nuestra como la de cualquier otro grupo de contribuyentes.
Y todo ello sin perder de vista que la principal obra de caridad de
cualquier cofradía es su existencia misma, habida cuenta de que las Hermandades
son instituciones que crean riqueza, que crean empleo. Hablando en plata: dan
muchísimos puestos de trabajo. Dan de comer a multitud de familias y no estaría
mal nombrar varios de los oficios a los que hacen posible la supervivencia y
desarrollo: imagineros, tallistas, restauradores de arte, orfebres, plateros,
músicos, floristas, cereros, y por supuesto, más indirectamente, hosteleros, comerciantes
de textil, etcétera.
El impacto económico, sólo de la Semana Santa , ha sido valorado mediante un
riguroso estudio de hace pocos años para la ciudad de Córdoba en 42 millones de
euros, y para Sevilla se ha estimado recientemente en más de 400 millones. No
estaría mal, por tanto, que se nos valorara más, y que se hiciera este estudio
para nuestra querida ciudad de Jerez.
martes, 7 de julio de 2020
NUEVO NOMBRAMIENTO DE MONSEÑOR JOSÉ MAZUELOS PÉREZ COMO OBISPO DE LA DIÓCESIS DE CANARIAS
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Rueda de prensa tras el anuncio de Mons. Mazuelos
Pérez como Obispo de Diócesis de Canarias
|
Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ
A las 12.00 horas del día de ayer la Santa Sede hizo público
el nombramiento de Mons. José Mazuelos Pérez como nuevo Obispo de la Diócesis de Las Islas
Canarias.
Hasta nuevas disposiciones de la Santa Sede Mons.
José Mazuelos Pérez seguirá administrando la Diócesis de
Asidonia-Jerez con las facultades propias del Obispo Diocesano. El Sr. Obispo,
y para el tiempo que dure su encargo como Administrador Apostólico en esta
Diócesis, ha confirmado en sus cargos al Vicario General, Vicario de Pastoral,
Vicario Episcopal de Asuntos Jurídicos y Relaciones Institucionales, al
Secretario General-Canciller, y a todos los oficios y encargos que se
desarrollan en la
Curia Diocesana.
Mons. Mazuelos Pérez agradece la confianza que el
Santo Padre deposita en él con la nueva misión encomendada, manifiesta el
gozo pastoral que ha sentido durante sus años como Pastor de la Diócesis de Jerez, y
quiere manifestar que tiene lleno su corazón de una gran ilusión de fe para
servir como Pastor a la
Iglesia de Dios que peregrina en las Islas de Gran Canaria,
Fuerteventura, Lanzarote y La
Graciosa.
El Señor que ha comenzado esta obra buena, Él
mismo la llevará a término.
lunes, 6 de julio de 2020
Misa en homenaje a las víctimas del coronavirus
Fuente: CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA
A la celebración acudirán SS.MM. los Reyes
de España, D. Felipe VI y Dña. Letizia, y SS.AA.RR. la Princesa de Asturias Dª
Leonor de Borbón y la
Infanta D ª Sofía de Borbón, así como diversas autoridades del
Estado y representantes de otras confesiones religiosas.
La celebración será emitida por Trece a partir de
las 19:45 horas de la tarde y podrá seguirse también en
streaming en COPE.es y trecetv.es.
domingo, 5 de julio de 2020
Jubiloso natalicio
El pasado día 23 de octubre –festividad de San Juan
de Capistrano- vino al mundo el pequeño Rubén Pareja Romero. La Hermandad de las
Cinco Llagas felicita tanto a sus padres doña Cristina Romero Martorell y N. H.
D. José Carlos Pareja Granados por tan feliz acontecimiento con el que todos
nos congratulamos.
sábado, 4 de julio de 2020
Evangelio y comentario
Fuente: ALFA Y OMEGA
XIV
Domingo del tiempo ordinario (ciclo A)
La
revelación a los pequeños
El pasaje evangélico de este domingo comienza con una
acción de gracias en la que Jesús, tomando la palabra, agradece al Padre el
modo en el que ha llevado a cabo la revelación. Poniendo el foco en los
«pequeños», el Señor contrapone a estos con los «sabios y entendidos». No es la
única vez que encontramos esta oposición en el Evangelio. Por eso mismo,
confirma no solo el modo de actuar de Dios, sino también cuál debe ser la
disposición del creyente ante Dios. El Evangelio no determina quiénes son estos
sabios y entendidos ni a quiénes se refiere con el término «pequeños». Más allá
de los grupos de personas concretas a los que se refería Jesús, el texto busca
de nosotros que nos situemos entre los pequeños. Únicamente así podremos ser
destinatarios de la revelación y de la salvación que el Padre ha realizado por
medio de su Hijo. Sin embargo, a pesar de la claridad con que esta oración
habla, el Señor sabe que no es fácil hacerse «pequeño», pues, de lo contrario,
a lo largo de las páginas del Evangelio no se insistiría tanto en cuestiones
como la humildad, la sencillez o el abandono a la voluntad de Dios, tal y como
hemos escuchado en la Palabra
de Dios propuesta por la liturgia en los últimos domingos.
