Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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viernes, 15 de abril de 2016

GANA CON TU HERMANDAD DE LAS CINCO LLAGAS EL JUBILEO DE LA MISERICORDIA

El próximo domingo día 17 estamos invitados todos los cofrades de las Hermandades de la  Diócesis a ganar juntos el Jubileo del Año Santo de la Misericordia. Para ello la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías nos cita a una previa concentración a las 9,15 horas en San Juan de Letrán (Alameda de Cristina). Desde allí realizaremos un recorrido, abierto por una cruz de guía junto a los estandartes de las distintas Hermandades reunidos por poblaciones, camino de La Santa Iglesia Catedral para asistir a la misa pontifical a las 11,30 horas.

Los hermanos de esta Santa Hermandad de Las Sagradas Cinco Llagas nos reuniremos previamente en San Juan de Letrán a las 9,00 horas de traje oscuro (con posibilidad de llevar paraguas ante la previsible aparición de  lluvia).

Os esperamos para poder traspasar juntos la Puerta Santa de la Catedral y ganar el Jubileo con las debidas disposiciones que nos marca nuestra Santa Madre Iglesia.



Madrugada Santa 2016: Hermandad de las Cinco Llagas de Jerez por las calles Santa María y Honda









Nuevas ordenaciones en la diócesis asidonense-jerezana

“ES LA MISERICORDIA DE DIOS LA QUE OS HA AYUDADO A ELEGIR" DICE EL OBISPO ASIDONENSE A LOS NUEVOS ORDENADOS EN EL MARCO DEL AÑO JUBILAR

Iván Cote es ya nuevo presbítero y Juan Antonio Vital, Olivier Cabeza y Juan Azcárate nuevos diáconos tras una celebración que, presidida por monseñor José Mazuelos, llenó de fieles la Catedral del Salvador el pasado sábado 9 de abril.
El impresionante ambiente que había en la Catedral del Salvador desde minutos antes de la celebración de las ordenaciones de un nuevo presbítero y tres diáconos ha ofrecido en cifras de fieles congregados un dato que revela la alegría con la que se vive en Asidonia-Jerez.
Iván Cote, nuevo presbítero, es una vocación surgida en el marco de las cofradías jerezanas y su ordenación había generado gran expectación en la ciudad. Otras poblaciones como Sanlúcar de Barrameda, en la zona pastoral del litoral, y las serranas Olvera y Villamartín, cunas respectivas de los nuevos diáconos: Juan Antonio Vital, Olivier Cabeza y Juan Azcárate.
Los cuatro han recibido el mensaje de monseñor José Mazuelos Pérez. El obispo diocesano les ha recordado que “es la misericordia de Dios la que os ha ayudado a elegir”, evocando que estas ordenaciones de enmarcan en el año jubilar abierto en diciembre pasado por el Papa Francisco.











Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

IV Domingo de Pascua (ciclo C)
Buen Pastor

El cuarto domingo de Pascua es denominado popularmente el «domingo del Buen Pastor», porque en las lecturas bíblicas y en las oraciones litúrgicas de este día aparece la imagen de Jesucristo como Pastor bueno.
Es muy significativa la oración colecta de la Misa que habla de la «debilidad del rebaño» para referirse a todos los seguidores de Jesucristo, es decir, a la Iglesia; y de la «fortaleza del Pastor» para aludir a Jesucristo. El texto del Evangelio de Juan que se proclama en este día se enmarca en una de las clásicas controversias de Cristo con las autoridades judías, que no comprenden a Jesús. Los judíos quieren saber con certeza quién es Jesús. Están hartos ya de tantas evasivas; y abiertamente le preguntan cuándo va a desvelar su verdadera identidad: ¿Eres tú el Cristo o tenemos que esperar a otro? Si eres tú el Mesías esperado dínoslo abiertamente.
Y Jesús, con la paciencia y sabiduría que le caracterizan, contesta que ya ha respondido a esta pregunta con las obras que ha hecho en nombre de Dios Padre y que dan testimonio de que verdaderamente es el Hijo de Dios, el Mesías esperado. Pero que ellos, los judíos, no le han creído y no le creen, a pesar de lo que ven y escuchan.
En este contexto, Jesús aprovecha las imágenes bíblicas del pastor y de las ovejas para aplicarlas a sí mismo y a sus seguidores. Es una imagen familiar para los oyentes judíos educados en la tradición profética, que ya había usado estas imágenes para hablar del futuro Mesías y del pueblo de Israel.

