Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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sábado, 7 de septiembre de 2019

Ayer viernes celebramos la primera Misa de Hermandad del curso 2109-2020 con la Capilla del Voto completa de asistentes



Foto: N:H:D: Marco A. Velo


La Hermandad de las Cinco Llagas felicita al cofrade don Pablo Baena Rodríguez por su reciente nombramiento como Pregonero de la Semana Santa de Jerez de 2020 deseándole toda clase de éxitos en esta capital encomienda otorgada por el Consejo Local de la Unión de Hermandades




Don Pablo Baena Rodríguez preside la Hermandad de Ntra. Sra del Rosario de Bornos y es miembro de las de La Vera-Cruz y La Flagelación de la citada localidad serrana. Asimismo, pertenece a la cofradía de El Cautivo de Sanlúcar de Barrameda, a la filial del Rocío de Arcos de la Frontera y a las corporaciones jerezanas de La Sed y La Sacramental de Santiago.

Con cuarenta y dos años de edad, es Licenciado en Filología Hispánica, desarrolla su desempeño laboral como docente en el Colegio San Miguel Adoratrices de Sevilla y es estudiante de Teología.


‘Bautizados y enviados’, lema de la XXX Semana de Teología





Fuente: DIÓCESIS DE ASIDONIA-JEREZ

Tendrá lugar en el Obispado del 16 al 19 de septiembre próximo con un cartel que reúne al Arzobispo de Pamplona y doctores en Teología y Derecho Canónico

El Obispado de Asidonia-Jerez organiza y convoca la XXX Semana de Teología que este año se convoca con el lema genérico ‘Bautizados y enviados’. Cuatro conferencias le darán contenido del 16 al 19 de septiembre próximos según el siguiente cartel:

  • Lunes 16/09/19, La Iglesia es misionera por naturaleza’, a cargo de monseñor Francisco Pérez González, arzobispo de Pamplona y encargado de Misiones en la Conferencia Episcopal Española.
  • Martes 17/09/19, ‘Vocación bautismal y misión’, por Ricardo Aldana Valenzuela, licenciado en Sagrada Escritura, doctor en Teología y profesor de Teología en Granada.
  • Miércoles 18/09/19, ‘Laicos y santidad’, que expondrá Encarnación González Rodríguez, doctora en Historia, licenciada en Derecho Canónico y postuladora de las causas de los santos.
  • Jueves 19/09/19, ‘Testigo en la misión’, por Cristopher Hartley Sartorius, doctor en Teología y misionero.

Las ponencias tendrán lugar en el Auditorio San Juan Pablo II del Obispado (plaza del Arroyo 50) y Cada una de ellas será ofrecida, como es habitual, en dos sesiones diarias: de 10:30 a 13:15 (especialmente indicada para sacerdotes, religiosas y religiosos, diáconos y seminaristas) y de 20:00 a 21:30 (para público en general).


“El padre Pedro Guerrero fue un hombre santo”


Cofrades de las Cinco Llagas y Amor y Sacrificio junto al sepulcro del P.Guerrero



Cinco Llagas y Amor y Sacrificio asisten a la misa anual en su memoria

Sendas representaciones de las Hermandades de las Cinco Llagas y Amor y Sacrificio, de nuevo asistieron, como así todos los años, a la misa que se celebró este pasado día 3 del presente mes de septiembre en la Iglesia Parroquial de San Francisco de El Puerto de Santa María en memoria del sacerdote jesuita y destacado cofrade Pedro Guerrero González.

Personas provenientes tanto de El Puerto, como de Jerez, Sanlúcar de Barrameda y Sevilla se congregaron en la Eucaristía presidida por el sacerdote Juan Tamargo, S.I., quien indicó que “el padre Guerrero fue un hombre santo. Dios sabe mejor que nadie la santidad de cada uno. Siempre hay que pedir al padre Guerrero para que interceda por nosotros”.


El diácono Juan Luis Izquierdo Fernández agradeció públicamente la presencia de ambas Hermandades jerezanas, “que nunca faltan, que nunca fallan”, pues no en balde de ambas Pedro Guerrero fue fundador y primer Hermano Mayor. Naturalmente no faltaron los miembros de la Asociación del Apostolado de la Oración. Hubo palabras de entrañable recuerdo también a la memoria del ejemplar sacerdote jesuita Fernando García Gutiérrez, S.I., que tanto trabajara en pro de la causa de Pedro Guerrero.

viernes, 6 de septiembre de 2019

Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

XXIII Domingo del tiempo ordinario (ciclo C)
«La llamada a un seguimiento radical»

Rodeado de mucha gente que lo acompañaba, Jesús aborda de nuevo una cuestión fundamental en la predicación del Reino de Dios: las condiciones para ser discípulo suyo. Sabemos que no era el único maestro en tener seguidores en este periodo histórico, tal y como refleja la literatura bíblica y extrabíblica de la época. Uno de los aspectos que destacan en las páginas que venimos escuchando durante este verano es que las propuestas del Señor resultan dudosamente atractivas desde el punto de vista meramente humano; e incluso aparentemente contradictorias. Así sucede, por ejemplo, cuando Jesús afirma que no ha venido a traer paz a la tierra, sino división, poniendo de manifiesto que la respuesta a su llamada no es acogida con el mismo entusiasmo por todos. Tampoco la insistencia en la necesidad de la humildad o la constatación de las dificultades para entrar por la puerta estrecha presentan el seguimiento al Señor como algo precisamente atractivo.

