Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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lunes, 28 de septiembre de 2015

Setenta corazones jerezanos latiendo bajo el manto protector de la Esperanza Macarena

La Hermandad de las Cinco Llagas protagoniza una histórica jornada –enmarcada en la programación de actos del LXXV Aniversario de su Reorganización-  de visitas institucionales y encuentros fraternales con las señeras y muy sevillanas Hermandades de la Macarena, los Servitas y los Gitanos


“…Cuando ya la noche parece consumida en la más dura penitencia, y todo es llanto, dolor, amargura y muerte, surge de pronto, inesperada, arrolladora, desbordada, cristalina, radiante entre sus luces temblorosas, mecida en un son de plata y cascabeleo de ángeles, riente, viva, humana y celestial a un tiempo, la Macarena, la gracia, la alegría, la flor de nuestra ciudad y la sonrisa de nuestra alma”. Estas vibrantes palabras –de pura  unicidad sentimental- escritas como un bel canto de escritura lírica mecida por la dulce y verde pluma de Joaquín Romero Murube en ese cascabel de la prosa poemática que dio en llamar ‘Sevilla en los labios’… parecían resonar en el almario de los setenta corazones jerezanos que el pasado día 20 del corriente mes de septiembre fueron acogidos bajo el protector manto de la universal Esperanza Macarena. Los cofrades de las Cinco Llagas afrontaban así el segundo de los encuentros institucionales previstos –y marcados con cera encendida de una candelería que marca el signo de los tiempos- en el programa del LXXV aniversario de su Reorganización. Visita matutina a la Hermandad de la Macarena y vespertina a Los Servitas y la popular de los Gitanos, siendo atendidos en las tres imponentes y señeras cofradías hispalenses con una ética de formas, elegancia de códigos fraternales y hermanamiento cimentado sobre el basamento de los mejores augurios vivenciales. 

Los cofrades jerezanos –experimentando de nuevo una jornada rebosante de alegría y cristalino sentido de Hermandad- conocieron de cerca –y de la mano experta y de veras documentada tanto de oficiales de la Macarena como también de los respectivos Hermanos Mayores y miembros de Junta de Gobierno de los Servitas y los Gitanos- los templos, las capillas, las Casas de Hermandad y los museos de tres corporaciones que son paradigma y ejemplo de categoría histórica y devocional de la Muy Mariana Ciudad de Sevilla. Satisfacción unánime –contento corporativo, sonrisas y oración- en la nutriente lucidez de esta experiencia plural e íntima, homogénea y convergente, clara y   conmovedora, que jamás brandece ni merma ninguna superficialidad porque emana a raudales de los hondones de la memoria recobrada. 




domingo, 27 de septiembre de 2015

La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a la Hermandad de las Tres Caídas por la elevación a Santuario de la iglesia de San Lucas


Las Hermandades de Jerez, representadas por nuestro presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Pedro Pérez Rodríguez, en el Encuentro de Presidentes de Consejos Locales


Una representación de nuestra Hermandad de las Cinco Llagas asiste institucionalmente a la procesión de la Virgen de la Merced, Patrona de la Ciudad


La Hermandad de las Cinco Llagas, representada por nuestro Hermano Mayor Juan Lupión Villar, en la jornada –participada por las Hermandades de la Madrugada Santa- de la Novena de la Merced


La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Raúl Rodríguez por su reciente elección como Hermano Mayor de la Hermandad del Rocío de Jerez


La Hermandad de las Cinco Llagas felicita a don Alfonso Muñoz Alcántara por su reciente elección como Hermano Mayor de la Hermandad de la Soledad


La Hermandad de las Cinco Llagas felicita al cofrade y periodista don José Vegazo Murés por su reciente nombramiento como Pregonero de la Semana Santa Jerez 2016, deseándole toda clase de éxitos en esta capital encomienda otorgada por el Consejo Local de la Unión de Hermandades


