Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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domingo, 4 de septiembre de 2016

Manuel Campos, capataz del paso del Señor de la Vía-Crucis, tendrá a su cargo el ‘Pregón del Costalero’

Fuente: MARTÍN GÓMEZ

El acto se enmarca dentro del Encuentro de Costaleros que se desarrollará el próximo mes de octubre en nuestra ciudad entre los días 28 y 29.
Manuel Campos es un veterano cofrade que ha ido al frente de distintos martillos de la ciudad desde el año 2000, pero que lleva toda una vida ligada al mundo de la costalería, ha sido designado por la organización del Encuentro de Costaleros como principal protagonista del ‘Pregón del Costalero’.
Este acto, con el que tradicionalmente da comienzo el Encuentro de Costaleros, se celebrará el próximo 28 de octubre, a partir de las nueve de la noche, en la iglesia conventual de San Francisco, sede canónica de la Hermandad de las Cinco Llagas. Precisamente el pregonero desarrolla su labor como capataz al frente de la cuadrilla de costaleros de la impresionante talla de Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis desde el año 2011, año en el que dejó de ser capataz del paso de misterio de la hermandad de la Coronación de Espinas, donde estuvo desde el año 2000 hasta el 2010.

El pregonero ingresó como hermano en la hermandad de la Coronación en 1970, y sustituye a Francisco Yesa, quien tuvo a su cargo el pregón el año pasado. Pese a no contar con experiencia en los atriles, el pregonero ha confesado que acogió con “orgullo y entusiasmo este encargo, ya que supone una oportunidad única de poder expresar los principales valores que creo que debe tener el costalero en nuestros días, ayudado por la historia que conozco gracias a mis muchos años de dedicación a un mundo que me apasiona”.
Desde nuestra Hermandad damos la enhorabuena al bueno de Manuel, que sin duda sabrá transmitir muchas de sus grandes vivencias ante el Divino Nazareno franciscano.




martes, 30 de agosto de 2016

El próximo sábado día 3 de septiembre a las 20,30 horas y en la Parroquia de San Francisco de El Puerto de Santa María (Jesuitas), misa conmemorativa del XLIII aniversario del fallecimiento del Siervo de Dios Pedro Guerrero González, S.I., primer Hermano Mayor de nuestra Hermandad y santo sacerdote jesuita






Recordatorio: el próximo viernes día 2 de septiembre, a las 20,30 y en la Capilla del Voto, se reanudan los rezos semanales






La XXVII Semana de Teología se celebrará entre los días 12 y 15 del próximo mes de septiembre

Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ





La Imagen del Santísimo Cristo de la Expiración presidirá el Via Crucis de las Hermandades del año 2017

Fuente: UNIÓN DE HERMANDADES

En reunión celebrada en la noche del pasado 25 de agosto, el Consejo Directivo de la Unión de Hermandades de Jerez, aprobó designar a la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración, titular de la Hermandad del mismo nombre, para presidir el tradicional Vía Crucis cuaresmal de las Hermandades de nuestra ciudad.


Antonio Díaz Arnido realizará el cartel de la Semana Santa de Jerez de 2017

Fuente: UNIÓN DE HERMANDADES DE JEREZ

El Consejo directivo de la Unión de Hermandades de Jerez, ha decidido, en el transcurso de la reunión celebrada en la segunda semana de agosto, encargar el Cartel de la Semana Santa de Jerez 2017 al artista sevillano Antonio Díaz Arnido.

Arnido, es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla y está especializado en restauración y artes pláticas. En su faceta como cartelista, cuenta con numerosas obras en la capital hispalense, además de en distintas poblaciones andaluzas tal y como se puede contemplar en su blog http://arnidoarteyrestauracion.blogspot.com.es/…/GALERIA%20…


Arnido, ha manifestado que se encuentra muy orgulloso por el encargo realizado por la Unión de Hermandades de Jerez, al considerar que esta será la obra mas importante que hasta la fecha, vaya a realizar en este campo artístico.




