Muy Noble y Muy Leal Ciudad de Jerez de la Frontera

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viernes, 27 de marzo de 2015

Evangelio y comentario

Domingo de Ramos
¿Por qué?

Sólo el Evangelio de Marcos, y con él Mateo, trae aquellas tremendas palabras de Jesús, dichas poco antes de morir en la cruz: «¿Por qué, Dios mío? ¿Por qué me has abandonado?» Algunos copistas no se atrevieron a reproducirlas en sus papiros. Marcos, en cambio, las había conservado incluso en arameo, el idioma en que las pronunció el Señor: «Eloí, Eloí, lamá?» En esta lengua resonarán también en todas las iglesias del mundo el domingo próximo, cuando se dé lectura a la historia de la Pasión en la Misa con la que se puede decir que comienza la Semana Santa, después de la procesión de los ramos.
Romano Guardini, en su gran libro El Señor, sostiene una idea bastante original, pero muy bien fundamentada. Dice que Jesús no vino a morir en la cruz, como un fracasado más entre los que han pretendido cambiar el mundo. El Padre envió a su Hijo para que fuera escuchado en su llamada a la conversión y para inaugurar así el reino de Dios en este mundo. No podemos pensar que Jesús creyera que sus palabras y sus signos no eran más que una farsa ineficaz, un mero trámite formal para pasar a la Pasión y a la muerte. Esperaba que lo creyeran y lo siguieran. Si hubiera sido así, no lo habrían crucificado. Entonces, la entrega del Hijo a su misión escatológica habría abierto paso a una era de paz completamente nueva, gracias a que Dios reinaría en los corazones de los hombres y en la sociedad humana. Pero el enemigo de Dios y del hombre opuso feroz resistencia y la colaboración humana con la acción divina falló. No lo creyó casi nadie: ni los dirigentes, ni la gente. Sólo su Madre, la nueva Eva, lo iba a acompañar con verdadera fe hasta la cruz. Por eso, la entrega de Jesús a su misión tuvo que convertirse en oblación de sacrificio. Porque Dios estaba dispuesto a llevar adelante la implantación de su Reino a cualquier precio, incluso al precio de la sangre de su Hijo. El reino de Dios no vino en vida de Jesús, como éste habría previsto en un principio, pero desde entonces está viniendo de la cruz gloriosa del Señor.
Claro que ese tuvo que, esa necesidad divina del sacrificio encierra un misterio insondable. Tanto, que el hombre Jesús, clavado en la cruz –sin que ello comprometiera en absoluto su unión de Hijo eterno con el Padre de la misericordia–, deja asomar a sus labios cuarteados y ensangrentados aquella pregunta angustiosa: ¿Por qué? ¿Por qué me has abandonado?
Dios Padre abandonó a su Hijo en la muerte. Quiso acompañar al pecador hasta lo más lejos adonde éste se había separado de Dios. Así realiza el Creador su omnipotencia de modo supremo. Así es como le es posible al poder infinito del Amor unir la justicia con la misericordia. Sufriendo Él mismo el justo castigo del pecado: la muerte. Pero, de ese modo, la muerte ha perdido su aguijón. La muerte está muerta. Porque el Hijo, que ha sufrido la muerte con y por nosotros, pecadores, no fue abandonado para siempre: ha sido levantado de entre los muertos por el poder de Dios, para que también nosotros, si morimos con Él, podamos resucitar a la Vida eterna.
+ Juan Antonio Martínez Camino
obispo auxiliar de Madrid



Evangelio

…Era media mañana cuando lo crucificaron. En el letrero de la acusación estaba escrito:
«El rey de los judíos».
Crucificaron con Él a dos bandidos, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió la Escritura que dice: «Lo consideraron como un malhechor». Los que pasaban lo injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: «¡Anda!, tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo bajando de la cruz».
Los sumos sacerdotes se burlaban también de Él diciendo: «A otros ha salvado y a sí mismo no se puede salvar. Que el Mesías, el rey de Israel, baje ahora de la cruz, para que lo veamos y creamos». También los que estaban crucificados con Él lo insultaban.
Al llegar el mediodía, toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y a la media tarde, Jesús clamó con voz potente:
«Eloí, Eloí, lamá sabactaní (que significa: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado)».
Algunos de los presentes, al oírlo, decían: «Mira, está llamando a Elías». Y uno echó a correr y, empapando una esponja en vinagre, la sujetó a una caña, y le daba de beber diciendo: «Dejad, a ver si viene Elías a bajarlo».
Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró.
El velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo. El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo: «Realmente este hombre era Hijo de Dios».
Al anochecer, como era el día de la Preparación, víspera del sábado, vino José de Arimatea, noble magistrado, que también aguardaba el reino de Dios; se presentó ante Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Informado por el centurión, Pilato se lo concedió.

Marcos 14, 1-15, 47



Continúan todos los viernes de Cuaresma los Vía-Crucis


Las Hermandades de Jerez tendrán un gesto común de fraternidad con los Cristianos Perseguidos

El Consejo Directivo de la Unión de Hermandades ha acordado realizar un acto en común, por parte de todas las Hermandades que componen el mismo, para poner de manifiesto la solidaridad con los padecimientos de los cristianos perseguidos.

Nuestra Semana Santa tiene la virtud de servir de altavoz para aquellos lugares donde nuestros hermanos cristianos están sufriendo el ser perseguidos y asesinados atrozmente por todo el mundo.

Con este gesto se pretende hacer llegar nuestra solidaridad y ánimo, para ello se ha hecho petición a nuestro Obispo, monseñor José Mazuelos Pérez, de incluir una mención especial por esta situación, en la oración que se envía a todas las Hermandades para ser leída en el momento previo a la salida procesional.