                                          Foto: Reporteros Jerez

Evangelio y comentario del domingo 27 de septiembre

XXVI Domingo del Tiempo ordinario (ciclo B)
Mancos al Cielo

La semana pasada leí un titular que decía: «No sabemos cómo el Big Bang ha creado el universo». Es asombroso. Con tal de obviar que existe un Dios creador, hay bastante gente que parece dispuesta a escribir cualquier sinsentido. No es fácil pasar por alto que el mundo es creación. La misma palabra «crear» forma parte de nuestro lenguaje, porque este nació en el marco de la fe en un Dios que ha llamado al ser a lo que no era; es decir, que ha creado todo lo que existe de la nada. La moda impone no hablar de Dios. Sin embargo, difícilmente podemos prescindir de esa idea tan nuestra de la creación. Pero si no es Dios el creador, ¿quién podrá ser? ¿Esa criatura del hombre llamada Big Bang?
Hoy vivimos en una cultura que lleva siglos tratando de pensar un mundo sin Dios. Un mundo sin Dios es un mundo sin origen personal. Es un mundo que no se debe a ninguna libertad creadora ni a ningún plan inteligente y amoroso de nadie. La alternativa tal vez más extendida postula que la naturaleza es un montón de casualidades fruto de la organización azarosa de la materia. El único capaz de poner orden, el único inteligente sería el ser humano. Todo está, por tanto, a su disposición, sin límite alguno más que su propia voluntad. Es la antropología del superhombre, que, liberado de los sueños religiosos del pasado, impondría, por fin, su poder a la naturaleza para someterla por completo a su servicio.
En Laudato si, su encíclica ecológica «sobre el cuidado de la casa común», el Papa Francisco denuncia con fuerza este error básico de la cultura moderna dominante. Si obviamos al Creador –dice muy bien el Papa– entonces nos ponemos nosotros en su lugar. Pero esta impostura ha llevado a la Humanidad a una «espiral de autodestrucción». El hombre esclavo del «paradigma tecnocrático» ha pensado que no hay ningún límite a su voluntad de poder sobre el mundo. Como si la naturaleza fuera propiedad suya, mera materia bruta, olvidando que es un regalo que ha recibido y que habla un lenguaje que refleja la inteligencia y el amor de quien lo ha creado.
El superhombre quiere explotar el mundo a tope. No conoce otra cosa. El mundo no le dice nada; solo se le presenta como objeto de explotación. Para él no hay ninguna meta superior a la que aspirar. Es un hombre fabricador, un hombre técnico. El superhombre es ciego y sordo para el lenguaje del bien, de la belleza, de la verdad que en realidad habla la creación entera. Por eso la violenta y va camino de destruirla; y a sí mismo con ella, empezando por los más débiles.
El Evangelio, en cambio, nos habla de la buenísima noticia de la Vida, de la vida divina, de la que toda vida de este mundo es participación y reflejo. Es la Vida por la que merece la pena el sacrificio pasajero y la renuncia voluntaria incluso a algunas cosas buenas de este mundo maravilloso de Dios. Porque este no florece más que a la luz de la Vida. Y puestos ante la tesitura de tener que elegir, es preferible ir mancos o cojos al Cielo, que estarse con los dos brazos o los dos pies en el infierno de la autodestrucción irreversible.


+ Juan Antonio Martínez Camino
Obispo auxiliar de Madrid



Evangelio

En aquel tiempo dijo Juan a Jesús:
«Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros».
Jesús respondió:
«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. El que os dé a beber un vaso de agua porque seguís al Mesías, os aseguro que no quedará sin recompensa.
Al que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida que ir con las dos manos al abismo, al fuego que no se apaga. Y si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida que ser echado con los dos pies al abismo. Y si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios que ser echado al abismo con los dos ojos, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga».


Marcos 9, 38-48




sábado, 19 de septiembre de 2015

Éste es el boceto del retablo cerámico de Nuestro Padre Jesús de la Vía-Crucis

Éste es el boceto, el bosquejo, el diseño sin perfilar a modo de trazo orientativo del retablo cerámico que -aprobado por la unanimidad del Cabildo de Oficiales- ya realiza -como oportunamente informamos a principios de verano- el destacado y prestigioso artista Manuel Castellano Sánchez. Como ya bien quedó constatado en la programación de actos del LXXV Aniversario de la Reorganización de esta Hermandad, dicha obra será colocada en la fachada de San Francisco para rezos de cofrades, fieles y devotos, quienes además podrán sufragar uno o varios azulejos de tan impresionante retablo cerámico (señalándose el nombre de los donantes al dorso de los mismos azulejos que sufraguen). A tal fin próximamente se remitirá otro comunicado con los precios, modo de pago y demás informaciones al respecto. 





viernes, 18 de septiembre de 2015

Evangelio y comentario del domingo 20 de septiembre

XXV Domingo del Tiempo ordinario (ciclo B)
¿Quién es el primero?