domingo, 28 de agosto de 2016

Evangelio y comentario

Fuente: ZENIT

XXII Domingo del tiempo ordinario (ciclo C)
Humildad

Idea principal: Todo seguidor de Jesús en el “banquete de la vida” debe ser humilde para ponerse en el último lugar y generoso, cuando invite a comer a los demás.
Síntesis del mensaje: No es fácil vivir los dos consejos que Cristo hoy nos invita a poner en práctica: primero, ponernos en el último lugar -¡qué locura!-, y después, invitar a comer, no a nuestros amigos y familiares, sino a los que no conocemos, -¡el colmo!- e incluso a quienes nos resultan antipáticos. Razones habrá tenido Jesús al darnos estos dos consejos que no son a primera vista naturales. Ya la 1ª lectura nos decía: “Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios”.
Puntos de la idea principal:
En primer lugar, toda la liturgia de hoy es una invitación a vivir la virtud de la humildad. Virtud que antes de Cristo no era cotizada, al contrario, era infamia y defecto, porque los grecolatinos siempre buscaban la excelencia, el sobresalir, la “areté”. La palabra humildad proviene del latín humilitas, que significa “pegado a la tierra”. Es una virtud moral contraria a la soberbia, que posee el ser humano en reconocer sus debilidades, cualidades y capacidades, y aprovecharlas para obrar en bien de los demás, sin decirlo. De este modo mantiene los pies en la tierra, sin vanidosas evasiones a las quimeras del orgullo. Santo Tomás estudia la humildad en la 2-2, 161, y dice: “La humildad significa cierto laudable rebajamiento de sí mismo, por convencimiento interior“. La humildad es una virtud derivada de la templanza por la que el hombre tiene facilidad para moderar el apetito desordenado de la propia excelencia, porque recibe luces para entender su pequeñez y su miseria, principalmente con relación a Dios. Humildad es ponernos en nuestro sitio exacto: soy pecador, redimido por Cristo. ¿De qué puedo presumir? Y poner a Dios en su lugar, el primero. Por eso, también la humildad es virtud derivada de la justicia, por la que damos a Dios lo que es de Dios: nuestras cualidades y talentos. La humildad es el cimiento de todo el edificio, como escribió santa Teresa en las Moradas Séptimas 4, 9. Sin humildad todas las demás virtudes se derrumban o son postizas.
En segundo lugar¿por qué tenemos que ponernos en el último lugar? Metámonos en el corazón de Jesús. Para evitarnos humillaciones en la vida – “oye, amigo, cede ese lugar a otro más importante que tú”-, Cristo nos aconseja humillarnos a nosotros mismos. A nosotros nos resulta difícil seguir este consejo de Cristo. Nos gusta ocupar siempre, en la medida que podemos, los puestos principales, ¿a quién no?. Está en nuestra naturaleza humana. No aceptamos de buena gana ser tan modestos que nos pongamos en el último lugar. Lo que hay detrás de este consejo de Jesús es esto: primero, que sólo Dios nos dé honor y gloria, y no los hombres; segundo, que sólo al humilde Dios le da sus gracias y lo quiere (1ª lectura), y finalmente, Cristo nos dice que para entrar en el banquete del Reino tenemos que ser humildes. Tenemos hambre y sed de honor y gloria personales; pero si cedemos a esta inclinación caemos en egoísmo, soberbia y vanidad, y no andaremos en la verdad, pues como decía santa Teresa de Jesús: “La humildad es andar en verdad; que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada”. Buscar nuestra gloria nos rebaja. Los grandes santos tuvieron que luchar también contra esta tendencia: santa Teresa de Jesús, san Ignacio de Loyola, por poner unos ejemplos. La humildad es una virtud que vino Jesús a enseñárnosla en persona, porque solos no podríamos aprender esta lección. Pero es la humildad la que definitivamente abre el corazón de Dios y el corazón de los hombres. Una persona soberbia y vanidosa cae mal en todas partes. La búsqueda de honores y sillones demuestra una actitud posesiva. Quien busca directamente honores, no los merece. Otro motivo para ser humildes: es que nos hace bien sobre todo a nosotros mismos, pues nos hace conocernos y aceptarnos mejor a nosotros mismos. El que es humilde, se ahora muchos disgustos y goza de una mayor paz y armonía interior y psicológica.
Finalmente¿por qué tenemos que invitar a comer a quienes no conocemos o son pobres, y ser generosos y espléndidos en nuestros dones y regalos? Metámonos en el corazón de Jesús. Cristo nos dio todo: su Iglesia, sus sacramentos, su vicario, su Madre, sus vestiduras, su evangelio, su testamento. No se quedó ni se reservó nada para Él. Fue siempre generoso. Lo normal es que cuando hacemos un banquete invitemos a parientes y amigos. Es la ley de la “reciprocidad comercial”. Ellos nos retribuirán después. Y Jesús nos dice que ahí no hay mérito, y propone la ley de la “generosidad gratuita”. Tenemos que buscar la recompensa divina, distinta de la recompensa humana que vicia las relaciones, inoculando el interés personal en una relación que debería ser generosa y gratuita. Invitar a los pobres, sí. En el Salmo de hoy nos dice que Dios prepara casa a los desvalidos y pobres. Ellos, los pobres, serán los mejores guardianes de nuestra humildad. Su indigencia los tiene habituados a considerarse vacíos y despojados, experimentando cada día la necesidad del auxilio ajeno para poder vivir, y así pueden enseñarnos con su ejemplo a practicar esta virtud tan valiosa pero tan ardua. Y no olvidemos lo que nos dice san Pablo: “Hay más alegría en dar que en recibir” (Hech 20, 35).

