Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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miércoles, 7 de febrero de 2018

Mañana jueves y organizada por la familia, Santa Misa por el alma de N.H.D. José Valderas Domínguez a las 20,00 horas en la Parroquia de los Dolores





Espléndida necrológica de N.H.D. José Valderas Domínguez firmada por N.H.D. Marco A. Velo García que absolutamente todos los llagueros suscribimos




JEREZ ÍNTIMO

Pepe Valderas

MARCO A. VELO   5 de febrero de 2018    Diario de Jerez

Por la vieja calle del alba -allá donde el azahar en flor amalgama sus fragancias de nostalgias antiguas- viene una cruz de guía que divide en cuatro la veladura de esta (asfixiante) atmósfera con olor a muerte. Estamos oyendo -ahítos de lágrimas de sal- las campanas de su manguilla. Es una cruz de plata y oro que alza los cimientos de la nostalgia. Que enumera y remunera el versículo jerezano de los nombres de Jesucristo. Tan de título de fray Luis de León. Tal así el aura esplendente del cofrade cum laude, del nazareno revestido de túnica blanca -nazareno de andar dificultoso, de mirada de agua clara, de ancho esparto, de fidelidad al santo hábito hasta el final de sus días y sus noches- que ahora transita al llorar de mi lengua: bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán al Señor de la Vía-Crucis.

Llega la cofradía a la altura imprecisa de nuestra retina. El dolor estalla, la ausencia explosiona. La noticia se desparrama. ¿Qué Pepe Valderas ha muerto como el collar del niño yuntero al pie quebrado del poema de la vida? ¿A do fue a parar su simpatía todopoderosa? ¿Estamos escuchando ahora entonces el tintineo de las campanas de esta Cruz de Guía o por el contrario cuanto oímos es el llanto acompasado de nuestra tristeza, de “esa pena tan grande” que el secretario de la Hermandad me confesara por whatsapp desde el hospital San Juan Grande? Yo hoy veo a Pepe, agarrado de mi brazo, a la salida de un entierro diciendo: “No somos nada, y luego queremos comernos unos a otros”. Yo observo a Pepe ordenando archivos, pegando sellos en la secretaría de la Casa de Hermandad, repartiendo cartas de hermanos. Pletórico, henchido de satisfacción, en la presidencia de la sala capitular de la sevillanísima Hermandad de Pasión cuando la suya de las Cinco Llagas visitara corporativamente a esta madre y maestra cofradía del Jueves Santo hispalense. “Estos actos del 75 aniversario son algo muy grande, hijo”.

Yo vislumbro a Pepe, con una sonrisa de oreja a oreja, en tarde noche de boda en San Marcos, tan elegante él enfundado en su chaqué clásico. Yo miro a Pepe regalando botellitas de Cardenal Mendoza. Y también, lento en la articulación de palabras, para dirimir máximas: “En una Hermandad ni se difama ni se roba (…) A un Hermano Mayor siempre hay que respetarlo y apoyarlo aunque a veces no se esté de acuerdo con él”. La broma socarrona, el cultivo de un sentido del humor negro e ingenioso. Yo lloro a Pepe, en una mañana de feliz natalicio, entrando él de puntillas en la habitación del hospital Puertas del Sur para regalar un abrigo “muy bonito” hecho a mano por su mujer Pepi para el recién nacido. Y rescato ahora a Pepe sintiendo delirios por sus hijos Juan Diego y Eduardo. Y plenitud del alma por su nietecita Loreto. “Mira, hijo, las fotos que tengo en el móvil de mi niña: lo grandecita que está ya”. Yo veo a Pepe riendo a carcajadas en el restaurante El Pelícano. Echándole guasa sana al vinagre de lo cotidiano. Saliendo el primero de San Francisco, en Madrugadas Santas, para abrir la Casa de Hermandad. Y Pepe cumpliendo con la procesión del Corpus y la Merced, calzando sus zapatos castellanos que ahora -en bolsa de Sánchez Romate- hubo que introducir a posteriori en el ataúd por aquello de las normas tácitas de las supersticiones no escritas. Y Pepe Valderas -verso de un soneto a lo divino- que se hincha de trabajar a destajo por su Hermandad. Sin altanerías ni vocinglerías. Al biorritmo de lo desapercibido. Y Pepe entornando los párpados al pronunciar “gracias” cuando la extremaunción gravitó sobre su corpórea horizontalidad. Y Pepe fundando la asociación de ayuda al pueblo saharaui -cargando infinidad de camiones y recogiendo a tantísimos niños- y añadiendo a su familia a la también ya hija Maila y a la nieta adoptiva Sara -ambas al unísono llorando amargamente desde el Sahara-. La cofradía ya se aleja. Por la calle del alba achica su altura la cruz de manguilla de las campanas de nuestro llanto. Es la cruz de la sencillez, es la cruz del cariño, es la cruz del amor. Sí, amor. El que Pepe regaló a raudales sin pedir nada a cambio. “Mañana, hijo, nos vemos en la Hermandad”.