En nuestro caminar por el mundo, tenemos tiempo para muchas cosas. Unos lo aprovechan a tope y acaban dejando tras de sí realizaciones y relaciones importantes. Otros no lo aprovechan tanto y al final de sus días se encuentran casi con las manos vacías y más bien solos.
Pero más allá de nuestras obras, muchas o pocas, y más allá de nuestras relaciones, abundantes o escasas, en el fondo del alma de cada persona late una pregunta callada: ¿Cuál es mi puesto? ¿Quién va por delante y quién por detrás de mí?
Es una pregunta que brota, sin duda, del fondo del corazón de cada uno. Pero es también una demanda alimentada por la sociedad en la que nos encontramos inevitablemente desde que venimos al mundo. ¿No es normal que un niño se pregunte ya bien pronto si su hermanito va por delante de él en el aprecio y el amor de sus padres? ¿No sucede que las niñas, sobre todo, se encuentran en seguida con una especie de exigencia social de tener que ser más guapas que las otras? Y luego, cuando los adultos tienen que valerse en el trabajo o en cualquier otro campo de la vida social, la competencia por el mejor puesto es casi un imperativo inevitable.
Naturalmente, el deseo de ser el primero de la clase, o en el deporte, o en el trabajo, no es un deseo de por sí malo. Al contrario, la psicología humana se configura de tal forma que, sin ese deseo, la motivación para vivir y para hacer las cosas bien se vería debilitada o incluso imposibilitada.
Pero también es verdad que si ese deseo se convierte en compulsivo, si no es moderado por otros puntos de vista, como, por ejemplo, el de la compasión o la justicia, entonces se convierte en una pasión destructiva de la propia persona y de su entorno.
En el pasaje del Evangelio del próximo domingo, los discípulos se quedaron callados cuando Jesús les preguntó de qué habían venido discutiendo por el camino. La suya parece que no había sido precisamente una conversación serena sobre los desafíos que el Maestro les acababa de plantear en la instrucción privada que les estaba haciendo aquellos días. Por eso no se atrevían a responder. Estaban un poco avergonzados de su pasión por el primer puesto, cuando Jesús les acababa de hablar de algo que ellos no habían entendido, pero que intuían que iba por un camino muy diferente del que ellos llevaban.
Como aquellos ingenuos pescadores de Galilea, todos intuimos de algún modo la falsedad de nuestro afán desordenado por ser los primeros. Es un buen comienzo para poder escuchar al Señor y aceptar su enseñanza.
No hay mejor camino para alcanzar la paz del alma y la serenidad del corazón que seguir al Amor omnipotente en su renuncia voluntaria a los primeros puestos de este mundo. Porque el puesto que, para cada uno, merece la pena de verdad es el que Dios nos tiene reservado junto Él: es nuestra Gloria. Pero el camino de la Gloria no puede ser otro que el de la cruz. El primero será quien sepa hacerse voluntariamente el último, al estilo de Dios y junto con Él.


+ Juan Antonio Martínez Camino
Obispo auxiliar de Madrid



Evangelio

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará».
Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle. Llegaron a Cafarnaún y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?»
Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
«Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».


Marcos 9, 30-37




La Hermandad de las Cinco Llagas visitará institucionalmente el próximo domingo día 20, con motivo del programa del LXXV Aniversario de su Reorganización, a las Hermandades de La Macarena, Los Servitas y Los Gitanos




Magnífico artículo de Carlos Colón sobre la calle Feria, que ya visitamos con Montesión, que nace en San Juan de la Palma y acaba en la Macarena

Fuente: Diario de Sevilla

LA CIUDAD Y LOS DÍAS

Tres meses faltan

CARLOS / COLÓN | ACTUALIZADO 18.09.2015 - 01:00

SE aproxima el tiempo de la calle Feria, calzada del Adviento y vía augusta de la Esperanza. A partir de hoy, pasada la exaltación de la Santa Cruz -los Primitivos Nazarenos siempre abriendo el camino- y a una semana de la fiesta grande mercedaria del Tiro de Línea, faltan tres meses para el día de la Esperanza. Para quien vive estas cosas los meses tienen nombres propios en calle Feria. Octubre se llama Rosario en la Macarena y en Montesión. Noviembre se llama Todos los Santos en Omnium Sanctorum y Amargura en San Juan de Palma. Diciembre se llama Esperanza en la Macarena. Y después, todo se llama Gran Poder. 