Posponer todo lo demás
Conocemos la existencia de persecución hacia los cristianos desde los primeros siglos. El martirio ha estado presente desde siempre y ha gozado de gran estima, ya que el mártir se identifica en mayor medida con Cristo, que también derramó su sangre. Sin embargo, puede resultar duro comprender que alguien deba posponer a su padre, a su madre o a sus hijos para ser discípulo del Señor. ¿Qué sentido tiene? Sin duda, la reticencia humana a aceptar esta enseñanza del Señor parte de entender a modo de contraposición el amor a Dios y el amor al prójimo, como si cuanto más se amara a Dios, menos se amara al prójimo; algo que no es verdad, ya que quien ama a Dios ensancha su capacidad de querer a los demás. Pero hay una cuestión más: Jesús no pide lo mismo a todos, ya que cada persona tiene una tarea y un proyecto concreto. Así, por ejemplo, la llamada particular que el Señor dirige a los doce para dejarlo todo, anunciar el Reino de Dios e, incluso, el martirio, no ha sido recibida por todos los cristianos, sino por los que Él ha designado. Pero sí hay condiciones que se entienden referidas a todos los miembros de la Iglesia: la primera es el no anteponer nada al amor a Dios, es decir, amarlo sobre todas las cosas; la segunda es tomar la propia cruz y seguirlo. Si de verdad se vive un amor a Dios hasta las últimas consecuencias, ese posponer elimina cualquier vestigio de egoísmo en los afectos naturales. El amor a Dios es capaz de fomentar en nuestro corazón un nuevo modo de querer al propio padre, madre, hermano o hijo. Ser discípulo de Jesucristo no implica tener al Señor como un amigo más, ya que Jesús requiere toda nuestra persona. Y si esto tiene sentido es porque Dios también lo da todo. Por eso mismo cobra gran valor el mismo hecho del martirio. Quien muere por confesar el nombre del Señor no es que simplemente tenga una muerte similar a la de Jesús; es que participa de su misma muerte.

La necesaria adhesión al Señor
Las palabras del Señor nos ayudan no solo a comprender cuál ha de ser nuestra relación con Él, sino también a calibrar nuestro orden de prioridades en la vida. No pocas veces vivimos centrados en aspectos inmediatos, urgentes, necesarios, sin tener en cuenta los cimientos sobre los que edificamos nuestra vida. Jesús nos quiere recordar que solo Él es absoluto, mientras que el resto de dimensiones de la vida son relativas. Y relativo no significa de poco valor, sino referido a lo absoluto, a lo que permanece o a lo que da sentido. Otra de las facetas que se destacan en el pasaje de este domingo es la presentación de la dificultad para llevar a cabo este seguimiento. Sabemos que a Jesús lo abandonaba gente. El Evangelio nos habla de «calcular», «deliberar», «poder acabar» (la obra) y «salir al paso». Ello no significa que el discipulado sea fruto de un simple cálculo humano u opción privada, pero sí fija claramente la necesidad de una voluntad firme por parte del hombre, que responde a la llamada realizada previamente por el Señor.





  Daniel A. Escobar Portillo
 Delegado episcopal de Liturgia adjunto de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; él se volvió y les dijo: «Si alguno viene a mí y no pospone a su padre y a su madre, a su mujer y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no carga con su cruz y viene en pos de mí, no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, sí echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: “Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar.” ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con 20.000? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Así pues, todo aquel de entre vosotros que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío».



Lucas 14, 25-33




domingo, 1 de septiembre de 2019

El próximo martes día 3 de septiembre tenemos una nueva cita a las 20,00 horas y en la Parroquia de San Francisco de El Puerto de Santa María (Jesuitas) con la Misa conmemorativa del XLVI aniversario del fallecimiento del Siervo de Dios Pedro Guerrero González, S.I., primer Hermano Mayor de nuestra Hermandad y santo sacerdote jesuita





Evangelio y comentario

Fuente: VATICAN NEWS

XXII Domingo del tiempo ordinario (ciclo C)
La humildad ayuda a ser auténtico y a vivir en la verdad


Hermanos y hermanas, las lecturas de este 22º domingo del Antiguo Testamento nos hablan de la humildad y generosidad que pueden ser consideradas como expresiones de sinceridad en nuestra búsqueda de Dios.