Cofrademania se hace eco del fallecimiento de N.H.D. José Valderas




Dos cuadrillas completas acuden a la igualá del paso del Señor de la Vía-Crucis el pasado lunes





El pasado viernes día 2 celebramos Santa Misa de Hermandad






Mañana comienza la XXII SEMANA DE LA FAMILIA de nuestra Diócesis



Adopta como eje de sus contenidos la encíclica 'Humanae Vitae' al celebrarse su cincuenta aniversario y serán ponentes el delegado Miguel Ángel Martínez, los médicos Luis Gutiérrez y Carmen Ruiz-Berdejo y el profesor de Teología Moral José Manuel Sánchez-Romero; con monseñor Mazuelos presidiendo al cierre la Misa de San Valentín

El 25 de julio de 1968 fue publicada la encíclica del Papa Pablo VI 'Humanae Vitae' que, al cumplirse este año el cincuentenario de este pronunciamiento de la Iglesia sobre la regulación de la natalidad,  se convertirá en el eje de los contenidos de la XXII Semana de la Familia, que se celebrará en la Diócesis de Asidonia-Jerez desde el 8 hasta el 11 de febrero.

'Humanae Vitae en la actualidad' es el título genérico que se ha dado a este ciclo de conferencias que, organiza la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar y Defensa de la Vida, se desarrollará según el siguiente detalle:
  • Jueves 8 de febrero, 20:30 horas. Parroquia de Nuestra Señora de las Virtudes, de Villamartín.'Propuestas en nuestra Diócesis, 50 años después de Humanae Vitae', por Miguel Ángel Martínez Moreno, delegado de Pastoral Familiar y Defensa de la Vida de Asidonia-Jerez.
  • Viernes 9 de febrero, 20:00 horas. Auditorio San Juan Pablo II. Obispado de Jerez. 'Claves del optimismo a la luz del Evangelio', por el doctor Luis Gutiérrez Rojas, médico especialista en Psiquiatría del Hospital Campus de la Salud de Granada.
  • Sábado 10 de febrero, 11:00 horas. Auditorio San Juan Pablo II. Obispado de Jerez. '50 años de la Humanae Vitae', por José Manuel Sánchez-Romero Martín Arroyo, profesor de Teología Moral en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Asidonense (ISCRA).
  • Sábado 10 de febrero, 12:30 horas. Auditorio San Juan Pablo II. Obispado de Jerez. 'Propuestas en nuestra Diócesis, 50 años después de Humanae Vitae', por la doctora Carmen Ruiz-Berdejo, médico pediatra.
  • Domingo 11 de febrero, 11:30 horas. Santa iglesia Catedral del Salvador. Misa de San Valentín, presidida por monseñor José Mazuelos Pérez, obispo de Asidonia-Jerez. Contendrá la renovación de las promesas matrimoniales de parejas que cumplen sus bodas de oro y plata.




sábado, 3 de febrero de 2018

Rogad a Dios en caridad por el alma de D. Rafael Argumedo Sánchez, padre de N.H.D. Rafael Argumedo Ojeda, que ha subido hoy a la casa del Padre




Las exequias por su eterno descanso se celebrarán mañana domingo día 4 a las DIEZ Y MEDIA de la mañana en la Capilla del Tanatorio de Jerez, donde permanece en la sala 2.



Multitudinario adiós a José Valderas en la Capilla de Santa Ángela de la Cruz




Fuente: MIRA JEREZ


“Pepe logró lo más importante: pasar desapercibido”

A rebosar la Capilla de Santa Ángela de la Cruz. Toda la concurrencia latiendo al mismo son. Un silencio estremecedor de los que te recorren el costillar. No había público: había sumandos de personas. Con nombres y apellidos. Con experiencias personales ya guardadas para siempre en las alforjas del recuerdo.

El padre Manuel Lozano oficiando el sepelio. Dos estandartes de las cofradías de sus amores alzaban su altura a la vista de todos: los de las Hermandades de las Cinco Llagas y Pasión. Una vara de plata con crespón negro también descansa sobre el féretro. Misa de cuerpo presente de José Valderas Domínguez. Gran cofrade y rociero jerezano. Este pasado viernes día 2 a la lorquiana y taurina hora de las cinco de la tarde.