No escribo de esas tradiciones de anteayer que tanto gustan en esta ciudad, tan dada a celebrar lo nuevo como antiguo y despreciar lo antiguo como viejo, sino de vida, de siglos y de historia. La Amargura está en San Juan de la Palma desde 1725. Montesión está en la plaza de los Carros desde 1574, cuando allí se alzaba el convento dominico, y allí sigue después que este se extinguiera. Todos los Santos está en la antigua parroquia desde 1554. La Hermandad de la Macarena nació en 1595 en el barrio que le dio su nombre y vivió en San Gil desde 1653, cuando ya hacía más de un siglo que residía allí la del Rosario. 

Siglos de historia y de vida -las más auténtica, la más cotidiana y modesta- gracias a los que intuimos un amor que nos precedió -"antes de que te formaras en el vientre te conocí"-y nos acogerá -"fuerte como la muerte es el amor"-. Y si todo resultara no ser más que un anhelo que no será correspondido, tenemos al menos aquí y ahora esa forma humana de la comunión de los santos que sentimos cada vez que nos borramos bajo la túnica para ser a la vez nosotros y quienes antes la vistieron, cada vez que visitamos la capilla que tantos antes que nosotros visitaron y allí rezamos a las mismas imágenes las mismas oraciones nunca interrumpidas que ellos les rezaron. Nadie ha definido mejor que Manuel Chaves Nogales este "calor suave de oraciones ininterrumpidas, que unos labios comienzan, otros continúan y ningunos cierran, como una sola y compleja manifestación de piedad". 

No sé, aunque lo espero, si hay un Cielo que nos aguarde. Pero sé que gracias a este tesoro que preservan las hermandades tenemos tierra de memoria bajo los pies y cielo de esperanza sobre nuestras cabezas. Ya es bastante. Hoy es 18 de septiembre. Tres meses faltan, Esperanza.







Nuestra Hermandad de las Cinco Llagas, representada en la Semana de Teología


El famoso poema del P. Ramón Cué Romano, S.I.

Sin lugar a dudas, ésta es una de las más famosas poesías que contiene el libro lírico más famoso y universal de la Semana Santa de Sevilla, que no es otro que el Como llora Sevilla, del Padre Cué:



"En la calle de La Feria"

Ay, aquella ventanita
de la calle de la Feria,
donde se asoma la niña
de cutis azul y ojeras,
la niña que mira triste
y está enferma!
Siempre, cuando pasa el palio
verde de la Macarena
se para ante la ventana,
y como es la calle estrecha
saca su brazo de luna
y acerca el palio, y lo besa...
Y en el terciopelo verde
sus labios de rosa seca
dejan temblando un suspiro
junto a los flecos de seda:
-"¡Tú que pasas, Esperanza,
sáname, que estoy enferma!"
Y se cierran los cristales,
y la procesión se aleja,
y en el bordado del palio
una flor más centellea
como los ojos con fiebre
de la niña azul enferma...


Un año más. Viernes Santo.
Ya vuelve la Macarena.
Ya está junto a la ventana
buscando un beso su seda...
Por detrás de los cristales
se asoma la niña enferma...
Pero no sale, le daña
la brisa del alba fresca,
y tras la ventana llora
más azul cutis y ojeras...
En el palio tembloroso
que en el cristal se refleja,
ponen un beso sus labios
cárdenos de rosa seca:
-"¡Tú que pasas, Esperanza,
sáname, que estoy enferma!"
Y se pega a los cristales
su piel de cristal con venas,
y hay un sollozo en el alba
mientras la Virgen se aleja...


Un año más. Viernes Santo.
¡Ya no pases, Macarena!
¡Ya no te espera la niña
azul en la calle Feria!
No hay nadie tras los cristales,
nadie en la ventana ciega,
nadie que te ponga un beso...
¡Ya no pases, Macarena!
Que si al pasar, tus reflejos
en la ventana se espejan,
se quebrarán los cristales
de desilusión y pena,
como se quebró la vida
de la niña azul y enferma...
Ya no hay nadie en la ventana.
¡No pases ya, Macarena!