El episodio contado en el Evangelio tiene lugar en un día sábado, reservado para Dios, para agradarle en todas las cosas. El hecho de que Jesús sea invitado a comer en la casa del jefe de un fariseo, y partiendo de su sentido de la observación, demostrará que los otros invitados, así como el que lo invitó, se limitan a las apariciones y que, en este día de reposo, carecen de sinceridad hacia Dios.

De hecho, Jesús notó que los otros huéspedes buscaban ocupar los primeros lugares para ser vistos por los demás. Tal actitud refleja un cierto espíritu de orgullo que no conviene a aquellos que quieren agradar a Dios. El autor del libro del Eclesiástico dice, en la primera lectura, que la raíz del mal está en el orgullo. De hecho, para curar las apariencias, el hombre orgulloso utiliza todo tipo de trucos, y más mentiras, para continuar en su línea. Esto lo empujará fácilmente a persistir en la mentira y a caer en otros vicios.

La humildad, en cambio, ayuda a ser auténtico y a vivir en la verdad. Hazlo todo con humildad, y serás amado más que un benefactor, dice el autor del Eclesiástico. Humildad es saber reconocerse pequeño y realizar las cosas, no para ser visto por los demás, sino para agradar a Dios. Porque al final, es Dios quien ve y recompensa.

 Y como dice San Pablo en la segunda lectura, Dios es el juez de todos. Jesús en el Evangelio dice: "El que se humille será levantado y el que se levanta será humillado". "La verdadera elevación es, pues, la que viene de Dios y no de los hombres. Porque es Dios quien baja o eleva, según nuestro comportamiento.

Durante esa comida, Jesús también notó que su anfitrión sólo había invitado a gente rica, sin pensar en los pobres. Una vez más, el fariseo pudo haber querido mostrar a los demás ricos lo capaz que era de organizar una comida tan suntuosa a la que hasta Jesús fue invitado. Su riqueza le ha hecho ciego e incapaz de ver a los pobres y hambrientos. Por lo tanto, fracasó en el deber de la caridad, pensando que estaba observando el sábado y estando en orden con Dios.

La intervención de Jesús muestra que no se puede estar en orden con Dios cuando no se sabe verlo en los que sufren. Por eso Jesús invitó al fariseo a saber dar gratuitamente, sin esperar nada a cambio, porque al final es sólo Dios quien da la verdadera recompensa.

Estas lecturas también nos invitan para preguntarnos cómo nos comportamos en la sociedad. A veces tratamos de actuar para ser vistos por los demás con el fin de obtener su aprecio. Y la búsqueda de nuestra propia gloria nos impide ver a los pobres, tener compasión y ejercer la caridad. Quizás también deberíamos considerar cómo organizamos las celebraciones, o nuestro deseo de poder, no para servir sino para nuestra propia gloria.

A la luz de estas lecturas, pidamos la gracia de vivir en humildad y practicar la generosidad, y así santificar al Señor a través de todo nuestro ser. Amén.


  Rigobert Kyungu, S.I.





Evangelio

Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso este ejemplo:
Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro, y te dirá: Cédele el puesto a éste. Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
Y dijo al que lo había invitado:
Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.




Lucas 14, 1.7-14






viernes, 26 de julio de 2019

Evangelio y comentario durante el mes de agosto




El equipo de redacción de este blog oficial remite a todos aquéllos que para su meditación del Evangelio del Domingo se dirigen a este medio a un enlace en el que encontrarán también la meditación de  las lecturas de la Misa de cada día, para que  así durante el descanso vacacional se unan cada día al Señor con la meditación de las lecturas de la Santa Misa.

Pinchando en el siguiente link:



martes, 23 de julio de 2019

El próximo viernes 26 de julio, a las 20,30 y en la Capilla del Voto, últimos rezos semanales del presente curso


Foto: N.H.D. Marco A. Velo


Como cada año, y con motivo del descanso estival, se suprimen los rezos semanales durante el mes de agosto, retomándose los mismos el próximo viernes día 13 de septiembre. Previamente, y como viene siendo tradicional, nos reuniremos en la Parroquia de San Francisco de el Puerto de Santa María el día 3 de septiembre para celebrar un nuevo aniversario del fallecimiento del tan querido por nosotros Siervo de Dios Pedro Guerrero González, S.I., primer Hermano Mayor de esta Santa Hermandad tras la reorganización de 1939.


La Junta de Señores Oficiales desea a todos los hermanos y devotos de nuestra cofradía un reparador descanso, la continua unión en la oración y un feliz desplazamiento para todos aquéllos que tengan programado algún viaje.