El débil rebaño
Jesús habla de «mis» ovejas para referirse a quienes han escuchado su palabra, la han creído y le siguen. La imagen del rebaño transmite un mensaje de unidad y docilidad en quienes forman parte de la familia de Jesús. ¿Cuál es la particularidad que resalta el Señor en las ovejas de este rebaño? «Escuchan mi voz». Los que son de Jesús no solo oyen, sino que escuchan a Jesús con deseo, por eso confían en Él y le prestan libre adhesión: «me siguen».
La experiencia pastoril afirma que las ovejas conocen a su pastor porque pasan mucho tiempo juntos; escuchan su voz porque dependen de él; y le siguen porque comprueban que las protege y defiende de los peligros. Podríamos afirmar que inconscientemente se fían y confían en el pastor.

El Buen Pastor
Jesús al hablar del pastor destaca dos aspectos que son sumamente significativos, porque está hablando de sí mismo y de todos los que continuarán su ministerio de servicio al cuidado del pueblo de Dios. Por un lado, afirma que «conoce» a sus ovejas; es decir, se interesa por ellas, le importan. Un conocimiento que se transforma en amistad íntima porque el pastor y las ovejas se conocen mutuamente y durante mucho tiempo a solas. Por eso, se puede entrever en estas palabras el servicio fiel del pastor para cuidar y proteger de cualquier tipo de peligro y daño a las ovejas encomendadas: «no perecerán», «nadie las arrebatará». Cuando el pastor se dedica a cuidar del rebaño ningún mal puede arrebatarlo. Jesús afirma que no solo aporta un cuidado material a sus seguidores, sino que además «yo les doy la vida eterna». Jesús promete a sus seguidores la vida eterna, la vida en Dios, la salvación. Y esto solo puede prometerlo el Mesías, el Hijo de Dios, que ha venido al mundo para salvarlo y entregar su vida por todos: «El buen pastor da su vida por sus ovejas» (Jn 10,11).
Esto es lo que intentó decirnos a lo largo de su ministerio en sus enseñanzas y signos. Cuando Él se identifica con la imagen del pastor, quiere comunicarnos que da su vida por nosotros (Jn 10,15). No sé si todos los lectores conocen claramente lo que es la vida de un pastor. Yo, que he convivido en mi infancia con muchos de ellos, he visto cómo se consumían sus días y sus años pendientes de acompañar al rebaño y atender a cada una de sus ovejas. No tenían domingos ni descansos, porque el rebaño necesitaba ser atendido; no podían hacer viajes, más que pidiendo ayuda a otros para ser sustituidos en esta tarea; y muchas de sus enfermedades las han curado en la soledad de los páramos. Es una vida sacrificada y ofrecida. Cuando se quieren dar cuenta, se les ha pasado la vida traspasando veredas y alternando estaciones. Cristo quiso identificarse con el pastor bueno que da su vida por el rebaño para hablar de su misión entre nosotros. Dar la vida por los demás. ¡Qué mal suenan estas palabras a nuestros oídos posmodernos!, ¿verdad? Y sin embargo, esta es la clave de la fe cristiana: amar, amar de verdad, incluso, estando dispuesto a dar la vida por el otro. No hay amor más grande que dar la vida (Jn 15,13), dice Jesús.