-"Deja que pase, que pase..."-
(cantó en el alba una estrella.)
"Ella aquí no es Esperanza,
ni yo aquí soy rosa seca.
Ella es toda posesión
y yo rosa fresca, fresca...
Que pase, si en mi ventana
se copia el palio, no temas,
me asomaré a mis cristales
para besarlo, hecha estrella,
y se quebrarán de gozo
como un aplauso en la fiesta..."

Viernes Santo. Madrugada.
¡Pasa, pasa, Macarena!

  
Foto: Diario de Sevilla



Diario de Jerez recoge en su edición del pasado jueves 18 de septiembre la mesa redonda "El santo hábito nazareno"


Una representación de nuestra Hermandad asiste a la toma de posesión de la nueva Junta de Gobierno de la Hermandad del Cristo de la Expiración


“Vestirse de nazareno es algo indefinible que ni el cerebro ni la boca aciertan a explicar”

La Hermandad de las Sagradas Cinco Llagas celebró este pasado viernes una memorable mesa redonda que, enmarcada en la programación de actos del LXXV Aniversario de su Reorganización, analizó en profundidad ‘El santo hábito nazareno’


“Vestir la túnica es imbuirse de una fuerza interna hacia lo externo Mi padre me enseñó a encarnarme no estando con ella sino en ella. En efecto es una negación a sí mismo. Es la unión de algo espiritual. También nos vestimos y también simbolizamos un color y unos signos. Y una dimensión de compromiso. La Hermandad se hace comunidad pública en la calle”

“Cada vez que uno sale de nazareno ahí está el pasado, el presente y el futuro de la Hermandad. Cuando vemos un nazareno de las Llagas, por ejemplo, vemos al nazareno de las Cinco Llagas de siempre. No sabemos si es el último en incorporarse o el más antiguo, si es fulanito o zutanito. Cuando vemos un nazareno de las Cinco Llagas, ahí está el nazareno de las Cinco Llagas por antonomasia, el nazareno de siempre de esta Hermandad. Por eso compromete mucho. Porque representa la Historia, los que fueron, los que vendrán, un paradigma”

“Mi peor momento con la túnica fue un año que no pude vestirla. Pude asomarme a la calle para ver a la cofradía y aquello me pareció como una pesadilla. Una experiencia horrorosa. Ver mi cofradía del alma y yo no estaba allí dentro. Algo que no quiero volver a vivir por nada del mundo. Prefiero morirme antes de no poder ponerme mi túnica”

“No sabemos la responsabilidad que tenemos de vestir la túnica hasta que ya no podamos. Soy de la época en la que los hermanos se vestían hasta que podían. En una tradición no aprendida sino heredada. Hombres, sí, de la procesión a su muerte, hasta la muerte”

“Yo, cuando me quito la túnica después de la estación penitencial, siento una  tremenda desolación”

El pasado viernes día 11 de los corrientes la Hermandad de las Cinco Llagas –tras la mensual Eucaristía de Hermandad presidida por el director espiritual fray José Luis Salido- retomó –después del paréntesis del mes de agosto- los actos de la amplia programación del LXXV Aniversario de la Reorganización de esta cofradía de la Madrugada Santa. Fue en esta ocasión la celebración de una memorable mesa redonda que, bajo el epígrafe genérico de ‘El santo hábito nazareno’, satisfizo sobremanera a los cofrades congregados en la Capilla del Voto. Convocatoria memorable que cubrió con creces todas las expectativas creadas al respecto. No era para menos: tanto la temática elegida –tan del gusto y de la honda tradición de la cofradía organizadora- como la altura de los contertulios que conformaban el esperado coloquio… predecían ya de antemano una interesantísima velada nimbada  de profundidad espiritual, catequesis nazarena, experiencia personal y emoción de pura estirpe…

Moderó la mesa redonda –de muy brillante modo, ágil en la concesión de la palabra y en la medida de los tiempos y evidenciando asimismo una agradecida tablas en tales lides- el comunicador y miembro de la Junta de Gobierno del Desconsuelo Juan A. Sánchez Galindo, quien además se confesó como gran devoto del Señor de la Vía-Crucis y María Santísima de la Esperanza y persona muy cercana a la institución cofradiera con sede canónica en la iglesia de San Francisco.