Para reflexionar: Meditemos este párrafo de santa Teresa de Jesús: “Una vez estaba yo considerando por qué razón era nuestro Señor tan amigo de esta virtud de la humildad, y púsoseme delante ­a mi parecer sin considerarlo, sino de presto­ esto: que es porque Dios es suma Verdad, y la humildad es andar en verdad, que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada; y quien esto no entiende, anda en mentira. A quien más lo entienda agrada más a la suma Verdad, porque anda en ella. Plega a Dios, hermanas, nos haga merced de no salir jamás de este propio conocimiento, amén” (Moradas VI, 10, 7).


                                                                          P. Antonio Rivero Regidor, L.C.



Evangelio

En aquel tiempo, entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: "Deja el sitio a éste", y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: "Amigo, sube más arriba." Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado. Dijo también al que le había invitado: Cuando hagas una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a los parientes , ni a los vecinos ricos, no sea que ellos, a su vez, te inviten y tengas ya tu recompensa. Cuando hagas una comida llama a los pobres, a los tullidos, a los cojos y a los ciegos, y tendrás la dicha de que no puedan pagarte, porque recibirás la recompensa en la resurreción de los justos


Lucas 14, 1. 7-14






sábado, 20 de agosto de 2016

Evangelio y comentario

Fuente: PERIODISTA DIGITAL

XXI Domingo del tiempo ordinario (ciclo C)
La puerta estrecha

En el evangelio de hoy a la pregunta «Señor, ¿serán pocos los que se salven?», Jesús no responde ni que sí ni que no; al menos eso es lo que parece en una primera lectura. En un lectura más reposada nos daremos cuenta que son muchos –mejor, todos– los que estamos invitados al banquete del Reino: «vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentaran a la mesa en el reino de Dios».
Pero, hay más matices en la respuesta de Jesús. Jesús habla de esfuerzo: la salvación es un don gratuito, pero exige de nosotros una respuesta, una respuesta de amor, de amor de donación, de amor desinteresado... En mi tierra se dice, con frecuencia: «obras son amores y no buenas razones».
Y Jesús continúa, en un discurso que tiene mucho ver con el juicio final: «Entonces comenzaréis a decir: “Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas.” Pero él os replicará: “No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados”». No es difícil descubrir que está hablando de muchos que han participado de la mesa del Pan de vida y de la mesa de la Palabra de Dios –hoy diríamos de la Eucaristía–, pero que no son reconocidos como dignos del Reino de Dios. No es suficiente una vida de oración y de sacramentos, si en nosotros no hay un cambio definitivo, radical... No nos está pidiendo ser ni superman nisuperwoman, sino algo más sencillo, pero más esencial: que toda nuestra vida y todos nuestros actos estén informados por el amor.