Somos uno
Jesús afirma algo más: nadie puede arrebatar lo que me ha entregado mi Padre. Con estas palabras, Jesús está diciendo que es Dios Padre quien le ha encomendado el cuidado de «sus» ovejas. Todo es fruto del amor de Dios Padre entregado a su Hijo Jesucristo. Jesús cumple la misión que le ha encomendado su Padre, que es el cuidado de sus ovejas. Por eso, Jesús hace presente y manifiesta al Padre: «Yo y el Padre somos uno».
Esta atrevida afirmación tenía que resonar revolucionaria en los letrados interlocutores judíos, porque establece una unidad de poder salvífico entre YHWH y Jesús, una íntima comunión entre ambos. De esta forma Jesús manifiesta su divinidad, su condición de Hijo de Dios, es decir, se manifestaba ante las autoridades judías como el Mesías esperado por el pueblo de Israel. Jesús es Dios, el Hijo de Dios. Y según esto, quien escucha a Jesús, escucha al Padre; quien se opone a Jesús, se opone a Dios.

  Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos


Evangelio

En aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco, y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre, y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, lo que me ha dado, es mayor que todo, y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno».

Juan 10, 27- 30




Ve la luz la nueva exhortación apostólica postsinodal AMORIS LAETITIA sobre el amor en la familia

Se puede consultar en el enlace:

http://w2.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20160319_amoris-laetitia.html







sábado, 9 de abril de 2016

Los cofrades del centenar de hermandades de Asidonia-Jerez se preparan para ganar el Jubileo de la Misericordia el 17 de abril

Monseñor José Mazuelos presidirá, a las 11,30 horas, la celebración solemne prevista en la Catedral, a la que llegarán los miembros de todas las cofradías en una comitiva que partirá desde la Alameda de Cristina a las 10 horas.

El Año de la Misericordia reunirá a los hermanos de todas y cada una de las más de cien cofradías existentes en todo el territorio de la Diócesis de Asidonia-Jerez. El próximo domingo 17 de abril podrán ganar el jubileo en una celebración que, coordinada por la Delegación diocesana de Hermandades y Cofradías, presidirá monseñor José Mazuelos Pérez.

La Santa Iglesia Catedral del Salvador acogerá esta eucaristía a las 11,30 horas. A ella acudirán los participantes previa concentración a las 10 horas en la Alameda de Cristina, junto al Monumento de las Cofradías. Desde allí realizarán el recorrido que, abierto por una cruz de guía, los ordenará junto a sus estandartes reunidos por poblaciones camino del primer templo diocesano.


La Puerta Santa de la Catedral, abierta en un lateral de la fachada principal al inicio de este año convocado por el Papa Francisco, los aguardará una vez concluyan el recorrido prevista por la Alameda de Cristina, las calles Larga y Lancería, la plaza del Arenal, la calle Consistorio, la plaza de la Asunción, la calle José Luis Díez, la plaza de Arroyo y el Reducto.



Evangelio y comentario

Fuente: ALFA Y OMEGA

III Domingo de Pascua (ciclo C)
¿Me amas?