Sánchez Galindo introdujo el análisis –desde sus más plurales parámetros y enfoques- del hábito nazareno leyendo textualmente el fragmento de un artículo del cofrade de las Cinco Llagas Marco A. Velo: “El santo hábito nazareno entraña la suprema conexión inmarchitable entre Dios y el hombre, entre el hombre y Dios, y –por ende- he aquí su atemporal naturaleza trascendente. Su inclusive teologal trascendencia. La textura del valor divino de lo humano. La mixtura del  valor humano de lo divino. El santo hábito nazareno es testimonio externo, valentía interna, radiografía de la conciencia, humildad del alma, herencia y legado, mortaja y renacimiento, negación a sí mismo y amor sin cotos al prójimo”.  A partir de este mismo texto, y ampliando la estructura del debate en base a diferentes prismas tanto teóricos como prácticos de la realidad “del hecho de vestir la túnica”, fueron interviniendo los diferentes contertulios principiándose así una serie de testimonios que resumimos de manera selectiva a continuación:

·        Excmo. Sr. D. José Carlos Fernández Moreno, ex Hermano Mayor de la Hermandad de la Misericordia de San Fernando, Pregonero de la Semana Santa de San Fernando 1983 y 2009 y Académico de Número y actual presidente de la Real Academia de San Romualdo de Ciencias, Letras y Artes.
- Mi más cordial enhorabuena a la Hermandad de las Cinco Llagas por la celebración tan brillante de estos actos del LXXV Aniversario de su Reorganización.

- Para muchos la túnica no tiene ninguna trascendencia. Y la tratan como un mero ropaje. Para otros sin embargo vestir el santo hábito nazareno es el acto más importante, más íntimo, de un cofrade durante todo el año. Sabiendo además que el cofrade es muy heterogéneo. No se puede medir con el mismo parámetro una cofradía de silencio que una de capa.

- Vestiré la túnica mientras Dios me dé vida. No es cuestión de crisis si no de sentimientos. Lo hacemos por verdadera Fe y devoción hacia nuestros Titulares. Toda la crisis de los tiempos actuales no va a poder con eso. Porque además vestir la túnica nazarena no tiene explicación. Es como los enamoramientos. Que no tienen explicación.

- La familia es fundamental para la concienciación de la trascendencia de vestir el hábito nazareno, que tiene mucho de tradición y de preparación familiar. Todo en la familia tiene mucho de tradición y de comportamiento de futuros nazarenos.

- Mi peor momento con la túnica fue un año que no pude vestirla. Pude asomarme a la calle para ver a la cofradía y aquello me pareció como una pesadilla. Una experiencia horrorosa. Ver mi cofradía del alma y yo no estaba allí dentro. Algo que no quiero volver a vivir por nada del mundo. Prefiero morirme antes de no poder ponerme mi túnica.

- Mido los años de estación penitencial en estación penitencial.

- Yo, cuando me quito la túnica, siento una tremenda desolación.


·        Ilustrísimo Sr. D. Francisco Garrido Arcas, ex Hermano Mayor de la Hermandad de la Amargura de Jerez y ex Presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Pregonero de la Semana Santa de Jerez 1982 y Académico de Número y miembro de la Junta de Gobierno de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras.

- Vestir la túnica nazarena es vestirnos de una profunda emoción. Yo me visto en las Hermandades de la Amargura y del Santo Crucifijo. Mis túnicas me emocionan cuando las veo planchadas y colgadas justo antes de cada estación penitencial. Yo me arrodillo y rezo ante ellas porque doy gracias a Dios por concederme un año más. Vestir la túnica es revestirse de Cristo.

- Yo creo que Jerez está sufriendo una crisis de cofrades, a pesar de que han crecido los cortejos. Me refiero a una crisis de permanencia vistiendo nuestras túnicas nazarenas. Es motivo de la comodidad, de la duración de las estaciones penitenciales... Los mayores nos retiramos por la lentitud de los cortejos

- No sabemos la responsabilidad que tenemos de vestir la túnica hasta que ya no podamos. Soy de la época en la que los hermanos se vestían hasta que podían. En una tradición no aprendida sino heredada. Hombres, sí, de la procesión a la muerte, hasta la muerte.  

- Cada cofrade, aunque sea de capa,  tiene en su corazón una túnica de cola.


·        Sr. D. José A. Casas Gómez, vicepresidente del Consejo Local de la Unión de Hermandades de Jerez y cofrade de las Tres Caídas y Cinco Llagas.

- Esta Hermandad de las Cinco Llagas es próxima, señera y pionera en la ejemplaridad de vestir el santo hábito nazareno. Una Hermandad a la que felicito por la calidad de su magnífico programa de actos del LXXV Aniversario de la Reorganización.