Junto a la oración, cada Hermandad tendrá a bien acordar una acción, que identifique nuestra unión en estos delicados momentos que están atravesando los Cristianos Perseguidos.




jueves, 26 de marzo de 2015

Agradecimiento a Cofrademania y Diario de Jerez

Agradecemos al portal web Cofrademania, y especialmente a su director Andrés Cañadas, así como a la cabecera Diario de Jerez y su cronista cofradiero Francisco Abuín la cobertura que dedican a los actos del LXXV Aniversario de la Reorganización de nuestra Hermandad de las Cinco Llagas.




Artículo de José Manuel Moreno Arana sobre nuestra Hermandad

Fuente: Diario de Jerez

DESDE LA CIUDAD OLVIDADA

La Pasión olvidada (y V)


JOSÉ MANUEL / MORENO / ARANA |  24.03.2015

EN 1561 se funda en el Convento de San Francisco la primitiva hermandad de las Cinco Llagas. Nació con una profunda inspiración franciscana pues eligió un título que remitía a una de las grandes devociones de la orden seráfica: esas heridas de Cristo en la Cruz que eran precisamente su emblema por haber sido recibidas como estigmas por el santo de Asís. Pero esa vinculación de la hermandad con los franciscanos se rompe en 1778 por desavenencias entre las dos partes, ya que los cofrades no tuvieron cabida en la nueva iglesia construida por los frailes. Es entonces cuando se trasladan a San Juan de los Caballeros, llevándose consigo sus imágenes. La procesión, que llevaba un paso con la representación de la Lanzada, continuó saliendo hasta 1822. A partir de ahí se le pierde el rastro, aunque se cree que el crucificado al que dieron culto acabó en el convento de las monjas mínimas, justo al lado de San Marcos. Allí la talla ha permanecido muchos años oculta, en la clausura, lejos de miradas 'incómodas' e hipotéticas reclamaciones. Una única fotografía tenemos de ella. Fue dada a conocer por Antonio de la Rosa en su monografía sobre la imaginería procesional jerezana, donde la relaciona con Jerónimo de Valencia, escultor del siglo XVI conocido, como Cristóbal de Voisin, por la famosa sillería de la Cartuja. Tras unos feos repintes se adivina una interesante escultura, de cuerpo esbelto, sobrio sudario y expresiva cabeza. 

Cuando la actual cofradía de Las Cinco Llagas se crea con el objetivo de reorganizar la antigua lo hace sin poder rescatar aquella imagen y cambiando de manera radical la iconografía de su misterio. Esta nueva hermandad pretende rescatar este año de su 75 aniversario, aunque fugazmente, el culto público a este crucificado renacentista. Será una ocasión única para contemplarla.


Crónica del Pregón de la Semana Santa de Jerez

Fuente: Diario de Jerez

Antonio Moure sienta cátedra pregonera en el Villamarta

La Semana Santa tuvo ayer un magnífico prólogo escrito con el mejor compás pregonero ante un teatro que se llenó y disfrutó de las alrededor de tres horas que duró la cita.
texto: FRANCISCO ABUíN


Fue, como se suele decir cuando es extraordinario, todo un pregonazo. Antonio Moure lo bordó ayer y buena muestra de ello fue la inusualmente larga aclamación que cerró la cita del Villamarta con un público puesto en pie que aplaudió a rabiar la gran obra con la que proclamó la Semana Santa. Antonio Moure encandiló, emocionó, alentó y exaltó genialmente la Pasión dedicando prosa y verso a todas las hermandades en lo que ya es un pregón inolvidable. Tremendamente complicado es destacar una parte de otra, unos versos de otros. 

En su conjunto fue un precioso canto a la Semana Santa. Un precioso prólogo que pregonó, con todas las letras, lo que sucederá dentro de seis días. Antonio Moure no desperdició su segunda subida al atril pregonero, como tampoco lo hizo en 1998, pero ayer sentó cátedra. Fue largo pero intenso, alrededor de tres horas duró el acto en su conjunto. No dejó ninguna advocación sin nombrar o exaltar dentro de las más de 17.000 palabras de su obra; y eso tiene mérito. Echó el resto en los versos con una prosa que le sirvió, unas veces para reflexionar y otras para hilvanar contenidos, versos que fueron profundos en los iconos devocionales de siempre pero, lógicamente, con énfasis especial, íntimo y evocador de su ser cristiano y cofrade con las que les toca más de cerca: Tres Caídas y Dolores. Jerez estuvo constantemente en boca del pregonero; ese Jerez que siente, piensa y reza en cofrade. 

La mañana fue desapacible, un día nada propicio para anunciar la Semana Santa, por aquello de la lluvia. Toquemos madera para alejar premoniciones. El teatro se llenó hasta arriba con las primeras filas para hermanos mayores, ex pregoneros y representantes de otras instituciones. En el escenario, adornado con centros florales compuestos por calas blancas, la plateada cruz de guía de la hermandad de las Tres Caídas y el repostero con el escudo de la Unión de Hermandades. Sentados, con el protocolo acostumbrado, el presentador, el pregonero, el presidente de la Unión de Hermandades, el obispo, la alcaldesa y el capellán del Consejo. 

La música debió abrir, como es costumbre, el acto. No fue así, los componentes de la banda municipal protestaron con proclamas levantadas en sus manos, desde el foso, por la situación que atraviesa la formación, dejada totalmente de la mano de quien depende. Tras unos segundos de silencioso titubeo, el público aplaudió el gesto. 

Volviendo a la normalidad de la cita, la secuencia de marchas elegidas por Antonio Moure se abrió, con el telón echado, con Virgen de los Dolores, de Orellana, en honor de su cofradía. Se levantó el telón y sonaron los magníficos compases de la marcha dedicada a la sevillana hermandad del Cerro 'Cristo del Abandono y Desamparo', un homenaje íntimo del pregonero a un amigo. 