Los exégetas dividen el Evangelio de Juan en tres partes: el prólogo, el libro de los signos y el libro de la gloria. Este texto pertenece al libro de la gloria, donde se relata el encuentro de los discípulos con Cristo Resucitado.
El relato evangélico se ubica en el lago de Genesaret, punto de partida de su predicación mesiánica. Jesús y sus discípulos vuelven a encontrarse junto al lago, lugar también de la nueva llamada a sus discípulos. Han cambiado las circunstancias. El Cristo pascual aparece como un desconocido vagabundo al borde de la playa. Los discípulos aparecen juntos, de vuelta al único trabajo que conocen. Sin embargo, aunque conocen el arte de la pesca y la geografía del lago, no tienen éxito.
Al escuchar las recomendaciones de aquel desconocido, que desde la playa les indica el lugar oportuno para la pesca, tal vez se sorprendieran, pero obedecieron. La sorpresa fue mayúscula cuando descubrieron la red repleta de peces. ¿Quién era aquel individuo? Es el amigo íntimo quien confirma la sospecha y le reconoce primero: ¡Es el Señor! Perplejos por la sorpresa, nadie se atreve a preguntarle, pero todos tienen la convicción de que es Jesús. Tras una sucesión de imperativos: Traed, venid, comed…, los discípulos se reúnen con Jesús en una comida pascual, que evoca la Eucaristía y confirma en ellos la certeza del Cristo vivo y resucitado.
¿Me amas?
El centro del relato lo ocupa el diálogo entre Jesús y Pedro. Es una experiencia de amor y perdón. Pedro ha traicionado a Jesús por debilidad, fragilidad y miedo. Pero el Señor no le recrimina ni rechaza; simplemente le ama y perdona. Ante la triple negación se impone la triple profesión de amor de Pedro a Jesús. Quien le ha negado ahora le confiesa. Y muestra así su disposición para asumir de nuevo el ministerio que Jesús le había encomendado: «Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia» (Mt 16,18).
Lo único que le pide Jesús a Pedro es la confirmación de su amor: «¿Me amas?». El amor está unido al seguimiento y misión de Cristo: «Apacienta mis ovejas». La misión presupone el amor. El amor es la condición necesaria para el ministerio apostólico.
Apacentar la grey del Señor supone la entrega cotidiana de la propia vida al servicio de la Iglesia hasta el martirio. El buen pastor que ama a sus ovejas da la vida por ellas. El apóstol recibe una llamada a gastarse y desgastarse por los que le son encomendados. ¿Cómo puede hacer esto? Solo si está unido y ama a Jesucristo.
Pedro, que era discípulo, se ha convertido en apóstol. El relato enseña que la experiencia del Cristo Resucitado es presupuesto básico para el inicio de la misión apostólica.
¡Sígueme!
Junto al mandato de apacentar el rebaño, Jesús anuncia a Pedro su martirio. Estas palabras recuerdan el diálogo entre ambos en la Última Cena: «Adonde yo voy, tú no puedes seguir ahora, me seguirás más tarde» ( Jn 13,36). Ha llegado ya ese «más tarde». Apacentando el rebaño del Señor, Pedro entra en el misterio pascual. Cristo ha vivido el suyo, ahora le toca a Pedro.
Tanto Pedro como Juan aparecen al final de este relato como discípulos y apóstoles que siguen al Señor. Pedro es la representación de Jesús; Juan es el amigo íntimo del Señor. La representación sacramental de Jesucristo y la amistad espiritual con Él se interrelacionan y complementan de tal forma que no se puede ser representación sin ser amigo íntimo del Señor. Tal vez sea este el mensaje especial que el Evangelio dirige en este día a todos los sacerdotes: son llamados a un seguimiento de amor, siendo amigos íntimos del Hijo, para representar al Señor en su ministerio como pastores que dan la vida por el pueblo a ellos encomendado.

  Aurelio García Macías
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos


Evangelio

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera: estaban juntos Simón Pedro; Tomás, apodado el Mellizo; Natanael, el de Caná de Galilea; los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón Pedro les dice: «Me voy a pescar». Ellos contestan: «Vamos también nosotros contigo». Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada. Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice: «Muchachos, ¿tenéis pescado? » Ellos contestaron: «No». Él les dice: «Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis». La echaron, y no podían sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo a quien Jesús amaba le dice a Pedro: «Es el Señor». Al oír que era el Señor, Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca. Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice: «Traed de los peces que acabáis de coger... Vamos, almorzad».
Después de comer, dice Jesús a Simón Pedro: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?». Él le contestó: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis corderos». Por segunda vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me amas?». Él le contesta: «Sí, Señor, tú sabes que te quiero». Él le dice: «Pastorea mis ovejas». Por tercera vez le pregunta: «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?». Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez: «¿Me quieres?», y le contestó: «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero». Jesús le dice: «Apacienta mis ovejas. En verdad, en verdad te digo: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras». Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: «Sígueme».