- Vestir la túnica es imbuirse de una fuerza interna hacia lo externo Mi padre me enseñó a encarnarme no estando con ella sino en ella.

- En efecto es una negación a sí mismo. Es la unión de algo espiritual. También nos vestimos y también simbolizamos un color y unos signos. Y una dimensión de compromiso. La Hermandad se hace comunidad pública en la calle.

- Las hermandades hemos bajado el nivel de exigencia. Hay que concienciar a los nazarenos. La crisis económica también ha influido.

- Apelando a la sinceridad, los censos de las hermandades están por revisar. No son todos los que parecemos. No hay más cera que la que arde.

- Cada vez hay menos conciencia espiritual. No estamos en momentos estelares para la educación familiar. Cuesta transmitir a los hijos que se nieguen a sí mismos. Hay en las Hermandades a veces algunas lagunas de edades. Se debería trabajar con mayor énfasis en el cuido permanente del cofrade en la maduración de todas sus etapas, de sus edades...

- Yo prefiero, en las cofradías, poquitos y bien puestos.

- Las diputaciones mayores de gobierno deben formar al hermano. Es positivo tener un contacto continuado y frecuente.

- Es necesario una revisión del Reglamento del Régimen Interno. Y quizá permitir que hermanos con cierta edad puedan hacer -por ejemplo- estación únicamente hasta la Catedral.

- Tenemos conciencia también de pasos. Muchas cofradías avanzan al son de los pasos.


·        Sr. D. Eduardo Velo García, Medalla de Oro y ex Hermano Mayor de la Hermandad de Loreto -actual Teniente Hermano Mayor- y ex Secretario del Consejo Local de Hermandades y Cofradías.
- En efecto vestir la túnica es revestirse de Cristo. Es revestirse de aquel Nazareno que murió por nuestros pecados y eso compromete mucho.

- No se sale de nazareno. Se sale siendo nazareno. Con el hábito somos templo y sagrario en la calle. Vamos a hacer algo muy trascendental. Los hermanos deben ser conscientes de ello.

- Es curioso cómo en una sociedad que se aleja más de los sentidos cristianos, se siga la tradición de los nazarenos de nuestras cofradías. Todo lo tenemos a mano en esta sociedad de confort y no obstante se siguen sacando papeletas de sitio y se siguen padeciendo las insufribles caminatas de nuestros itinerarios. Es la grandeza de nuestra Semana Santa: que no tiene explicación.

- Yo en este sentido prefiero la calidad a la cantidad.

- El gran triunfo de las cofradías no es que se hayan adaptado a los tiempos sino que son los tiempos los que se han adaptado a las cofradías. Todo cambia menos las cofradías. Y es porque Dios así lo quiere.

- La formación es la asignatura pendiente de las Hermandades. Todos los problemas de carencia en torno a la túnica derivan de la falta de formación. Se nota enseguida cuando las hermandades le dedican formación a la mentalización de vestir la túnica.

- Cada vez que uno sale de nazareno ahí está el pasado, el presente y el futuro de la Hermandad. Cuando vemos un nazareno de las Llagas, vemos al nazareno de las Cinco Llagas de siempre. No sabemos si es el último en incorporarse o el más antiguo, si es fulanito o zutanito. Cuando vemos un nazareno de las Cinco Llagas, ahí está el nazareno de las Cinco Llagas por antonomasia, el nazareno de siempre de esta Hermandad. Por eso compromete mucho. Porque representa la Historia, los que fueron, los que vendrán, un paradigma.

- Hay muchos que no nacen en familia cofrade pero sí han nacido con el pellizco de ser cofrade aunque vivan  incluso en un entorno adverso. ¿Donde pueden encontrar el apoyo que no hallan en la familia, en los amigos, en su círculo? Sin duda en los hermanos de su Hermandad.

- Vestirse de nazareno es algo indefinible que ni el cerebro ni la boca aciertan a explicar.

Como epílogo a todas las intervenciones Eduardo Velo leyó un fragmento de su entrañable artículo ‘Guardando mi túnica’, publicado en prensa local hace unos años y dedicado a todos cuantos indeclinablemente visten el santo hábito nazareno cada Semana Santa. El Hermano Mayor de la Hermandad de las Cinco Llagas Juan Lupión Villar hizo entrega a todos los participantes de un recuerdo personalizado y basado en el logotipo del LXXV Aniversario de la Reorganización, obra del hermano de esta Hermandad y destacado orfebre jerezano Miguel Ángel Camas Soto.