Tras la presentación, sonó 'Soleá Dame la Mano', el himno semanasantero de Moure. Su hermano Manolo le presentó evocando su infancia, su ser cofrade y cómo era en la intimidad familiar, con anécdotas incluidas, del ayer pregonero. Fue una presentación cercana en la que Manuel, acertadamente, preludió a su hermano hablado de él y no de sus méritos: "Antoñito tiene un don .. escanciar su alma para encontrar la inspiración". Recordó al cofrade y al que fue pregonero en 1998, el que entonces no tuvo opción de negar la petición que le hizo don Rafael Bellido. 

Terminó el introito con unos versos que no cabe duda elevaron los ánimos de quien durante las siguientes horas se ocupó de levantar el de los más de 1.200 personas que siguieron el sendero que les señaló el heraldo de la Semana Santa. Una Semana Santa que la dibujó desde sus honduras sentimentales, creyentes, y cofrades. 

Evocó sus momentos como nazareno, como costalero, como hijo, como padre y como pregonero pretérito y de hoy. Moure, en clave dedicada a los escépticos y críticos a su designación, dijo que ser dos veces pregonero es "un privilegio sin parangón es, sin duda, una clara excepción a la regla pero, eso sí, nunca un pecado como algunas voces arcanas y de ultratumba han postulado desde su elitista atalaya de pensamientos, obras y omisiones". Este desquite siguió con una confesión diciendo, "ayer y hoy mis palabras siguen limpias, mi gesto cordial y mis brazos abiertos aún cuando la hiel sigue rebosando por muchos tinteros para escribir mundos de sombras". Y para rematar, sin rencores, "ni llevo cuentas del mal ni albergo revancha alguna, si acaso la venganza mía sea de manos tendidas y abrazos sinceros". 

A pecho descubierto, fuera del atril en los medios de las tablas, el pregonero hizo la dedicación de su obra a Jerez: "Aquí me tienes, Jerez/con un pellizco en el alma/con un beso en carne viva/ como un rescoldo de brasas/vengo a romperme los pulsos/ y a partirme la garganta/pregonando la grandeza/de nuestra Semana Santa". Maravilloso canto a Jerez al que el proclamador se entregaba sin ambages ni remilgos: " Por ti, hoy el pregonero, se hace altar de la palabra", unos versos que merecieron el primero de los muchos atronadores aplausos que se sucedieron a lo largo de la mañana; y de los olés, y de los compases por bulerías en las palmas con el público puesto en pie. Fue una explícita declaración a todos para decir desde el atril que sí iba a partir los pulsos y remover las almas de los presentes. 

Genialmente recordó, y hasta cierto punto reivindicó, la Rotonda de los Casinos, alternando la nostalgia del ayer con el hoy cofrade de Jerez cuya expansión va más allá de los empedrados de la ciudad de siempre: "Jerez tuvo un lugar, lleno de duende y pellizco, ruleta del sentimiento, redondel de los delirios...Yo nunca lo olvidaré, yo jamás te olvidaré Rotonda de los Casinos". 

Hubo huecos para sacar la sonrisa e incluso la risa del aforo, como cuando mencionó la nomenclatura de las calles del Jerez más nuevo que toman las más lejanas hermandades: "¿Cómo se puede morir Cristo por estos sitios?". El piano y el clarinete acompañaron algunos de los versos del pregonero como los dedicados a Las Angustias. Fueron los únicos añadidos que se permitió. El resto fue él, su voz y su buena declamación e incluso con inflexiones para llenar de dramatismo algunos pasajes. 

Fue valiente acordándose de los que cuyo amor es a 'contramano', "con el debido respeto que debo a los padres de la Doctrina", para decir a favor estos cofrades tan importantes en este mundillo por su sensibilidad, cualidades y sentido de la amistad, que "he convivido desde mi niñez con conocidos, amigos, compañeros que, desde el primer soplo de vida, han querido y quieren con un continente distinto y que aman profundamente el Evangelio de Cristo. Muchas veces los he mirado a la cara sin saber qué decirles ante, no sé cómo llamarlo, la incomprensión mostrada hacia ellos por algunos de nuestros pastores y sin hallar en ellos más pecado que el de amar más y mejor quizás de lo que yo amaré nunca. Sin embargo, a ellos la palabra Dios se les escribe en minúsculas y con demasiadas tachaduras". 

Fue un pregón en el que también hubo que leer entrelíneas para entender alabanzas y reproches más o menos explícitos como en el momento de La Cena: "El tiempo se fue deprisa/y llegaron los abrazos/y las palabras bonitas/ y los primeros halagos/y las primeras mentiras/ de algunos cofrades malos". 

Con la Esperanza, Moure se fajó para decirle muchas cosas bonitas: "Aquí me tienes señora/Esperanza, Madre nuestra/te traigo escrito un romance/con versos de primavera/nacidos de mis silencios/tras de mi túnica negra". Y también al Prendimiento: "Tarde de lunares rojos/bajo el Arco los flamencos/han llenado de jazmines/ los corredores del viento". Y también a la Soledad: "Tu quieres una clausura/ que Jerez no puede dar/porque le arden las entrañas/sólo con verte penar". Y también al Cristo: "Cuando el Viernes Santo llegue/el mejor de los nacidos/navegando por la historia/en la barca de sus siglos...Todo lo que conociste/para ti será distinto". 

Capítulo aparte, ya en las postrimerías del pregón, mereció el canto a sus 'madres' , "Carmen, mi madre en tierra/ Dolores, madre del verbo/modelos para la vida/y en mi vida el vivo ejemplo/ de cómo se abren las puertas/ las santas puertas del cielo". La Semana santa dibujada con primorosos y diestros colores por Antonio Moure se cerró con cantos de alabanza al cofrade, a la resurrección y a la expectación ante lo que llega, no sin antes cerrar todo con la Piedad: "Contigo se va Piedad/el último avemaría/ la postrera chicotá/se van los últimos vivas". 