  Javier Velasco Arias



Evangelio

En aquel tiempo, Jesús pasaba por ciudades y aldeas enseñando y se encaminaba hacia Jerusalén.
Uno le preguntó:
«Señor, ¿son pocos los que se salvan?».
Él les dijo:
«Esforzaos en entrar por la puerta estrecha, pues os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta diciendo:
Señor, ábrenos;
pero él os dirá:
“No sé quiénes sois”.
Entonces comenzaréis a decir:
“Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas”.
Pero él os dirá:
“No sé de dónde sois. Alejaos de mí todos los que obráis la iniquidad”.
Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, a Isaac y a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero vosotros os veáis arrojados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.
Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos».


Lucas 13, 22-30






lunes, 8 de agosto de 2016

Rogad a Dios en caridad por el alma de don Pablo Barrera Jiménez; hermano de nuestro Teniente Hermano Mayor


La misa por su eterno descanso -organizada y convocada por la propia familia y de la que nos hacemos eco- tendrá lugar el próximo viernes día 12 de agosto a las 20,30 horas en la iglesia de San Francisco.




Cofrademanía se hace eco del entrañable homenaje de la Hermandad a nuestro director espiritual




“Doy gracias a Dios por haberme escogido y por tener el honor de ser un cura cofrade”




El nuevo equipo de gobierno de la Hermandad de las Cinco Llagas, presidido por su Hermano Mayor Rafael Cordero Jaén, rindió un sencillo pero entrañable homenaje a su director espiritual, José Luis Salido, con motivo de su cincuenta aniversario sacerdotal quien, emocionado y agradecido, recibió el obsequio de un marca página en plata con inscripción de tan señalada efeméride y los escudos en relieve de la cofradía y de la Orden Franciscana.


El nuevo equipo de gobierno de la Hermandad de las Cinco Llagas –integrado por miembros oficiales, auxiliares y consultores- celebró el pasado viernes noche, en la Sala Capitular de su Casa de Hermandad, un encuentro íntimo y distendido y muy fraternal con el actual director espiritual de la corporación, el padre franciscano José Luis Salido, a quien se le rindió un sencillo y cercano homenaje personal con motivo de la efeméride de su cincuenta aniversario sacerdotal. Comenzó el acto con una oración in memoriam de Pablo Barrera, fallecido apenas unas horas antes y hermano del actual Teniente Hermano Mayor de esta Hermandad José Barrera Jiménez.

Seguidamente el Asesor Adjunto al Hermano Mayor José María Simón Granados Cordero dio lectura a una oración escrita por el Cardenal Eduardo Pironio – fallecido en el año 1998 y actualmente en proceso de Beatificación- titulada “Oración a Jesús en sus 50 años de sacerdote”. Reflexión que emocionó a los presentes en orden a su adecuación al sentido de la efeméride convocada. Acto seguido hizo uso de la palabra el Hermano Mayor, Rafael Cordero Jaén, quien leyó un discurso breve y cercano cuyo mensaje principal transmitía el agradecimiento y el ofrecimiento de la nueva Junta de Gobierno hacia la persona de su actual director espiritual –“él siempre nos atiende y nos aconseja dentro de sus posibilidades de desplazamiento desde Cádiz. Y lo hace de un modo atento y generoso, conociendo además muy bien qué es y qué significa una Hermandad y Cofradía. Queremos aprovechar ahora para ofrecernos como nueva Junta de Gobierno. Nos tiene a su entera disposición. Para todo cuanto necesite y para todo cuanto disponga de nosotros. Nuestra intención es llevar a la Hermandad por los senderos de la Iglesia, de la Iglesia con mayúsculas, y estamos convencidos que José Luis Salido será un consejero y un guía ejemplar en esta etapa de la vida de Hermandad que ahora comienza”- como también aprovechar la ocasión para rendirle un modesto tributo con motivo de su cincuenta aniversario sacerdotal.