LA JUNTA DE SEÑORES OFICIALES



La Hermandad de las Cinco Llagas felicita al nuevo Sr. Hermano Mayor de la Hermandad de la Humildad y Paciencia don Juan José Fernández Tamayo y le desea toda clase de aprovechamientos y éxitos en su nueva inminente legislatura


sábado, 12 de septiembre de 2015

Evangelio y comentario del domingo 13 de septiembre

Fuente: ALFA Y OMEGA

XXIV Domingo del Tiempo ordinario
Pensar como Dios

Cuando alguien hace las cosas mal, causando daños y sufrimiento a los demás y a sí mismo, solemos decir que no piensa lo que hace. El ser humano tiene mucho en común con los animales. Pero no nos suenan bien frases como «el hombre y los demás animales». Porque la diferencia es mucho mayor que la semejanza. Y la diferencia estriba en que el ser humano es capaz de pensar.
Podemos preguntarnos a qué se debe esa capacidad humana. Algunos responden que se trata simplemente de una función de un cerebro mucho más desarrollado y complejo que el de los animales. Esos reducen el pensamiento a una función de la materia. Pero si las cosas fueran así de simples, no sabríamos por qué algunos animales con una información genética prácticamente igual a la humana y con cerebros muy complejos no solo no muestran indicios de pensamiento, sino que ni siquiera parece que pueden llegar a mostrarlos. He leído que dos monos a los que se proporcionó un ordenador, sobre cuyo teclado estuvieron poniendo sus manos durante un mes, no lograron escribir ni la palabra más simple del vocabulario inglés, que es «I» (yo). Ni por casualidad podrían escribir una obra como El Quijote, porque para que tal casualidad fuera matemáticamente pensable, se necesitaría más materia y tiempo de los que el cosmos dispone. Y, en todo caso, habría sido por casualidad, no por pensamiento.
El ser humano piensa porque participa del Pensamiento que ha pensado el mundo. Piensa, porque no hay solo materia, sino que la materia es producto del Pensamiento creador. La organización de la materia que conocemos y que culmina tal vez en el cuerpo humano no puede ser producto de un supuesto azar material. El pensamiento no puede venir de la materia bruta. Hay una Luz originaria de la que procede la luz que permite al ser humano ver el mundo y pensar.
Pensar es crear orden o, al menos, diseñarlo. Donde hay orden puede haber vida. Pero ¿qué orden? ¿Puede ser tenido como orden aquel que un sujeto finito, como cada uno de nosotros, piensa que establece cuando organiza todas las cosas en torno a sí mismo? ¿No será eso más bien desorden? Pues exactamente eso es lo que hacemos cuando pensamos movidos por el pecado del orgullo, con el que hacemos de nosotros el centro del universo. Eso lo hemos aprendido de Satanás. Eso no procede del Pensamiento creador, sino de la voluntad creada destructora del orden divino de la vida.
Jesús reprocha duramente a Pedro que no piensa como Dios, sino como Satanás. Piensa como Dios quien se pone detrás de Jesús para seguir sus huellas, para vivir y morir como Él. Piensa como Dios quien no tiene miedo a hacer entrega de su vida por amor al Amor creador. Quien piensa así no es esclavo de la autorreferencialidad, que genera desorden y muerte. Quien piensa así se pone en la órbita del único centro real del cosmos y de la vida, que solo puede ser el poder infinito de la Luz y del Amor.


+ Juan Antonio Martínez Camino



Evangelio

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino preguntó a sus discípulos:
«¿Quién dice la gente que soy yo?»
Ellos le contestaron:
«Unos, Juan Bautista; otros,
Elías; y otros, uno de los profetas».
Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
Pedro le contestó:
«Tú eres el Mesías».
Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie. Y empezó a instruirlos:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los senadores, sumos sacerdotes y letrados, ser ejecutado y resucitar a los tres días».
Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió, y de cara a los discípulos increpó a Pedro:
«¡Quítate de mi vista, Satanás! Tú piensas como los hombres, no como Dios».
Después llamó a la gente y a sus discípulos y les dijo:
«El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por el Evangelio, la salvará».


Marcos 8, 27-35