Ahí queó, usando la voz costalera, el pregón de 2015. Un gran pregón nacido del talento de un cofrade que supo interpretar lo que se le exigía por aquello de ser otra vez el pregonero. Y bien que ha merecido la pena el embite que aceptó y devolvió con generosidad Antonio Moure Sánchez.




jueves, 19 de marzo de 2015

Los Académicos de Número de la Real Academia de San Dionisio y miembros del Centro de Estudios Históricos Jerezanos Eugenio Vega Geán y Antonio Mariscal Trujillo desglosaron exhaustivamente las personalidades, los personajes, la sociedad y el modus vivendi de ‘El Jerez de 1939’ en la segunda de las ponencias del programa del LXXV Aniversario de la Reorganización de la Hermandad de las Cinco Llagas

Redacta: Marco A. Velo

Dos ponencias, dos enfoques, dos perspectivas mancomunadas, fusionadas, coligadas a una misma fecha y a una ciudad: Jerez en el año de 1939. La Hermandad de las Sagradas Cinco Llagas acogió la segunda de las conferencias de su amplio programa conmemorativo del LXXV Aniversario de la Reorganización. Y lo hizo desplegando la indagación de la curiosidad: conocer a fondo las personalidades, los personajes, la sociedad del Jerez que arropó –en contenido y continente- al hecho histórico, a la iniciativa per se, a la intrahistoria de aquella ciudad que fue protagonista de la reorganización de esta corporación nazarena con sede en la iglesia Conventual de San Francisco. A tal fin ocuparon la tribuna de oradores dos consumados y consagrados especialistas en la materia: los ilustrísimos señores don Eugenio Vega Geán y don Antonio Mariscal Trujillo, ambos investigadores de renombrado prestigio y Académicos de Número de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras y del Centro de Estudios Históricos Jerezanos. Como señaló el Hermano Mayor de la cofradía organizadora, Juan Lupión Villar, en las palabras de presentación, “desglosar el currículum de ambos oradores nos llevaría horas y horas de exposición”.

Antonio y Eugenio supieron complementarse en la focalización de una temática que sustentaron en el subrayado de las personalidades de la época y de la descripción exhaustiva de la sociedad desde todos sus más descriptivos parámetros. La ponencia, ilustrada en un brillantísimo trabajo PowerPoint, satisfizo sobremanera a los muchos cofrades asistentes al acto (entre los que se incluían Hermanos Mayores de otras cofradías de la ciudad y conocidos cofrades interesados por la Historia y por el mundo de la investigación).

Mariscal Trujillo recalcó personalidades como Juan José del Junco: “Uno de los más destacados personajes de finales de los años 30. Fundador Escuela de Comercio. Académico Correspondiente de la Real Academia Hispanoamericana de Cádiz. Juan José del Junco se vio obligado a aceptar la alcaldía de Jerez por orden de Gobernación en 1937. Había que aparentar normalidad para ser neutral ante los bandos enfrentados. Creó la Junta de Caridad, un subsidio de ayuda a las familias numerosas de empleados, se abrieron bares y se creó el Grupo Franco -de los mejores proyectos escolares de la época -. En Jerez unas 80 calles y plazas fueron renovadas. ¿Cómo fue posible todos estos logros en plena Guerra Civil?”.

Asimismo destacó a Salvador Díez y Pérez de Muñoz (“a quien nuestra ciudad le debe el Alcázar. El compró y lo restauró. Compró y restauró los Claustros de Santo Domingo”). Siguió comentando que en aquellos entonces  
“abre su academia de guitarra en la calle Prieta Javier Molina. Considerado el creador de la escuela guitarrística de Jerez. Y la genial Lola Flores ya despunta en el año 1939. Nace en aquel año Paco Toro. Y cobra especial protagonismo la acción benefactora del padre Juan Torres Silva - entonces tutelada un colegio que estaba dentro del Alcázar-. No olvidó Mariscal la gran labor en pro de la ciudad de Álvaro Domecq y Díez o cómo el cirujano Fermin Aranda cumple 50 años de profesión de Medicina. Apostilla que Tomás García-Figueras recibe el premio Nacional de Literatura y que regresa a Jerez Teodoro Miciano. Igualmente el Conde de los Andes es nombrado Gobernador Civil en Santander.

Otros nombres propios salen a colación acompañados siempre de sus correspondientes fotografías. Así el General Pardo en el día de su boda. El filántropo Francisco L. Díez y Pérez de Muñoz. O la nombradía de  Manuel Esteve Guerrero (“promotor del Instituto de Enseñanza Media, cronista oficial de la ciudad, director de la Biblioteca Municipal. También fundador del CEHJ y de la Academia de San Dionisio”).   Fernando de la Cuadra inicia el proyecto de construir 880 viviendas.

Por su parte Eugenio Vega dictó cuanto muchos indicaron de lección magistral sobre la sociedad jerezana de posguerra: “Jerez era una ciudad decimonónica. En el 1939. Una oligarquía endogámica. El gusto inglés se mantenía tal cual había llegado con la Revolución Industrial. Pocas clases medias pero muy dinámicas. Tabancos, Feria, toros, el futbol... Nos parecería un Jerez provinciano. Con escasos alojamientos para los forasteros. El papel tradicional vuelve a la mujer. Amplias clases bajas. Etapas con muchos huérfanos y muchas viudas. Una militarización de la vida cotidiana. Un analfabetismo que en el año 1939 era ya endémico. La principal fuente de riqueza de la ciudad era el jornalero. La confesionalidad y el laicismo, doble vertiente paradójica”.  