Juan 21, 1- 19



Jerez acoge este fin de semana el IV Encuentro regional de presidentes de Consejos, Agrupaciones y Federaciones de Cofradías




La cuantificación económica y la importancia de la conservación del patrimonio será el tema que estudiarán los dirigentes en doble sesión de trabajo. 

La Unión de Hermandades organiza del 8 al 10 de abril el ‘IV Encuentro de Presidentes de Agrupaciones, Consejos y Federaciones de Hermandades y Cofradías de Semana Santa’ de capitales de Andalucía y Jerez de la Frontera. Dicho encuentro contará con la participación de la totalidad de presidentes de capitales de provincia de Andalucía, y servirá para analizar la cuantificación económica y la importancia de la conservación del patrimonio (templos, imágenes, bordados, etc) por parte de las hermandades de penitencia.
Los presidentes de los consejos locales de hermandades y cofradías aprovecharán la visita para conocer el patrimonio cofrade local, gracias a una apretada agenda de trabajo que incluye las recepciones con las máximas autoridades locales, civiles y religiosas.
Las sesiones de trabajo, que se desarrollarán en la sede de la Real Academia de San Dionisio de las Ciencias, Artes y Letras, sita en la calle Consistorio, darán comienzo el viernes, 8 de abril, a partir de las siete de la tarde. A su término, y gracias a la colaboración del equipo de producción de ‘Costal y Molía, videos cofrades’, se proyectará un audiovisual realizado para la ocasión, presentado por el pregonero de la Semana Santa de Jerez 2016, José Vegazo Mures, en el que los presidentes podrán conocer a grandes rasgos el amplio patrimonio cofrade jerezano. Una vez visionado, los presidentes se desplazarán hasta la Basílica del Carmen, donde se rezará una oración ante los titulares de la hermandad de la Sagrada Lanzada de Nuestro Señor Jesucristo, que se han mantenido ubicados en el paso de salida para la ocasión.

La jornada del sábado, 9 de abril, dará comienzo a las diez de la mañana, en la misma sede del día anterior, y al término de esta segunda sesión de trabajo, se convocará una rueda de prensa a las once y media de la mañana a la que están invitados todos los medios locales, y en la que se analizarán los resultados del estudio realizado por los presidentes de las cofradías andaluzas. A su término, a las doce de la mañana, está prevista la recepción institucional en el Ayuntamiento, por parte de la alcaldesa de la ciudad.

Será a las cinco de la tarde cuando monseñor Mazuelos, obispo de Asidonia-Jerez, reciba a la comitiva y acompañe a los presidentes en la visita que realizarán al primer templo diocesano, la Santa Iglesia Catedral, así como al museo catedralicio. La tarde terminará con sendas visitas a las sedes canónicas de las hermandades de la Vera-Cruz y del Nazareno, que también han dejado los pasos con las imágenes titulares para que los presidentes conozcan el patrimonio local.

El Encuentro de Presidentes culmina el domingo, a los pies de la patrona de la ciudad, Nuestra Señora de la Merced, con la eucaristía de clausura del Encuentro, en la que intervendrá el ‘Coro Capilla San Pedro Nolasco’. Antes de la Eucaristía, se visitará la sede de la hermandad del Transporte, y durante la misma, se podrá contemplar al Santísimo Cristo de la Buena Muerte en su paso de salida.

Antes de partir hacia los distintos destinos de procedencia, los presidentes cursarán visita a la parroquia de San Miguel, y visitarán la casa de hermandad del Santo Crucifijo de la Salud.



viernes, 1 de abril de 2016

Seis magníficas instantáneas del transitar majestuoso de nuestra cofradía

Fotografías amablemente cedidas por don Víctor Velo García












Crónica de la Madrugada Santa en Diario de Jerez

Fuente: DIARIO DE JEREZ

LA MADRUGADA

Contrastes y culturas cofrades, encontradas
La Madrugada fue fresca en lo ambiental, con gente en la calle, similar a años precedentes. Las cinco hermandades cumplieron con normalidad sus salidas procesionales.