Su viuda, Pepi Otero, y sus hijos, Juan Diego y Eduardo, entrelazados de consuelo. Pepe regaló al prójimo el caudal más preciado: alegría a raudales envuelta en la celosía del cariño que te penetra las entrañas, de puro verdadero. Fue un hombre de bien. Noble en su alto sentido de la empatía y la simpatía. El sacerdote Manuel Lozano acertó a definirlo en una frase muy ilustrativa: “Pepe logró lo más importante: pasar desapercibido. Siempre supo y quiso pasar desapercibido e igualmente estar al lado de cuentos lo necesitaban. Sabía ayudar”.


Lozano se dirigió a su hijo Juan Diego: “¿Sabes de qué me estaba acordando ahora, Juan Diego? De la primera vez que en Pasión se salía vestidos de nazarenos y, media hora antes de la salida, estaba lloviendo. La cara de tristeza de tu padre. La misma cara que todos tenemos aquí y ahora. Pero ocurrió que el tiempo mejoró, las puertas del templo se abrieron y ya la expresión de nuestro querido Pepe era otra. Pues de eso debemos aprender: de que detrás de la expresión de dolor… siempre se abre una puerta de esperanza a la alegría”. La familia de José Valderas agradeció el calor y los muestras de ánimo de cuantos acudieron a tan concurrido funeral. Descanse en paz este hijo del Señor.




viernes, 2 de febrero de 2018

Recordatorio: esta tarde a las 17,00 horas es el sepelio de N.H.D. José Valderas Domínguez en la Capilla de Santa Ángela





Luto en la conocida familia jerezana Valderas


Mira Jerez se hace eco del fallecimiento de N.H.D. José Valderas Domínguez a través de N.H.D. Marco Antonio Velo 



Fallece el ejemplar cofrade y destacado rociero José Valderas Domínguez

Fuente: Mira Jerez
El conocido jerezano José Valderas Domínguez -ejemplar cofrade y destacadísimo rociero jerezano- ha fallecido a los 66 años de edad. La noticia ha consternado a todos cuantos conocían a “tan maravillosa persona”, como así bien lo definen sus innumerables amigos, conocidos y allegados. Pepe fue un hombre de veras cariñoso, bromista empedernido -cultivaba un humor negro muy inteligente y muy ingenioso-, trabajador a destajo y siempre entregado a la causa de los demás. Creyente hasta la médula. Su fe movía montañas.
Empleado de siempre de una conocida bodega de la ciudad, a partir de su jubilación no cesó de entregarse de lleno a sus grandes pasiones -como así desde su juventud-: las cofradías y la devoción a la Virgen del Rocío. No en balde su familia ha de considerarse, con todos los honores, como la pionera del rocierismo jerezano. Durante los últimos años perteneció a la peña rociera ‘El viejo simpecado’.
Pepe Valderas ha sido uno de los hermanos más ejemplares de la Hermandad de las Sagradas Cinco Llagas, con sede canónica en la céntrica iglesia conventual de San Francisco. Sus hermanos de cofradía destacan su humildad, su capacidad de servicio, su alto concepto de la institución nazarena. Fue, además, un nazareno de túnica blanca hasta el final de sus días. Perteneció a varias Juntas de Gobierno o de Oficiales, entre las que destacan las tres últimas consecutivas. Pepe sentía verdadero delirio por la Hermandad de sus amores.
También era hermano de la Hermandad de Pasión, disfrutando de lleno del crecimiento de esta nueva cofradía a cada paso logrado, en cada objetivo cumplido. Igualmente en Pasión vestía la túnica nazarena, pese a los achaques postreros de la salud. Espejo de fidelidad al santo hábito nazareno. Pepe Valderas supo transmitir su sentimiento cofradiero a sus dos hijos, Juan Diego y Eduardo, ambos activos dirigentes tanto en las Hermandades de Pasión como en la de las Cinco Llagas.

Ha dejado una profunda huella el bueno de Pepe. Un cristiano que supo amar a corazón lleno. Generoso hasta límites insospechados. Negándose a sí mismo a cada momento. Regaló alegría en cantidades industriales. Un modo optimista de enfocar la vida. El sepelio por el eterno descanso de su alma tendrá lugar este viernes día 2, a las 17.00 horas, en la Capilla de Santa Ángela de la Cruz, sede de la Hermandad de Pasión.

jueves, 1 de febrero de 2018

Rogad a Dios en caridad por el alma de N.H.D. José Valderas Domínguez, oficial de la Junta de Gobierno, fallecido en el día de hoy a la edad de 66 años




Ya goza de la presencia de su Señor de la Vía-Crucis nuestro queridísimo hermano Pepe Valderas. Quien ingresara en nuestra cofradía en 1973 ha fallecido en la Paz del señor a los 66 años de edad. Pertenece a la Junta de Señores Oficiales desde hace doce años hasta la fecha -tres últimos mandatos-. Permanece en la sala número 6 del Tanatorio de Jerez. Las exequias por su eterno descanso se celebrarán mañana viernes día 2 a las CINCO de la tarde en la Capilla de Santa Ángela de la Cruz, volviendo al Tanatorio para ser incinerado.


Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

V Domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)
“Todo el mundo te busca”

Tenemos ante nosotros un episodio en el cual no solo se nos narra el programa de una jornada del Señor, sino que al mismo tiempo se nos condensa simbólicamente toda su misión. La liturgia de hoy se sirve del recurso al contraste para mostrar que el Reino de Dios ha llegado efectivamente. Para ello podemos poner en paralelo la primera lectura con el Evangelio. En Job, libro sapiencial, escrito en torno al siglo V a.C., se plantea el problema de la existencia del mal en el mundo. En realidad, no es necesario recurrir a este personaje, modelo de paciencia, para constatar los sufrimientos de la vida y lo rápido que pasan nuestros días. Aun así, el escuchar a Job hoy favorece que el mensaje optimista del Evangelio resalte más. Frente a la cruda realidad y días que se van consumiendo sin aparentes frutos, Jesús nos presenta en Él mismo la solución al dolor y al sufrimiento del hombre. Hay una frase que refleja con simplicidad el modo de aproximación de Dios al hombre: cuando Jesús se acerca a la suegra de Simón, que estaba en la cama con fiebre, el evangelista dice que el Señor «se acercó, la cogió de la mano y la levantó».

Levantar a la humanidad caída
La suegra de Pedro puede ser vista hoy como el modelo de la humanidad, beneficiaria de la acción de Cristo en el mundo. Jesús se encuentra con el hombre postrado por múltiples situaciones. De hecho, más adelante el relato continúa con la alusión a más curaciones de enfermos y de endemoniados.
Es aquí donde entra en juego el pasaje de Job. Podemos ver en los enfermos y endemoniados que rodean al Señor a personas que andan sin rumbo y sin ver resultado alguno a sus fatigas de años. En definitiva, personas que viven sin ninguna esperanza. No hay que irse a los tiempos de Jesús para pensar en personas que viven hastiadas y que han perdido toda ilusión por la vida, sea por la enfermedad, por el sufrimiento, por la soledad o por verse inútiles por la edad. A ellos es a quienes el Señor se acerca, coge de la mano y levanta. Aunque lo sabemos, conviene recordarlo: cuando escuchamos la Palabra del Señor en la celebración, esta se hace actual. No leemos la Biblia como quien está ante una mera narración histórica. La obra de salvación de Dios sigue sucediendo en el aquí y ahora de la celebración y de la vida concreta.

Ser curados para servir
¿Qué es necesario, entonces, para que la situación del hombre caído pueda cambiar? En primer lugar, presentarse al Señor como lo que somos, enfermos ante él. Cada uno puede poner nombre a sus enfermedades. Más arriba se han enumerado algunas de ellas. En segundo lugar, hay que saber que, cualquiera que sea nuestra situación, el Señor tiene la capacidad de levantarnos y volvernos a dar la vida. No es casualidad que Marcos utilice aquí el mismo verbo para levantar que utilizará para aludir a la resurrección. En tercer lugar, también el hombre curado tiene una misión que realizar. El pasaje no concluye sin más, sino que afirma que cuando la suegra de Pedro fue curada «se puso a servirles». No somos curados para quedarnos quietos, sino para colaborar en la obra de salvación del Señor. Precisamente uno de los rasgos de la misión del Señor es no esperar a que la gente acuda a Él, como era habitual en la tradición bíblica anterior, sino salir él al encuentro. Lo mismo se nos pide a nosotros.
Por último, no puede pasar desapercibido que Jesús compagina su actividad con la oración. No estamos ante una anécdota independiente del resto del relato. Se trata de un elemento central en la misión del Salvador: todo lo que Jesús realiza ocurre gracias a la íntima relación que vive con el Padre. Con ello se nos enseña a dónde debemos dirigir nuestra mirada en nuestros quehaceres cotidianos. Solo así nuestra misión estará fundamentada y sostenida. De lo contrario corremos el riesgo de un activismo estéril.


  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo, al salir Jesús y sus discípulos de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a servirles. Al anochecer, cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les permitía hablar.
Se levantó de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca». Él les respondió: «Vámonos a otra parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he salido». Así recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.


                  Marcos 1, 29-39