En este sentido, Rafael Cordero, indicó que “hemos pensado en un regalo original. No ha sido fácil. Porque sabemos que José Luis tiene todo cuanto necesita. Entre todos los miembros de la Junta de Gobierno hemos puesto en común posibles ideas. La unión hace la fuerza. Y de la fuerza brotan las mejores ideas. Y hemos pensado en una muy original y además muy práctica. Sabemos a ciencia cierta que José Luis Salido es un gran lector. Un gran lector, en efecto. Siempre le acompaña un libro entre sus manos. Por esta razón hoy le regalamos un marca página en plata, con inscripción grabada de su efeméride y escudos en relieve tanto de la Hermandad como de la Orden Franciscana. Esta Hermandad quiere marcar el avance de cada lectura personal de nuestro hermano y padre José Luis. Siempre nos tendrá dentro de sus libros de lectura.”

José Luis Salido, visiblemente emocionado y agradecido, recalcó la originalidad y el acierto del obsequio y asimismo subrayó que “doy gracias a Dios por haberme escogido y por tener el honor de ser un cura cofrade. No sé si habrá muchos en la provincia. Yo he defendido a las cofradías pero también las he criticado porque quiero que se reformen, que se adapten a los tiempos (…) Para mí, como jerezano que soy, es una alegría haber comenzado mi vocación en Jerez y ahora, al final de mi vida, también permanecer de cierta manera aquí”.

El acto, íntimo, concluyó con un jerez de honor en agradable convivencia. 

Evangelio y comentario

Fuente: Catholic.net

XX Domingo del tiempo ordinario (ciclo C)
He venido a arrojar un fuego sobre la tierra

La caridad es el fuego que Cristo espera arder en los corazones de los que le amen. Cuando se ha entendido que la esencia del cristianismo se halla en la caridad, en el apasionado amor a Dios y sus cosas, estas palabras del Señor no deberían sonar extrañas o contradictorias. ¡Fuera de esto sino todo lo contrario! Es más, Cristo está empleando un lenguaje contradictorio en apariencia para dar a entender precisamente en qué consiste el verdadero amor a Él. Sí, porque el amor, realmente como lo ha de entender el cristiano está muy lejos de ser un diluido sentimiento de afecto, bonito y pasajero como una flor de primavera.

Más bien es como el fuego que a la vez lo enciende todo y va consumiendo una y otra cosa; es algo que se extiende, que tiende por su naturaleza a expandirse con calor, con pasión y que divide a los corazones fríos y mezquinos que nada más piensan en llenar sus pobres pretensiones. Así es la caridad. Ese es el fuego que Cristo espera arder en los corazones de los que le amen.

Están, por tanto, muy lejos de ser sus palabras interpretadas con la literalidad de la carne. Hay que haber experimentado el fuego de su amor para entenderlas correctamente.

Pidamos saber amar hasta ser incomprendidos por los egoístas de nuestro mundo. Pidamos vivir en estado de lucha, en la lucha del que cree en la fuerza del amor y consigue que el mayor número de seres humanos conozca a ese Dios que se entregó por ellos por puro amor. En esto conocerán los demás que somos de Cristo. Y a tener confianza en Él. Porque el amor siempre logrará la victoria definitiva sobre el pecado y la muerte.

Propósito
Todas las actividades y oraciones de este día, ofrecerlas por aumentar ese amor a Cristo en nuestros corazones y que ese fuego encendido ilumine a nuestra familia, compañeros y amigos.

Diálogo con Cristo 
Santísima Trinidad, gracias por esta oración y por el don de mi bautismo. Esa chispa de vida divina que recibí debe estar en continuo crecimiento. No quiero que las presiones externas o mi propia debilidad, me lleven a la mediocridad o la indiferencia que puede apagar esta luz. Te agradezco mi familia y te suplico que nunca permitas que yo sea piedra de tropiezo en su fe. Dame la sabiduría para saber cuándo hablar y cuándo quedarme callado.

  P. Luis Gralla



Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla! ¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra. 


Lucas 12, 49-53