FRANCISCO ABUÍN | ACTUALIZADO 27.03.2016 - 11:21



Nuestro Padre Jesús de la Via-Crucis busca la Santa Iglesia Catedral por Lancería en la Madrugada del Viernes Santo. / Manu García




La Noche de Jesús fue la de siempre, fresquita como se anunciaba, pero con todos los elementos que le son consustanciales. La noche de los grandes silencios, la noche de la rancia sabiduría nazarena, la noche de la Esperanza, la noche de negros y espartos; y también de capas blancas y de capuces morados y de cordones de abacá. En definitiva, la clásica Madrugada de Jerez que tuvo más animación, solo tal vez.

Eso sí, la gente deambulaba; no es la noche de los palcos, que ciertamente sobran e incluso si nos apuran, estorban algo que no viene de ahora sino desde hace mucho tiempo por lo poco que los ocupan sus usuarios, algo que merecía una seria reflexión acerca de establecer una 'cuenta' aparte en la Madrugada para establecer una formula diferente que invite e incentive al público a ocuparlos, si no todos, al menos llenarlos en determinados lugares, porque ciertamente es una pena y es absolutamente desolador atravesar una Carrera Oficial de sillas vacías.

Se abrió ese recorrido común de las hermandades con el Santo Crucifijo de la Salud que estableció canon y medida cofrade desde su cruz de guía hasta el cortejo litúrgico que dio escolta al preste tras el palio de La Encarnación. Todo esto forma parte de lo esencial, de lo básico, de lo imprescindible para entender el ayer y el hoy cofrade que tiene su asiento en San Miguel.

El ambiente en la calle, ademas del frío que condicionó en gran medida el calor humano, tuvo sus silencios y sus bullas. Palmas al aire, cornetas y tambores fueron músicas de la Madrugada a las que hay que añadir el del racheo costalero, el del tintineo del varal cuando choca con la caída del palio, el del crujir de maderas en los añejos misterios, el del retumbar de los pasos cuando van a los cielos, son los sonidos de la noche santa, de una noche que es serena y de grandes devociones como se puso de manifiesto tras el Santo Crucifijo de la Salud, tras el Señor de San Francisco o del Nazareno de Cristina o tras del manto verde de La Esperanza… Por destacar un detalle, el grupo de niños y niñas que llevó el cortejo de Jesús Nazareno, espectacular batiendo decenas de campanillas que alegraban como si toda severidad de la Madrugada se volatilizara en torno a esta chiquillería.

Buen trabajo de los cofrades de San Juan de Letrán por mantener viva la llama de la devoción nazarena y el amor por la túnica morada como mandan los cánones por Cristina. Y otro, el gesto de la representación de Bondad y Misericordia de ir sin el cartón, que da forma puntiaguda al antifaz, para no romper las formas de tocas y capuces de la cofradía nazarena. Y por ese lugar se repitió la ancestral liturgia de salir en procesión como mandan los cabales y sentidos nazarenos: Jesús sobre su canasto jalando de Él Marquillo camino del Calvario; San Juan -qué maravilla de canasto de Pérez Calvo- con su palma invadida por el tembleque propio de su caminar, que se acentuó cuando tras asomar por la reja, salió a Cristina con la marcha de Infantea. Detrás, la Señora del Traspaso que cumple 125 años de su hechura que para conmemorarlo en la pasada Madrugada, llevó coronas de flores suspendidas en todos los varales de su paso de palio, tal y como se puede ver en las más viejas estampas de la cofradía y que incluso se delata en la colección de fotografías antiguas que la hermandad ha colocado a modo de banderolas por las farolas del lateral de la Alameda, que da a la capilla.

Preciosa la salida de la Señora que con su singular era mecida, a la vez que sonaba de salida la marcha Mi Amargura. Son los cofrades que comparten con todos los que los ven el anonimato de nosotros cubiertos en sus hermanas -qué hermanas, qué ejemplo-.