Jesucristo nos comunica al Padre
El segundo párrafo manifiesta la íntima unión que existe
entre el Padre y el Hijo. Mediante una frase que recuerda a los pasajes
joánicos que escuchábamos en el tiempo pascual, se utilizan tres verbos
fundamentales para comprender cómo podemos tener acceso a Dios a través de
Jesucristo: entregar, conocer y revelar. Aunque Jesús refiere estas acciones al
vínculo entre el Padre, el Hijo y los hombres, todo el Antiguo Testamento
consistía ya en una progresiva manifestación de Dios, que llegaría a su punto
culminante en Jesucristo. La grandeza y verdad del pasaje que escuchamos este
domingo es que la actitud del hombre ante esta verdad es la de la acogida. A
menudo podemos pensar que debemos hacer un gran esfuerzo intelectual o moral
para comprender cómo es Dios o para determinar lo que pretende de nosotros,
como sociedad o individualmente. Sin embargo, el proceso de comunicación de
Dios tiene un sentido claramente descendente, es decir, la revelación se ha
dado de Dios hacia los hombres. Varias imágenes ayudan a comprender cuál es el
camino correcto frente al equivocado: la primera, errónea, sería la de nuestros
primeros padres, quienes comen del fruto prohibido para ser como Dios en el
conocimiento del bien y el mal; o la de quienes construyen la torre de Babel
para alcanzar a Dios. Ambas estrategias solo provocan el desconcierto y el
desastre para la humanidad. Por el contrario, el camino elegido por Dios para
hacernos partícipes de su dignidad ha sido el de enviarnos a su propio Hijo
para que pusiera remedio al pecado y a la muerte, consecuencia del mismo; y
enviarnos el Espíritu Santo, donde, a diferencia de Babel, donde las lenguas
quedaron confundidas, todos entendían las enseñanzas de los apóstoles en su
propio idioma.
Mansos y humildes
Así pues, el acercamiento del hombre a Dios es sencillo
precisamente porque no somos nosotros los que recorremos el trayecto. Es el
Señor el que lo realiza. A nosotros únicamente nos corresponde recibirlo en
nuestra vida. Por eso no es un proceso que en teoría lleve demasiado esfuerzo.
Las palabras «venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados» hacen
referencia igualmente a que si acogemos los dones que el Señor nos regala, el
fruto será el descanso y el alivio. La realidad de la vida nos hace no ser
ilusos, y sabemos que, a pesar de querer responder a la voluntad de Dios y de
acogerlo cuando viene hacia nosotros, no viviremos ajenos al dolor, al
sufrimiento, a la enfermedad o a la muerte. Con todo, en la medida en que
pongamos en las manos de Jesucristo todo aquello que nos perturba y nos aflige,
hallaremos no una solución instantánea y mágica que disipe cualquier
preocupación de la vida, pero sí estaremos en condiciones de saber que nuestras
dificultades pueden ser aligeradas si las vivimos con la mansedumbre, humildad
y confianza que Jesús nos pide en el Evangelio de este domingo.
Daniel A. Escobar Portillo
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Delegado episcopal de Liturgia de Madrid
Evangelio
En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido
estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los pequeños.
Sí, Padre, así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y
nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y
aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mí todos los que estáis
cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended
de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para
vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».
Mateo 11, 25-30
viernes, 3 de julio de 2020
La misa de los 400 años del Señor del Gran Poder será retransmitida por Canal Sur
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Vista desde el coro de la primera misa del Gran Poder con fieles tras dos meses cerrada al culto / JUAN FLORES |
Fuente: PASIÓN EN SEVILLA
La eucaristía
tendrá lugar este domingo 5 de julio, a partir de las 9.30 horas
M. J. R. RECHI – Sevilla
A las 9,30 horas de este domingo 5 de
julio, tendrá lugar la eucaristía del cuarto centenario de la hechura
del Señor del Gran Poder, una ceremonia que va a ser retransmitida en
directo por Canal Sur, tal y como ha anunciado la hermandad por medio de
sus canales oficiales.
Da la importancia de este acontecimiento
sobre una de las tallas de mayor devoción de Andalucía, la televisión pública
la emitirá, por lo que serán miles de personas de todo el mundo las
que puedan seguirla.
El próximo domingo 5 de julio @canalsur retransmitirá
en directo la Santa Misa
de 9.30h. desde la Basílica
del Gran Poder con motivo de los 400 años de la Sagrada Imagen#2020GranPoder#añojubilarSeñor pic.twitter.com/rRokyBaJUv
— Hermandad Gran Poder (@HdadGranPoder) July
1, 2020
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