A respecto de la cuestión demográfica, Eugenio Vega explica que Jerez “es ya la primera ciudad de la provincia de Cádiz. Superando a Cádiz en número de habitantes. En el año 1939 en Jerez no hay niños porque los hombres están en el frente.  La gente sólo podía utilizar el sueldo para comer.  Las enfermedades. La tuberculosis.  Mucha carestía.  En cuanto al urbanismo del 39 es el Jerez del siglo XIX. Ha crecido muy poco.  Se permitía la autoconstrucción. Y ocupar nuevas bodegas. El tráfico rodado brillaba por su ausencia. Las corralas, las casas de vecinos. Había carencia habitacional”.

“En el aspecto económico –añadió Vega- una élite que controla todo.  Amplias bolsas de pobreza. Se doblan los salarios (1936-1946) pero la carestía se multiplica por cuatro.  Estaba Jerez lejos de integrarse en una economía de mercado.  La miseria persistía porque no se palió de manera conveniente. ¿La situación política?: Pues Jerez era una ciudad de retaguardia. Cae en poder de los nacionales. Hubo -eso sí - depuraciones. Y tres alcaldes del 39 al 41: Juan José del Junco,   José de Mora Figueroa y Luis López de Carrizosa.  En el Jerez había choque de ideologías. El año 39 era de extremismos: o eras de extrema derecha o de extrema izquierda.  Existía el caciquismo. El bueno y el malo. El caciquismo se mantiene como tal. La Iglesia colabora con el Nuevo Régimen. Era muy fuerte el papel de la bodega”.  

Vega Geán siguió aportando datos: La Iglesia: “Pertenecemos al arzobispado de Sevilla. El Cardenal Pedro Segura no permitió la conversión del norte del Guadalete en obispado auxiliar. Franco tiene que maquillar el régimen y deja de ser fascista para convertirse en nacionalcatolicista… ¿Cómo era la Semana Santa año 1939? Constituía el gran centro religioso del momento. Es época de proyectos. Nace la Unión de Hermandades. Cambia completamente su fisonomía. Empieza a haber una sevillanización de la Semana Santa. Una sevillanización que ocurre porque las cosas siempre suceden por algo. Porque se da una casuística que así lo requiere. Lo mejor entonces era Sevilla y los padres de la Semana Santa de Jerez se fijaron en la mejor Semana Santa. Dejaron entonces de estilarse los pasos chiquititos.  Comienzan a trabajar en Jerez artesanos sevillanos. Destacan grandes conocedores como Juan de Mata, Martínez Arce, Juan Pedro Bernal del Blanco. Se edita la revista ‘Semana Mayor’. La Semana Santa entonces estaba constituida de la siguiente manera: Domingo de Ramos: Coronación y Angustias. Lunes Santo: Viga. Martes Santo: Los Judíos de San Mateo.  Miércoles Santo: Prendimiento y Amargura.  Jueves Santo: la Esperanza de la Yedra y el Mayor Dolor.  Madrugada: Santo Crucifijo, Nazareno y Calvario-La Piedad. Y Viernes Santo: Cristo de la Expiración, Santo Entierro y Soledad”.


Al término de la exposición ambos ponentes recibieron una enérgica ovación del público. Merecida en todos los sentidos. La Hermandad de las Cinco Llagas les obsequió con una reproducción artística del logotipo del LXXV Aniversario de la Reorganización de la Hermandad realizada por el hermano y afamado orfebre Miguel Ángel Camas Soto y una posterior cena de atención y agradecimiento.



Nuestros Sagrados Titulares ya están en sus respectivos pasos



Evangelio y comentario

Quinto Domingo de Cuaresma
Atraeré a todos

La palabra de Jesús parece haberse cumplido con creces. No hay ninguna otra persona en la historia de la Humanidad que haya concitado tanta atención como Él: Atraeré a todos hacia mí. Los prosélitos griegos que querían verlo representan las impresionantes culturas clásicas de Roma y de Atenas que acabarían siendo purificadas y ennoblecidas por el Evangelio, al tiempo que ellas prestaban sus lenguas y sus instrumentos conceptuales para que la Buena Nueva se expandiera por todo el Mediterráneo. Algo semejante iba a pasar más tarde con los pueblos germánicos; y luego, con los eslavos, americanos, asiáticos y africanos. Y la evangelización continúa, aunque ya apenas quede nadie que no mire al menos con lejano respeto a Jesucristo.
Sin embargo, en el momento que nos describe el Evangelio, nada hacía presagiar este triunfo del Nazareno. Es verdad que suscitaba interés en algunos, que querían verlo. Pero sus amigos lo seguían sin entenderlo. Los pasajes evangélicos que hemos comentado estas semanas pasadas muestran a Jesús haciendo un esfuerzo permanente por hacerse entender y, sobre todo, por hacer comprender lo que preveía como un desenlace trágico. Muchos acudían a Él en busca de favores. Pocos escuchaban su llamada a la conversión y al amor incondicional a Dios y a los hermanos. Pero el gran milagro aconteció y la palabra de Jesús se cumplió: Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. La Cruz en la que Jesús fue levantado lo puso ante la vista de la Humanidad como si se tratara de un foco de luz deslumbrador. Desde entonces, es irresistible su atracción.
Jesucristo crucificado, flanqueado por María y por Juan, los únicos que habían entendido desde el principio, aunque en distinto grado, la misión divina del Salvador, campea en lo más alto de todos los retablos de nuestras iglesias. Debajo, sobre el altar, sigue aconteciendo aquel sacrificio del Hijo, cada vez que se celebra la Santa Misa. El sacerdote, cuando eleva el pan y el vino consagrados, y ve más arriba, en lo más alto, la figura imponente del Calvario, sabe bien que lo allí representado no es un simple hecho del pasado, sino que tiene en sus manos el irresistible centro de luz que atrae a todos hacia Él.
Es cierto que el poder de las tinieblas sigue activo. Pero en la Cruz, el Dios vivo y verdadero ha abierto su corazón a los hombres de tal modo, que ya nadie puede excusarse con justicia del encuentro divino al que es convocado.
Estos días, y los que se acercan, son muy propicios para ponernos, con María y con Juan, a los pies de la Cruz. Son días para dejarnos atraer por el amor infinito de Dios; para abrazarnos a la Cruz, naturalmente no por ningún absurdo amor del sacrificio en cuanto tal, sino por amor a Aquel que de ella cuelga con el corazón abierto. Son días para preguntarnos, de nuevo y en serio, delante del Crucificado: ¿qué he hecho yo por Cristo? ¿Hago algo por Él? ¿Me avergüenzo acaso de su Cruz? ¿Digo que soy cristiano, pero no amo al Señor en la Cruz? ¿Amo su Cruz, porque es la suya? ¿O busco, más bien, en el fondo, mis intereses y mis filosofías, que etiqueto incluso de cristianos con triste mundanidad espiritual?
Pues la Humanidad es atraída hacia Dios precisamente por la Cruz.
+ Juan Antonio Martínez Camino
obispo auxiliar de Madrid