El Silencio Blanco, sobrenombre de la Hermandad de las Cinco Llagas, regaló una noche más la serena transmisión de unos valores cofrades que se mueven en los silencios, en las cuentas en las que mandan la calidad sobre la cantidad, en la orfebrería en tonos plata y oro, de sandalias color avellana, de cera blanca elevada sobre los antifaces y los recogidos de las colas. De paso largo racheado para que la túnica del Señor adquiriera vida en su tránsito por la noche precediendo la larga fila de devotos.

También fue la noche de los terciopelos verdes, capas blancas, ricos bordados en oros, de túnicas inmaculadas y refulgentes, de ruán negro, de esas otras sandalias negras que anduvieron en su pisar desde La Merced con La Buena Muerte que pasó de puntillas sin querer despertar la noche hasta alcanzar la mañana, su mañana, de Porvera y calle Ancha. Dulce Nombre que se rodea de góticos, desde las tinieblas hasta el sol primigenio del nuevo día.

Zamarreando la Noche de Jesús, la Plazuela se ocupó de apartar el silencio por otro bullicio bien diferente. La Sentencia, La Esperanza, son las advocaciones que ahuyentaron las formas más rancias y añejas para llenar los aires de música cofrade. Son los contrastes de una noche en la que la Hermandad de la Yedra fue como una isla en su armonía cofrade, armonía en todos los aspectos desde el espíritu procesional hasta de la constante bulla que la acompañó hasta su recogida por el entramado de calles y calamochas de los aledaños de la capilla en la, este año sí, brillante mañana del Viernes Santo.

Fuerza en La Sentencia, valerosa cuadrilla y valeroso paso de maravillas surgidas de la madera y rematadas con panes de oro. Fuerza en el andar valiente de una cuadrilla que es 'del Sentencia' hasta el final. Un caminar por la Madrugada jerezana que despierta los sentidos, los aviva dejando atrás los momentos de recogimiento que mandan y sobrecogen en la Noche de Jesús, algo en lo que la Agrupación Musical de la Estrella, de Dos hermanas, se ocupa de empujar con su brillante forma de interpretar las composiciones de 'agrupas'. Buen cortejo de hermanos que nos dio la impresión de que ha crecido.

Y La Esperanza, qué contar de Ella cuando invade con gallardía y solvencia la Madrugada jerezana; con la explícita devoción, que llega al fervor, de la gente de la Yedra, desde afuera y desde abajo. Fervor en sus hechuras, fervores desde el precioso arreglo floral hasta la disposición de su vestimenta. Desde su caminar hasta la música tras el manto oro y verde, de gran calidad desde que en las primeras horas, tras dejar muy poco antes al palio de Nuestra Señora de las Lágrimas, la Unión Musical Astiginata cambió los registros fúnebres para situarlos en clave más festiva; y más tarde, sustituidos con el compás cofrade genuinamente sevillano de la banda de prestigio de la Cruz Roja hispalense. 

Es la Madrugada de aquí, singular, de contrastes estilísticos, de muchas culturas cofrades reunidas en unas cuantas horas, de hermandades que quieren pasar por la noche casi de puntillas, sin querer despertar los ruidos más allá de clamorosos sonidos silentes, en contraposición a aquellas que quieren enseñar su fe con algarabía, con la cara al viento o con los rostros cubiertos de antifaces de terciopelos. En pocas palabras, es la Noche de Jesús, la noche de contrastes encontrados, la Madrugada de Jerez, mejor o peor; mejorable, siempre, pero que no la toqueteen demasiado no vayan a perderse los muchos tesoros que encierra.


Nuestra Hermandad de las Cinco Llagas se hizo presente en la Parroquia de San Miguel la tarde del Jueves Santo obsequiando con un ramo de flores a cada Titular de la querida Hermandad del Santo Crucifijo