Evangelio

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta, había algunos gentiles; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban: «Señor, quisiéramos ver a Jesús».
Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó:
«Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que, si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo, se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo, se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre le premiará. Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre».
Entonces vino una voz del cielo: «Lo he glorificado y volveré a glorificarlo».
La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo:
«Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora, el príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí».
Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.


Juan 12, 20-33




domingo, 15 de marzo de 2015

El Señor en Onda Jerez TV durante los primeros metros de la carrera oficial el pasado año

El catedrático de Literatura Española Rogelio Reyes, entrevistado por el autor de "Tontos de capirote" Francisco Robles, analiza literariamente la Semana Santa

Continúan celebrándose todos los viernes de Cuaresma el Ejercicio del Vía-Crucis, a las 20.30 horas, en la iglesia de San Francisco organizado por nuestra Hermandad de las Cinco Llagas



Nuestra Hermandad de las Cinco Llagas asiste oficialmente a la presentación de los horarios e itinerarios del Consejo Local de la Unión de Hermandades presentados el pasado viernes día 13


Monseñor José Mazuelos nombra nuevos miembros del Cabildo de la Catedral

El Cabildo de la Santa Iglesia Catedral del Salvador acoge a cinco nuevos miembros que han sido nombrados por monseñor José Mazuelos Pérez, el obispo de Asidonia-Jerez, a fin de completar su composición ocupando vacantes existentes en el órgano rector del primer templo diocesano.


Los sacerdotes designados son Diego Valle Serrano (vicario de Pastoral y párroco de la Prioral de El Puerto), Diego Moreno Barba (ecónomo diocesano y párroco de Santiago que será también canónigo conservador del patrimonio), Miguel Ángel Montero Jordi (secretario general canciller y párroco de San Juan Bautista de la Salle que es canónigo lectoral) y dos canónigos honorarios, Juan Manuel Caballero de las Olivas (párroco en Olvera) y Buenaventura Sánchez Falcón (párroco de Fátima).






Evangelio y comentario

Cuarto Domingo de Cuaresma
Ser elevado

De clase elevada, de tono elevado, literatura o música elevada, productos de gama elevada o alta. Son expresiones que hacen referencia a la búsqueda del espíritu humano, que suele ir detrás de lo superior, de lo mejor o, como hoy se dice a menudo, detrás de la excelencia. El ser humano busca la perfección y ésta suele ser asimilada con la altura, más que con lo bajo o deprimido.
La legítima y noble búsqueda de la perfección va unida inevitablemente a la búsqueda del interés propio. Se trata de hallar la perfección propia. Ése es, en realidad, el objeto de la actividad y de la existencia humanas: de la propia persona, y también de la propia familia o del propio grupo en el que se trabaja o desenvuelve la vida. ¿Qué padre o qué madre no buscan conseguir para sus hijos y para sí mismos metas elevadas de realización humana en todos los órdenes: material, cultural, espiritual? ¿Qué empresario o directivo social no busca la excelencia de su empresa o de su organización?
Pero la búsqueda de la perfección se mezcla también con la desmesura, con el afán de acaparar hasta pretender convertir al actor de la búsqueda en el centro de la realidad, al que todo habría de estar dirigido y subordinado. Entonces,elevado se convierte en sinónimo de irreal, desarraigado y pretencioso. Tono elevado o gama elevada pasan a significar prepotencia, ostentación o despilfarro.
En ser elevado consiste el plan de salvación que Dios traza para la Humanidad caída por medio de su Hijo eterno. Sí: el ser humano está hecho para lo alto, para compartir la vida divina, para ser verdaderamente infinito en su libertad y en su amor. Pero ser elevado consiste, en primer lugar, en ser levantado en la cruz, en la entrega que el Padre hace de su Hijo y en la iniciativa tomada por Jesús en esa misma dirección de la voluntad del Padre. Consiste en la aceptación libre del precio de la libertad, que ha de ser rescatada de la desmesura del endiosamiento de quienes confunden el camino de la perfección con hacerse dioses por conquista propia, en lugar de recibir el don de la vida divina desde lo alto. El precio de la libertad y del amor es la Cruz.
La Cruz de Cristo es el lugar de la victoria de Dios sobre la libertad extraviada de las criaturas. Es, por eso, una Cruz gloriosa. Desde lo profundo de la muerte, en ella está ya la prenda de la resurrección y de la ascensión. Ser elevado del sepulcro y ser elevado al cielo, son los otros dos movimientos hacia lo alto, en los que el Señor precede a los que creen en Él. No debemos tener miedo al sacrificio de nuestro tiempo para dedicarlo a Dios en la oración, ni de nuestros instintos por medio de la penitencia espiritual o corporal, ni de nuestros haberes por la limosna. En realidad, son vías que nos unen a la Cruz gloriosa por la que somos elevados con Cristo a la perfección verdadera.
Sin una vida elevada por la oración, la penitencia y la caridad, no habrá excelencia alguna verdadera. Así elevada, la vida humana se hace luminosa, feliz y fraternal.
+ Juan Antonio Martínez Camino
obispo auxiliar de Madrid





Evangelio

En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo:
«Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en Él tenga vida eterna.
Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él. El que cree en Él, no será condenado; el que no cree, ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.
Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz, y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios».



Juan 3, 14-21



domingo, 8 de marzo de 2015

Recordatorio: el próximo viernes, conferencia sobre Jerez en el año 1939

El próximo viernes día 13 de los corrientes, a las 21.00 horas -tras la mensual Misa de Hermandad de las 20.30 horas- en la Capilla del Voto, y dentro de la programación de los actos conmemorativos de la actual efemérides del LXXV Aniversario de la Reorganización de esta señera corporación nazarena, tendrá lugar la segunda de las ponencias mensuales que en esta ocasión protagonizarán los ilustrísimos señores don Eugenio Vega Geán y don Antonio Mariscal Trujillo, Académicos de Número de la Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras y miembros del Centro de Estudios Históricos Jerezanos, quienes dictarán la conferencia titulada Jerez en el año 1939’.  

  

Decreto del Señor Obispo don José Mazuelos

24 horas de oración para el viernes 13 de marzo en comunión con el deseo del papa Francisco para la presente Cuaresma


JOSÉ MAZUELOS PÉREZ

Por la gracia de Dios y de la Sede Apostólica

Obispo de Asidonia-Jerez

DECRETO

Recogiendo el deseo del Santo Padre Francisco en su Mensaje para la Cuaresma de este año 2015, esta Iglesia Diocesana se unirá en comunión con toda la Iglesia a la iniciativa de Oración 24 horas con el Señor para poner de manifiesto el poder de intercesión y conversión que tiene el encuentro con el Señor en la oración. Por tanto, y sin menoscabo de las Vigilias de oración que animo a que se organicen en otras zonas de la Diócesis, para dar cumplimiento a dicha invitación dispongo:

- Se comenzará dicho tiempo de Oración en la S. I. Catedral de Nuestro Señor San Salvador de Jerez de la Frontera el viernes 13 de Marzo a las 18.00hs con una Eucaristía y posterior Exposición del Santísimo Sacramento hasta las 00.00. A las 20.00Hs se celebrará la hora de Vísperas y a las 21.00 hs. se rezará de manera meditada el Santo Rosario. Durante todo el tiempo habrá un número adecuado de sacerdotes dispuestos a administrar el sacramento de la reconciliación a los fieles que lo deseen. Así mismo, el Sr. Obispo concede a dichos Sacerdotes durante esta vigilia de oración en la Catedral las Facultades determinadas en el C. 508 del CIC. Se recuerda que los fieles podrán lucrar para sí o para sufragio de las almas de los fieles difuntos, la Indulgencia Plenaria con las condiciones acostumbradas de que se hayan confesado debidamente, que hayan comulgado sacramentalmente, que oren por las intenciones del Sumo Pontífice, además de haber estado en Adoración por un tiempo considerable o haber participado en el rezo comunitario del Santo Rosario.

- Desde las 00.00 de esa misma noche del Sábado 14 hasta las 18.00hs de ese mismo día, la Adoración al Santísimo Sacramento se podrá realizar en el Monasterio de la Cartuja de Jerez junto a la Comunidad Religiosa de Hermanas de Belén, terminando este tiempo de oración con la celebración de la Eucaristía en dicho Monasterio a las 18.00 hs.

Exhorto a todos los fieles, clero, órdenes religiosas, asociaciones, movimientos eclesiales e instituciones diocesanas a que participen en esta iniciativa de oración y conversión que tan conveniente se presenta en este tiempo de Cuaresma, y ruego encarecidamente a los párrocos y rectores de las Iglesias que lean el presente Decreto en todas las Misas que se celebren en los próximos días 7 y 8 de marzo.

Para que así conste y surta los efectos oportunos lo firmo y sello con el refrendo del Secretario General-Canciller de este Obispado en Jerez de la Frontera a 2 de marzo de 2015.



Por mandato del Sr. Obispo                               + José Mazuelos Pérez

Miguel Ángel Montero Jordi                            Obispo de Asidonia- Jerez



El reconocido psiquiatra doctor Rodríguez Sacristán explica la relación entre la Semana Santa, la emoción, la familia y la religiosidad

viernes, 6 de marzo de 2015

Recordatorio: mañana sábado, reparto de cédulas de sitio

-        Hermanos que realizaron estación de penitencia en la pasada Madrugada Santa de 2014 o aquellos que, no habiendo formado parte de la comitiva nazarena del pasado año, sí lo hayan hecho con anterioridad antaño–: sábado 7 de marzo en horario de 17.30 a 22,30 horas. Casa de Hermandad.

-        Hermanos de nueva incorporación para la próxima Madrugada Santa 2015: sábado 14 de marzo de 17’30  a 21,30 horas. Casa de Hermandad.

La estimación cuantitativa de la cédula de sitio comporta un valor meramente simbólico –siempre en honesta sujeción a las posibilidades económicas de cada hermano-, aunque no obstante la Junta de Señores Oficiales proponga la cantidad orientativa de 20 EUROS. Es importante constatar que las cédulas de sitio serán repartidas y despachadas de modo individual con el propósito además de que los hermanos puedan confiar y transmitir en la mayor privacidad posible aquellas circunstancias personales propias -y nunca ejerciendo de intermediario o de portavocía de terceros- que consideren de necesaria comunicación. 

Los hermanos que se encuentren en situación de desempleo y atraviesen estrecheces económicas estarán exentos de sufragar dicha cédula de sitio. Ahora bien: instamos a los hermanos que –por determinadas circunstancias específicas- no realicen Estación de Penitencia, colaboren económicamente con los gastos que conlleva la salida procesional de la Madrugada del Viernes Santo retirando al efecto una simbólica Cédula de Sitio Solidaria que en muy mucho contribuirá a favor de los afrontes de tesorería ante tan crucial y tradicional testimonio de catequesis pública.

Asimismo, y para ejercitar la teologal virtud de la CARIDAD, todo hermano se impondrá el deber de acercarse a retirar dicha cédula /papeleta junto con algún litro de leche o leche infantil para poder paliar en alguna mínima medida los siempre tristes pormenores de los más desfavorecidos.

Respecto a la petición de cruces y promesas, de todos es bien conocido que la Cofradía estacionará con un número máximo de diez cruces de penitencia y que, bajo ningún concepto o motivo aparentemente justificado, se entregará una más. En este sentido, nuestros cofrades dilucidarán que sus promesas se pueden plasmar de muchos modos o formas. Una de ellas, edificantísima, no es sino continuar aquella consuetudinaria práctica de nuestros primeros cortejos penitenciales, cuya práctica totalidad de nazarenos tenían a bien besar el frío asfalto de la Madrugada con sus pies descalzos. Ténganse no obstante muy en cuenta las palabras del Papa Pío XII en su carta encíclica Mystici Corporis Christi: “Misterio verdaderamente tremendo y que jamás se meditará bastante: Que la salvación de muchos dependa de las oraciones y voluntarias mortificaciones de los miembros del cuerpo Místico de Cristo”.


Evangelio y comentario

Tercer Domingo de Cuaresma
El celo de tu Casa

Cerca de donde escribo, la parroquia madrileña de San Ginés guarda en su rico patrimonio artístico la última versión de la expulsión de los mercaderes del templo pintada por El Greco. Hasta finales de abril, está fuera de casa, en la gran exposición a Su imagen, que no habría que dejar de saborear, en la plaza de Colón.

El pintor griego era muy devoto de esta escena. Se conservan por lo menos cinco versiones de su mano y otras cuantas de su taller. Meditó el misterio de l a purificación del templo a lo largo de toda su carrera, ya desde sus años italianos hasta esta soberbia pintura de San Ginés, creada después de 1610, en los últimos años de su vida. Algunos piensan que en este tema habría que buscar una de las claves decisivas de la personalidad del gran pintor del Siglo de Oro.

No parece que fuera un interés moralista el que centrara la atención de El Greco en esta escena, pintada no sólo por el evangelio de Juan, sino también por los tres evangelios sinópticos. Una escena que pertenece, por tanto, al corazón del Evangelio, de la buena noticia de Dios que trae Jesucristo. El Evangelio implica una moral, pero no es una moral. Es, ante todo, eso: una novedad divina que mueve al alma hacia el verdadero futuro que Dios le depara.

Dicen que El Greco, en el espíritu de la Reforma católica, habría visto en esta fuerte acción de Jesús la inspiración para la obra de limpieza de las costumbres, tan necesaria entre los eclesiásticos y el pueblo fiel. Empuñando el látigo frente a los mercaderes del templo, el Maestro pone ciertamente de relieve la urgencia de limpiar la vida cristiana de las ambiciones mundanas, que oscurecen el testimonio apostólico y corrompen la vida eclesial y social.

Pero El Greco ha ido más allá. Hace también la lectura teológica del gesto del Salvador, que no ha venido principalmente a decirnos lo que tenemos que hacer. Eso ya lo decía la Ley de Moisés. Ha venido, ante todo, a darnos la libertad y la fuerza para vivir de acuerdo con nuestra vocación divina y, por tanto, para actuar en verdad.

Es la lectura que se significa en la intensa conversación que Pedro y los otros discípulos sostienen en el lado derecho de la escena, protegidos por la mano del Señor. ¡ Le devorará el celo por la Casa del Padre!: palabras del salmo que musitan escudriñando su sentido. La clave de éste la da el artista en el gran Adán, en blanco marmóreo, que apunta a Jesús desde su nicho, sobre una peana en la que se representa al ángel expulsando a los primeros pecadores del Paraíso. Sí, el viejo Adán crece, liberado por el nuevo Adán, Jesucristo, que, efectivamente, será crucificado por causa de su amor al Padre y del celo por su Casa. Con su cruz y su resurrección destruirá el pecado y reconstruirá al hombre caído, abriéndole un templo limpio para el encuentro con Dios. Su cuerpo glorioso es ese nuevo templo. En la versión de Londres, en lugar del gran Adán, figura de Cristo resucitado, El Greco había pintado a Isaac en su sacrificio, prototipo de Cristo crucificado a causa de su obediencia y por causa de nuestra libertad.

+ Juan Antonio Martínez Camino
obispo auxiliar de Madrid




Evangelio

En aquel tiempo se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: «Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre». Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: El celo de tu Casa me devora.
Entonces i ntervinieron los judíos y le preguntaron: «¿Qué signos nos muestras para obrar así?» Jesús contestó: «Destruid este templo, y en tres días lo levantaré». Los judíos replicaron: «Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?»
Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y dieron fe a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
Mientras estaba en Jerusalén por las fiestas de Pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo los signos que hacía; pero Jesús no se confiaba con ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba el testimonio de nadie sobre un hombre, porque Él sabía lo que hay dentro de cada hombre.


Juan 2, 13-25